18796(30-10-01)

2001

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso N° 18796  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

            Magistrado Ponente:   

         Nilson   Pinilla Pinilla   

             Aprobado Acta N° 167   

Bogotá,  D.  C., octubre treinta (30) de dos  mil uno (2001).   

ASUNTO  

Dirime  la  Corte  la  colisión  negativa de  competencias  surgida  entre  los juzgados Tercero Penal del Circuito de Cartago  (Distrito  Judicial  de  Buga)  y  Primero  de  Ejecución de Penas y Medidas de  Seguridad de Calarcá (Distrito Judicial de Armenia).   

HECHOS  

La  tarde del 14 de junio de 1994 en la finca  “La  Esperanza” del corregimiento La Paz, jurisdicción municipal de Argelia  (Valle),  murió Alejandro Narváez Marín a consecuencia de disparos de arma de  fuego  que,  según  la  administradora  del  predio  Piedad  Hoyos García y el  hermano  de la víctima Eduardo Narváez Marín, le propinaron ALBEIRO N. con la  escopeta  utilizada  para  la  vigilancia  y FERNANDO HENAO con un revólver que  portaba.   

ANTECEDENTES   

Por estos hechos fueron vinculados al proceso  JESÚS   ALBEIRO   HENAO   GAVIRIA   y  LUIS  FERNANDO  HENAO  GAVIRIA  mediante  emplazamiento  y  declaración de personas ausentes, y contra ellos la Fiscalía  Seccional  de Cartago profirió el 21 de mayo de 1996 medida de aseguramiento de  detención  preventiva,  sin  beneficio  de excarcelación, y el 2 de agosto del  mismo  año  resolución  de  acusación por los delitos de homicidio agravado y  porte ilegal de armas de fuego de defensa personal.   

El  Juzgado  Tercero  Penal  del  Circuito de  Cartago  adelantó  la  fase  de  juzgamiento  y,  una  vez agotada la audiencia  pública,   profirió   el   31   de   marzo  de  1997  sentencia  condenatoria,  imponiéndoles  25  años  y  6  meses de prisión e interdicción de derechos y  funciones  públicas por el término de 10 años, como responsables de homicidio  simple y porte ilegal de armas de defensa personal, en concurso.   

Interpuesto  el  recurso de apelación por el  defensor  de  los  condenados,  el Tribunal Superior de Buga, mediante sentencia  del  11  de  julio de 1997 resolvió confirmar la decisión de primera instancia  respecto  de LUIS FERNANDO HENAO GAVIRIA, pero invalidó lo actuado en relación  con  JESÚS  ALBEIRO HENAO GAVIRIA, a partir de la resolución del 19 de octubre  de  1995  que  dispuso el emplazamiento, ordenando la expedición de copias para  que  se  le  identifique  y  vincule  en  debida forma. Contra la determinación  confirmatoria  fue  interpuesta casación, según lo manifestado por el juez del  conocimiento en auto del 15 de agosto de 2001.   

Mediante oficio 1289 del pasado 8 de agosto el  Juez  Primero  de  Ejecución  de  Penas  y  Medidas  de  Seguridad  de Calarcá  solicitó  del Juez Tercero Penal del Circuito de Cartago la remisión de copias  del  proceso  adelantado  contra  LUIS FERNANDO HENAO GAVIRIA “para atender la  solicitud  del  citado Henao Gaviria en cuanto se refiere a su libertad por pena  cumplida” (f. 389).   

No  obstante  haber  recibido  el expediente,  aquél  lo  devolvió  al  juez  del  conocimiento, por auto del 29 de agosto de  2001,  con  base  en  el  artículo 19 transitorio de la Ley 553 de 2000 y   aduciendo  que la inexequibilidad del inciso primero del artículo 210 del C. de  P.  P.,  lo  priva  de competencia, puesto que estando en trámite el recurso de  casación el fallo condenatorio no ha cobrado firmeza.   

Ese criterio no lo compartió el Juez Tercero  Penal  del  Circuito  de  Cartago,  a  quien le bastó transcribir apartes de un  pronunciamiento  de  la  Corte  Suprema  de  Justicia  de  agosto 17 de 2001 (no  incluye  más  referencias),  según  el  cual  en  los  asuntos  que  están en  casación,  “las  decisiones  que  adopte  el  Juez de Ejecución de Penas con  ocasión  de  la  favorabilidad  si  a  ella  hubiere  lugar, tendrán carácter  provisional  y  así  deberá  declararlo  en la parte resolutiva de los asuntos  respectivos,  puesto  que  la  definición  de los diversos tópicos del proceso  únicamente  cobrará  carácter  definitivo  al momento de fallar el respectivo  recurso   extraordinario”  (f.  397),  para  provocar  colisión  negativa  de  competencia (auto de septiembre 14/2001).   

El  Juez  Primero  de  Ejecución  de Penas y  Medidas  de  Seguridad mantuvo su posición, reiterando lo expresado en auto del  29  de  agosto sobre la vigencia del artículo 19 transitorio de la Ley 553/2000  y  los  efectos de la declaración de inconstitucionalidad de los artículos 223  y  210,  incisos  1°  y  2°,  de  la  Ley  600/2000, que le impiden conocer de  solicitudes  de  libertad  hasta  tanto  la  sentencia  condenatoria no está en  firme;  con la aclaración adicional de que sin ese requisito no puede asumir la  competencia  asignada  en los ordinales 3° y 7° del artículo 69 del actual C.  de  P. P. (auto de septiembre 24/2001). De esa forma quedó trabada la colisión  negativa de competencia.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

De acuerdo con lo establecido por el artículo  75-4  de  la  Ley 600 de 2000, le corresponde a la Corte resolver los conflictos  de  competencia  que  en  materia penal se presenten entre juzgados que, como en  este caso, son de diferentes distritos judiciales.   

Sin necesidad de profundizar en los pormenores  del  problema planteado, la colisión queda resuelta por un hecho que al parecer  era  desconocido  para  los  funcionarios  en  conflicto,  esto es, que mediante  sentencia  de  agosto  31  de  2001  (rad.  14.196,  M. P. Carlos Eduardo Mejía  Escobar),  la  Corte resolvió no casar el fallo del Tribunal de Buga y como por  disposición  expresa  del  segundo  inciso  del  artículo 187 de la Ley 600 de  2000,  esta  providencia  es una de las que queda ejecutoriada el día en que es  suscrita,  sin que haya lugar a la salvedad allí establecida, puesto que no fue  sustituida  la  sentencia  materia  de  impugnación,   no  hay duda que le  corresponde  al  Juez  Primero  de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de  Calarcá  (Quindío)  conocer  de  la solicitud de libertad del sentenciado LUIS  FERNANDO  HENAO  GAVIRIA y de los demás asuntos atinentes a la ejecución de la  sentencia, que por esa razón ha quedado en firme.   

No  obstante,  con  fines  didácticos  debe  precisar  la  Corte  que los procesos cuyas sentencias de segunda instancia sean  dictadas  en  vigencia  de la Ley 553 de 2000, es decir, entre enero 16 de dicho  año  y  marzo  17  de  2001, acorde esta última fecha con la notificación del  fallo  de  inexequibilidad  parcial  (C-252  de la Corte Constitucional, febrero  28/01,  M.  P.  Carlos  Gaviria  Díaz),  quedaron sometidos a la previsión del  artículo  6°  de dicha ley, de modo que la ineludible ejecutoria del fallo del  Tribunal  que  traía  como  consecuencia  la  inmediata competencia del juez de  ejecución    de    penas    allí   reconocida,   hace   que   ésta    se  conserve.   

Apreciación  ceñida  a la excepción que en  materia  de  tránsito  legislativo  consagra  el  artículo 40 de la Ley 153 de  1887,  que  luego  de reconocer la aplicación general e inmediata de las normas  de  procedimiento precisa, “Pero los términos que hubieren empezado a correr,  y  las actuaciones y diligencias que ya estuvieren iniciadas, se regirán por la  ley vigente al tiempo de su iniciación”.   

Distinta es la situación de los procesos con  fallos  de  segunda  instancia  anteriores a la vigencia de la Ley 553 de 2000 y  posteriores  a  la notificación del fallo de inconstitucionalidad, que se rigen  por  los preceptos anteriores del Decreto 2700 de 1991, subsistentes hasta julio  24  de  2001,  y las disposiciones de la Ley 600 de 2000 que no fueron afectadas  por  la  decisión de la Corte Constitucional, y en tal caso, la impugnación en  casación  impide  la  ejecutoria,  por lo que le corresponde al juez de primera  instancia  conocer  de  las solicitudes de libertad, conforme lo establecido por  el  artículo 19 transitorio de la Ley 553/2000, que fue declarado exequible por  la  Corte  Constitucional  (Sentencia  C-260,  marzo  7  de  2001, M. P. Alfredo  Beltrán Sierra).   

En  síntesis,  le  corresponde  al  juez  de  primera  instancia  resolver  las  solicitudes  de  libertad  de los procesos en  trámite  de casación, salvo que la sentencia del Tribunal se haya proferido en  vigencia  de la Ley 553 de 2000,  pues en tal evento le corresponde hacerlo  al Juez de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad.   

Esta  decisión  es  proferida  de plano y no  admite recurso alguno.   

Por lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia,  Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

1.-   DIRIMIR   el  conflicto  negativo  de  competencias  planteado,  en  el  sentido de declarar que le corresponde al Juez  Primero  de  Ejecución  de  Penas y Medidas de Seguridad de Calarcá (Quindío)  conocer  de  la  solicitud  de libertad por pena cumplida de LUIS FERNANDO HENAO  GAVIRIA  por estar en firme la sentencia del Tribunal. Remítasele el expediente  para lo de su cargo.   

2.-  Comuníquese esta determinación al Juez  Tercero  Penal  del  Circuito  de  Cartago  (Valle),  enviándole  copia de este  auto.   

3.- Contra esta providencia no procede recurso  alguno.   

Cópiese, comuníquese y cúmplase.  

CARLOS  EDUARDO  MEJÍA  ESCOBAR   

FERNANDO       E.      ARBOLEDA  RIPOLL             JORGE      E.     CÓRDOBA  POVEDA                        

HERMAN            GALÁN  CASTELLANOS             CARLOS                              AUGUSTO                              GÁLVEZ  ARGOTE                            

JORGE       ANÍBAL       GÓMEZ  GALLEGO          ÉDGAR LOMBANA  TRUJILLO                                           

ÁLVARO       ORLANDO       PÉREZ  PINZÓN         NILSON    PINILLA    PINILLA                                          

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

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