19145(15-10-02)

2002

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 19145  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

Dr. JORGE ANÍBAL GÓMEZ GALLEGO  

Aprobado Acta N° 124  

          Bogotá, D. C., quince de octubre de dos mil dos.   

VISTOS  

          Examina  la  Corte,  en  sede de apelación, el contenido pertinente  del  auto  fechado  el  7  de  noviembre de 2001, por medio del cual el Tribunal  Superior  de  Barranquilla,  negó la revocatoria y sustitución de la medida de  aseguramiento  de  detención  preventiva  que  afecta  al procesado doctor LUIS  EDUARDO  CUELLO  ROJAS,  exjuez  Laboral  del  Circuito de Barranquilla, por los  delitos  de  falsedad  ideológica  en  documento  público,  estafa  agravada y  concierto para delinquir.   

         

HECHOS  Y  ANTECEDENTES  PROCESALES   

          A  la  presente  causa  que cursa contra el exjuez Octavo Laboral de  Barranquilla,  LUIS  EDUARDO  CUELLO  ROJAS,  por  el  delito  de concierto para  delinquir  se  acumuló  el  proceso  radicado  en  la instancia bajo el número  49.677  que  cursa  contra  el  mismo  procesado  por  los  delitos  de falsedad  ideológica en documento publico y estafa.   

          En  pretérita  oportunidad,  al  conocer por vía de apelación del  auto  que  negó  la práctica de algunas pruebas en la causa acumulada, la Sala  relacionó los hechos juzgados en la misma de la siguiente manera:   

         

“Con  base en el  mandamiento  de  pago fechado el 19 de abril de 1995, dictado por el Juez Octavo  Laboral  del Circuito de Barranquilla, doctor LUIS EDUARDO CUELLO ROJAS, a favor  de  ADELA  INÉS  ANGULO DE RODELO, LUCAS EVANGELISTA PÉREZ MUÑOZ, LUIS RANGEL  RANGEL,  VÍCTOR  MIRANDA NUÑEZ y otras personas que figuraban como pensionados  directos  o  sustitutos  de  la empresa COLPUERTOS, los abogados MARÍA CRISTINA  OCAMPO  DE  MANZANO,  HERNANDO  MANZANO  PEÑARANDA  y  BELISARIO DEYONG MANZANO  hicieron  la  conciliación N° 096 del 8 de junio de 1998, por medio de la cual  el  Fondo  de  Pasivos  de  la  empresa,  FONCOLPUERTOS,  les pagó la suma de $  147.000.000.oo  en títulos de Tesorería TES, clase B, que después se hicieron  efectivos,  por  concepto de reajuste de pensiones conforme con las leyes 4ª de  1976, 71 de 1988, 100 de 1993 y demás decretos reglamentarios.   

“Resulta  que  la Fiscalía ha determinado  cómo  el  proceso  ejecutivo  que  dio  lugar al mencionado mandamiento de pago  jamás  fue  radicado en el Juzgado Octavo Laboral del Circuito de Barranquilla,  razón  por  la cual se estima falsa la orden ejecutiva de pago, al igual que la  certificación  expedida  posteriormente  por  el   mismo juez LUIS EDUARDO  CUELLO  ROJAS,  el  29  de  julio  de  1996,  en el sentido de que daba fe de la  existencia de un proceso ejecutivo inexistente”.   

          Por  tales  hechos,  mediante resolución fechada el 3 de octubre de  2000,  la  Unidad  de  Fiscalía  Delegada  ante  los  Tribunales  de  Bogotá y  Cundinamarca,  acusó  al  doctor LUIS EDUARDO CUELLO ROJAS, en su condición de  exjuez  Octavo  Laboral  del  Circuito  de  Barranquilla,  como autor de dos (2)  delitos  de  falsedad de servidor oficial en documento  público,  agravados  por  el  uso, en concurso con el  hecho punible de estafa.   

             

          Como  fueron  múltiples  las conductas defraudatorias que denotaban  el  desarrollo  de  un plan dirigido a saquear las arcas del Fondo de Pasivos de  la  empresa  FONCOLPUERTOS, se dispuso investigar la posible materialización de  una  asociación  criminal  concebida  de  antemano y dirigida a la comisión de  tales  actividades,  a  cuya cabeza se encontraba el exjuez laboral LUIS EDUARDO  CUELLO  ROJAS,  hechos  por los cuales se profirió resolución de acusación el  24  de  noviembre  de 2000, por el delito de concierto  para delinquir.   

          Mediante  auto  de  abril 20 de 2001 se acumularon los dos juicios y  resuelto  sobre  las  pruebas  concernientes  al  último  caso, el defensor del  procesado  LUIS  EDUARDO  CUELLO ROJAS, invocando el principio de favorabilidad,  solicita  al Tribunal la revocatoria de la medida de aseguramiento de detención  preventiva  que  pesa  contra el implicado, la cual fundamenta en las siguientes  razones:   

          La  detención  preventiva  que  afecta a su defendido fue decretada  por  los  delitos de falsedad ideológica en documento público y concierto para  delinquir.  La  pena  señalada  en  el  anterior  Código Penal para la primera  conducta,  oscilaba entre 3 y 10 años de prisión, y para la segunda, entre 3 y  6.  En  relación  con  la estafa las normas procesales vigentes a la sazón, no  contemplaban  medida  de aseguramiento de detención preventiva como que la pena  mínima era de un (1) año de prisión.   

          La  nueva  ley  procesal  penal estipula que la situación jurídica  del  procesado  sólo se resolverá en aquellos eventos en los cuales se amerite  la  imposición  de  la  detención  preventiva,  la  cual  sólo procede en las  circunstancias  estipuladas  en  el  artículo  357  de  la ley 600 de 2000, que  excluye  los  delitos por los que se procede en este evento, pues de un lado las  penas  mínimas  señaladas  a cada uno no alcanza los 4 años de prisión, y de  otro,  ni  el  delito  de  falsedad  ideológica  en documento público ni el de  concierto  para  delinquir  aparecen  relacionados  en  el  listado  que trae el  ordinal 2º de la norma en cuestión.   

         

          En  cuanto  a  la  estafa,  aunque aparece relacionada en el listado  como  de  aquellos en relación con los cuales procede la detención preventiva,  el  precepto  le  desfavorece  frente  a la anterior normatividad, razón por la  cual resulta inaplicable al caso.   

          Con  tales  argumentos  recaba  en  la  revocatoria  de la medida de  aseguramiento   de   detención   preventiva   y   la   consecuente   orden   de  libertad.   

          Subsidiariamente,  con  fundamento  en  la preceptiva del parágrafo  del  artículo 357 del Código de Procedimiento Penal, en concordancia con el 38  del  Código  Penal,  solicita  que se sustituya la detención preventiva por la  domiciliaria,  pues  se  configuran  en  el  caso  del  procesado los requisitos  exigidos para ello.   

PROVIDENCIA  IMPUGNADA   

          Mediante  la  providencia  impugnada,  fechada  el 7 de noviembre de  2001,  la  Sala  Mayoritaria  de  Decisión  Penal del Tribunal de Barranquilla,  tomó,  entre otras determinaciones, la de “negar la  revocatoria   o   sustitución   de   la   medida  de  aseguramiento”  que  pesa  contra LUIS EDUARDO CUELLO ROJAS, solicitadas por su  defensor,   argumentando   que   no   cabe   dar  aplicación  al  principio  de  favorabilidad,  pues  tanto el Código derogado como el actual establece para la  falsedad   ideológica   en   documento  público  medida  de  aseguramiento  de  detención  preventiva,  razón  por  la  cual  no  se  encuentra  la  manera de  beneficiar al procesado.   

          Tampoco  procede sustituir la medida por la detención domiciliaria,  pues     el     procesado     se     encuentra    actualmente    “cumpliendo   la   pena   impuesta   por   otro   delito”,    lo    que    impediría    materialmente   la   sustitución  deprecada.   

EL RECURSO  

         Contra  la  anterior  determinación,  el  defensor de CUELLO ROJAS  oportunamente  interpuso recurso de apelación, que sustenta apoyado en la tesis  expuesta  por el Magistrado disidente en el Tribunal y la posición que sobre el  punto  asumió  esta  Sala  en  el auto del 26 de junio de 2001 con ponencia del  Magistrado  Carlos  E. Mejía Escobar, relacionada con la posibilidad de aplicar  las  normas  del  nuevo  estatuto  de Procedimiento Penal combinadas con las del  Código   Penal  derogado,  caso  en  el  cual,  al  reexaminar  los  requisitos  para   la  detención  preventiva,  deviene  improcedente  la que afecta al  procesado CUELLO a la luz del principio de favorabilidad.   

         A  continuación  hace una cita textual de su inicial petición, de  cuya reseña ya quedó arriba constancia.   

         

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

          Con  la  entrada  en  vigencia  del  nuevo  Código de Procedimiento  Penal,  se  introdujo  una  sustancial  reforma  al  régimen  de las medidas de  aseguramiento,  pues  se  establece  como  única posible para los imputables la  detención  preventiva,  cuya  procedencia  quedó  restringida a las hipótesis  previstas  en el artículo 357, a saber: 1) Cuando el delito tenga prevista pena  de  prisión  cuyo  mínimo sea o exceda de cuatro (4) años; 2) Que se trate de  cualesquiera  de  los delitos relacionados en el numeral 2º de la disposición;  y,  3)  Cuando  en contra del sindicado estuviere vigente sentencia condenatoria  ejecutoriada  por  delito  doloso o preterintencional que tenga pena de prisión.   

          Por  exclusión,  en  todos los demás casos el funcionario judicial  debe  abstenerse de resolver la situación jurídica, y carece, por tanto, de la  facultad  de  restringir  en  cualquier  forma  la  libertad  de locomoción del  procesado   durante   el  trámite,  hasta  cuando  por  sentencia  condenatoria  debidamente     ejecutoriada     se     pueda    eventualmente    disponer    lo  contrario.   

          Con  el fin de determinar cuál es la ley que por favorabilidad debe  regir  el  presente  asunto,  resulta  indispensable partir de la definición de  favorabilidad  en  materia  sustantiva  que trae el inciso 2º del artículo 6°  del Nuevo Código Penal, en los siguientes términos:   

“La ley permisiva o favorable, aun cuando  sea      posterior      se      aplicará,     sin  excepción,   de  preferencia  a  la  restrictiva  o  desfavorable.  Ello también rige para los condenados.   

“La  analogía  sólo  se  aplicará  en  materias  permisivas” (Se ha  resaltado).   

          El   énfasis   legal   de   que   la   favorabilidad  se  aplicará  “sin  excepción”, lleva  a  considerar  que  el  propósito  legislativo  ha  sido  el de que no se ponga  cortapisa   a   la   aplicación   de   la   ley   benigna   o   favorable  así  definida.   

          De  modo  que  en  cada  caso  concreto,  será  necesario  examinar  racionalmente   entre   las  legislaciones  penales  y  procesales  con  efectos  sustanciales   que  se  suceden  en  el  tiempo,  cuál  de  ellas  contiene  la  disposición  más favorable tanto en materia de penas como en relación con las  medidas   restrictivas  de  la  libertad,  porque  en  su  aplicación  resultan  perfectamente  separables  como normas individuales, máxime cuando pertenecen a  distintos códigos.   

          Así  entonces,  en  cuanto  al  monto de las penas privativas de la  libertad  establecidas  para  los  delitos  de falsedad ideológica en documento  público,  estafa  y  concierto  para  delinquir,  el  caso debe regirse por las  señaladas  en  los  artículos  219,  356  y  186  del  Código  Penal de 1980,  respectivamente,  por  ser  la  ley  preexistente y favorable frente a las penas  mínimas  señaladas  en  los artículos 286, 246 y 340 del Nuevo Código Penal.   

          Y  en cuanto a la procedencia de la medida de aseguramiento, ninguno  de  los comportamientos atribuidos al procesado LUIS EDUARDO CUELLO ROJAS en las  causas  acumuladas,  en  su  pena  mínima  alcanza  los cuatro (4) años que el  actual  Código  de  Procedimiento  Penal  establece  para  la procedencia de la  medida  de  aseguramiento  de  detención preventiva. Así mismo, los delitos de  falsedad  ideológica en documento público y concierto para delinquir, no hacen  parte  de la lista de los delitos que independientemente de la pena conllevan la  detención  preventiva,  y  aunque se tiene información que contra el procesado  pesa  una sentencia de carácter condenatorio por los delitos de prevaricato por  acción  en  concurso  homogéneo  y  heterogéneo  con  estafas, la misma no se  encuentra  ejecutoriada,  pues  aún  no se ha resuelto por esta Corporación el  recurso    de    apelación    interpuesto    contra    la    misma    (Radicado  No.18.021).   

          Así  las  cosas,  para  los  delitos  de  falsedad  ideológica  en  documento  público  y  concierto  para  delinquir, no hay duda que resulta más  favorable  al  procesado  la  aplicación  de la nueva normatividad procesal, en  consideración  a que la pena mínima prevista en el anterior Código Penal para  tales  conductas,  por  no superar los tres años de prisión, hace improcedente  la  detención  preventiva y por tanto respecto de ellas no hay lugar a resolver  la situación jurídica.   

          Cosa  distinta  ocurría  en  vigencia  del Código de Procedimiento  Penal  de  1991,  pues  la medida de aseguramiento de detención preventiva para  los  delitos  aquí  tratados era indiscutible ante la sola circunstancia de que  ambas  conductas  superaban en el mínimo de pena a imponer los dos (2) años de  prisión que exigía el artículo 397, inciso 2º.   

               Ahora, aunque el delito de estafa  se  encuentra  relacionado  en  la lista de conductas respecto de las cuales hoy  procede  la  detención  preventiva,  dicho precepto resulta inaplicable al caso  porque  el  Código  de  Procedimiento  Penal  preexistente no consagraba medida  restrictiva  de  la libertad para la misma, pues de conformidad con el artículo  393  de  tal normatividad, la medida de aseguramiento para los delitos cuya pena  mínima  fuese  inferior  a  dos  (2) años era la de caución, que desapareció  como tal en la Ley 600 de 2000.   

            En  tal  orden  de ideas, se impone la revocatoria de la decisión  impugnada  para  en  su  lugar  dejar  sin efectos la medida de aseguramiento de  detención  preventiva  que  afecta  al  procesado LUIS EDUARDO CUELLO ROJAS por  razón de este proceso.   

          En  mérito  de  lo  expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE  CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

REVOCAR  la providencia de 7 de noviembre de  2001,  por  medio  del  cual  el  Tribunal  Superior  de  Barranquilla  negó la  revocatoria  de  la  medida de aseguramiento de detención preventiva que afecta  al  procesado  LUIS  EDUARDO  CUELLO  ROJAS y, en su lugar, dejar sin efectos la  resolución   de  situación  jurídica  que  impuso  detención  preventiva  al  procesado,   por   la   razón   expuesta   en   la   parte   motiva   de   este  proveído   

          Contra esta decisión no procede recurso alguno.   

          Cópiese, notifíquese y cúmplase.   

ÁLVARO  ORLANDO PÉREZ  PINZÓN   

FERNANDO   ARBOLEDA   RIPOLL            JORGE E.  CÓRDOBA POVEDA   

HERMAN           GALÁN  CASTELLANOS                  CARLOS A. GÁLVEZ ARGOTE   

JORGE       ANÍBAL       GÓMEZ  GALLEGO           EDGAR  LOMBANA TRUJILLO   

MARINA   PULIDO   DE   BARON                                YESID      RAMÍREZ  BASTIDAS   

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria  

           

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