18264(28-05-02)

2002

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 18264  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

             SALA    DE  CASACIÓN PENAL   

                 Magistrado Ponente:   

               Nilson Pinilla Pinilla   

                                              Aprobada Acta N°056   

Bogotá,  D. C., mayo veintiocho (28) de  dos mil dos (2002).   

ASUNTO  

Procede  la  Corte a emitir concepto sobre la  solicitud    de    extradición    del    ciudadano    colombiano   FRAN  GEOVANNY  MUÑOZ  MARULANDA, elevada  por  el  Gobierno  de los Estados Unidos de América a través de su Embajada en  Colombia.   

ANTECEDENTES  

1. A FRAN GEOVANNY MUÑOZ MARULANDA, también  conocido          como          “Frank”,  se le  requiere  para  que  comparezca  en  juicio  ante  el  Tribunal Distrital de los  Estados  Unidos  de  América, Distrito Este de Pensilvania, que con fecha 17 de  enero    de    2001   le   dictó   la   acusación   sustitutiva   “N°          01-18”,  mediante  la  cual  se  le acusa del  siguiente  cargo,  según  la  Nota Verbal N° 272 del 15 de marzo siguiente (F.  235 cd. 1):   

“–  Cargo  I.  Concierto  para  distribuir y poseer con la intención de distribuir 1000 gramos  o  más  de  una  mezcla  o  sustancia que contenía una cantidad perceptible de  heroína,  y  para  distribuir  y  poseer  con  la intención de distribuir esta  sustancia  controlada dentro de un área de 1.000 pies de terrenos que encierran  colegios   públicos  y  privados  de  educación  elemental  y  secundaria,  en  violación  del Título 21, Secciones 846 y 841 (a) (1) y (b) (1) (A), y 860 del  Código   de   los   Estados   Unidos.”   

2. Para formalizar el trámite de extradición  fueron  aportados  los siguientes documentos, efectuada la traducción necesaria  y    la    legalización   respectiva   ante   el   Ministerio   de   Relaciones  Exteriores:   

2.1. Las notas verbales N° 047, 057 y 272 de  15  y  17  de  enero  y  15  de marzo de 2001, respectivamente, a través de las  cuales  la  Embajada de los Estados Unidos de América hace conocer la petición  de extradición (fs. 1 a 4, 12, 231 a 236 ib.).   

En  la  primera  nota la Embajada informó al  Ministerio       de       Relaciones       Exteriores      que      “Fran Geovany Muñoz-Marulanda, también  conocido          como          ‘Frank’,   es  ciudadano  colombiano,  nacido  el  23 de marzo de 1966 en Pereira, Colombia. Su  descripción  corresponde a la de un hombre de raza blanca, de 5 pies 7 pulgadas  de  estatura, pesa 185 libras, y tiene pelo castaño y ojos carmelitas. Tiene el  pasaporte  colombiano N° AE-712971 y la cédula colombiana N° 18.503.103 (sic)  expedida   en   Dosquebradas,   Risaralda,  Colombia.  Se  cree  que  el  señor  Muñoz-Marulanda        se        encuentra        en       Colombia” (F. 1 ib.).   

2.2. Copia de la orden de detención expedida  por  el  Tribunal  Distrital de los Estados Unidos de América, Distrito Este de  Pensilvania, de fecha 10 de enero de 2001 (f. 88 ib.).   

2.3.  Copia  de  disposiciones  penales  del  Código  de  los Estados Unidos de América, relevantes en el presente caso (fs.  84 y 85 ib.).   

2.4.  Declaraciones  juradas  de  Graig  D.  Margolis,  Fiscal  Auxiliar  de  la Oficina Fiscal de los Estados Unidos para el  Distrito  Este  de Pensilvania y de Brian K. Kutz, agente especial asignado a la  Administración  de  Control de Drogas en Filadelfia, Pensilvania, en apoyo a la  solicitud de extradición (fs. 129 a 144 y 69 a 82 ib.).   

    

1. En Colombia se realizó el siguiente trámite:     

3.1.  La  Oficina Jurídica del Ministerio de  Relaciones  Exteriores  remitió  a  la  Fiscalía General de la Nación la nota  verbal  N°  047  del  15  de  enero  de  2001, procedente de la Embajada de los  Estados  Unidos  de América, mediante la cual solicitó la captura con fines de  extradición   de   FRAN  GEOVANNY  MUÑOZ  MARULANDA,  también  conocido  como  “Frank”,  entidad  que mediante resolución de  fecha 17 de los mismos, acogió lo pedido (fs. 35 a 37 ib.).   

3.2.  El  18  de enero de 2001, FRAN GEOVANNY  MUÑOZ  MARULANDA  fue  capturado por la Policía Nacional; se identifica con la  cédula  de  ciudadanía  N°  18.505.103  expedida  en Dosquebradas, Risaralda.  Efectuado  cotejo entre las tarjetas decadactilares tomadas al aprehendido y las  que  aparecen  en la Registraduría Nacional del Estado Civil, se estableció la  plena identidad del solicitado (f. 56 ib).   

El  requerido  se  encuentra  privado  de  la  libertad  en  la  Penitenciaría  Nacional  La  Picota (f. 148 cd. Corte).    

3.3. La mencionada Oficina Jurídica mediante  oficio  OJ.E.  0140  del  16  de  marzo  de  2001,  conceptuó  que “por  no  existir  Convenio aplicable al  caso  es  procedente obrar de conformidad con las normas pertinentes del Código  de   Procedimiento   Penal  colombiano” (f. 243 cd. 1).   

3.4.  Iniciado  el  trámite  previsto  en el  artículo  566 del Código de Procedimiento Penal anterior, el 9 de mayo de 2001  se  corrió  traslado  por  el  término  de  10  días,  a FRAN GEOVANNY MUÑOZ  MARULANDA  y  a  su  defensor, para que solicitaran las pruebas que considerasen  necesarias  dentro  del  presente asunto; la petición de pruebas elevada por el  apoderado  de  MUÑOZ MARULANDA, la Sala la resolvió en providencia de fecha 25  de  septiembre  de  2001  negándolas,  proveído  contra  el  cual se interpuso  reposición  que se decidió el 9 de abril del presente año en el sentido de no  reponer  en ninguna de sus partes el auto que negó las pruebas solicitadas (fs.  85 a 92, 141 a 146 cd. Corte).   

El    diligenciamiento   permaneció   en  Secretaría,  a  disposición de las partes, para efectos de alegar, habiéndolo  hecho  el  defensor  del  pedido  en  extradición  como enseguida pasa a verse.   

ALEGATO DE LA DEFENSA  

Pide el apoderado del señor MUÑOZ MARULANDA  que  la  Sala  emita  concepto  desfavorable  en  relación  con la petición de  extradición  formulada  por  el  Gobierno  de  los Estados Unidos, pues por los  mismos  hechos  que motivan la petición, su representado se acogió a sentencia  anticipada  que  profirió el Juzgado Único Penal del Circuito Especializado de  Pereira, en su condición de juez natural.   

Manifiesta   que  le  resulta  inimaginable  “que  la  Corte Suprema de  Justicia,  para  emitir  el  concepto  jurídico que a bien tenga lugar, lo hago  (sic)  al  margen  de  la  Constitución  Nacional,  bajo  el  prurito de que su  concepto  no  tiene  fuerza  vinculante  o,  en  últimas,  no  es  quien decide  políticamente   sobre   la  concesión  o  no  de  la  extradición” (f. 158 cd. Corte).   

Es del parecer que se debe estudiar el aspecto  referente  a  que, en este caso, la persona solicitada fue juzgada en Colombia y  no  dejarle ese asunto al ejecutivo, dándose así prevalencia al debido proceso  constitucional y legal.   

Luego  de  algunas  reflexiones,  desde  su  particular  visión,  sobre  los  sistemas  acusatorio  e  inquisitivo,  pone de  presente  que  el  indictmen  que se ha proferido por un Tribunal de los Estados  Unidos  de  América,  en  contra de su asistido, no tiene equivalencia frente a  “una verdadera resolución  de  acusación,  en  los  términos  como la concibe el Código de Procedimiento  Penal”   (f.  162  ib.).   

MINISTERIO PÚBLICO  

Por fuera de los términos establecidos por la  ley  al  efecto,  el  Procurador  Primero  Delegado  para la Casación Penal (e)  sugiere   a   la   Sala  Penal  de  la  Corte  Suprema  de  Justicia  conceptuar  favorablemente  a  la extradición del ciudadano colombiano FRAN GEOVANNY MUÑOZ  MARULANDA   al   encontrar  acreditados  los  presupuestos  establecidos  en  el  artículo    520    del    Código    de   Procedimiento   Penal,   “así  como  el requisito constitucional  de  haberse  cometido  los delitos en el exterior y la prevalencia de la acción  penal   iniciada   en   el   extranjero” (f. 192 ib.).   

CONCEPTO DE LA CORTE  

    

1. Una cuestión previa.     

Manifiesta   el   defensor   del  ciudadano  colombiano  FRAN  GEOVANNY  MUÑOZ  MARULANDA  que  le resulta impensable que el  concepto  jurídico  que  le  corresponde  emitir  a la Corte, en el trámite de  extradición,     se     produzca    “al        margen        de        la       Constitución”,   en   el  entendido  que  no  tiene  “fuerza  vinculante”, por no decidir  definitivamente sobre la concesión o no de la petición.   

El   texto   origina  confusión  en  tanto  pareciera,  a  primera vista, que ese es el criterio del apoderado o que es a la  Sala  a quien le atribuye tal concepción. Si lo segundo, resulta inadmisible en  la  medida  que  ese  no  es  el  pensamiento  de  la  Corte  sobre  la materia.   

El artículo 35 de la Constitución Política  de  Colombia,  modificado  por  el  Acto  Legislativo  N° 1 de 1997, establece:  “La Extradición se podrá  solicitar,  conceder  u  ofrecer  de acuerdo con los tratados públicos y, en su  defecto,   con   la  ley.”   

Tiene  definido  la jurisprudencia de la Sala  que  en  esta  materia juegan papel preponderante las estipulaciones instituidas  en  los  tratados  públicos,  que  sólo  a  falta  de  ellos  remite  a lo que  establezca  la  ley,  de  manera  que  es  el  Ejecutivo  el  que  a través del  Ministerio  de  Relaciones Exteriores determina el marco normativo aplicable y a  él  se  deberán  sujetar  quienes  intervienen  en las fases administrativas y  jurisdiccionales,  sin que tengan cabida interferencias, que sí podrían llegar  a quebrantar el debido proceso que inquieta al apoderado.   

De  otra  parte,  en  auto  de  fecha  6  de  septiembre  de  2001,  radicación  18.481,  con  ponencia de quien aquí cumple  igual cometido, la Sala expresó:   

“En    la  legislación  nacional,  el  trámite  de  extradición  es  de naturaleza misma  (administrativo-judicial). En su desarrollo se cumplen tres fases:   

La primera, netamente administrativa, está a  cargo  de  los Ministerios de Relaciones Exteriores y de Justicia y del Derecho.  Al  primero  le  corresponde  recibir  la  documentación del Estado requirente,  señalar  si  se  debe  proceder  con  base  en  los  Tratados o Convenios, usos  internacionales  o  en la legislación interna y, alistada la documentación, la  envía  al segundo, que la examina para establecer si se halla completa, y si es  así,  la pasa a la Corte Suprema de Justicia, o en caso contrario, la retorna a  la  Cancillería  para  que  incorpore  los  nuevos elementos de juicio que sean  indispensables.   

La  segunda es eminentemente jurisdiccional,  regulada  por  el artículo 518 y siguientes del Código de Procedimiento Penal,  (556  anterior). Le corresponde a la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema  de  Justicia,  que  una  vez  recibido  el  expediente,  lo  primero que hace es  requerir  a  la persona solicitada a fin de que designe defensor o en su defecto  le  nombre  uno  de  oficio;  cumplido  lo  anterior,  correrá  traslado por el  término  de  10 días para que el requerido y su defensor soliciten las pruebas  que  consideren  necesarias;  vencido tal término, abrirá la actuación por el  mismo  lapso,  más  el  de  la  distancia,  dentro del cual se practicarán las  solicitadas  y  las  que  a  juicio  considere  necesarias para emitir concepto;  practicadas  las  pruebas, el proceso se dejará en secretaría por 6 días para  alegar,  luego  de lo cual emitirá el concepto, que si fuere negativo obligará  al   Gobierno,  mas  si  fuere  favorable  a  la  extradición,  lo deja en  libertad de obrar según las conveniencias nacionales.   

La tercera fase, de nuevo administrativa, se  inicia  cuando el Gobierno recibe el expediente procedente de la Corte y entra a  decidir      si     niega     o     concede     la     extradición.”   

Sentadas  estas premisas, es de ver que en el  trámite  de  extradición,  a  la Sala de Casación Penal le corresponde emitir  concepto  sobre  la solicitud, que si fuere negativo obligará al Gobierno, pero  si  fuere  favorable  a  la extradición, lo dejará en libertad de obrar según  las conveniencias nacionales.   

Queda  visto  entonces  que no es acertada la  afirmación  del  defensor  del  señor  MUÑOZ MARULANDA cuando sostiene que el  concepto  de  la  Corte  “no  tiene  fuerza  vinculante”  pues,  se  reitera,  cuando es negativo obliga al ejecutivo. De lo contrario, lo  dejará  en  libertad de obrar como lo estime pertinente, en la medida que es el  Presidente  de la República, por mandato constitucional, el supremo director de  las relaciones internacionales.   

Por lo anterior, no puede la Sala ocuparse de  asuntos   ajenos   a  ese  mecanismo  de  cooperación  internacional,  que  por  disposición Constitucional y legal no le han sido conferidos.   

En  relación  con  la  manifestación  del  defensor  en  el  sentido que la Sala emita concepto desfavorable, por cuanto su  representado  se  sometió  a  sentencia  anticipada  por  los mismos hechos que  motivan  la petición de extradición, contrario a lo que constituye el querer o  el  deseo  del  peticionario  sobre  el papel que debe jugar la Corte Suprema de  Justicia  en  el  trámite  de extradición, se tiene que el examen sobre si hay  lugar    o   no   a   conceder   la   extradición   por   cuanto   “por  el  mismo  delito  la persona cuya  entrega    se   solicita,   esté   investigada   o   haya   sido   juzgada   en  Colombia” a que se refiere  el  artículo 565 del Código de Procedimiento Penal anterior, es de competencia  exclusiva  del  Gobierno  Nacional,  y  no  de la Corte, incluido el estudio del  artículo  527  del  actual  estatuto  y  de su declaratoria de inexequibilidad,  efectuada  por  la Corte Constitucional en la sentencia C-760, julio 18 de 2001,  M. P. Rodrigo Escobar Gil.   

Por  lo anterior, las peticiones del defensor  del señor MUÑOZ MARULANDA resultan improcedentes.   

2.  Respondidos estos primeros planteamientos  del  apoderado,  en este caso el Ministerio de Relaciones Exteriores ha expuesto  que   se  debe  proceder  de  acuerdo  con  las  disposiciones  del  Código  de  Procedimiento  Penal,  ante la ausencia de un convenio con los Estados Unidos de  América,   que   es   el   país  solicitante,  aplicable  en  el  ordenamiento  interno.   

En el trámite de extradición regulado por el  estatuto  procesal  penal,  a  la  Corte le corresponde rendir concepto sobre la  viabilidad  de  su  otorgamiento,  el  cual,  por disposición del artículo 520  ibídem,  (558 anterior), se fundamentará en la demostración de las siguientes  condiciones:   

a.  La  validez  formal  de la documentación  presentada.   

b.  La identificación plena del reclamado en  extradición.   

c.  La concurrencia del principio de la doble  incriminación.   

d. La equivalencia de la providencia proferida  en el extranjero.   

e.  El  cumplimiento  de  lo previsto en los  tratados públicos, cuando fuere el caso.   

En  ese  orden,  se  procede  a  realizar  el  análisis correspondiente:   

a.     Validez     formal     de     la  documentación:   

Este presupuesto fue observado por el Gobierno  de  los  Estados Unidos de América al demandar la extradición de FRAN GEOVANNY  MUÑOZ       MARULANDA,       también      conocido      como      “Frank”,  por  conducto  de  su  Embajada  en  Colombia.   

En  efecto,  la  solicitud  se  hizo por vía  diplomática,   fue   acompañada  de  la  acusación  sustitutiva  “N°          01-18”,  dictada el 17 de enero de 2001 en el  Tribunal  de Distrito de los Estados Unidos de América para el Distrito Este de  Pensilvania,  que  indica los actos que soportan la reclamación, el lugar y las  fechas  de  su  ejecución,  y  los  datos  necesarios  en orden a establecer la  identidad  del  reclamado;  las  declaraciones  de  Graig D. Margolis y Brian K.  Kutz,  que  además  de confirmar los pormenores de la acusación, el primero en  su  condición  de  Fiscal  Federal  Auxiliar  de  la  Oficina del Fiscal de los  Estados  Unidos  de  América  para el Distrito Federal del Este de Pensilvania,  efectuó  la  relación  de  los  preceptos  normativos  aplicables al caso, los  cuales  fueron apropiadamente aportados, y copia de la orden de aprehensión que  el  10 de enero de 2001 expidió Michael E. Kunz, oficial emisor del Tribunal de  Distrito  del  Este  de  Pensilvania;  documentos,  que  por lo demás, obran en  traducción  al castellano, certificada y autenticada conforme a la legislación  del  Estado  requirente,  firmas autenticadas ante la Vicecónsul de Colombia en  Washington,  D.  C.  y,  posteriormente,  por  el  Jefe  de  Legalizaciones  del  Ministerio  de  Relaciones Exteriores, cumpliéndose así con lo establecido por  el  artículo  259  del  Código  de Procedimiento Civil, modificado por el 1°,  numeral 118 del D. E. 2282 de 1989 que al efecto establece:   

“Los  documentos  públicos  otorgados  en  país  extranjero  por  funcionario  de éste o con su  intervención,  deberán  presentarse  debidamente autenticados por el cónsul o  agente  diplomático  de  la  República,  y en su defecto por el de una nación  amiga,  lo  cual hace presumir que se otorgaron conforme a la ley del respectivo  país.  La  firma  del  cónsul   o  agente diplomático se abonará por el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  de  Colombia,  y  si se trata de agentes  consulares  de  un  país  amigo, se autenticará previamente por el funcionario  competente  del  mismo  y  los  de  éste por el cónsul colombiano.”   

     

a. Plena identificación del solicitado:     

En  la nota verbal N° 047 del 15 de enero de  2001,  la  Embajada  de los Estados Unidos de América informó al Ministerio de  Relaciones   Exteriores   que  a  quien  se  solicita  es  a  FRAN  “GEOVANY”  MUÑOZ  MARULANDA,  también conocido  como   “Frank”,   ciudadano  colombiano,  nacido  en  Pereira,  Risaralda,  el  23  de  marzo  de 1966, identificado con la cédula de  ciudadanía         N°         “18.503.103”  (sic)   expedida  en  Dosquebradas,  su  descripción  corresponde  “a  la de un hombre de raza blanca, de 5  pies   7   pulgadas   de  estatura,  pesa  185  libras,   y  tiene  cabello  castaño”   (f.   1  cd.  1).   

De  la  documentación  remitida  por  vía  diplomática,  se  infiere que se trata de FRAN GEOVANNY MUÑOZ MARULANDA, quien  en  este  trámite  se  ha  identificado  con  la  cédula  de  ciudadanía  N°  18.505.103  expedida  en  Dosquebradas,  y  que de la comparación dacadactilar,  entre  la  tomada por la Policía Nacional y la que aparece en la Registraduría  Nacional  del  Estado Civil, se estableció que se trata de la misma persona (f.  56  cd.  1),  sin  que  se ponga en tela de juicio el requisito aquí estudiado.   

     

a. Principio   de   la  doble  incriminación  y  el  mínimo  de  pena  señalada:     

FRAN  GEOVANNY  MUÑOZ  MARULANDA,  también  conocido          como          “Frank”,   es  requerido  para  que  comparezca  a  juicio  en el Distrito Este de Pensilvania,  siendo      objeto     de     la     acusación     sustitutiva     “N°          01-18”,  dictada el 17 de enero de 2001 en el  Tribunal  de  Distrito  de  los  Estados  Unidos  de  América, Distrito Este de  Pensilvania, mediante la cual se le acusa de un cargo, a saber:   

“CARGO  UNO   

EL GRAN JURADO ACUSA:  

1. Desde una fecha desconocida al gran jurado  empezando  al  menos  en  abril  de  1998  hasta alrededor de enero del 2001, en  Filadelfia,  en  el  Distrito  Este  de  Pensilvania,  y  en  otros lugares, los  acusados,    …,    FRAN    GEOVANY    MUÑOZ-MARULANDA,   alias   ‘Frank’,  …,  a sabiendas e intencionalmente  conspiraron  y  acordaron  con personas conocidas y desconocidas al gran jurado:  para  distribuir y poseer con intención de distribuir 1000 gramos o más de una  mezcla  o  sustancia  conteniendo  una  cantidad  detectable  de  heroína,  una  sustancia  controlada  de  la  Lista  I, y distribuir y poseer con intención de  distribuir  esta sustancia controlada …, en violación del Título 21, Código  Penal  de los Estados Unidos, Secciones 841 (a)(1), (b)(1)(A) y 860.”   

Los  cargos de estar confabulado y participar  en  una  organización  dedicada  a actividades ilícitas, como concertarse para  distribuir  heroína  y  para  poseer  dicha  sustancia  con  la  intención  de  distribuirla,  son  modalidades  que  guardan  consonancia  con  la conducta que  penalmente  se  ha  reprimido en Colombia, actualmente en el artículo 8° de la  ley 733 de 2002, así:   

“Concierto para  delinquir.  Cuando  varias  personas   se  concierten  con el fin de cometer delitos, cada una de ellas  será  penada,  por  esa  sola  conducta,  con  prisión  de tres (3) a seis (6)  años.   

         

Cuando el concierto sea para cometer delitos  de   genocidio,  desaparición  forzada  de  personas,  tortura,  desplazamiento  forzado,  homicidio,  terrorismo, tráfico de drogas tóxicas, estupefacientes o  sustancias    sicotrópicas,   secuestro,   secuestro   extorsivo,   extorsión,  enriquecimiento  ilícito,  lavado  de  activos o testaferrato y conexos, o para  organizar,  promover,  armar  o financiar grupos armados al margen de la ley, la  pena  será de prisión de seis (6) a doce (12) años y multa de dos mil (2.000)  hasta veinte mil (20.000) salarios mínimos legales mensuales.   

La   pena  privativa  de  la  libertad  se  aumentará  en  la  mitad  para quienes organicen, fomenten, promuevan, dirijan,  encabecen,   constituyan   o  financien  el  concierto  o  la  asociación  para  delinquir.”   

Los     cargos     de     “distribuir  y  poseer con la intención  de  distribuir” 1000 gramos  o  más  de  heroína,  en violación del Título 21, del Código de los Estados  Unidos,   secciones  841  (a)(1),  (b)(1)(A),  son  conductas  similares  a  las  previstas  en  Colombia  en  el artículo 376 del Código Penal, cuando alude al  comportamiento     de     quien     “transporte,  lleve consigo, …, conserve, …, venda, ofrezca, …,  o  suministre  a cualquier título droga que produzca dependencia, incurrirá en  prisión     de     ocho     (8)     a    veinte    (20)    años…”   

Así, queda demostrado que los hechos o cargos  descritos  en la acusación sustitutiva “N°  01-18” del  17  de  enero  de  2001, cumplen el requisito establecido por el numeral 1° del  artículo  511  del Código de Procedimiento Penal (art. 549 anterior), relativo  al  principio  de  la  doble  incriminación  y  la pena señalada (“sanción  privativa de la libertad cuyo  mínimo  no  sea inferior a cuatro años”).   

d. Equivalencia de la  providencia proferida en el extranjero:   

Este requisito también se cumple, en criterio  de  la  Sala, en la medida que la decisión proferida por el gran jurado ante el  Tribunal  de  Distrito  de  los  Estados  Unidos  de  América, Distrito Este de  Pensilvania,  guarda  equivalencia  con la resolución acusatoria prevista en el  artículo 397 del Código de Procedimiento Penal Colombiano.   

De  acuerdo con los documentos aportados por  vía  diplomática, autenticados y traducidos con el beneplácito del Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  en  el  acta de acusación sustitutiva “01-18”  del  17 de enero de 2001, se concreta  la  formulación de los cargos tanto con relación a los hechos constitutivos de  cada  uno de ellos, como las disposiciones transgredidas, mediante acto procesal  que,  contrario a lo manifestado por el defensor del señor MUÑOZ MARULANDA, en  la  legislación  colombiana  equivale  a  la resolución de acusación, que los  tornan  equivalentes,  mas  no iguales, en la medida que corresponden a sistemas  judiciales distintos.   

En el acta de acusación, aparecen señalados  los     lugares     de     ocurrencia     de     los     hechos    (“en  Filadelfia,  en el Distrito Este de  Pennsylvania,   y   en   otros  lugares”),     su     fecha     (“empezando  al  menos  en  abril de 1998 hasta alrededor de enero del  2001”),  el  nombre  del  acusado  FRAN  GEOVANNY  MUÑOZ  MARULANDA,  también conocido como “Frank”    y    complementariamente   fueron  adjuntadas   dos   declaraciones   juradas   en   respaldo  a  la  solicitud  de  extradición,  la  primera  rendida  por  Graing  D.  Margolis,  Fiscal  Federal  Auxiliar  de  la  Oficina  del  Fiscal de los Estados Unidos de América para el  Distrito  Este  de  Pensilvania,  certificando  la existencia de las pruebas que  apoyan  la  actuación y comprometen al requerido, medios de prueba y compromiso  a  los  cuales  también  alude  Brian  K.  Kutz,  agente especial de la Agencia  Antidrogas  de los Estados Unidos de América, de manera que ninguna duda existe  entre  el  procedimiento  foráneo  y  la  resolución de acusación del sistema  colombiano,   en   el   entendido   de   tratarse   de   una   equivalencia   de  condiciones        y       no       de    identidad      de      formas,     que    en   ambas   

legislaciones  dan  comienzo  a  la etapa del  juicio.   

Los  cargos  imputados a FRAN GIOVANNY MUÑOZ  MARULANDA,    en    el    acta    de    acusación    sustitutiva   “N°          01-18” del 17 de enero de 2001, se refieren a  hechos  que  se  habrían  cometido después de la vigencia del Acto Legislativo  N°  01  de  1997,  que  reformó el artículo 35 de la Constitución Política,  autorizando  la  extradición  de  colombianos por nacimiento, por lo cual no es  necesario hacer ninguna salvedad a ese respecto.   

Así las cosas, la Sala es del criterio que el  Gobierno  colombiano  puede  extraditar  al  ciudadano  colombiano FRAN GEOVANNY  MUÑOZ  MARULANDA,  por  ser  requerido  para  comparecer en juicio, conforme lo  solicita  el  Gobierno  de  los Estados Unidos de América, con fundamento en la  acusación  sustitutiva “N°  01-18”,  dictada  el 17 de  enero  de  2001  en  el  Tribunal  Distrital  de los Estados Unidos de América,  Distrito  Este de Pensilvania, pues como viene de demostrarse, se satisfacen los  requisitos establecidos al efecto.   

Por lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA,  SALA DE CASACION PENAL,   

1.   Conceptúa  favorablemente  al pedido de extradición del ciudadano  colombiano  FRAN GEOVANNY MUÑOZ MARULANDA,  formulado  por  vía  diplomática por el Gobierno de los Estados  Unidos  de  América,  en  relación  con los cargos contenidos en la acusación  sustitutiva     “N°  01-18”,  dictada  el 17 de  enero  de  2001 por el Tribunal Distrital de los Estados Unidos para el Distrito  Este de Pensilvania.   

2.   Comuníquese  esta  determinación  al  requerido  FRAN  GEOVANNY MUÑOZ MARULANDA, a su defensor y al representante del  Ministerio  Público, al igual que al Fiscal General de la Nación para lo de su  cargo en relación con el detenido con fines de extradición.   

3. Devuélvase la actuación al Ministerio de  Justicia y del Derecho, para lo de ley.   

ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN  

FERNANDO       E.     ARBOLEDA  RIPOLL                   JORGE                                 E.                                CÓRDOBA  POVEDA                        

HERMAN           GALÁN  CASTELLANOS             CARLOS AUGUSTO GALVEZ ARGOTE        

                                                                                                           No hay firma   

JORGE       ANÍBAL       GÓMEZ  GALLEGO                 ÉDGAR LOMBANA TRUJILLO   

CARLOS       EDUARDO       MEJÍA  ESCOBAR            NILSON  PINILLA PINILLA   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

                                                           Secretaria     

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