18964(28-11-01)

2001

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 18964  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MAGISTRADO  PONENTE   

ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN  

APROBADO ACTA No. 184  

          Bogotá,   D.C.,  veintiocho  (28)  de  noviembre  de  dos  mil  uno  (2001).   

VISTOS  

          Resuelve  la Sala el conflicto negativo de competencia surgido entre  los  Juzgados 1º. Penal del Circuito Especializado y 3º. Penal del Circuito de  Santa Marta.   

HECHOS  Y  ANTECEDENTES  PROCESALES   

         

          El  20 de enero de 2001, LUIS ELADIO MANJARRÉS MEDINA fue requisado  por  miembros de la Policía Nacional, quienes le hallaron una pistola calibre 9  mm.  de  fabricación  artesanal con capacidad para un cartucho. Por esta razón  fue  dejado a órdenes de la fiscalía 12 seccional de Santa Marta, que mediante  resolución  del 17 de abril lo acusó por el delito de porte ilegal de armas de  defensa  personal  que  reprimía  el  artículo  1º. del Decreto 3664 de 1986.   

          Por  auto  del  3  de  agosto, el Juzgado 3º. Penal del Circuito de  Santa  Marta se declaró incompetente para continuar tramitando este asunto, por  considerar  que  el  artículo 5º. transitorio de la Ley 600 de 2000 le asignó  el   conocimiento   de   ese   delito   a  los  juzgados  penales  del  circuito  especializado.   

          Recibió   el   proceso   el   Juzgado   1º.   Penal  del  Circuito  Especializado  de  la  misma  ciudad,  que  por auto del 2 de octubre aceptó la  colisión  pues  estimó  que  la tradición legislativa nacional a partir de la  Ley  2ª.  de  1984  ha  sido  la  de  atribuirle a los jueces especializados la  competencia  para  conocer  de  las  más  graves  conductas  delictivas; que el  numeral  5º.  del artículo 5º. transitorio de la Ley 600 de 2000 reprodujo la  norma  de competencia de la Ley 504 de 1999 que le asignaba a los jueces penales  de  circuito  especializados  el  juzgamiento  de  los delitos de fabricación y  tráfico  de  armas  de  fuego  y  municiones  de  uso  privativo de las fuerzas  armadas,  conductas que ahora regula el artículo 366 del nuevo Código Penal; y  que,  por  lo tanto, son los jueces penales de circuito quienes, en virtud de la  cláusula  general  de  competencia  prevista  en  el  artículo 77 del estatuto  procesal,  deben  continuar conociendo de procesos por el delito de porte ilegal  de armas de fuego de defensa personal.   

  CONSIDERACIONES   

         1.  La Corte es competente para dirimir el conflicto de competencia  suscitado  entre los Juzgados 1º. Penal del Circuito Especializado y 3º. Penal  del  Circuito  de  Santa  Marta,  por  expresa  disposición  del  artículo  18  transitorio de la Ley 600 de 2000.   

         2.  Como  por auto aprobado en la fecha1   

,  la  Sala  solucionó idéntica colisión  presentada  entre  los  Juzgados  Tercero Penal del Circuito y Segundo Penal del  Circuito  Especializado  de  Santa  Marta,  para dirimir este conflicto bastará  reiterar   los   planteamientos   que   en   él   se   expusieron.   Allí   se  dijo:   

“2. Como son diversas las interpretaciones  que  se  han  realizado  sobre  las  hipótesis  que se podrían presentar en la  aplicación  del  numeral  5º.  del artículo 5º. transitorio de la Ley 600 de  2000,  la  Sala  estima conveniente no reducir su análisis al punto debatido en  este  proceso  -el porte ilegal de armas de fuego de defensa personal- sino  extender  su  examen  a  las  distintas  situaciones  factibles, tarea de la que  seguidamente se ocupará.   

“3.  A  partir de la confrontación de la  norma  de  competencia  con las disposiciones sustantivas a las que remite, debe  concluirse  que  la  previsión  contenida en el numeral 5º. del artículo 5º.  transitorio  del  Código  de  Procedimiento  Penal2   

no corresponde exactamente a los títulos  ni  a  los  textos  de  los  artículos  365 y 366 del Código Penal3,  pues en la  denominación  de estos también se hace referencia al porte y en su desarrollo,  además  de esos tres comportamientos (fabricación, tráfico y porte), se alude  a   la   importación,   transporte,   almacenamiento,   distribución,   venta,  suministro,   reparación,   conservación   y   adquisición  de  explosivos  o  municiones  y  armas  tanto  de  defensa  personal  como de uso privativo de las  fuerzas armadas, según el caso.   

“4.  Si  la  intención  del  legislador  hubiese  sido la de asignar la competencia para conocer de todas estas conductas  al  juez  penal  de  circuito especializado, es apenas evidente que por lo menos  hubiera  incluido  el  título  completo  de  los  artículos en cuestión o que  hubiera  remitido  simplemente  a  la  norma sustantiva, como hizo por ejemplo a  propósito  de  los  delitos  descritos  en  los  artículos 375, 376, 377 y 382  (numerales  8º.,  9º.,  10º.  Y  11º.  del  artículo  5º.  del  Código de  Procedimiento  Penal). Algún sentido debe tener, entonces, la exclusión que en  ese  numeral  5º. hizo de la palabra “porte” respecto de los artículos 365  y  366 y de la expresión “armas de fuego” contenida en la denominación del  artículo 365.   

“5. Conclúyese de lo dicho que los jueces  penales  de  circuito  especializados  no conocen de las conductas del artículo  365  relacionadas con armas de fuego de defensa personal ni de las referentes al  porte  de  municiones para ellas ni de explosivos, como tampoco de las conductas  de  porte  de  armas  y  municiones  de  uso  privativo  de  las fuerzas armadas  previstas en el artículo 366 del Código Penal.   

“6.  Sin  embargo,  el hecho de que en el  citado   numeral   5º.  del  artículo  5º.  no  se  hubieran  incluido  otros  comportamientos  como  la  importación,  el  transporte  o el almacenamiento de  explosivos  y  de  armas de uso privativo de las fuerzas armadas y municiones de  cualquier  naturaleza,  no  implica  que  la  competencia  para  juzgarlos esté  asignada  a  los jueces penales de circuito, pues ninguna razón lógica habría  para  que ilicitudes de igual gravedad que la fabricación o el tráfico no sean  del  conocimiento  de  los jueces especializados, establecidos precisamente para  atender los asuntos de mayor entidad.   

“7.  Así  lo  dijo  la  Sala en reciente  providencia4   

, en la que precisó:  

‘En  consecuencia,  de las conductas contempladas en el transcrito artículo 365, son  de  competencia  del  juez  penal  del circuito especializado, la fabricación y  tráfico  de  municiones  (de  armas  de  defensa  personal)  y  de  explosivos,  entendida  en  la  expresión  “tráfico”,  la  importación,  el transporte, el  almacenamiento,  la  distribución,  la venta, el suministro y la reparación. Y  son  de  competencia  del  juez  de  circuito, el porte de municiones (para  armas  de  defensa  personal),  de  explosivos  y  de  armas de fuego de defensa  personal,  así  como  la  fabricación  y  el tráfico de esta última clase de  armas,  entendida  en  la expresión “tráfico”, la importación, el transporte,  el   almacenamiento,   la   distribución,   la   venta,   el  suministro  y  la  reparación.   

‘De   las  conductas  a  que  se  refiere el artículo 366, ibídem, son de competencia del  juez  penal  del  circuito especializado, la fabricación y el tráfico de armas  de  fuego  de  uso  privativo  de las Fuerzas Militares y de municiones para las  mismas,   entendiendo   en   la   expresión  “tráfico”,  la  importación,  la  reparación,   el   almacenamiento,  la  conservación,  la  adquisición  y  el  suministro.   

‘Y  son  de  competencia  del  juez  del  circuito, el porte de armas de uso privativo de las  Fuerzas    Armadas    y    de    municiones    para    las    mismas’.”   

         

          3.  Como  en  este caso al señor MANJARRÉS MEDINA se le convocó a  juicio  por  el  delito  de  porte  ilegal  de  armas  de  defensa  personal, la  competencia  le  corresponde  al  Juzgado  Tercero  Penal  del Circuito de Santa  Marta, despacho al que se le remitirá el expediente.   

         Por  lo expuesto, la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de  Justicia,   

R   E   S  U  E  L  V  E   

         DECLARAR que la competencia para conocer  de  este  proceso  corresponde  al  Juzgado  Tercero Penal del Circuito de Santa  Marta,  al  que  se  le  remitirá el expediente. Infórmesele esta decisión al  Juzgado   Primero   Penal   del  Circuito  Especializado  de  la  misma  ciudad.   

Cópiese y cúmplase.  

CARLOS EDUARDO MEJÍA ESCOBAR  

         

FERNANDO  E.  ARBOLEDA  RIPOLL                                         JORGE E. CÓRDOBA POVEDA   

HERMAN   GALÁN   CASTELLANOS                                               CARLOS       A.      GÁL­VEZ ARGOTE   

JORGE  ANÍBAL  GÓMEZ  GALLEGO                                         ÉDGAR LOMBANA TRUJILLO   

ÁLVARO  ORLANDO  PÉREZ PINZÓN                                         NILSON PINILLA PINILLA   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1  Radicado 18.941, M.P. Álvaro Orlando Pérez Pinzón.   

2  “ART.  5º.  Competencia  de los jueces penales del  circuito   especializados.  Los  jueces  penales  del  circuito  especializados conocen, en primera instancia: … 5. De los delitos de  fabricación   y   tráfico   de   municiones  o  explosivos  (C.P.  art.  365);  fabricación  y  tráfico de armas de fuego y municiones de uso privativo de las  fuerzas armadas (C.P. art. 366)”.   

3  “ART.  365.  Fabricación, tráfico y porte de armas  de   fuego  o  municiones.  El  que  sin  permiso  de  autoridad   competente   importe,   trafique,  fabrique,  transporte,  almacene,  distribuya,  venda,  suministre,  repare  o  porte  armas  de  fuego  de defensa  personal,  municiones  o  explosivos, incurrirá en prisión de uno (1) a cuatro  (4) años. (…)”.   

“ART.      366.      Fabricación,  tráfico  y  porte  de  armas  y  municiones  de uso  privativo  de  las fuerzas armadas. El que sin permiso  de   autoridad   competente   importe,  trafique,  fabrique,  repare,  almacene,  conserve,  adquiera,  suministre  o porte armas o municiones de uso privativo de  las  fuerzas  armadas,  incurrirá  en  prisión  de tres (3) a diez (10) años.  (…)”.   

4  Auto  del  28 de septiembre de 2001, radicado 18.711,  M.P. Dr. Jorge E. Córdoba Poveda.     

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