18950(28-11-01)

2001

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 18950  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MAGISTRADO  PONENTE   

ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN  

APROBADO ACTA No. 184  

          Bogotá,   D.C.,  veintiocho  (28)  de  noviembre  de  dos  mil  uno  (2001).   

VISTOS  

          Resuelve  la Sala el conflicto negativo de competencia surgido entre  los  Juzgados 2º. Penal del Circuito Especializado y 3º. Penal del Circuito de  Santa Marta.   

HECHOS  Y  ANTECEDENTES  PROCESALES   

         

          En  la  noche  del  14  de octubre de 1999, WILTON ORTIZ MARTÍNEZ y  ARNOBIS   MOLINA  GONZÁLEZ  fueron  capturados  por  miembros  de  la  Policía  Nacional,  quienes  hallaron  en  poder del segundo un revólver 38 largo, marca  smith  wesson.  Puestos  a órdenes de la fiscalía 12 seccional de Santa Marta,  fueron  acusados mediante resolución del 23 de febrero de 2000 por el delito de  porte  ilegal  de  armas de defensa personal que reprimía el artículo 1º. del  Decreto 3664 de 1986.   

          Por  auto  del  6  de  agosto  de  2001,  el  Juzgado 3º. Penal del  Circuito  de Santa Marta se declaró incompetente para continuar tramitando este  asunto,  por  considerar que el artículo 5º. transitorio de la Ley 600 de 2000  le  asignó  el  conocimiento  de ese delito a los juzgados penales del circuito  especializado.   

          Recibió   el   proceso   el   Juzgado   2º.   Penal  del  Circuito  Especializado  de  la  misma  ciudad,  que  por auto del 9 de octubre aceptó la  colisión  porque  consideró que la exclusión de la competencia descrita en el  numeral  5º.  del artículo 5º. transitorio de la Ley 600 de 2000 de las armas  de  fuego  de  defensa  personal,  obedece  al  ánimo del legislador de que los  jueces penales del circuito continúen conociendo de esos asuntos.   

  CONSIDERACIONES   

         1.  La Corte es competente para dirimir el conflicto de competencia  suscitado  entre los Juzgados 2º. Penal del Circuito Especializado y 3º. Penal  del  Circuito  de  Santa  Marta,  por  expresa  disposición  del  artículo  18  transitorio de la Ley 600 de 2000.   

         2.  Como  por auto aprobado en la fecha1   

,  la  Sala  solucionó idéntica colisión  presentada  entre  los  mismos  despachos  que  discuten  la competencia en este  proceso,   para   dirimir   este   conflicto   será   suficiente  reiterar  los  planteamientos que en él se expusieron. Allí se dijo:   

“2. Como son diversas las interpretaciones  que  se  han  realizado  sobre  las  hipótesis  que se podrían presentar en la  aplicación  del  numeral  5º.  del artículo 5º. transitorio de la Ley 600 de  2000,  la  Sala  estima conveniente no reducir su análisis al punto debatido en  este  proceso  -el porte ilegal de armas de fuego de defensa personal- sino  extender  su  examen  a  las  distintas  situaciones  factibles, tarea de la que  seguidamente se ocupará.   

“3.  A  partir de la confrontación de la  norma  de  competencia  con las disposiciones sustantivas a las que remite, debe  concluirse  que  la  previsión  contenida en el numeral 5º. del artículo 5º.  transitorio  del  Código  de  Procedimiento  Penal2   

no corresponde exactamente a los títulos  ni  a  los  textos  de  los  artículos  365 y 366 del Código Penal3,  pues en la  denominación  de estos también se hace referencia al porte y en su desarrollo,  además  de esos tres comportamientos (fabricación, tráfico y porte), se alude  a   la   importación,   transporte,   almacenamiento,   distribución,   venta,  suministro,   reparación,   conservación   y   adquisición  de  explosivos  o  municiones  y  armas  tanto  de  defensa  personal  como de uso privativo de las  fuerzas armadas, según el caso.   

“4.  Si  la  intención  del  legislador  hubiese  sido la de asignar la competencia para conocer de todas estas conductas  al  juez  penal  de  circuito especializado, es apenas evidente que por lo menos  hubiera  incluido  el  título  completo  de  los  artículos en cuestión o que  hubiera  remitido  simplemente  a  la  norma sustantiva, como hizo por ejemplo a  propósito  de  los  delitos  descritos  en  los  artículos 375, 376, 377 y 382  (numerales  8º.,  9º.,  10º.  Y  11º.  del  artículo  5º.  del  Código de  Procedimiento  Penal). Algún sentido debe tener, entonces, la exclusión que en  ese  numeral  5º. hizo de la palabra “porte” respecto de los artículos 365  y  366 y de la expresión “armas de fuego” contenida en la denominación del  artículo 365.   

“5. Conclúyese de lo dicho que los jueces  penales  de  circuito  especializados  no conocen de las conductas del artículo  365  relacionadas con armas de fuego de defensa personal ni de las referentes al  porte  de  municiones para ellas ni de explosivos, como tampoco de las conductas  de  porte  de  armas  y  municiones  de  uso  privativo  de  las fuerzas armadas  previstas en el artículo 366 del Código Penal.   

“6.  Sin  embargo,  el hecho de que en el  citado   numeral   5º.  del  artículo  5º.  no  se  hubieran  incluido  otros  comportamientos  como  la  importación,  el  transporte  o el almacenamiento de  explosivos  y  de  armas de uso privativo de las fuerzas armadas y municiones de  cualquier  naturaleza,  no  implica  que  la  competencia  para  juzgarlos esté  asignada  a  los jueces penales de circuito, pues ninguna razón lógica habría  para  que ilicitudes de igual gravedad que la fabricación o el tráfico no sean  del  conocimiento  de  los jueces especializados, establecidos precisamente para  atender los asuntos de mayor entidad.   

“7.  Así  lo  dijo  la  Sala en reciente  providencia4   

, en la que precisó:  

‘En  consecuencia,  de las conductas contempladas en el transcrito artículo 365, son  de  competencia  del  juez  penal  del circuito especializado, la fabricación y  tráfico  de  municiones  (de  armas  de  defensa  personal)  y  de  explosivos,  entendida  en  la  expresión  “tráfico”,  la  importación,  el transporte, el  almacenamiento,  la  distribución,  la venta, el suministro y la reparación. Y  son  de  competencia  del  juez  de  circuito, el porte de municiones (para  armas  de  defensa  personal),  de  explosivos  y  de  armas de fuego de defensa  personal,  así  como  la  fabricación  y  el tráfico de esta última clase de  armas,  entendida  en  la expresión “tráfico”, la importación, el transporte,  el   almacenamiento,   la   distribución,   la   venta,   el  suministro  y  la  reparación.   

‘De   las  conductas  a  que  se  refiere el artículo 366, ibídem, son de competencia del  juez  penal  del  circuito especializado, la fabricación y el tráfico de armas  de  fuego  de  uso  privativo  de las Fuerzas Militares y de municiones para las  mismas,   entendiendo   en   la   expresión  “tráfico”,  la  importación,  la  reparación,   el   almacenamiento,  la  conservación,  la  adquisición  y  el  suministro.   

‘Y  son  de  competencia  del  juez  del  circuito, el porte de armas de uso privativo de las  Fuerzas    Armadas    y    de    municiones    para    las    mismas’.”   

         

          3.  Como  en este caso a los señores MOLINA y ORTIZ se les convocó  a  juicio  por  el  delito  de  porte  ilegal  de  armas de defensa personal, la  competencia  le  corresponde  al  Juzgado  Tercero  Penal  del Circuito de Santa  Marta, despacho al que se le remitirá el expediente.   

         Por  lo expuesto, la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de  Justicia,   

R   E   S  U  E  L  V  E   

         DECLARAR que la competencia para conocer  de  este  proceso  corresponde  al  Juzgado  Tercero Penal del Circuito de Santa  Marta,  al  que  se  le  remitirá el expediente. Infórmesele esta decisión al  Juzgado   Segundo   Penal   del  Circuito  Especializado  de  la  misma  ciudad.   

Cópiese y cúmplase.  

CARLOS EDUARDO MEJÍA ESCOBAR  

         

FERNANDO  E.  ARBOLEDA  RIPOLL                                         JORGE E. CÓRDOBA POVEDA   

HERMAN   GALÁN   CASTELLANOS                                               CARLOS       A.      GÁL­VEZ ARGOTE   

JORGE  ANÍBAL  GÓMEZ  GALLEGO                                         ÉDGAR LOMBANA TRUJILLO   

ÁLVARO  ORLANDO  PÉREZ PINZÓN                                         NILSON PINILLA PINILLA   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1  Radicado 18.941, M.P. Álvaro Orlando Pérez Pinzón.   

2  “ART.  5º.  Competencia  de los jueces penales del  circuito   especializados.  Los  jueces  penales  del  circuito  especializados conocen, en primera instancia: … 5. De los delitos de  fabricación   y   tráfico   de   municiones  o  explosivos  (C.P.  art.  365);  fabricación  y  tráfico de armas de fuego y municiones de uso privativo de las  fuerzas armadas (C.P. art. 366)”.   

3  “ART.  365.  Fabricación, tráfico y porte de armas  de   fuego  o  municiones.  El  que  sin  permiso  de  autoridad   competente   importe,   trafique,  fabrique,  transporte,  almacene,  distribuya,  venda,  suministre,  repare  o  porte  armas  de  fuego  de defensa  personal,  municiones  o  explosivos, incurrirá en prisión de uno (1) a cuatro  (4) años. (…)”.   

“ART.      366.      Fabricación,  tráfico  y  porte  de  armas  y  municiones  de uso  privativo  de  las fuerzas armadas. El que sin permiso  de   autoridad   competente   importe,  trafique,  fabrique,  repare,  almacene,  conserve,  adquiera,  suministre  o porte armas o municiones de uso privativo de  las  fuerzas  armadas,  incurrirá  en  prisión  de tres (3) a diez (10) años.  (…)”.   

4  Auto  del  28 de septiembre de 2001, radicado 18.711,  M.P. Dr. Jorge E. Córdoba Poveda.     

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