16181(23-07-01)

2001

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso N° 16181  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

                            Magistrado ponente:   

                                     Dr. Carlos Eduardo Mejía Escobar   

                                     Aprobado Acta # 103   

Bogotá  D.C., julio veintitrés (23) de dos  mil uno (2001).   

Vistos:  

Examina  la  Sala si la demanda de casación  presentada  a  nombre  del  procesado JAVIER ENRIQUE SUAREZ SIERRA, reúne en su  aspecto  formal  los  requisitos  del artículo 225 del Código de Procedimiento  Penal.   

Antecedentes:  

En  la  madrugada  el  18 de mayo de 1998 se  celebraba  una  fiesta  popular  en  el  inmueble  ubicado en la calle 25 #4-40,  Barrio  Calendaria  Sur  de  Valledupar. A raíz de un enfrentamiento verbal que  surgió,  JAVIER  ENRIQUE  SUAREZ  SIERRA  fue  hasta  su  casa, se armó de una  escopeta,   regresó   al  sitio  y  le  disparó  a  AFFET  NICOLAS  RODRIGUEZ,  causándole la muerte en forma inmediata.   

SUAREZ  SIERRA  fue  vinculado  al  proceso  mediante  indagatoria,  se  le  resolvió la situación jurídica con detención  preventiva  y  el  3 de septiembre de 1997 la Fiscalía lo acusó por los cargos  de  homicidio  agravado y porte ilegal de armas.  Apelada esta providencia,  en  segunda  instancia,  mediante  auto del 22 de octubre de 1997, se consideró  que  el  homicidio  no  fue  agravado  sino  simple  y  con tal modificación se  confirmó el pronunciamiento de la primera instancia.   

El  24  de  noviembre de 1998 el Juzgado 1º  Penal  del  Circuito  de  Valledupar  condenó al procesado por los cargos de la  acusación  a  27  años  de  prisión,  interdicción  de  derechos y funciones  públicas  por  el  término  de  10  años  y  al  pago de 2.500 gramos oro por  concepto  de  los  daños  y  perjuicios  causados  con el homicidio.  Esta  decisión  fue  confirmada en su integridad por el Tribunal Superior de la misma  ciudad  a  través  del fallo recurrido en casación, expedido el 16 de marzo de  1999.   

La demanda:  

El único cargo propuesto por el defensor se  encuentra  apoyado  en el numeral 1º, inciso 2º, del artículo 220 del Código  de  Procedimiento Penal.  Dice que el Tribunal incurrió en falso juicio de  identidad       “al       apreciar       erróneamente       las       pruebas  testimoniales”.   

Fundamentó la censura en la circunstancia de  haberse  otorgado  credibilidad  a  los declarantes CARLOS SELEMIN, JAIRO HUGUET  PEREZ   y   ANGEL   CONTRERAS,   desestimando   aquellos   testimonios  que  los  controvierten.   El  juzgador  les otorgó “un sentido fáctico” que no  les  corresponde,  “los  hechos probatorios” los distorsionó “al apreciar  esos  testimonios  considerándolos  creíbles en sus dimensiones objetivas” y  en ello hace consistir el yerro de identidad.   

Agrega  que  los  mencionados  testigos,  en  atención  a  su  relación  con  la víctima, son sospechosos de acuerdo con la  reglas  de  la  sana  crítica  y  no  podía  entonces  creérseles. Cuestiona,  además,  que  se  haya  desestimado  el  planteamiento de legítima defensa con  fundamento   “en   una   apreciación   equivocada  de  las  exposiciones  del  procesado”.   MALVIS  ARAUJO,  MARIANO  SUAREZ,  EDINSON ANDRADE y JOVANY  CASTRO  fueron coincidentes en señalar que su representado salió en defensa de  su    hermano    y    no    debieron   haber   sido   considerados   mentirosos,  finaliza.   

Consideraciones de la Sala:  

Es  evidente  que  el  cargo  elevado por el  defensor  no  reúne los requisitos de claridad y precisión a que se refiere el  numeral 3º del artículo 225 del Código de Procedimiento Penal.   

No acierta el abogado en la noción de falso  juicio  de  identidad.   Esta hace relación a la distorsión del contenido  material  del  medio  probatorio, es decir a la no correspondencia física entre  lo  que  objetivamente  dice  y  aquello que le hace decir el juzgador.  El  testigo,  por  ejemplo,  hace referencia al traje rojo del autor de los hechos y  el  juzgador,  cuando  examina  el  medio  de  prueba, señala que el declarante  afirmó que el vestido era de color blanco.     

En el falso juicio de identidad, entonces, se  falsea  la objetividad del medio de prueba.  Y lo que plantea como tal tipo  de  yerro  el  casacionista,  es  otra  cosa.   Es  simplemente  el alcance  probatorio   otorgado  a  los  medios  de  prueba, que como se sabe no hace  parte  del  objeto  de  la  casación,  salvo  cuando  la  propuesta  incluye la  demostración  de  que  el  fallador  al  apreciar  las pruebas transgredió los  principios  y  reglas  de  la  sana  crítica  o, lo que es lo mismo, superó el  límite  de  lo  razonable y apoyó sus conclusiones en argumentos absolutamente  absurdos,  contrarios  a  las leyes científicas, a la lógica o a las reglas de  la experiencia.   

Expresar  que  no  podía  creerse a algunos  testigos  por  su amistad con la víctima y grado de embriaguez, sin más, no es  la  demostración  de  ninguna  violación  de  la  sana  crítica.  Es una  afirmación  categórica  del  defensor que no dice nada sobre el error de hecho  que  le quiere atribuir al Tribunal, como igual lo fue aquella referida a que se  debió  creer en los declarantes que permitían afianzar la idea de la legítima  defensa,  simplemente  porque  fueron coincidentes en aspectos esenciales.   Son  sólo  anhelos  del  abogado que en absoluto prueban una sola equivocación  del  juzgador  y  mucho  menos  su  trascendencia,  por  lo que es manifiesta la  imposibilidad de que la Corte examine la censura.   

Así  las  cosas,  se declarará desierto el  recurso  de  casación y no se notificará la providencia de conformidad con los  artículos 226 y 197 del Código de Procedimiento Penal.   

Por  lo expuesto, la Sala de Casación Penal  de la Corte Suprema de Justicia,   

Resuelve:  

INADMITIR la demanda  presentada   a   nombre   del  procesado  JAVIER  ENRIQUE  SUAREZ  SIERRA  y  en  consecuencia DECLARAR DESIERTO el recurso de casación.   

Cúmplase.  

CARLOS EDUARDO MEJIA ESCOBAR  

FERNANDO          ARBOLEDA  RIPOLL                              JORGE E. CORDOBA POVEDA   

HERMAN            GALAN  CASTELLANOS           CARLOS  AUGUSTO GALVEZ ARGOTE         

JORGE        ANIBAL        GOMEZ  GALLEGO                     EDGAR LOMBANA TRUJILLO   

ALVARO       ORLANDO       PEREZ  PINZON                         NILSON PINILLA PINILLA   

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria  

    

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