18923(27-11-01)

2001

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 18923  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

   Magistrado ponente:  

   Nilson  Pinilla  Pinilla   

Aprobado acta N° 183  

Bogotá, D. C., noviembre veintisiete (27) de  dos mil uno (2001).   

ASUNTO  

Dirime  la  Corte  la  colisión  negativa de  competencias  surgida  entre los juzgados 2° Penal del Circuito Especializado y  Promiscuo del Circuito del Bagre, ambos de Antioquia.   

HECHOS  

La  tarde  del  31  de  enero  de 2000 cuatro  sujetos  armados penetraron en el establecimiento comercial de Salomón Preciado  Hernández,  ubicado  en  la  vereda “El Cenizo” del municipio de Segovia, y  tras  herirlo en las dos manos, se apoderaron de dinero en efectivo, oro y joyas  por  más  de $ 11.000.000,oo. La persecución que inició el ejército culminó  al  día  siguiente  en  la  vereda “El Veinte” con la muerte de tres de los  presuntos  autores del hecho y la captura de MARIANO ALBERTO VELÁSQUEZ AGUDELO,  cerca  del  lugar del enfrentamiento, donde además fueron hallados un brazalete  con  la  sigla  E.L.N.  y  los siguientes elementos bélicos: un revólver marca  Llama,  calibre  38; una subametralladora Uzi, calibre 9 m.m., un proveedor para  la   misma   con   5   cartuchos,   un   changón   calibre   14   y   una  mina  antipersonal.   

ANTECEDENTES   

Vinculado mediante indagatoria MARIANO ALBERTO  VELÁSQUEZ  AGUDELO, la Fiscalía 115 Seccional del Bagre (Antioquia), le impuso  medida   de   aseguramiento   de   detención   preventiva,   sin  beneficio  de  excarcelación,  y el 16 de febrero 2000 remitió las diligencias a la Fiscalía  Especializada  de Medellín por competencia, teniendo en cuenta que “las armas  relacionadas   en  la  investigación  son  de  uso  privativo  de  las  fuerzas  Armadas”.  Allí  una  Fiscal  de  dicha  Unidad  calificó  el  pasado  26 de  septiembre  el  mérito  de  la investigación con resolución de acusación por  los  delitos  de  hurto  calificado  y  agravado,  lesiones  personales  y   “fabricación  y  tráfico de armas de defensa personal y uso privativo de las  fuerzas  armadas”  en  la  modalidad  de  “porte”,  según  se dice en los  considerandos (f. 277).   

Por  reparto llegó el proceso al Juzgado 2°  Penal  del  Circuito Especializado de Antioquia, que luego de agotar el trámite  de  la audiencia pública, en auto de septiembre 17/ 2001 advirtió que el porte  de  armas  de uso privativo de la fuerza pública no estaba dentro de su órbita  de  competencia,  si  se  tiene  en  cuenta que el artículo 5-5 transitorio del  Código  de  Procedimiento  Penal  se refiere es a los delitos de fabricación y  tráfico,  “de donde se desprende que no quedó allí contemplado, como asunto  de  nuestra  competencia, la conservación ilegal de arma de fuego, municiones o  explosivos,  ya  sean  éstos  de  defensa personal, ora de uso privativo de las  fuerzas armadas” (f. 384).   

Este  criterio  no  lo  compartió  el  Juez  Promiscuo  del  Circuito  del  Bagre (Antioquia), para quien, si bien es cierto,  los  jueces  especializados  conocían  hasta  el  23  de  julio  pasado  de  lo  relacionado  con  armas  de  fuego, salvo el porte de las de defensa personal, a  partir  de  la  vigencia de la Ley 600/2000 deben conocer de todas las conductas  sin  excepción,  pues  si  hubiera  querido  el  legislador  excluir alguna, lo  hubiera  hecho  diciendo directamente en la nueva ley que le correspondía a los  circuitos  conocer  del  porte  y  la  tenencia,  pero como no lo hizo privó al  intérprete  de  la  posibilidad  de  abstenerse  de conocer de conductas que le  fueron asignadas de modo general.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

Por disposición del artículo 18 transitorio  de  la  Ley  600  de  2000, le corresponde a la Corte resolver los conflictos de  competencia  que,  como  en  el  presente caso, se presenten “entre los jueces  penales de circuito especializados y un juez penal de circuito”.   

Una  vez  más  se  reitera  que  en autos de  septiembre  28/2001  (rad, 18711 M. P. Jorge E. Córdoba Poveda y rad. 18724 con  ponencia  de  quien  aquí cumple igual función) la Corte sentó las bases para  definir  la  competencia en esta materia, con el fin de evitar conflictos que lo  único que hacen es dilatar el trámite de los procesos.   

En  el segundo de estos autos se hicieron las  siguientes consideraciones sobre la evolución legislativa:   

“Con relación a esta clase de conductas,  conviene  recordar  que  en virtud de la salvedad contenida en el artículo 71-4  del   anterior   Código   de   Procedimiento   Penal,  incluidas  las  reformas  introducidas  por  las  leyes  81 de 1993 (art. 9°) y 365 de 1997 (art. 13), le  correspondía     a     los     Jueces     Regionales    conocer    ‘de  los delitos a los que se refiere el  decreto  2266  de  1991, con la excepción del simple porte de armas de fuego de  defensa   personal’;  los  Jueces Penales del Circuito conocían residualmente de dicho porte.   

A  la  entrada  en  vigencia de la Ley 504 de  1999,  que  creó  los  Jueces  Penales  del  Circuito Especializados y fijó su  competencia,   correspondía   a   los  nuevos  despachos  conocer  (art.  5-5),  ‘De   los   delitos   de  fabricación  y  tráfico  de  municiones  o  explosivos (D. 2266/91, art. 1°);  fabricación  y  tráfico de armas de fuego y municiones de uso privativo de las  fuerzas  armadas (D. 3664/86, art. 2°, declarado legislación permanente por el  D.  2266/91,  art. 1°)’, de  modo  que  a  partir  del 1° de julio de 1999 no solamente el simple porte sino  todo  lo  atinente  a  armas  de fuego de defensa personal quedó adscrito a los  Jueces Penales del Circuito.   

El artículo 5-5 transitorio de la Ley 600 de  2000,  que entró a regir el pasado 25 de julio, le asignó a los Jueces Penales  del      Circuito      Especializados      el      conocimiento     ‘De   los  delitos  de  fabricación  y  tráfico  de  municiones o explosivos (C. P., art. 365); fabricación y tráfico  de  armas  de fuego y municiones de uso privativo de las fuerzas armadas (C. P.,  art. 366)’.   

Establecen    las    referidas    normas  sustantivas:   

‘Art.   365.-  Fabricación,  tráfico  y  porte  de armas de fuego o  municiones. El que sin permiso de autoridad competente  importe,   trafique,   fabrique,   transporte,   almacene,   distribuya,  venda,  suministre,  repare  o  porte  armas  de fuego de defensa personal, municiones o  explosivos…   

Art.       366.-      Fabricación,  tráfico  y  porte  de  armas  y  municiones  de  uso  privativo  de  las  fuerzas armadas. El que sin permiso  de   autoridad   competente   importe,  trafique,  fabrique,  repare,  almacene,  conserve,  adquiera,  suministre  o porte armas o municiones de uso privativo de  las fuerzas armadas, …’   

Se  aprecia que con el mismo criterio de las  normas  sustantivas  anteriores,  la  Ley  599  de 2000 conserva la descripción  independiente     de     las    conductas    relacionadas    con    ‘armas  de  fuego  de  defensa personal,  municiones  o  explosivos’  (art.   365)  y  de  aquéllas  que  tienen  que  ver  con  armas  y  municiones  ‘de  uso  privativo de las  fuerzas   armadas’  (art.  366).   

Atendiendo  la  titulación  de  las  normas  sustantivas,  se  colige  que  le  corresponde  a  los  Circuitos Especializados  conocer  de  la  fabricación  y  tráfico  (que  incluye  las  demás conductas  enumeradas,  cfr. auto de esta misma fecha, rad. 18.711, M. P. Jorge E. Córdoba  Poveda),  de  armas  de  uso  privativo de las fuerzas armadas, de municiones de  todo tipo y de explosivos.   

Por competencia residual, el simple porte de  cualquier   clase   de  arma,  munición  o  explosivo  y  todas  las  conductas  relacionadas  con las armas de fuego de defensa personal, por no estar incluidas  en  el  precepto  que fijó la competencia de los especializados, corresponden a  los  jueces  comunes del Circuito Penal, conclusión que se aviene a la gravedad  del  delito, que es la razón de ser de los jueces especializados, pues no puede  equipararse  el  simple  porte  a la fabricación o tráfico, actividades que ha  usurpado   la   delincuencia   organizada,   quebrantando   el   monopolio   del  Estado”.   

Para  mayor  claridad,  en  el primero de los  autos  mencionados  (rad.  18711)  precisó  la  Corte  que  “de las conductas  contempladas  en  el transcrito artículo 365, son de competencia del juez penal  del  circuito  especializado, la fabricación y tráfico de municiones (de armas  de  defensa  personal)  y de explosivos, entendida en la expresión ‘tráfico’,  la  importación,  el transporte, el  almacenamiento,  la  distribución,  la venta, el suministro y la reparación. Y  son  de competencia del juez del circuito, el porte de municiones (para armas de  defensa  personal),  de explosivos y de armas de fuego de defensa personal, así  como  la fabricación y el tráfico de esta última clase de armas, entendida en  la          expresión          ‘tráfico’  la  importación,  el  transporte, el almacenamiento, la distribución, la venta, el  suministro y la reparación.   

De las conductas a que se refiere el artículo  366,  ibidem,  son  de competencia del juez penal del circuito especializado, la  fabricación  y  el  tráfico  de armas de fuego de uso privativo de las Fuerzas  Militares  y  de  municiones  para  las  mismas,  entendiendo  en  la expresión  ‘tráfico’,  la  importación, la reparación, el  almacenamiento,  la  conservación,  la  adquisición  y el suministro. Y son de  competencia  del  juez  del  circuito, el porte de armas de uso privativo de las  Fuerzas Armadas y de municiones para las mismas.”   

No  hay  duda  entonces,  que  es  el Juzgado  Promiscuo  del  Circuito  del  Bagre  (Antioquia) el competente para conocer del  proceso  que  se sigue contra MARIANO ALBERTO VELÁSQUEZ AGUDELO por los delitos  de  hurto  calificado y agravado, lesiones personales y porte ilegal de armas de  fuego  de  defensa  personal y uso privativo de las fuerzas armadas. Allí será  enviado  de  inmediato  el  expediente,  remitiendo copia de esta providencia al  Juzgado   2°   Penal   del   Circuito   Especializado  de  Antioquia,  para  su  información.   

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de  Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

1.-   DIRIMIR   el  conflicto  negativo  de  competencias  planteado,  en el sentido de declarar que al Juzgado Promiscuo del  Circuito   del  Bagre  (Antioquia)  le  corresponde  conocer  de  este  proceso.  Remítasele el expediente para lo de su cargo.   

2.-  Comuníquese  esta  determinación  al  Juzgado  2° Penal del Circuito Especializado de Antioquia, enviándole copia de  este auto.   

3.- Contra esta providencia no procede recurso  alguno.   

Cópiese, comuníquese y cúmplase.  

CARLOS  EDUARDO  MEJÍA  ESCOBAR   

FERNANDO       E.      ARBOLEDA  RIPOLL             JORGE      E.     CÓRDOBA  POVEDA                        

HERMAN            GALÁN  CASTELLANOS             CARLOS                              AUGUSTO                              GÁLVEZ  ARGOTE                            

JORGE       ANÍBAL       GÓMEZ  GALLEGO         ÉDGAR LOMBANA  TRUJILLO                                           

ÁLVARO       ORLANDO       PÉREZ  PINZÓN         NILSON    PINILLA    PINILLA                                          

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

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