19457(21-05-02)

2002

Asistente Jurídico Inteligente

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Proceso No 19457  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado     Ponente:    Dr. HERMAN GALÁN CASTELLANOS   

Aprobado Acta No. 054  

Bogotá  D.C.,  veintiuno (21) de mayo de dos  mil dos (2002)   

Dirime  la  Sala el conflicto de competencia,  suscitado  entre  el  Juzgado Tercero Penal Municipal y el Juzgado Segundo Penal  del Circuito Especializado de Bucaramanga.   

I ANTECEDENTES  

    

1. HECHOS     

     

1. El  11  de septiembre de 2001,  siendo  aproximadamente  las 17:30 de la tarde fueron capturados Wlison Quintero  Pico  y  Lorenzo  Quintero  Ortiz en la carrera 12 Bis con calle 103 F del bario  Manuela   Beltrán   de  Bucaramanga,   cuando  se  presentaron  a  la  residencia  de  María  Nazareth Manrique Sánchez con el fin de recibir la suma  de  dos millones de pesos que le estaban exigiendo a cambio de no atentar contra  su familia.     

1.2.   La   investigación  fue  adelantada  por   la  Fiscalía  13  Delegada ante los jueces penales municipales,  despacho  que el 14 de septiembre les dictó medida de aseguramiento consistente  en  detención  preventiva  por  el  delito  de  extorsión  en  la modalidad de  tentativa,            medida  que  con  posterioridad  fue  revocada  respecto  de Lorenzo  Quintero Ortiz.   

1.3.  Estando  en  trámite  el  cierre de la  investigación,  Wilson  Quintero  Pico  se  acogió  a la sentencia anticipada,  audiencia  que se lleva a cabo el  19 de diciembre de 2001, y en la cual la  Fiscalía  le  formula  cargos por el delito de extorsión en la  modalidad  de tentativa, imputación que es aceptada por el procesado.   

1.4.  Las  diligencias  correspondieron  por  Reparto  al  Juzgado  3°  Penal  Municipal  el  11 de enero de 2002, y el 13 de  febrero  dispone  el  envío  de  la  actuación  al  Juzgado Penal del Circuito  Especializado  en  virtud  de  lo dispuesto por los artículos 14 y 15 de la ley  733 de 2002.   

    

1. DEL CONFLICTO     

2.1.  En  auto   del  25 de febrero, el  Juzgado  Segundo  Penal  del  Circuito  Especializado de Bucaramanga planteó el  conflicto   negativo   de   competencia   al  Juzgado  Tercero  Penal   Municipal  de  Bucaramanga,  argumentando  que  la  competencia  en virtud de la  cuantía  no  fue  modificada  por la ley 733/02, que el delito de extorsión no  sufrió    variación,     luego,      continúa    vigente   el   numeral   7°   del  artículo  5°   

transitorio  del  Código  de  Procedimiento  Penal,  que establece como cuantía la de 150 salarios mínimos legales, sin que  haya  modificado el aspecto relativo a la cuantía.   

2.2. El Juzgado Tercero Penal  Municipal  de  Bucaramanga,  en providencia del 15 de abril, aceptó el conflicto indicando  que  no  comparte  el criterio del colisionante ya que el artículo 14 de la ley  733  de 2002 no establece rangos de competencia por la cuantía al atribuirle la  competencia  a  los  juzgados  penales  del  circuito  especializados, lo que se  traduce  en que cualquiera que sea el monto de lo exigido los competentes serán  esos   despachos,   motivo  por  el  cual  perdió  vigencia  el  artículo  5°  transitorio de la ley 600 de 2000, por ser contraria.   

II CONSIDERACIONES DE LA  CORTE   

    

1. COMPETENCIA     

La  Sala Penal viene asumiendo la definición  de  los  diversos conflictos de competencia que se susciten entre  un   juzgado   penal   municipal  y  un  juzgado penal   del   circuito    especializado,  criterio que se sustenta en que  si    bien   no   existe   norma específica que defina  cual  es  la  autoridad  judicial  que  deba  dirimirlos,   considerada  la  previsión  contenida  en el inciso 2° del artículo 18 transitorio del Código  de  Procedimiento  Penal,  Ley  600  de  2000,  al señalar que “ la     Corte     Suprema     de   Justicia        conocerá       de       los   conflictos   de   

competencia que se presenten en asuntos de la  jurisdicción    penal   …”   y   los  antecedentes normativos, artículo  68-5  del  anterior  Estatuto  Procedimental,  Decreto  2700  de 1991, y el  inciso  final del artículo 35 de la Ley 504 de 1999 que le atribuían a la Sala  la   competencia   para  dirimir  los  conflictos  en  que   estuviese  involucrado   un   juez   regional,  ahora  penal  del  circuito  especializado,  situación  de  la que se colige que la Sala debe dirimir todo conflicto del que  haga  parte  un  juez  penal  del  circuito  especializado  sin importar que los  despachos  en  conflicto  se  encuentren  dentro  del  mismo distrito o fuera de  él.   

2. DEL CONFLICTO DE COMPETENCIA  

2.1.  El  conflicto  negativo de competencia  entre  los  Juzgados  Tercero Penal Municipal y  el Segundo  Penal del  Circuito  Especializado  de Bucaramanga se encuentra debidamente trabado, ya que  los  dos  Despachos  han  motivado la determinación de declararse incompetentes  para  conocer del proceso que se adelanta  contra Wilson Quintero Pico, por  el  delito  de extorsión, cumpliéndose así las  exigencias del artículo  93 del Código de Procedimiento Penal.   

     

1. Para definirlo se tendrá en cuenta  el  criterio reiterado expresado en decisiones recientes de la Corte, en las que  señaló  que  la  ley  733  de  2002,  por  medio  de la cual se dictan medidas  tendientes  a  erradicar los delitos de secuestro, terrorismo y extorsión, cuya  expedición   obedeció   a  la  necesidad de contar con una  normatividad     

mas  severa que la prevista en la Ley 599 de  2000,  tendiente  a  prevenir  y  sancionar con mayor drasticidad conductas como  el   secuestro,  la  extorsión  y  el  terrorismo  que  afectan  de manera  sensible  a  la  sociedad.  La  ley  733  de  2002  fue  publicada  en  el  Diario  Oficial  No.  44693 del 31 de enero del año  en  curso,  establece  variaciones en  la competencia de los jueces penales del  circuito  especializados, asignándoles todos los delitos de que trata, tal como  lo expresa el Juzgado colisionado.   

2.3.  Reitérase,  entonces, lo que  en  asunto similar la Corte sostuvo:   

“En  efecto, la ley 733 de 2002 introdujo  modificaciones   a   los   delitos  de  secuestro,  extorsión,  concierto  para  delinquir,  omisión  de  denuncia,  fuga  de  presos  en la modalidad culposa y  testaferrato,  en   aspectos  tales  como:  el   aumento  del  cuantum  punitivo,   adicionar   nuevas   modalidades   comportamentales,  previsión  de  circunstancias   de   agravación  y  exclusión  de  beneficios  y  subrogados.  Concluyendo  finalmente en el artículo 14, sin que prevea excepción alguna que  “el   conocimiento de los delitos señalados en esta ley le corresponde a  los      jueces      penales     del     circuito     especializados”1   

En  la  misma decisión, cuando se analiza la  variación  de  la  competencia  que  se genera para los jueces penales del  circuito  especializados en virtud de la expedición de la ley 733 de 2002   se precisó que :   

“Del  contenido  del  artículo  14 de la  citada  disposición  ha  de  colegirse  de manera inequívoca que el legislador  modificó  las  normas que  atribuían competencia a los jueces penales del  circuito  especializados,  esto  es la señalada en el artículo 5° transitorio  del  Código  de Procedimiento Penal, por cuanto,  aplicado el artículo 14  en  concordancia  con  lo  dispuesto  en  el  artículo 15 de la ley 733 de 2002   

al  prever  este  último  que lo dispuesto  entrará  a  regir  a  partir  de la fecha de su publicación y deroga todas las  disposiciones  que  le sean contrarias, ello implica que todo cuanto se oponga a  la  nueva  disposición,  incluido  para el caso, lo relativo a competencia debe  entenderse   derogado   por   la  presente  ley.”2   

En consecuencia, la nueva ley atribuye a los  jueces  penales  del  circuito  especializados competencia para conocer de todos  los  delitos  que  ella  señala,  independientemente, de que las conductas sean  agravadas  o  no  y  por todas las circunstancias allí precisadas, sin que  el factor relativo a la cuantía tenga incidencia alguna.   

De  igual  manera, se ha señalado que   los  juzgados  penales  del  circuito  especializados  conservan  la competencia  atribuida  por  la  Ley 600 de 2000 en su artículo 5° transitorio en cuanto no  se  oponga  al  contenido  de  la  Ley  733  del  2002,   en  virtud  de su  especificidad  y  carácter posterior  que le otorgan prevalencia sobre las  anteriores  disposiciones,  máxime  cuando el aspecto que se controvierte   hace  referencia  a  la  atribución  de  competencia,  de  lo  que se deriva su  aplicación                 inmediata3.   

Se  puntualizó en la citada providencia que  los  juzgados  penales  del  circuito  especializados  conservan  la competencia  señalada  en  los numerales 1, 2, 3, 5 (en los términos  precisados   en   la  providencia  del 28  de septiembre de 2001, ponente  doctor  Jorge Córdoba Poveda, radicación 18711), 6, 8, 9, 10, 11, 12, 13 y 14,  ya  que  siguen  conociendo   del   lavado   de  activos   (  artículos  323  y 324 del C.P.)  y   

enriquecimiento  ilícito  de  particulares  (artículo  327  del  C.P.)  cuando  la  cuantía  sea  o  exceda de 50 salarios  mínimos  legales mensuales, límite no previsto para los eventos del inciso 2°  del  artículo  326 del Código Penal, al no oponerse en  modo alguno estas  disposiciones al contenido normativo de la ley 733/02.   

    

1. CASO CONCRETO     

En  este evento se analiza se juzga a Wilson  Quintero  Pico por el delito de extorsión en una cuantía que no supera los 150  salarios  mínimos  legales  mensuales,   cuantía que en criterio del juez  penal   del   circuito   especializado   no   es   suficiente   para  atribuirle  competencia.   

Aplicadas  las  definiciones  anteriores, la  Sala  debe indicar que la deducción del funcionario colisionante no corresponde  a  la previsión legal, por cuanto, al no señalar el legislador cuantía alguna  como  factor  de  competencia,  y no obstante, que el delito que se juzga atenta  contra   el  patrimonio  económico,  esta  circunstancia  se  traduce,  por  el  contrario,  en  una conclusión contraria, esto es, que sin importar el monto de  la  posible afectación que se produzca con tales conductas extorsivas,  su  conocimiento  es  de  la  exclusiva  competencia  de  los  juzgados  penales del  circuito especializados.   

De   esta   manera,   debe  entenderse  la  pretensión  del  legislador  de  darle  un  especial  trato  a  esta  modalidad  delictiva   y  a  las  demás  conductas  que   señala  la  ley,  al   aumentar  la  sanción punitiva para cada una de   

ellas,   reducir   los   términos   de  investigación  y  juzgamiento,  limitar  los  beneficios procesales y punitivos  para  los  procesados  e  indicar  que  serán  de  conocimiento de los juzgados  penales  del  circuito  especializados,  y  finalmente,  señalar  que todas las  disposiciones que la contraríen quedan derogadas.   

Conclúyese,  entonces,  que la parte final  del  numeral  7°  del  artículo  5°  transitorio del Código de Procedimiento  Penal  perdió vigencia por señalar un límite a la competencia que le atribuye  el  artículo  14  de  la Ley 733 de 2002, es decir,  el mandato relativo a  que  los  juzgados  penales  del  circuito  especializados  solo conocían de la  extorsión  en  cuantía  superior  a  150  salarios mínimos legales mensuales,  modificando,  también,  en  forma  parcial  el numeral 1° del artículo 78 del  Código  de Procedimiento Penal que le atribuye competencia a los jueces penales  municipales  para  conocer  de delitos contra el patrimonio económico cuando la  cuantía  sea  inferior  a  50  salarios mínimos legales mensuales en cuanto se  refiere  a  la  extorsión,  que  pasa  a ser de la exclusiva competencia de los  despachos especializados.   

Finalmente,  no  puede dejar de expresarse la  preocupación  de  la  Corte por la incertidumbre que se cierne nuevamente tanto  para  la  administración  de  justicia  como para los usuarios al advertirse la  carencia  de una política criminal coherente y firme, pues a escasos seis meses  de  la  vigencia  de los nuevos estatutos penal y procedimental penal se expiden  disposiciones  que aumentan los extremos punitivos y modifican la competencia de  estos asuntos   

para  concentrarlos  en  unos  despachos  que  están  llamados  a  desaparecer  por mandato constitucional, creando nuevamente  diferencias en los procedimientos y limitando los beneficios.   

III  DECISIÓN  

Siendo   el delito objeto de juzgamiento  en  el  presente  asunto el de extorsión, conducta que corresponde a una de las  señaladas  por la ley 733 de 2002, su conocimiento debe asignársele al Juzgado  Segundo Penal del Circuito Especializado de  Bucaramanga.   

Por  lo  expuesto,  la  Corte  Suprema  de  Justicia, Sala de Casación Penal,   

R E S U E L V E :  

PRIMERO.         Asignar   el  conocimiento del presente asunto al Juzgado   Segundo   Penal  del  Circuito  Especializado  de  Bucaramanga,  remítasele  la  actuación.   

SEGUNDO.  Envíese  copia  de  esta  decisión, contra la que no  procede    recurso    alguno,    al   Juzgado   Tercero   Penal   Municipal   de  Bucaramanga.   

CÚMPLASE Y REMÍTASE AL COMPETENTE  

ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN  

FERNANDO        ARBOLEDA  RIPOLL     JORGE   E.   CÓRDOBA   POVEDA   

HERMAN           GALÁN  CASTELLANOS          CARLOS  A.  GÁLVEZ  ARGOTE   

JORGE  ANÍBAL  GÓMEZ  GALLEGO            EDGAR      LOMBANA     TRUJILLO   

CARLOS   E.  MEJÍA  ESCOBAR                   NILSON PINILLA PINILLA   

         

TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria   

    

1  Rad.  19228,   marzo  19  de  2002,  Mag. Herman  Galán  Castellanos,  19232  Mag.  Jorge  A.  Gómez G., 18809 del 6 de marzo de  2002, Mag. Edgar Lombana T.   

2  Ibídem   

3  Artículo 40 de la ley 153 de 1887     

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