19233(08-10-02)

2002

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 19233  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MAGISTRADO  PONENTE   

ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN  

APROBADO ACTA No. 120  

          Bogotá,   D.   C.,   ocho   (8)   de   octubre   de   dos  mil  dos  (2002).   

VISTOS  

          Entre  el  Juzgado 5° Penal del Circuito Especializado de Bogotá y  el  Juzgado  1°  Penal  del  Circuito Especializado de Medellín, ha surgido un  conflicto  de  competencias.  De acuerdo con el inciso segundo del artículo 18,  transitorio,  de  la  ley 600 de 2000, es competente la Corte para resolverlo. A  esa tarea se aplicará la Sala en esta ocasión.    

HECHOS  

         

          El  Banco  de  Bogotá  y  Colpatria,  alertados  por  el movimiento  irregular  de  24 cuentas corrientes correspondientes a varias de sus sucursales  de  Cali,  Medellín  y Bogotá, pusieron la situación  en conocimiento de  la Unidad Nacional de Extinción de Dominio y Lavado de Activos.   

          Con  el  fin  de  esclarecer  los  hechos, se adelantaron labores de  inteligencia  en  torno  a las actividades de los titulares de esas cuentas. Por  esta  vía,  se pudo establecer que se trataba de personas dedicadas al comercio  en  los  denominados  San  Andresitos,  que  sin  tener  la suficiente capacidad  económica, actuaban paralelamente como traficantes de dólares.   

          Algunas  de  ellas  tenían  asignada la  función  de trasladar a Colón (Panamá) los billetes en efectivo. Y otras, con  ese   mismo   dinero,   compraban   mercancía   en   ese   país,  generalmente  electrodomésticos,  y los importaban a Colombia. Mediante esta operación, cuya  base,  al  parecer,  eran  capitales  provenientes  del  narcotráfico, lograron  “lavar”  la procedencia ilícita de esos activos, en cuantía muy superior a  100 salarios mínimos legales mensuales.   

                 ORIGEN DEL CONFLICTO   

          Acusado  de  incurrir  en esta conducta,  entre  muchas  otras  personas  a  quienes  se vinculó al proceso, se encuentra  Víctor  Hugo Duque Salazar, quien ha solicitado, por intermedio de su defensor,  que  se  ejerza control de legalidad sobre la medida de aseguramiento dictada en  su contra el 7 de noviembre de 2.001.   

          En  torno a la competencia para tomar esa decisión, se ha suscitado  la  colisión  negativa de competencias que ahora ocupa la atención de la Sala.  El  Juzgado  5°  Penal  del  Circuito Especializado de Bogotá, sostiene que el  competente  para  pronunciarse  sobre  dicho control de legalidad, por cuanto el  centro  de operaciones de los procesados era la ciudad de Medellín, y porque el  8  de  noviembre  de  2001  resolvió  una  solicitud  similar  dentro del mismo  proceso,  es  el Juez 1° Penal del Circuito  Especializado de esa capital.  Y,  a  su vez, el Juez 1° Penal del Circuito Especializado de Medellín, con el  argumento  de  que  fue  en  Bogotá  donde primero se avocó la investigación,  considera  que  el  competente,  de  acuerdo  con el artículo 83 del Código de  Procedimiento  Penal,  es  el  Juez Penal del Circuito Especializado de Bogotá.   

    

  CONSIDERACIONES   

                     Por regla  general,  la  competencia  para  conocer  de un determinado proceso radica en el  juez  del  lugar donde se realiza el hecho punible. Este principio, que se halla  vinculado  al factor territorial, sufre excepciones en el caso de la competencia  a  prevención,  prevista  en  el  artículo  83  del  Código  de Procedimiento  Penal.   

                 Esta  norma prevé tres hipótesis fácticas que dan lugar a romper  esa  regla  general.  La  primera  hace  relación  a  que  si la conducta se ha  realizado  en  varios  sitios,  conocerá  del  proceso  el funcionario judicial  competente  por la naturaleza del asunto, del territorio donde se haya formulado  primero  la  denuncia  o  donde  primero  se  haya avocado la investigación. La  segunda,  que  se  presenta cuando el hecho se hubiera iniciado simultáneamente  en  varios sitios, prevé que será competente el funcionario  judicial del  lugar  en  donde fuere aprehendido el imputado. La tercera, que se aplica en los  casos  en que son varios los capturados, se resuelve asignándole la competencia  al   funcionario   del   lugar  en  que  se  haya  llevado  a  cabo  la  primera  retención.   

                    En el caso  sometido  a  consideración de la Corte, la situación ofrece plena claridad. El  hecho  investigado –lavado  de   activos-  se  cometió  en  varias  ciudades.  Si   la  investigación  permitió  descubrir  que el centro de operaciones era la población de Rionegro  (Antioquia),   no  es  esa  circunstancia  la  que,  de  acuerdo  con  la  norma  procedimental  citada,  determina  la competencia. Tampoco lo es el hecho de que  sea  en Bogotá donde funciona la Unidad Nacional para la Extinción del Derecho  de   Dominio   y   el  Lavado  de  Activos.  Menos  aún,  como  lo  plantea  el  Juez    Penal  del  Circuito  Especializado de Bogotá, el que el Juez  Penal  del Circuito Especializado de Medellín, pasando inadvertido lo dispuesto  en  el artículo 83 del Código de Procedimiento Penal, haya resuelto dentro del  mismo  proceso, el 8 de noviembre de 2.001, un control de legalidad respecto del  auto mediante el cual se les dictó medida de aseguramiento.   

                                 La única razón válida, por cuanto se ciñe a  la   ley   procesal,   emerge  de  que  fue  en  Bogotá  donde  se  inició  la  investigación.  Esa  circunstancia  es  la  que permite sostener que es el Juez  Penal  del  Circuito Especializado de esta ciudad el que debe pronunciarse sobre  el  control  de  legalidad  solicitado  por  el  defensor  del  inculpado.    

                     La Corte,  que  hoy  reitera  su  posición,  en  el pasado ha hecho claridad sobre el tema  objeto de discusión:   

         “En  tales  condiciones,  si  la conducta punible que se imputa a  los   procesados   se  desarrolló  en  varios  sitios,  la  solución  del  conflicto  se  perfila  a  través de una de las eventualidades recogidas por el  artículo   83   del    estatuto  procesal  penal  como  de  competencia  a  prevención”  (Auto  del 16 de agosto de 2.001, radicado 18.489, M.P. Fernando  Arboleda Ripoll).   

             En  otra  decisión,  fechada  el  5  de febrero de 2.002 y radicada bajo el N°  19.107,  y  en  la que actuó como ponente el magistrado Nilson Pinilla Pinilla,  por  tratarse  de  un  caso  en  donde  la hipótesis delictiva era el lavado de  activos  y  el  hecho se había planificado en Medellín y consumado en Panamá,  la  Sala  estimó,  como vuelve a hacerlo ahora en virtud de la similitud de los  presupuestos  de  hecho, que la conducta había tenido lugar en el extranjero y,  sobre  esa  base,  le atribuyó la competencia al juez de Bogotá, ciñéndose a  las  reglas de competencia a prevención, dado que había sido un fiscal de esta  ciudad el que había abierto la investigación.   

         Y  este  pronunciamiento  tampoco choca  con el de la Sala del  16  de  abril  del  año  en  curso,  pues   en  la  hipótesis  allí  dilucidada  se  dio  preeminencia   al  artículo 91 del estatuto procesal,  pues   que   se   trataba  de  “Competencia  por  conexidad”  (  Trafico  de  estupefacientes              y               blanqueo              de   capitales).                  

         De  modo  que  no queda duda alguna en torno a que es el Juez Penal  del  Circuito  Especializado  de  Bogotá  el  competente  para  conocer de este  proceso.   

         Por  lo expuesto, la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de  Justicia,   

R   E   S  U  E  L  V  E   

         DECLARAR que la competencia para conocer  de  este  proceso corresponde al Juzgado 5° Penal del Circuito Especializado de  Bogotá.   

         Como  consecuencia,  el  proceso será remitido a este despacho. De  la  decisión,  asimismo,  será  informado  el  Juez  1°  Penal  del  Circuito  Especializado de Medellín.      

Cópiese y cúmplase.  

ÁLVARO  ORLANDO PÉREZ  PINZÓN   

FERNANDO  E.  ARBOLEDA  RIPOLL                                                JORGE       E.       CÓRDOBA  POVEDA   

HERMAN   GALÁN   CASTELLANOS                                             CARLOS    A.    GÁL­VEZ ARGOTE   

JORGE  ANÍBAL  GÓMEZ  GALLEGO                                         ÉDGAR LOMBANA TRUJILLO   

MARINA  PULIDO  DE  BARÓN                        YESID  RAMÍREZ  BASTIDAS   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

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