18444(23-07-01)

2001

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso N° 18444  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

Dr.        JORGE        ANIBAL        GOMEZ  GALLEGO   

                                      Aprobado Acta No. 103   

Bogotá D. C.,  julio veintitrés de dos  mil uno.   

V    I    S   T   O  S   

            Resuelve  la  Sala el recurso de hecho interpuesto por el defensor  de     la     procesada    MARYORY    ANDREA    SANZ  AGUIRRE  contra  el  auto  por  cuyo medio el Tribunal  Superior  de  Pereira  negó  el  de  casación  ordinaria interpuesto contra la  sentencia dictada por esa corporación en segunda instancia.   

A N T E C E D E N T E S  

         

          El  27  de  mayo  de  1999,  miembros  de  la  policía adscritos al  Departamento  de  Policía  de  Risaralda  hallaron  en  una casa de habitación  ubicada  entre  las distinguidas con los números 65-09 y 65-11 de la carrera 11  de  la   ciudad de Pereira, Barrio Nacederos, marihuana en cantidad neta de  294,85 gramos.   

          Por  su presunta responsabilidad en la infracción al inciso 2° del  artículo  33 de la Ley 30 de 1986, modificado por el artículo 17 de la Ley 365  de  1997  que  tal conducta estructuraba, fueron acusadas las personas a quienes  se    les    incautó    la    referida   sustancia,   esto   es,   MARYORY  ANDREA SANZ AGUIRRE y EDGAR QUINTERO OCAMPO.   

Realizada  la  vista pública, el Juzgado 5°  Penal  del  Circuito de Pereira les impuso una pena principal individual de doce  meses  de  prisión y multa equivalente a dos salarios mínimos legales vigentes  para  la  fecha  de ocurrencia de la infracción, condena que fue confirmada por  el  Tribunal Superior de Pereira el 13 de marzo del año en curso, al desatar el  recurso de apelación interpuesto por los defensores.   

          En  atención  a  que  para esta última fecha los incisos 1° y 2°  del  artículo  6°  de la Ley 553 de 2000 habían sido declarados inexequibles,  los  trámites  de  notificación  del  fallo de segunda instancia se cumplieron  atendiendo  las  disposiciones  vigentes con anterioridad a la expedición de la  mencionada ley.   

Coincidente  con la iniciación del término  de  quince días para la interposición del recurso de casación, el defensor de  la  procesada  SANZ  AGUIRRE  manifestó  su  intención de acudir a este extraordinario recurso, cuestionando  el  fallo  de  segundo  grado por la vía de la causal 3ª del artículo 220 del  estatuto  procesal  penal,  al  considerar que se profirió en juicio viciado de  nulidad.   

La impugnación extraordinaria fue negada por  improcedente  en  auto  de  abril 30 del año en curso, para lo cual el Tribunal  tuvo  en  cuenta  como argumento único que se trataba de sentencia proferida en  proceso  adelantado  por  delito  cuya  pena  máxima era de sólo tres años de  prisión.  Adicionalmente  se  abstuvo de emitir pronunciamiento sobre casación  excepcional,  “debido  a que no es ese el querer del  profesional  del  derecho  en  cita”, quien defirió  para  el momento de presentación de la demanda la precisión de los fundamentos  del disenso.   

Con posterioridad a este auto, mediante nuevo  escrito  presentado   el  4  de  mayo  del  año  en  curso,  el mismo  defensor    interpuso  recurso  extraordinario  de  casación  excepcional,  anunciando  la  presentación  de  la  demanda,  para  el  momento  en que fuera  concedido.   

Dentro  del  término de ejecutoria del auto  que  negó  el  recurso  de  casación  inicialmente  interpuesto,  aquél   acudió  al de hecho que, por tanto, fue concedido por el Tribunal en auto en el  que,  además  de  ordenar  la  expedición  de  copia  de las piezas procesales  pertinentes,  dispuso  su  remisión a esta corporación competente para desatar  la referida impugnación.   

Paralelamente,  en  lo  relacionado  con  la  casación    discrecional,   el   a   quo  resolvió  “colocar en conocimiento de  la  Honorable  Corte  Suprema de Justicia, Sala de Casación Penal, la petición  realizada   por   el   togado,   para   los   fines   que   allí   se   estimen  pertinentes”.   

FUNDAMENTACION DEL RECURSO  

A  través  de  escrito  presentado  ante el  Tribunal  el  9  de  mayo del año en curso, el recurrente de hecho, a manera de  sustentación,  reitera las irregularidades procesales puestas de presente desde  cuando   interpuso el primero de los recursos extraordinarios,  que en  su sentir afectan la validez de la actuación cumplida.   

Y  concluye  solicitando  a  la  Corte  que  discrecionalmente  acepte  el  recurso  de  casación,  como  garantía  de  los  derechos fundamentales.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

          En  atención  al disímil objeto de los temas sobre los cuales debe  pronunciarse  la  Sala  que,  por  lo  mismo,  concita  soluciones diversas, por  elementales  razones de método a su estudio se procede en forma separada, de la  siguiente manera:   

a.- Del recurso de hecho.  

La declaratoria de improcedencia del recurso  de  casación ordinaria inicialmente interpuesto por el defensor de la procesada  SANZ  AGUIRRE  se  sustentó  exclusivamente  en  el hecho de que la sentencia de segundo grado respecto de la  cual  se  intentaba,  estaba excluida del mismo por haberse proferido en proceso  adelantado   por   delito   cuya   pena   máxima   era   de   tres   años   de  prisión.   

          Si  bien en materia de fundamentación de este recurso el impugnante  se  anticipó al término formalmente previsto para ello en el artículo 209 del  estatuto  procesal penal, como de todas maneras lo hizo después de proferido el  auto  que  lo  concedió  y antes de que éste venciera, es evidente que la Sala  tiene  competencia  para  pronunciarse  en  torno  al  mismo,  cumplido  como se  encuentra este primer requisito de procedibilidad.   

Pero de ello no deviene obligado el éxito de  la  pretensión,  en  tanto  que el recurrente omitió exponer las razones de su  discrepancia   con   el   argumento   único   sustento  de  la  negativa,   suficientemente  precisado  en la decisión del Tribunal de instancia, que no es  otro   distinto   al   referido   en   el  acápite  inicial  de  este  segmento  argumentativo.  O,  dicho  en  otros  términos,  era de su resorte hacer ver la  contrariedad  de  la decisión con los hechos y/o  el derecho con el fin de  obtener  en  esta  sede la concesión del recurso que así le fue negado. Es que  no  fundamentar  o  hacerlo  inadecuadamente  atrae  para el recurso de hecho la  consecuencia  prevista  en  el  inciso   2° del artículo 209 del estatuto  procesal penal.   

La  referencia  a las irregularidades que el  defensor   considera   afectan   la   actuación   penal  adelantada  contra  su  patrocinada,  en  modo  alguno  pueden constituir fundamentación suficiente del  recurso  de  hecho,  porque  sobre  ellas  no se pronunció ni podía hacerlo el  Tribunal,  limitada  como estaba su competencia para ese momento a decidir   sobre la procedencia o improcedencia del recurso de casación   

          Así,  como  en  este caso por la razón que viene de precisarse, no  puede  tenerse  por  adecuadamente fundamentado el recurso de hecho, ni por ende  cumplida  la  condición  que  subordina  la admisibilidad del recurso, el mismo  será   desechado,  no  sin  advertir  que  a  través  de  este  primer  libelo  impugnatorio  el  defensor  no  incluyó  referencia alguna que lleve a concluir  razonablemente   que  el  recurso  al  que  pretendía  acceder  era  el de  casación  excepcional.  Y  ello  es  así,  porque  no  de  otra  forma hubiera  procedido   más   adelante   a   interponer  este  último  en  forma  clara  y  expresa.   

b.    El    recurso    de    casación  discrecional   

Este  recurso, como viene de anunciarse, fue  interpuesto  por  el  mismo  profesional  a  través  de  escrito  independiente  allegado  a  los  autos  el  4  de  mayo  del  año  en  curso,  alentado por la  innecesaria  referencia  a  este  medio  extraordinario  de  impugnación que el  Tribunal   incluyó   en   el   auto  por  cuyo  medio  negó  el  de  casación  ordinaria.   

          No  obstante que la posibilidad de intentar la casación por la vía  excepcional  estaba  dada en consideración al quantum de pena máxima señalada  para  el delito porque se procedió y a que para su interposición el demandante  contaba  con  suficiente  legimitidad por ser el defensor de una de las personas  condenadas,  es  lo  cierto  que  la  solicitud terminó presentándose en forma  extemporánea.   

Lo  anterior,  porque  si  el  edicto  para  notificar  el  fallo  de segundo grado fue desfijado el 22 de marzo de 2001, era  evidente  que  el  término  para  la  interposición del recurso extraordinario  de   casación  bien  discrecional  ora ordinaria de que trata el artículo  223  del  estatuto  procesal  penal,  quedaba  comprendido entre los días 23 de  marzo   y  19  de  abril,  ambas fechas inclusive, del año que transcurre,  como  bien  se  precisó  en  la  respectiva  constancia secretarial. Y si, como  atrás  se  señaló, el recurso de que aquí se trata se interpuso el 4 de mayo  siguiente,   a   ninguna   conclusión  distinta  de  su  extemporaneidad  puede  llegarse.   

          Como  en  esta materia los términos son legales y preclusivos, o lo  que  es  lo  mismo,  no   pueden  ser  suplidos por el arbitrio del juez ni  admiten  alternatividad  alguna  a  los  sujetos  procesales  para  ejercitar  a  posteriori  el  derecho  que  sólo  puede  ser reclamado dentro de los límites  temporales  previamente  fijados  por la ley, no podían en este caso entenderse  ampliados  de  manera  oficiosa,  por la ya mencionada referencia a la casación  discrecional  que  el  Tribunal  incluyó  en  el  auto  objeto  del  recurso de  hecho.   

          Cierto  es  que   a  la  Corte  compete  en forma exclusiva, en  ejercicio  de  su  discrecionalidad,  ponderar  la  fundamentación expuesta por  quien  acude  a este instrumento para determinar si se ha desconocido un derecho  fundamental  o  si  se  requiere desarrollar la jurisprudencia en un determinado  aspecto  y  decidir  si  admite  o rechaza el trámite de casación excepcional,  pero  a  ello  sólo  puede  proceder cuando se esté en presencia de un recurso  interpuesto  dentro  del  término  legal,  requisito  de  procedibilidad que es  precisamente  el  que  no  puede  tenerse  por cumplido en este caso por la  razón atrás consignada.   

La   inadmisión   del  recurso   es,  entonces,  la  decisión  única  a  adoptar,  pues  se trata de la consecuencia  procesal   que   deben  soportar   los  sujetos  procesales  que  incumplen  exigencia  como  la aquí señalada. Así lo decidirá la Sala sin que para ello  se ofrezcan indispensables razones adicionales.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

         R E S U E L V E :   

         

          1°.-  DESECHAR  por ausencia de fundamentación el recurso de hecho  interpuesto  contra el auto por el cual el Tribunal Superior de Pereira negó el  recurso de casación ordinaria.   

          2°.-   INADMITIR  por  extemporáneo el recurso extraordinario  de   casación   discrecional  interpuesto  por  el  defensor  de  la  procesada  MARYORY ANDREA SANZ AGUIRRE.   

          Cópiese,    notifíquese    y    devuélvase    al    Tribunal   de  origen.   

CARLOS EDUARDO MEJIA ESCOBAR  

FERNANDO          ARBOLEDA  RIPOLL              JORGE   E.  CORDOBA POVEDA   

HERMAN            GALAN  CASTELLANOS             CARLOS   A.  GALVEZ  ARGOTE                

JORGE        ANIBAL        GOMEZ  GALLEGO               EDGAR      LOMBANA  TRUJILLO               

ALVARO       ORLANDO       PEREZ  PINZON                     NILSON               PINILLA  PINILLA                          

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria    

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