20005(20-04-05)

2005

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso     No  20005   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrado Ponente:  

Dr.  SIGIFREDO  ESPINOSA  PÉREZ   

Aprobado Acta No. 27  

Bogotá,  D.C,  veinte  de  abril  de dos mil  cinco.   

V    I    S   T   O  S   

Se pronuncia la Sala sobre la procedencia del  recurso  de  reposición  interpuesto por el Procurador Tercero Delegado para la  Casación  Penal  contra  la  decisión  contenida  en  la  sentencia  del 18 de  noviembre  de 2004, mediante el cual, se abstuvo de declarar la extinción de la  acción penal por prescripción del delito de rebelión.   

ANTECEDENTES  

1.  Mediante  el fallo en cuestión, la Sala  desató  el  recurso  de  casación  interpuesto  contra la sentencia de segundo  grado  del  4  de  octubre  de  2001,  con  el  cual  el  Tribunal  Superior  de  Cundinamarca  revocó,  entre otras decisiones, la absolución proferida a favor  del  procesado  CASIMIRO GUTIÉRREZ CASTRO  por  el  Juzgado  Segundo  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Cundinamarca,  y en su lugar lo condenó como autor de los delitos de terrorismo  agravado y rebelión.   

          En  la  misma  sentencia  de casación, la Sala Mayoritaria negó la  prescripción  de  la  acción  penal  que  en  el  trámite  del recurso había  solicitado  el  Procurador  Delegado  en  relación  con  el delito de rebelión  imputado a CASIMIRO GUTIÉRREZ CASTRO.       

2.  Contra  la  última  determinación,  el  Procurador  3° Delegado, interpone el recurso de reposición, insistiendo en la  tesis  planteada  sobre  la  prescripción  de  la  acción  penal del delito de  rebelión.    

         Previamente  a fundamentar su disenso, el Procurador sostiene que a  pesar  de  que  la  Sala  señaló  en  el  fallo que contra el mismo no procede  recurso  alguno, para él es claro que la decisión que niega la declaración de  la  prescripción  solicitada,  es  de  carácter  interlocutorio y por lo tanto  contra  ella  procede recurso de reposición, aun cuando se halle integrada a la  sentencia   de  casación  que,  de  acuerdo  con  la  ley  vigente,  no  admite  impugnación alguna.   

         Por  lo  tanto,  la  decisión  impugnada  al  no  ser objeto de la  casación,  mantiene  su  autonomía  como  decisión interlocutoria que, por lo  mismo,  se  rige  por  los principios generales y requiere de su notificación y  del   transcurso  del  término  de  ejecutoria  para  que  sea  providencia  en  firme.    

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

Debe aceptar la Sala que como con acierto lo  anota  el Ministerio Público, el hecho de que en el mismo proveído formalmente  entendido   se   haya   decidido   el   recurso   extraordinario  de  casación,  profiriéndose  el  fallo  respecto de los acusados y, así mismo, declararse la  improcedencia  de  la cesación de procedimiento por prescripción de la acción  penal  relativa  al  delito  de  rebelión,  no  significa  que  de acuerdo a su  naturaleza  permanezca igual para las dos clases de decisiones, dado que, la que  se  abstuvo  de  declarar  extinguida la acción penal no puede equipararse a un  fallo,    pues    se    trata   de   una   decisión   motivada   de   carácter  interlocutorio.   

         Así   ha   sido  reconocido  tradicionalmente  por  la  jurisprudencia  de esta Corte, al señalar que aunque es práctica  usual  en  los  estrados judiciales “que por razones de  economía  procesal,  se  incluyan dentro de una misma providencia decisiones de  carácter  distinto,  como  ocurre  cuando  en  un  proveído  interlocutorio se  ordenan  pruebas,  o  cuando en una sentencia de instancia se decretan nulidades  parciales  o  se  declara  la  extinción  de  la  acción penal por un delito o  respecto  de  uno  de  los procesados, sin que ello traduzca modificación de la  naturaleza  jurídica  de  la  decisión  de  menor  entidad,  la cual continúa  definiéndose  por  su  contenido,  conforme  a  la  clasificación  que  de las  providencias  judiciales  trae  el  artículo  179  del Código de Procedimiento  Penal”1.   

Pero ello no abre automáticamente la puerta  al  recurso  de  reposición  que en otras condiciones cabría contra el auto de  naturaleza  interlocutoria,  pues  en  este  particular  evento es claro que los  efectos  jurídicos de la ejecutoria de la sentencia se extienden a la decisión  interlocutoria  contenida  en  la  misma,  porque  una vez hace tránsito a cosa  juzgada,  por  disposición legal se carece de competencia para tomar decisiones  que   afecten   la  sentencia  misma,  salvo  para  la  corrección  de  errores  aritméticos,  del  nombre del procesado o de omisiones sustanciales en la parte  resolutiva  del fallo, tal y como lo ha admitido igualmente la jurisprudencia de  la    Sala2.    

          Lo  anterior  no  es  obstáculo  para  considerar, sin embargo, que  pueden  producirse  concomitantemente con la sentencia decisiones que no afectan  su  contenido.  Piénsese,  por  ejemplo,  en  la resolución de un pedimento de  entrega  de  un bien que no esté afectado dentro del proceso, o en la decisión  de  un  incidente  propuesto por un tercero, o en la libertad por pena cumplida,  entre  otros  eventos.  En  tales  casos no podría negarse la posibilidad de la  reposición,  por  cuanto  la  naturaleza del punto, disímil al definitorio del  fallo,  legitima  a quien tenga interés en oponerse a tal declaración para que  recurra por ese medio.   

          En  ese  orden  de  cosas,  véase  cómo  en  el  presente caso, la  consecuencia  procesal que razonablemente se impone con la emisión del fallo de  casación,  es  que  con  él  la  sentencia de segunda instancia emitida contra  CASIMIRO  GUTIÉRREZ  CASTRO  y sus compañeros de causa, alcanzó su ejecutoria  material y por ende su status de cosa juzgada.    

          Pero  además,  otro  efecto  que  irrumpe  con fuerza en el ámbito  procesal  es  la pérdida inmediata de la competencia funcional de la Corte para  emitir  cualquier pronunciamiento que comporte el ejercicio de la jurisdicción,  en  cuanto  a  decisiones  distintas  a  las  autorizadas por la ley después de  proferido     el     fallo     definitivo    que    finiquita    la    instancia  extraordinaria.   

          Y  para  la  Sala es claro que el recurso de reposición interpuesto  por  el  Procurador  Delegado,  pretende  una  modificación  sustancial  de  la  sentencia  de  casación  por  fuera de los parámetros autorizados en la ley, a  saber,  la  corrección  de errores aritméticos, del  nombre  del  procesado  o  de  omisiones sustanciales en la parte resolutiva del  fallo,  lo  que  lo  hace  automáticamente  improcedente,  por  lo  que así se  procederá  a  declararlo,  sin  perjuicio  de  que  lo pretendido por el señor  Procurador Delegado pueda discutirse en acción de revisión.   

         A  mérito  de  lo expuesto, la Sala de Casación Penal de la Corte  Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

         Declarar  improcedente el recurso de reposición interpuesto por el  Procurador  Tercero  Delegado  para la Casación Penal en contra de la decisión  contenida  en  el  fallo  del  18  de noviembre de 2004, por la cual se negó la  prescripción  de  la  acción  penal  por  el  delito  de  rebelión imputado a  CASIMIRO GUTIÉRREZ CASTRO.   

         Contra el presente auto no procede recurso alguno.   

                  Comuníquese  y cúmplase   

                    

MARINA PULIDO DE BARÓN  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ                    HERMAN GALÁN CASTELLANOS   

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO                      ÉDGAR LOMBANA TRUJILLO     

ÁLVARO       ORLANDO      PÉREZ  PINZÓN              JORGE     LUIS  QUINTERO MILANÉS   

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                          MAURO SOLARTE PORTILLA   

TERESA RUIZ NUÑEZ  

                                Secretaria     

1  Sentencia de julio 3 de 19996, M.P. Fernando Arboleda  Ripoll, entre otras   

2  Auto  de  julio  28  de  1998, Radicación 9660, M.P.  Carlos  E.  Mejía  Escobar  y sentencia del 3 de diciembre de 2003, Radicación  14145, M.P. Yesid Ramírez Bastidas, entre otros.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *