18069(10-05-01)

2001

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso Nº 18069  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado Ponente:  

                      Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO   

                                                                Aprobado Acta No. 67   

          Bogotá,  D.C., diez (10) de mayo de dos  mil uno (2001)   

          Se  pronuncia la Sala sobre el cambio de  radicación  del  proceso  que  se  adelanta  en  el  Juzgado  Primero Penal del  Circuito    de    Santander    de    Quilichao   (Cauca)   contra   Jorge  Alberto  Antía González y otro por  los  delitos  de porte ilegal de armas, secuestro y hurto calificado y agravado.   

ANTECEDENTES   

           1.   El  defensor  del  procesado  Antía  González solicita el  cambio  de  radicación  del referido proceso.  Aduce en sustento que en el  municipio  donde  se adelanta el juicio se ha producido un serio quebrantamiento  del  orden  público  con  ocasión  de  la violencia guerrillera y paramilitar,  situación  que redunda en detrimento de las garantías procesales porque impide  el  ejercicio  de  la  defensa  técnica dentro de un marco de seguridad para la  vida   y  la  integridad  personal  de  quien  ostenta  la  representación  del  procesado.   

          El  apoderado plantea con esta orientación argumentativa, entonces,  que  reside  en  Buga y tiene allí su oficina particular, ciudad desde donde ha  venido  adelantando  la  gestión  profesional  en forma apropiada y sin ninguna  novedad  diversa  de  los  persistentes  rumores  sobre  tomas  guerrilleras del  municipio  de  Santander  de  Quilichao,  que de hecho ya se han producido en el  pasado.   

          Sin  embargo,  con  posterioridad  al  inicio  de  la  causa  se  ha  acrecentado  la  lucha armada irregular en esa localidad, de donde no es oriundo  el  profesional del derecho y quien precisamente por esa condición de foráneo,  así  como  por  su otrora desempeño como Fiscal Regional de Cali en virtud del  cual  realizó  operativos en esa región,  podría ser objeto de atentados  contra  su  vida  o  la libertad que le impedirían la debida y oportuna defensa  del acriminado.   

          En  fin, concluye que existe “un ambiente  impropio  en dicha región y municipio –  situación  desafortunada  y  dramática  por  la que se debate el  país  en  la  mayoría  de  su  territorio”, que le  impide  atender  de  manera tranquila y adecuada el compromiso defensivo asumido  con el procesado.   

          Acota  por último, que los sucesos comentados son del dominio y por  lo   tanto   eximidos  de  prueba  especial,   no  obstante,  con  miras  a  acreditarlos  aportó  una  página del diario El País donde se hace alusión a  las    circunstancias    y    factores    perturbadores    que    sustentan   su  pretensión.   

          Por   las   razones  anteriores  sugiere  que  el proceso continúe en Cali, Palmira o Buga, ciudades  que  en su opinión “cumplen  con  la  garantía que aquí se echa de menos y de paso, no afectan de otro lado  la  situación  económica  del  acusado”.   

          2.    Acompañó   a   su  solicitud  la  hoja  del  mencionado  periódico  de  la  edición correspondiente al 3 de diciembre de 2000, donde se  registra   la   noticia   del   asesinato   de   siete   labriegos  “por  miembros de las Autodefensas Unidas de Colombia, AUC, en los  municipios   de   Suárez  y  de  Morales,  al  norte  del  Cauca”.   

          3.   El  Juzgado  Primero  Penal  del  Circuito de Santander de  Quilichao  remitió  la  petición  con  sus anexos a la Sala Penal del Tribunal  Superior  de  Popayán;  Corporación  que  en  auto del 15 de enero del año en  curso  ordenó  su devolución a la oficina de origen para su posterior envío a  esta  Corte  de conformidad con el artículo 68-8º del Código de Procedimiento  Penal.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  SALA   

          1.   La  Corte  tiene  competencia  para  resolver  el presente  asunto  al  tenor  del  precitado  artículo 68-8º del estatuto penal adjetivo,  toda  vez  que  el  defensor  pretende  obtener  la radicación en otro distrito  judicial   de   la   causa   adelantada   contra   el   procesado   Antía  González  en  el  Juzgado Primero  Penal del Circuito de Santander de Quilichao (Cauca).   

          2.   El  cambio  de  radicación  según  tiene  establecido de  antaño  la  Sala, constituye una excepción al factor territorial que determina  la  competencia  en materia penal, a través del cual se pretende garantizar una  administración  de  justicia recta, imparcial e independiente frente a aquellas  causas  externas  que  puedan  afectarla  y  que  no  sean  susceptibles  de ser  solventadas a través de otros mecanismos procesales.   

          De  ahí, entonces, que el artículo 83 del Código de Procedimiento  Penal  lo  autorice con carácter taxativo “…cuando  en   el   territorio   donde   se   está  adelantando  el  juzgamiento  existan  circunstancias  que  puedan  afectar  el  orden  público, la imparcialidad o la  independencia  de  la administración de justicia, las garantías procesales, la  publicidad   del  juzgamiento,  la  seguridad  del  sindicado  o  su  integridad  personal”.   

          Sin  embargo,  ninguno  de  estos motivos que en determinado momento  pueden  afectar  la  administración de justicia aparecen demostrados en el caso  examinado;  más  aún,  el  defensor  solicita  el  cambio  de  radicación, en  últimas,  sin  ubicar  la  situación denunciada para dicho efecto en alguna de  las hipótesis atrás relacionadas.   

          3.   En  efecto,  menciona la alteración del orden público en  el  norte  del  Cauca  así  como  en la zona sur del Departamento del Valle con  ocasión  de  la  violencia  guerrillera  y  paramilitar, que no es privativa de  estas  regiones,  admite,  por  cuanto es padecida en la mayoría del territorio  patrio.   Aduce  también  que  el  conflicto  armado protagonizado por los  integrantes   de  estas  agrupaciones  al  margen  de  la  ley  se  agravó  con  posterioridad  al  inicio  de  la  causa, y trae a colación la noticia sobre el  asesinato  de  siete labriegos efectuado por miembros de las Autodefensas Unidas  de  Colombia  en  jurisdicción  de  los  municipios  de Suárez y Morales, pero  pierde  de  vista  que  las  circunstancias  de  afectación  del orden público  referidas   en   la  norma  citada  como  supuesto  habilitador  del  cambio  de  radicación  del  proceso,  entendidas  en  su  recto sentido, no son las que de  manera  general pueden imperar en la localidad donde se adelanta el juicio, sino  únicamente  las  propiciadas  como  consecuencia  de  la  actuación penal cuyo  cambio  de radicación se depreca y, por ende, revestidas de un influjo concreto  para  alterar  la  administración  de justicia en dicho proceso; circunstancias  que   por   ninguna   parte   fueron   aquí  planteadas,  ni  se  atisban  como  probables.   

          Más  aún  y en expresa réplica a las apreciaciones del apoderado,  la  Sala  no discute que la situación de orden público en las zonas reseñadas  pueda  generarle  al  defensor algunos recelos para su seguridad personal en los  desplazamientos  que  tiene  que realizar desde el lugar de su residencia al del  proceso,  máxime  ante  las  condiciones  personales  que  resalta, esto es, de  forastero  y  otrora  funcionario  de la justicia regional, pero ello no implica  por  sí  sólo  y  desde  ninguna  óptica,  que  la  actuación penal no pueda  proseguir   contra   su   representado   con   imparcialidad,   independencia  y  satisfacción   cabal  de  las  garantías  procesales,  cuya  preservación  se  pretende a través del instituto del cambio de radicación.   

          4.   Ahora  bien,  dentro  de  las  causales contempladas en la  preceptiva  citada  para  el  cambio  de  radicación se encuentra la comprobada  existencia  de  circunstancias que puedan afectar las garantías procesales, una  de  ellas,  tampoco  lo controvierte la Corte, el derecho a la defensa técnica;  sin  embargo,  el  supuesto  legal aludido en tales términos en el artículo 83  del  C.  de  P.P.  se  configura  cuando con ocasión de condiciones externas el  sindicado  no  puede  acceder  a  la  asistencia  profesional  en  el respectivo  proceso,   que   no   fue   siquiera   la  situación  alegada  en  el  presente  caso.   

          Ciertamente,  el solicitante no adujo y menos aún demostró, que el  incremento  en la violencia guerrillera y paramilitar en la región le impida al  sindicado     Antía     González     contar  con  una efectiva y real defensa técnica, por el contrario,  simple  y  llanamente  puso  de  presente sus propios temores, concretamente, la  intranquilidad  que le genera esta situación ante los obligados desplazamientos  al  lugar  del  proceso;  desasosiego  determinado  en  buen parte por su pasada  condición  de Fiscal Regional, y que en el fuero interno le impide desplegar la  actividad defensiva con mayor acuciosidad y diligencia.   

          En  términos sencillos y sin que ello involucre reproche alguno, el  apoderado  no  plantea  la  existencia  de circunstancias que puedan afectar las  garantías  procesales  o  específicamente, que estructuren una afectación del  derecho  de  defensa  de  su  asistido  como  lo  insinúa,  sino una situación  subjetiva,   personal   y   particular   que  le  genera  inconvenientes  en  la  representación  del  enjuiciado,  que nada tiene que ver con la causal regulada  en   el   artículo   83   del   estatuto  penal  adjetivo  para  el  cambio  de  radicación.   

         

          En  mérito  de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia en Sala de  Casación Penal,   

RESUELVE  

          NEGAR  el cambio de radicación solicitado  por  el  defensor  del  procesado  Jorge Alberto Antía  González.           

          Cópiese,    notifíquese    y    devuélvase    al    Juzgado    de  origen,   

CARLOS EDUARDO MEJIA ESCOBAR  

FERNANDO    ARBOLEDA   RIPOLL             JORGE  E.  CÓRDOBA POVEDA   

CARLOS   A.   GALVEZ   ARGOTE         JORGE A. GOMEZ  GALLEGO   

EDGAR    LOMBANA    TRUJILLO            ALVARO  O.  PEREZ PINZON           

NILSON   E.   PINILLA   PINILLA                  HERMAN GALAN CASTELLANOS   

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria     

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