19661(01-06-05)

2005

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 19661  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado ponente:  

HERMAN GALÁN CASTELLANOS   

Aprobado acta No. 043  

Bogotá D.C., primero (1) de junio de dos mil  cinco (2005)   

Se  pronuncia  la  Corte  en  torno  a  la  admisibilidad  de  la  demanda  con  que  se  sustenta  el  recurso de casación  interpuesto  contra  la sentencia dictada por el Tribunal Superior Militar, el 4  de  diciembre  de  2001,  mediante  la  cual confirmó la condena dictada por la  Inspección  General  de la Policía al procesado ISAAC  LOZANO  RUIZ  a la pena de 4 años de prisión y multa  de  $100.000,  la  interdicción  de derechos y funciones públicas por el mismo  tiempo,  así como, a la separación absoluta del cargo que venía desempeñando  en   la   Policía   Nacional   como   autor   del   delito   de   peculado  por  apropiación.   

En  la misma sentencia, fue condenado DANIEL  DE  JESÚS MORALES BALAGUERA a la pena principal de 3 años 3 meses de prisión,  multa  de $20.000 pesos e interdicción de derechos y funciones públicas por el  mismo  tiempo,  así como a la separación absoluta de la Policía Nacional como  cómplice del mismo delito.   

HECHOS  

En  la  sentencia  impugnada,  se  hizo  la  siguiente síntesis:   

“De autos se sabe que el día 10 de junio  de  1999,  a  las  08:40  horas  aproximadamente,  en la central de Abastos, fue  capturado  el  agente  MORALES  BALAGUERA,  con 29 cajas de cartón sellados con  cinta  transparente las cuales contenían 299 morrales de campaña y una lona de  fibra  con  69 chalecos antibalas, todos de fabricación americana, manifestando  el  policial  que  esos  elementos  se  los  entregó  el SS LOZANO RUIZ Jefe el  almacén de intendencia de antinarcóticos.”   

Por los anteriores hechos, el 10 de julio de  2000  el  Inspector  General  de  la  Policía  Nacional convocó a juicio a los  policiales    CP    ISAAC   LOZANO   RUIZ  en calidad de autor y al agente DANIEL DE JESÚS MORALES BALAGUERA  como cómplice del delito de peculado por apropiación.   

LA     DEMANDA   

Un  cargo  formula  la  libelista  contra la  sentencia  proferida  por  el  Tribunal Superior Militar, al amparo de la causal  primera  de  casación,  cuerpo segundo, por error de hecho derivado de un falso  juicio  de  identidad,  ocurrido  en  la  valoración  probatoria, dado que, los  juzgadores le dan a las pruebas un alcance objetivo que no tienen.   

Refiere que los chalecos antibalas señalados  en   las   actas   de   recibo  y  entrega  al  almacenista  de  intendencia  de  antinarcóticos  de  remesa enviada por el Gobierno de Estados Unidos en el año  de  1998,  así  como la entrega detallada de las actas a quienes correspondía,  son    los   mismos   que   LOZANO   RUIZ  había  dado  de  alta  en  el  almacén  de intendencia sin haber  valorado  las  actas  con las cuales éste entregó el mencionado material a las  unidades  correspondientes,  desconociendo  lo  que  en ellas aparece, sin tener  sustento fáctico ni jurídico para arribar a esta conclusión.   

Critica  la  sentencia  en el sentido de que  allí  se  atribuye  el  faltante  a la ingeniera GINA ABRIL, sin percatarse que  ella  no  tenía  relación  alguna con éste material. De esta manera considera  que  surge  con  meridiana  claridad  que  la  remesa  de los chalecos antibalas  donados  por  los  Estados  Unidos  en 1998, sea la misma que le fue incautada a  MORALES  BALAGUERA  en  el  momento  de su captura. No existe prueba, ni indicio  alguno que permita establecer la correspondencia entre uno y otro.   

De   otra   parte,   señala  que  de  las  declaraciones  de  la  ingeniera  GINA  ABRIL y las actas de entrega de los 2699  morrales  de  campaña  a ISAAC LOZANO RUIZ  no  se  evidencian  los  faltantes de los mismos, por lo que en la  sentencia  impugnada  se desconoce el alcance de las mencionadas pruebas, ya que  se  radica  en  la  función  del  encausado,  la  administración,  custodia  y  vigilancia  de  los  elementos  que  nunca  lo  fueron, por razón de su cargo y  responsabilidad.   

Concluye,  que  con las pruebas referidas se  demuestra  que  en ningún momento los elementos decomisados a MORALES BALAGUERA  entraron  a  la  esfera  de  custodia  de  LOZANO RUIZ,  por  consiguiente,  habiéndose  demostrado  la  falsa  apreciación  de  las  pruebas  por  error de hecho, ya que estas demuestran que  bajo   ninguna  circunstancia  los  elementos  estuvieron  bajo  la  custodia  y  vigilancia   por   razón   de   las   funciones   del   Sargento   ISAAC LOZANO.   

Solicita, en consecuencia, casar la sentencia  impugnada  y  en  su  lugar absolver al procesado ISAAC  LOZANO RUIZ.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  SALA   

1.-  La  demanda presentada por la defensora  del    procesado    ISAAC   LOZANO   RUIZ,   presenta   insalvables   defectos   de   orden   técnico  y  de  fundamentación, que la  hacen de imperiosa desestimación.   

En efecto, siendo la casación, como así lo  reconocen  la  jurisprudencia  y la doctrina, sede única que parte del supuesto  de  que el debate jurídico y probatorio ha culminado con el proferimiento de la  sentencia   de   segundo  grado,  es  deber  del  impugnante  que  su  ejercicio  argumentativo  se  oriente  a  demostrar que la declaración judicial se apartó  ostensiblemente  de  la  norma.  Por  lo  tanto,  la  demanda  ha  de  ajustarse  plenamente  a  las  exigencias legales tanto de forma como de contenido, pues su  procedencia  está determinada por la demostración de haberse configurado una o  algunas  de  las  causales  establecidas  o  de  una  evidente violación de los  derechos fundamentales.   

Tales requisitos se afianzan en la necesidad  de   determinar   objetivamente   el  sentido  y  alcance  de  la  impugnación,  demostrando  la  presencia  de  los  yerros  judiciales  y  su  incidencia en la  decisión  cuestionada,  pues  de omitirse, la Corte, atendiendo el principio de  limitación  que  gobierna el recurso de casación, no puede entrar a colmar los  vacíos    que   la   demanda   ofrezca   ni   a   subsanar   los   yerros   que  presente.   

2.- En relación con el cargo propuesto en la  demanda,  el  que  se  hace  consistir  en  que el juzgador de segunda instancia  incurrió  en error de hecho por falso juicio de identidad, deben efectuarse las  siguientes  precisiones:  en  primer  lugar,  que la recurrente no sólo deja de  acreditar  el  error  probatorio  denunciado, sino que, bajo el mismo anuncio de  censura  recorre  indebidamente  por  el  ámbito  correspondientes a los demás  errores  de  hecho  como  falso  juicio  de  existencia  y  falso raciocinio, el  primero,  por  omisión  y  suposición  de  algunos medios de convicción y, el  segundo,  por supuestos atentados a las reglas de la sana crítica, quebrantando  de   este   modo   el   principio   de   la   autonomía   de  las  causales  en  casación.   

Si  bien  se  logra evidenciar de la censura  planteada,  que  ésta se orienta a demostrar un error de hecho por falso juicio  de  identidad, es preciso recordar que tal modalidad de error se presenta cuando  el  juzgador,  al apreciar una determinada prueba, falsea su contenido fáctico,  poniéndola  a  decir  lo  que  ella literalmente no reza, bien por distorsión,  tergiversación, adición o cercenamiento.   

Por lo tanto, para su correcta demostración  es  indispensable  que  el  actor  señale  en  la  demanda,  qué dice el medio  probatorio  falseado,  qué  concreción hicieron de su texto los juzgadores, en  qué  consistió el desacierto y cómo éste repercutió desfavorablemente en la  declaración   de   responsabilidad   efectuada   en   contra   de  ISAAC   LOZANO  RUIZ,  pues  se  trata  de  señalar  que  de  no  haberse cometido el error denunciado habría dado lugar a  que la decisión impugnada fuera de contenido diverso.   

Igualmente,  en  esta  censura incurre en el  defecto  técnico  de  desbordar  el  cauce  normal  para  dedicarse  a efectuar  apreciaciones  personales  sobre  el mérito persuasivo de las pruebas allegadas  para  anteponerlas  al  criterio  valorativo  del  juzgador de segundo grado, en  posición  que  implica  aún  más  su  distanciamiento  de la metodología del  recurso extraordinario de casación.   

Así  las  cosas,  dada  la discrepancia que  tiene  el  censor  con la valoración probatorio con la cual el fallador asumió  la  prueba  y se hace recaer exclusivamente en el criterio judicial formado bajo  los  parámetros  de  la  critica  racional  que  le impone el artículo 238 del  Código  de  Procedimiento  Penal,  el  reproche  se  aleja  del motivo legal de  casación  aludido  – falso  juicio  de  identidad  – y  carece  necesariamente  de  claridad  y  precisión,  relevando a la Corte de la  posibilidad real de estudiar la demanda.   

De  otra  parte,  no  observa  la  Sala  la  existencia  de  causales  de  nulidad  o atentados ostensibles contra garantías  fundamentales que obliguen a la Sala a pronunciarse de oficio.   

En  consecuencia,  se inadmitirá la demanda  mediante   el  presente  pronunciamiento  contra  el  cual  no  procede  recurso  alguno.   

Atendidas  las  razones  expuestas, la Corte  Suprema de Justicia en Sala de Casación Penal,   

RESUELVE   

1.-  INADMITIR  la  demanda  de  casación  presentada   a   nombre  del  procesado  ISAAC  LOZANO  RUIZ,   por   las  razones  anotadas precedentemente.   

2.-  DEVOLVER  el  expediente al Tribunal de  origen.   

CÓPIESE,  NOTIFÍQUESE  Y CÚMPLASE   

MARINA PULIDO DE BARÓN  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ                              HERMAN GALÁN CASTELLANOS   

        Comisión de servicio   

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO                               EDGAR LOMBANA  TRUJILLO                                        

        Comisión de servicio   

ÁLVARO       ORLANDO      PÉREZ  PINZÓN                     JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS   

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                                     MAURO SOLARTE PORTILLA   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

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