18299(11-08-03)

2003

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 18299  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

         Magistrado  Ponente:   

                                                    Dr. CARLOS AUGUSTO GÁLVEZ ARGOTE   

                                                    Aprobado Acta No. 91   

Bogotá, D.C., once (11) de agosto de dos mil  tres (2.003).   

VISTOS:  

Encontrándose el expediente al Despacho para  proferir  fallo, se pronuncia la Sala acerca de la petición de prescripción de  la  acción  penal,  elevada  por  el  defensor  del  procesado  VALENTÍN  OSSA  ESCALLÓN,  quien, entre otros, fuera sentenciado por el Juzgado Trece Penal del  Circuito  de  Bogotá a la pena principal de 20 meses de prisión y multa de dos  mil  pesos,  como  autor  del  delito  de  estafa  agravada, decisión que fuera  confirmada  por  el  Tribunal Superior de esta capital a través de fallo del 26  de octubre de 2.000.   

HECHOS Y ACTUACIÓN PROCESAL:  

En   la  sentencia  recurrida  el  Tribunal  concretó la situación fáctica, así:   

“Dan  cuenta  los  autos  que  en el mes de  diciembre  de  1.988  se  celebró  un  contrato de suministro de café entre la  sociedad  compradora  P.S.  INTERNATIONAL  Ltda.,  representada  por JUAN CARLOS  LINARES  y  el proveedor, SANTIAGO PABÓN GUERRERO, en presencia de los testigos  SATURNINO MENDOZA y JORGE LOZANO OSSA.   

El  objeto  del contrato era el suministro a  título  de venta con despacho y embarque de 1.500 sacos de café verde trillado  de  origen  colombiano,  calidad  excelso de exportación, empacados en sacos de  fique  tipo  tres rayas, con un contenido neto de 70 Kilos por saco, equivalente  a  154.3  libras  americanas,  a un precio de un dólar ocho centavos (US $1,08)  por    libra,    colocado    dentro    del    barco    FOB   Puerto   Atlántico  colombiano.   

En dicho contrato se elaboraron, entre otras,  cláusulas   que   garantizaban   la   forma  de  pago,  el  compromiso  de  los  contratantes,  y  una  cláusula  penal  por incumplimiento de las partes.   Junto  con  este  contrato se elaboró una póliza de cumplimiento en garantía,  con  SEGUROS  UNIVERSAL S.A., fechada 20 de diciembre de 1988 y con vigencia del  16  de  diciembre  del mismo año a 30 de enero de 1989, en la cual aparece como  intermediario  del  seguro la firma AGOVASE, como tomador SANTIAGO PABÓN y como  beneficiario  JUAN  CARLOS  LINARES,  en  representación  de P.S. INTERNACIONAL  Ltda..   

El seguro de cumplimiento mencionado tiene un  anexo  que  es  parte  integrante  de  la  misma  póliza,  el  que contiene una  cláusula  que  obliga a la aseguradora a pagar la totalidad del valor asegurado  con  el  solo  requerimiento escrito de la sociedad beneficiaria a través de su  representante  legal y de pruebas de incumplimiento del proveedor, sin necesidad  de sentencia o laudo arbitral en contra del proveedor.   

El  día  22  de  diciembre  de  1998,  en  cumplimiento  de lo pactado, la sociedad compradora pagó a SANTIAGO PABÓN, por  intermedio  de JAIME VALENCIA, representante comercial de P.S. INTERNATIONAL, la  suma  de  cuarenta  y  un  millones  seiscientos ochenta mil ochocientos treinta  pesos  ($41.680.830.oo),  correspondientes  al  50%  del  anticipo,  por lo cual  PABÓN extendió un recibo informal.   

Recibido el dinero y cumplido el término de  entrega   de   la   mercancía,   el   vendedor   desapareció  sin  cumplir  lo  pactado.   

Al   intentar  P.S.  INTERNATIONAL,  hacer  efectiva  la póliza, mediante la correspondiente reclamación, la compañía de  seguros  se  negó  a  cumplir,  aduciendo  que  había  sido  engañada  por el  asegurado,  SANTIAGO  PABÓN,  pues los documentos aportados no correspondían a  la realidad.”   

Por estos hechos, mediante auto del 25 de mayo  de  1999,  el  Juzgado  103  de  Instrucción  Criminal  inició  la indagación  preliminar,  abriendo  la  correspondiente  investigación el 15 de junio de ese  mismo  año,  ordenándose  escuchar  en  indagatoria a Santiago Pabón, al paso  que,  mediante  auto  del  26 de julio de 1.989 se dispuso vincular al proceso a  Valentín  Ossa  y  Jorge  Lozano Ossa, resolviéndosele situación jurídica al  primero  a  través  de  la cual el instructor se abstuvo de imponerle medida de  aseguramiento.   

Mediante resolución del 4 de octubre de 1.996  la  Fiscalía  161,  adscrita  a  la  Unidad  Séptima  de  Delitos contra la Fe  Pública  y el Patrimonio Económico, profirió resolución de acusación, entre  otros,  contra  VALENTÍN  OSSA  ESCALLÓN,  como  coautor  del delito de estafa  agravada,  decisión que fue confirmada integralmente por la Unidad de Fiscalía  Delegada  ante  los  Tribunales de Bogotá y Cundinamarca  el 26 de mayo de  1.998.   

Rituada  la fase de juzgamiento, al procesado  se  le  impuso  la  pena  arriba señalada, la cual, al resolverse el recurso de  apelación  interpuesto  contra  el  fallo  de  instancia, fue confirmada por el  Tribunal de Bogotá mediante proveído del 20 de octubre de 2.000.   

LA PETICIÓN:  

El  defensor  del  procesado  VALENTÍN  OSSA  ESCALLÓN,  mediante  escrito  que  antecede,  solicita  a  la  Sala declarar la  prescripción  de  la  acción  penal  y  en  consecuencia  disponer  el archivo  definitivo  del  proceso con base en el artículo 39 del C. de P.P., por cuanto,  en  su  sentir,  ya  transcurrieron  cinco años a partir de la ejecutoria de la  resolución de acusación.   

CONSIDERACIONES:  

El artículo 83 de la Ley 599 de 2.000 señala  que  la  acción  penal  prescribirá  en  un tiempo igual al máximo de la pena  fijada  en la Ley, si fuere privativa de la libertad, pero en ningún caso será  inferior  a  cinco  (5)  años,  ni  excederá  de  veinte  (20), salvo para las  conductas    punibles   de   genocidio,   desaparición   forzada,   tortura   y  desplazamiento forzado en cuyo evento será de treinta (30) años.   

Por  su  parte,  el  artículo  86  ibídem.,  consagra   que  el  término  prescriptivo  se  interrumpe  con  la  resolución  acusatoria  o  su  equivalente  debidamente  ejecutoriada, momento desde el cual  comienza  a  contabilizarse un nuevo término por un tiempo igual a la mitad del  señalado  en  el  citado artículo 83, caso en el cual no podrá ser inferior a  cinco (5) años, ni superior a diez (10).   

En el caso que ocupa la atención de la Sala,  al  procesado  OSSA  ESCALLÓN se le acusó por la presunta comisión del delito  de  estafa agravada en términos de lo artículo 356 del Código Penal anterior,  cuyo  quantum  punitivo oscilaba entre (1) a diez (10) años de prisión y multa  de  un  mil  a  quinientos mil pesos, agravada por el artículo 372 –  1º  ibídem.,  ya que la conducta se  habría   cometido   sobre   cosa  cuyo  valor  superaba  los  cien  mil  pesos.   

Ahora bien, con la entrada en vigor de la Ley  559  de  2.000, la pena privativa de la libertad para el delito reseñado, en su  extremo  máximo,  disminuyó  a  ocho  (8)  años,  manteniéndose incólume la  proporción  en  el  incremento  de  la pena cuando concurra la circunstancia de  agravación    punitiva    señalada    en   el   artículo   267   – 1º del C.P., con la variación de que  la  pena  se  incrementará  cuando la conducta se cometa “sobre una cosa cuyo  valor   fuere   superior  a  cien  (100)  salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes…”   

Bajo  el código derogado como en el que rige  actualmente,  el  término de prescripción para el delito de estafa es de cinco  (5)  años,  pues,  al  tenor  del artículo 86 del régimen actual –  artículo 84 del Decreto 100 de 1.980  – proferida la resolución  de  acusación comienza a contabilizarse un nuevo término por un tiempo igual a  la  mitad del señalado para el máximo de la pena consagrado en la ley, caso en  el  cual  no  podrá  ser  inferior  a cinco (5) años, ni superior a diez (10).  Así,  el artículo 356 del C.P. anterior, señalaba el máximo de la pena en de  diez  años  de prisión, es decir, que el término de prescripción, reducido a  la  mitad,  luego  de  proferida  la  resolución de acusación era de cinco (5)  años;  término que, a la luz del vigente Código Penal, aún se mantiene, pues  el         límite         máximo        para        el        delito        de  estafa              –    artículo    246  – es de ocho (8) años, lo  que  significaría  que el término de prescripción sería de cuatro (4) años,  pero   este   no   puede   ser   inferior  de  cinco  por  expresa  disposición  legal.   

Hasta  este  punto,  habría que otorgarle la  razón  al  petente,  ya  que  efectivamente, desde la fecha de ejecutoria de la  resolución  de  acusación     – 26 de mayo de 1.998 -, habrían  transcurrido  cinco  años,  lo cual conllevaría a declarar la prescripción de  la  acción  penal.   Pero olvida el señor defensor, que a su prohijado se  le  imputó  la  circunstancia  de  agravación  contemplada en el artículo 372  – 1º del anterior Código  Penal  (Artículo  267.1 de la Ley 599 de 2.000), según la cual la pena se  incrementara  de  una  tercera  (1/3) parte a la mitad atendiendo el valor de la  cosa  sobre la cual recae la conducta delictiva, incremento punitivo que amplía  automáticamente,     en     la    misma    proporción,    el    término    de  prescripción.     

Así   pues,   habiéndose   imputado   esa  circunstancia  de agravación al procesado, ya que la cuantía del ilícito para  la                       fecha                       de                      los  hechos                –diciembre      de  1.988–   se   fijó   en  $41’680.830,  suma  que al  tenor  del  mencionado  artículo  267  –  1º  de La Ley 599 de 2.000, supera ostensiblemente los cien (100)  salarios  mínimos mensuales legales vigentes para la misma época, cuyo salario  mínimo  mensual era de $32.559,60, resulta claro que el tiempo de prescripción  de  la  acción  penal,  bajo  el actual régimen penal, que a la postre resulta  más  favorable  al  procesado, se amplia a seis (6) años, término que resulta  de  tomar  el  máximo  de  la  pena  señalado en el artículo 246 del C.P., es  decir,  ocho  (8) años, incrementarlo en la mitad, en razón de la concurrencia  de  la  citada  circunstancia  de  agravación,  para un subtotal de 12 años de  prisión,  quantum que se reduce a la mitad (Artículo 86 del C.P.), lo cual nos  da  como resultado seis (6) años de término prescriptivo que, contado a partir  de  la  fecha  de ejecutoria de la resolución de acusación, culmina el día 26  de mayo de 2.004.   

Así   las   cosas,   la  Sala  despachará  desfavorablemente  la  petición del señor defensor y por ende no declarará la  prescripción de la acción penal.   

En mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE:  

Negar  la  petición  de  prescripción de la  acción   penal   elevada   por   el   defensor  del  procesado  VALENTÍN  OSSA  ESCALLÓN.   

Cópiese, notifíquese y cúmplase.  

YESID RAMÍREZ BASTIDAS  

HERMAN            GALÁN  CASTELLANOS                     CARLOS                              AUGUSTO                              GÁLVEZ  ARGOTE                   

JORGE        ANÍBAL       GÓMEZ  GALLEGO                          EDGAR LOMBANA  TRUJILLO                            

ÁLVARO       ORLANDO       PÉREZ  PINZÓN                         MARINA                                 PULIDO                                 DE  BARÓN                                

JORGE        LUIS        QUINTERO  MILANÉS                       MAURO SOLARTE PORTILLA   

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria  

    

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