20090(21-01-03)

2003

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 20090  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MAGISTRADO PONENTE  

ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN  

Aprobado: Acta No. 05  

          Bogotá,  D.  C.,  veintiuno  (21) de enero del dos mil tres (2003).   

VISTOS  

          El  Tribunal Superior de Riohacha realizó, el 9 de octubre de 2002,  la   audiencia  preparatoria  prevista  en  el  artículo  401  del  Código  de  Procedimiento  Penal,  en desarrollo de la cual negó la práctica de una prueba  solicitada  por  el  acusado,  doctor  Cristian José  Arregocés Pinto.   

            La  Sala  se  pronuncia  sobre el recurso de apelación que en ese  acto interpuso la defensa.   

HECHOS Y ACTUACIÓN PROCESAL  

          Mediante  escrito  del  6  de junio de 2000, la señora Nancy Josefa  Ortiz  Gámez  se  dirigió  al  doctor Cristian José  Arregocés  Pinto,  Fiscal Coordinador de la Unidad de  Riohacha,  “con  el propósito de ponerle a su disposición el vehículo marca  MAZDA  ALLEGRO,  Color  gris  del  cual  soy  poseedor,  para  que  mediante los  trámites  legales  se  sirva  ordenar  a  quien  corresponda  se  le  practique  revisión  técnica…verificar  si  sobre el mencionado…existe orden judicial  que impida su libre tránsito”.   

          En  auto  del 7 siguiente, el funcionario inició una investigación  previa  y  ordenó “la inspección Judicial al vehículo…al fin de verificar  si  los guarismo no han sido adulterado; ofíciese para tal fin”. Si bien obra  copia  de una comunicación de esa fecha, con destino al Grupo de Automotores de  la  Sijín,  para realizar la diligencia, ésta no se llevó a cabo, no obstante  lo   cual   el  doctor  Arregocés  Pinto,  el  mismo día, dictó una resolución y expidió una constancia,  en  el sentido de que “se pudo establecer que los guarismos arrojados en dicho  experticio  son  coetáneo  con  los descritos en la petición y que la igual no  presenta  adulteración  y  son   originales,  en consecuencia se ordena su  entrega” definitiva.   

          El   18  de  agosto  siguiente,  miembros  del  Cuerpo  Técnico  de  Investigación   inmovilizaron   el   automotor  y,  tras  el  estudio  técnico  respectivo,  verificaron  que los números de chasis y motor no eran originales,  sino  regrabados,  que la plaqueta serial era una falsificación integral, y que  la  placa  que  mostraba  (VAA-48J)  fue  expedida en Venezuela, en tanto que el  vehículo se ensambló en Colombia.   

          Adelantada  la investigación respectiva en razón del procedimiento  del  servidor  judicial, mediante providencias del 22 de abril y del 31 de julio  de   2002,   proferidas  por  las  Fiscalías  Delegadas  ante  el  Tribunal  de  Bucaramanga  y  la  Corte  Suprema  de  Justicia,  respectivamente, se acusó al  doctor  Cristian  José  Arregocés Pinto, como autor del delito de prevaricato por acción.   

          Iniciado  el  juzgamiento  por  el Tribunal Superior de Riohacha, en  escrito  del  26  de  septiembre, el doctor Arregocés  Pinto  solicitó  se  librara  oficio  a  la  empresa  “Sofasa  Colmotores,  S.  A.”,  que  acopla  los  automóviles  como  el que  originó  la  investigación,  “con  el  objeto  de  que  se  verifique si esa  industria…exporta  vehículo  MAZDA  al  vecino  país  de Venezuela, bajo que  convenio,  tratado  o  acuerdo efectúan dicha operación mercantil, lo anterior  para  precisar  que el vehículo cuya procedencia origino la litis fue importado  por  el  vecino  país  de  Venezuela  e  ingreso a nuestro país por la zona de  frontera  tal como lo hacen los automotores de origen venezolano que circulan en  nuestro territorio”.   

LA PROVIDENCIA DEL TRIBUNAL  

          En  desarrollo  de  la audiencia preparatoria, negó la práctica de  ese  medio  “por  considerarlo muy general y abstracto, sin ninguna incidencia  frente a los hechos de este proceso”.   

LA IMPUGNACIÓN  

          El  señor  apoderado  insiste en que se libre la comunicación, por  cuanto   “en   el  memorial  petitorio…hay  argumentos  suficientes…en  la  presente  investigación se cuestiona la conducta pública del señor ARREGOCÉS  PINTO…debido  a que entregó el mencionado rodante aún siendo de fabricación  colombiana  se  quiere  probar  con la prueba solicitada…que SOFASA…importó  este   a   la   ciudad   de   Venezuela   y  luego  fue  introducido  a  nuestro  país”.   

CONSIDERACIONES  

A  pesar  de  los  escasos  argumentos de su  decisión,  el  Tribunal  dejó  en  claro  que  la  prueba solicitada no tenía  ninguna  incidencia  en  el  objeto  de  la  investigación. Las partes tuvieron  suficiente  conocimiento  de las razones de la denegación, de donde resulta que  el  proveído  cumple  con  los  lineamientos de una providencia interlocutoria.   

El  auto será confirmado por las siguientes  razones:   

1.   El   artículo  235  del  Código  de  Procedimiento  Penal  dispone: “Se inadmitirán las pruebas que no conduzcan a  establecer  la  verdad  sobre  los  hechos materia del  proceso  o  las  que  hayan  sido  obtenidas  en forma  ilegal.  El  funcionario judicial rechazará mediante providencia interlocutoria  la  práctica  de  las  legalmente prohibidas o ineficaces, las que versen sobre  hechos     notoriamente     impertinentes     y      las    manifiestamente  superfluas”.   

2. De los lacónicos argumentos del sindicado  en  su petición, y del apoderado al sustentar la apelación, deriva que quieren  comprobar  que,  a  pesar  de  que el automotor que originó la providencia y la  constancia  tachadas  de ilegales hubiese sido armado en Colombia, fue exportado  a   Venezuela   y   que   desde   este   país   se  introdujo  a  su  lugar  de  origen.   

3.  Como  emana  de  la reseña que acaba de  hacer  la  Sala  en  el  apartado  anterior,  el comportamiento que se imputa al  doctor  Arregocés  Pinto es  el  consistente  en  que,  en  su  condición  de delegado de la fiscalía, y en  ejercicio  de  sus  funciones,  expidió  una  resolución  y una certificación  acreditando  que,  de  acuerdo  con  los resultados de un dictamen pericial, los  mecanismos  de  identificación  del  vehículo  eran  originales,  todo lo cual  contrarió  la  verdad,  porque  la  prueba  no se llevó a cabo y los guarismos  resultaron ser producto de adulteración.   

En   esas   condiciones,  la  controversia  probatoria  debe versar respecto de si la experticia se llevó a cabo o no, y si  los datos grabados en el automóvil son, o no, espurios.   

De  tal  manera  que  aquellos  aspectos  no  vinculados  con  el  objeto  de  la  investigación  y  la acusación, es decir,  aquellos  puntos  que  no  conduzcan  a  ratificarlas  o  a  desvirtuarlas,  son  impertinentes, inconducentes e ineficaces.   

El anhelo defensivo de establecer la ruta que  pudo  seguir el automotor es irrelevante por cuanto no apunta a la razón de ser  de  la  conducta  investigada.  Nada  útil se obtendría con la práctica de la  prueba  solicitada  pues  la  finalidad  del  proceso se ciñe a dilucidar si en  verdad  el  dictamen  fue realizado y si los datos impresos eran auténticos, y,  por  contera,  si  el  funcionario  judicial,  en  los  documentos que expidió,  certificó hechos contrarios o no a la realidad.   

El resultado de la indagación reclamada por  la   parte  defendida,  no  proporcionaría  al  juzgador  ningún  elemento  de  convicción  en punto de si los hechos consignados en los escritos públicos que  produjo  el acusado coinciden con lo acontecido. La prueba pedida no tiene nexos  con  el  asunto  materia  de  investigación  y por lo tanto será confirmada la  decisión impugnada.   

          Consecuente  con lo expuesto, la Sala de Casación Penal de la Corte  Suprema de Justicia,   

RESUELVE   

Confirmar la providencia apelada.  

Cúmplase  y  devuélvase  al  Tribunal  de  origen.   

ÁLVARO  ORLANDO PÉREZ PINZÓN          FERNANDO E.  ARBOLEDA     RIPOLL                                      

HERMAN           GALÁN  CASTELLANOS             CARLOS   A.  GÁLVEZ     ARGOTE                                                           

JORGE       ANÍBAL       GÓMEZ  GALLEGO                ÉDGAR         LOMBANA  TRUJILLO           

MARINA        PULIDO        DE  BARÓN                   YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                        

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria    

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