18119(24-07-01)

2001

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso N° 18119  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

Dr. CARLOS AUGUSTO GÁLVEZ ARGOTE  

Aprobado Acta No. 104  

Bogotá,  D.C., veinticuatro (24) de julio de  dos mil uno (2.001).   

VISTOS:  

Se    pronuncia   la   Sala  sobre  la  admisibilidad  formal  de  la  demanda  de  casación presentada por el defensor  común  de  OLIVIA  GÓMEZ  DE  GÓMEZ,  CESAR  MARTIN  y NICOLAS ALBERTO GÓMEZ  GÓMEZ,  contra la sentencia proferida el 12 de octubre de 2.000 por el Tribunal  Superior  de  Bogotá,  D.C.,  que  confirmó  la dictada por el Juzgado Segundo  Penal  del  Circuito de la misma ciudad, condenado a dichos procesados a la pena  principal  de  22 meses de prisión, a la accesoria de interdicción de derechos  y  funciones  públicas  por  el  mismo  lapso  y  al  pago  de  los  perjuicios  ocasionados  como  coautores  de  los  delitos  de  estafa y fraude procesal, al  tiempo   que   les   concedió   el   subrogado  de  la  condena  de  ejecución  condicional.   

HECHOS:  

Fueron    así    sintetizados   por   el  Tribunal:   

“Dan  cuenta  los  autos  que  fallecido el  señor  ANTONIO  JOSE  GOMEZ JIMENEZ, su esposa y sus hijos, los hoy procesados,  iniciaron  trámite  de  sucesión  ante  la  Notaría 21 de esta ciudad y allí  omitieron   deliberadamente   mencionar   a   ANTONIO   GÓMEZ   MIRANDA,   hijo  extramatrimonial  del  ‘de  cuyus’,   a   pesar  del  conocimiento que de tal hecho tenían”.   

LA DEMANDA:  

Apoyándose en la causal tercera del artículo  220  del  Código  de  Procedimiento  Penal, la defensa común de los procesados  acusa  la  sentencia de segundo grado de haberse dictado en un juicio viciado de  nulidad,  esto  es,  por  violación  a  los  derechos  a la defensa y al debido  proceso, procediendo a fundamentar así la censura:   

“El  artículo  29  de nuestra actual Carta  Fundamental  consagra como derechos fundamentales el debido proceso y el derecho  de  defensa.  Estos se refieren a las ritualidades procesales en todo su alcance  y  sirven como pasa hacer efectivos los derechos fundamentales dentro del debate  judicial  y  al  mismo  tiempo  hacer efectiva la igualdad de las partes ante la  ley.     Esta     norma     se    traduce    en    la    máxima    ‘nadie puede ser condenado sin ser oído  y   vencido   en   juicio   con  las  formalidades  legales  al  momento  de  su  celebración’.   Estos  derechos  fundamentales son sagrados, universales y deben ser respetados firme e  inoxorablemente.   

No  queda duda, señores Magistrados, que la  sentencia  objeto  de  esta  de  demanda de acuerdo con las pruebas y actuación  procesal  que  obra  en  el plenario, violó derechos y garantías fundamentales  con  rango  constitucional. Se les violó a mis defendidos el derecho de defensa  y  de  contera  se violó el debido proceso. Sentencia contra la cual no procede  recurso alguno por la vía ordinaria”.   

Con  base en lo anterior solicita, se case la  sentencia  “y  como  consecuencia  restablecer  el  imperio y legalidad de los  derechos  fundamentales  vulnerados. Igualmente restablecer el equilibrio de las  partes    ante    la    ley    y    adecuar   el   proceso   a   la   ritualidad  procesal”.   

ALEGATO DEL NO RECURRENTE:  

Durante  el  término  de  traslado  a los no  recurrentes,  el  apoderado  de  la parte civil presentó escrito oponiéndose a  las  pretensiones  de  la  demanda  porque  durante la actuación los procesados  gozaron de todas las garantías constitucionales y legales.   

CONSIDERACIONES:  

1. Es lo primero precisar, que no obstante que  el  fallo  de  segundo  grado  se  produjo  a  instancias  de  la apelación que  interpusiera  el  representante  de  la parte civil sin que se hubieran adoptado  decisiones   que   impliquen  desmejoramiento  de  los  procesados  –no  apelantes-  por  ser  el  motivo de  nulidad  el  fundamento  del  único  cargo de la demanda presentada a nombre de  aquellos,   le   asiste   interés   a   la   defensa   para  recurrir  en  este  evento.   

2. Ahora bien, desconociendo por completo los  presupuestos  de  precisión  y claridad que regentan la casación, postula como  único  cargo  el  demandante el motivo de nulidad por violación a los derechos  de  defensa  y  debido  proceso,  omitiendo  hacer  cualquier  demostración  al  respecto.   

3.  En  efecto,  en  materia  de nulidades en  casación,  insistente  ha  sido  la  jurisprudencia  de la Sala en sostener que  dicha  causal,  al  igual  que  las  demás  contenidas  en el artículo 220 del  Código  de Procedimiento Penal no está exenta del cumplimiento de una serie de  requisitos  básicos  cuya  carga,  dada  la  naturaleza rogada de esta clase de  juicios  contra  la legalidad de los fallos que han puesto fin a las instancias,  no  puede  evadir  el  demandante  y  menos  confundirla con un alegato de libre  postulación,  pues  por  lo menos debe respetar los principios que orientan los  yerros   de   naturaleza   in   procedendo   previstos   en   el  artículo  308  ibídem.   

4. Nada de lo anterior cumplió el libelista,  pues  no  solo  omite  identificar  las  actuaciones  con  las  que  a la postre  resultaron  lesionados  el  derecho  de  defensa  y  el debido proceso, sino que  tampoco  indica  el  momento  procesal  a partir del cual es viable subsanar los  presuntos  yerros,  limitándose  escuetamente  y de manera abstracta a sostener  que  de  acuerdo  con  las  pruebas  obrantes  en  el  proceso  se  quebrantaron  garantías de los sujetos procesales.   

5. En estas condiciones, y siendo que la Corte  desconoce  en  realidad  cuál  es  el alcance y los yerros en que fundamenta el  actor  la  causal invocada, no es viable por esta vía suplir sus deficiencias y  mucho  menos  entrar  a  hacer  una  revisión  oficiosa del asunto a efectos de  establecer  en  qué  aspectos  es que eventualmente se habría incurrido en los  vicios  que  vagamente  se  anuncian, resultando, por ende, forzoso inadmitir la  demanda.   

En mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE:  

Inadmitir la demanda de casación presentada a  nombre  de  OLIVIA  GÓMEZ  DE  GÓMEZ  y CESAR MARTÍN y NICOLAS ANTONIO GÓMEZ  GÓMEZ.   

Cópiese, cúmplase y devuélvase al Tribunal  de origen.   

CARLOS EDUARDO MEJÍA ESCOBAR  

FERNANDO           ARBOLEDA  RIPOLL                      JORGE ENRIQUE CÓRDOBA POVEDA   

HERMAN            GALÁN  CASTELLANOS                         CARLOS                              AUGUSTO                              GÁLVEZ  ARGOTE                   

JORGE        ANÍBAL        GOMEZ  GALLEGO                                   EDGAR LOMBANA  TRUJILLO                              

ALVARO       ORLANDO       PÉREZ  PINZÓN                                     NILSON PINILLA PINILLA   

Teresa Ruiz Nuñez  

Secretaria    

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