18067(19-12-01)

2001

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 18067  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

Dr. CARLOS AUGUSTO GÁLVEZ ARGOTE  

Aprobado Acta No. 201  

Bogotá, D.C., diecinueve (19) de diciembre de  dos mil uno (2.001).   

VISTOS:  

Se pronuncia la Sala sobre la admisibilidad de  la  demanda  de  casación  presentada  a  nombre  de  JUAN GUILLERMO CASTAÑEDA  CASTRILLÓN,  contra  la  sentencia  proferida  el  5 de octubre de 2.000 por el  Tribunal  Superior de Medellín, que confirmó la dictada por el Juzgado Décimo  Cuarto  Penal  del  Circuito  de la misma ciudad, mediante la cual se condenó a  dicho  procesado  a  la  pena  principal de 51 años y 6 meses de prisión, a la  accesoria  de  interdicción de derechos y funciones públicas por 10 años y al  pago  de  los perjuicios ocasionados, como autor de un doble delito de homicidio  agravado,  en  concurso  con  el  de  porte  ilegal  de  armas  para  la defensa  personal.   

HECHOS:  

Fueron    así    resumidos    por    el  Tribunal:   

“Los  hechos  que dieron origen al presente  proceso,  tuvieron ocurrencia aproximadamente a la una y treinta de la madrugada  del  día  trece de noviembre de mil novecientos noventa y cuatro, en la carrera  34  con calle 71, sector del barrio Manrique Oriental y Villa Hermosa, en el que  se  encontraban  departiendo  varios jóvenes, entre ellos ELVER MAURICIO TAMAYO  VELÁSQUEZ  y  JUAN  CARRASQUILLA  ZAPATA,  cuando  fueron  sorprendidos  por el  encausado  JUAN  GUILLERMO  CASTAÑEDA  CASTRILLÓN y una persona conocida en el  sector           como          ‘JAMES’ quienes  dispararon  contra  los  que allí se encontraban, falleciendo TAMAYO VELÁSQUEZ  al tratar de huir del sitio, al igual que CARRASQUILLA ZAPATA”.   

LA DEMANDA:  

Al  amparo de la causal tercera de casación,  acusa  la  demandante  el  fallo  de  segunda instancia de haberse dictado en un  juicio  viciado  de nulidad por afectación al derecho de defensa del sindicado,  pues se le vinculó tardíamente al proceso.   

Precisa  al  respecto,  que  en  noviembre de  1.995,  la  Fiscalía  instructora  escuchó  las  declaraciones  de  Aura Oliva  Vásquez  Cano,  Wilmer  Horacio  Tamayo  Vásquez  y al testigo presencial Jhon  Fredy  Pérez, los cuales individualizan a JUAN GUILLERMO CASTAÑEDA CASTRILLÓN  como  uno  de  los  partícipes en los hechos, haciendo una descripción física  del  mismo  e  indicando  su  ubicación,  pero  solo después de tres años fue  vinculado  mediante  diligencia  de  indagatoria, sin que tuviera oportunidad de  controvertir    lo    manifestado    por    el   último   de   los   deponentes  citados.   

A  continuación,  transcribe el contenido de  los  artículos 1º, 20, 8º, 220.3, 304.3, 352 del ya derogado Decreto 2.700 de  1.991  y  un  aparte  de jurisprudencia de esta Sala sobre el derecho de defensa  como  garantía a favor del procesado, al igual que doctrina nacional en materia  de nulidades.   

En consecuencia, solicita, que se anule “la  sentencia   impugnada,   por  cuanto  es  proferida  en  un  juicio  viciado  de  nulidad”.   

CONSIDERACIONES:  

1. Reiterada, constante y pacífica ha sido la  jurisprudencia  de  la  Sala  que  enseña  que  el  motivo  de nulidad no puede  entenderse  como  una  causal  de casación privilegiada en materia de técnica,  relevada  así misma del cumplimiento estricto de las reglas de lógica básicas  que  regulan  este  especial  medio  de  impugnación  y  que  por  lo  mismo, a  diferencia  de  las  demás,  constituya una tercera oportunidad para reabrir el  debate  probatorio  propio  de  las  instancias,  o  sirva  de un mero ejercicio  intelectual  en  el que a la postre, el análisis sobre la legalidad del proceso  se deja al arbitrio de la Corte.   

2. Por el contrario, atendiendo la naturaleza  y  alcances  de dicho motivo casacional, en tanto que implica una medida extrema  para  la  actuación  que, en principio, se presumía acertada y legal, se erige  en  un  imperativo para el demandante, no solo invocar de manera clara y precisa  la  causal  de  nulidad  que  aduce,  sino  que,  conforme  a ello se desarrolle  respetando  todos  los  principios que la orientan a fin de demostrar no solo el  vicio  –bien de garantía o  de  procedimiento-,  sino  la  repercusión  que  el  mismo tuvo en la decisión  adoptada  en  la  sentencia, identificando, de igual manera, el momento a partir  del  cual  no  hay  otra alternativa que deshacer lo actuado para que, volviendo  las  cosas  al  estado anterior al acto u omisión que originó la ileglidad del  asunto,  sea  posible  restablecer  las  garantías fundamentales de los sujetos  procesales,  o  encausar  correctamente  las  bases  de  la  instrucción  o  el  juzgamiento.   

3.  Por  ello,  en  reiteradas  ocasiones  ha  insistido  la  Sala en sostener que a los fines de la causal tercera, no resulta  suficiente  la  enunciación  de  un  yerro  in procedendo, sino que además, es  presupuesto  indispensable  para  su  estudio  de fondo su correcto desarrollo y  demostración,  esto  es, que le corresponde al demandante, mostrar la veracidad  o  contundencia  de  cada  una  de  sus  afirmaciones,  puesto  que  la simple y  genérica  manifestación  de  que  se incurrió en una causal de nulidad, no es  más  que  una  suelta  expresión  de inconformidad incapaz de poner en tela de  juicio  la  validez  de un proceso, precisamente, porque como la casación no es  una  tercera  instancia,  se presume que el agotamiento de las instancias con el  proferimiento  de  la sentencia de segundo grado está exento de cualquier vicio  que implique su revocatoria.   

4. Tal es lo que ocurre en el presente asunto,  pues  la  apoderada  de  GUILLERMO  CASTAÑEDA  CASTRILLÓN  se limita a afirmar  escuetamente  que  se  le  violó  el  derecho  de defensa porque se le vinculó  tardíamente  al  proceso,  es decir casi tres años después de haber declarado  los  testigos  que  lo  incriminaron y lo individualizaron, dando por descontado  que  tal  afirmación  se demuestra así misma, pero en modo alguno se ocupa por  acreditar  la  incidencia  de  los  referidos  deponentes  en la sentencia o los  efectos  desfavorables que trajo para el sindicado el hecho de que se le hubiera  vinculado  en  el  momento  que  indica  y  cómo  esa  situación  le  impidió  controvertir  tales  imputaciones,  para terminar en forma inusitada solicitando  la  nulitación  de  la  sentencia,  no  obstante  que  el yerro que aduce no se  originó  en  tal  decisión  sino en un momento anterior,  siendo en tales  condiciones  inabordable  cualquier estudio de fondo de la censura, debiéndose,  en consecuencia, inadmitir la demanda.   

En mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE:  

Inadmitir la demanda de casación presentada a  nombre de JUAN GUILLERMO CASTAÑEDA CASTRILLÓN.   

Contra  esta  decisión  no  procede  recurso  alguno.   

Cópiese,  comuníquese  y  devuélvase  al  Tribunal de origen.   

CARLOS EDUARDO MEJÍA ESCOBAR  

FERNANDO           ARBOLEDA  RIPOLL                      JORGE ENRIQUE CÓRDOBA POVEDA   

HERMAN            GALÁN  CASTELLANOS                     CARLOS                              AUGUSTO                              GÁLVEZ  ARGOTE                    

JORGE        ANÍBAL       GÓMEZ  GALLEGO                               EDGAR LOMBANA  TRUJILLO                              

ÁLVARO       ORLANDO       PÉREZ  PINZÓN                                 NILSON PINILLA  PINILLA                                           

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria     

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