18054(19-12-01)

2001

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 18054  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

MAGISTRADO PONENTE  

Dr. HERMAN GALAN CASTELLANOS  

APROBADO ACTA No. 201  

Bogotá, D.C., diecinueve (19) de diciembre de  dos mil uno (2001).   

VISTOS  

Resuelve la Sala sobre la admisibilidad de la  demanda  de  casación  presentada  por el apoderado de ASDRUBAL OBDULIO PADILLA  VELOZA  contra  la  sentencia  proferida  por  el Tribunal Superior del Distrito  Judicial  de Tunja (29 de septiembre de 2000), despacho que confirmó la condena  impuesta   a  aquél  en  primera  instancia,  al  hallarlo  responsable  en  su  condición  de  autor  del  delito  de  peculado  por  apropiación  en concurso  homogéneo,  haciendo  las  siguientes modificaciones: a) Lo condenó a 39 meses  de  prisión  e  interdicción  de  derechos  y funciones públicas por el mismo  término,  conminándolo a pagar una multa de $1.387.150 en favor de la Nación,  b)  Declaró  la  nulidad  parcial ordenando rehacer lo actuado en relación con  los  peculados  imputados  con  base  en  la  conducta realizada en los procesos  civiles  por  alimentos radicados a los números 1219, 1468 y 1506 en el Juzgado  Promiscuo  Municipal de Siachoque, y c) Adicionó la condena en perjuicios en el  sentido  de  extender  el  pago  de  los  mismos  a favor de JOSE CELESTINO IZA.   

HECHOS   Y   ACTUACION  PROCESAL   

1.  ASDRUBAL  OBDULIO  PADILLA  VELOSA,  en  ejercicio  de  sus  funciones  de  Secretario del Juzgado Promiscuo Municipal de  Siachoque  (By)  se apropio de dineros que le entregaron para pagar alimentos en  procesos  adelantados  en  dicho  despacho  contra  GREGORIO YANQUEM ($300.000),  MARCO   TULIO   ALVARADO  GRANADOS  ($352.530),  LUIS  ALBERTO  HUERTAS  GALINDO  ($90.000),   FEDERICO  HUERTAS  SOTO  ($200.000),  PEDRO  VICENTE  AVILA  BOYACA  ($229.620)  y  JOSE  CELESTINO IZA ($215.000), en hechos ocurridos entre mayo de  1997   y   junio   de   1998.               

El  fallo impugnado condenó por seis delitos  de  peculado por apropiación en cuantía inferior a cincuenta salarios mínimos  legales  mensuales  vigentes,  adecuando  la  conducta  en el inciso segundo del  artículo 19 de la ley 190 de 1995.   

2.  La investigación de los hechos referidos  en  el  acápite  anterior  la  inició  la  Fiscalía  Local  Delegada ante los  Juzgados  Promiscuos Municipales de Siachoque y Toca, despacho que luego de oír  al   procesado  en  indagatoria  resolvió  situación  jurídica  imponiéndole  detención  preventiva sin excarcelación, sustituyendo la medida por detención  domiciliaria. Se le imputo el delito de peculado por apropiación.   

Un Fiscal Especial continuó las diligencias,  quien  luego  de  agotar los presupuestos procesales de ley, cerró la etapa del  sumario  y  lo  calificó  (19  de  marzo  de  1999) acusando a ASDRUBAL OBDULIO  PADILLA  VELOZA  por  el  concurso  de  delitos  de  peculado  por apropiación,  conforme  a lo dispuesto en el artículo 19 de la ley 190 de 1995, decisión que  no  fue  modificada  por  la  Fiscalía  Delegada  ante  el Tribunal de Tunja al  resolver  (9  de junio de 1999) la impugnación interpuesta por el apoderado del  procesado.   

El  Juzgado  Segundo  Penal  del  Circuito de  Tunja   conoció  de la etapa del juicio y agotado el rito propio de ésta,  dictó  sentencia (1 de diciembre de 1999) condenando a ASDRUBAL OBDULIO PADILLA  VELOZA,  decisión que fue confirmada por el Tribunal  (29 de septiembre de  2000)  al resolver la apelación interpuesta, con la modificación a que se hizo  referencia en acápite anterior.   

LA  DEMANDA   

1.  Con  invocación  de la causal tercera de  casación,  el  demandante  en  un único cargo, ataca la sentencia del Tribunal  por  haberse  dictado  en  un  proceso viciado de nulidad (artículo 304 – 2 del  C.P.P.),  transgrediéndose lo dispuesto en los artículos 29 y 31 de la C.N , 1  y 17 del C.P.P.   

2. En desarrollo del cargo, para demostrar el  error in procedendo atribuido al Tribunal de Tunja, se sostiene:   

2.1. Desde la apertura de la investigación se  incurrió  en  error  en la calificación jurídica del punible, imputándose al  procesado  como  peculado  por apropiación lo que constituye una contravención  de  abuso de confianza. Los dineros recibidos por el procesado tenían carácter  privado,  no ingresaron a la custodia del estado, por lo que no hubo perjuicio a  la Administración Pública.   

2.2.  No se constataron las circunstancias de  modo,  tiempo  y  lugar  en  que  se  realizó  la  conducta.  Por ejemplo no se  allegaron  las  copias  de  los  extractos  para establecer las fechas en que se  realizaron  las consignaciones, se admitió solamente la certificación allegada  por  el  juzgado,  y  sin  existir “plena prueba” se concluyó que a la Caja  Agraria  fueron  llevados  solamente  parte  de  los  dineros  que  debieron ser  depositados.   

2.3.  La  declaratoria  de  nulidad  parcial  constituye  una  violación al debido proceso, ha debido ordenarse la nulidad de  todo  lo  actuado,  por  cuanto que: a) Se dispuso investigar por separado otras  conductas,  decisión  que  constituye  una  agravación  de  la  situación del  inculpado,  quien  fue  el  único  apelante,  y  b)  En la sentencia de segunda  instancia   “se  dice  que  no  hay  consonancia  entre la resolución de  acusación  con la Sentencia” (Sic), irregularidad que ameritaba la nulidad de  todo y no simplemente de una parte.   

2.4.  La  mayor  parte  de  la  actuación se  ejecutó  “sin la debida actuación de la Defensa Técnica”, por cuanto que:  a)  Se  quedó  sin  notificación la medida de aseguramiento al defensor, b) El  procesado  solicitó  defensor  público  y  la fiscalía procedió a designarle  apoderado  de  oficio,  quien no actuó en el proceso, c) Los interlocutorios de  fecha  2  de octubre y 3 de noviembre de 1998 no fueron notificados al defensor.  Tales decisiones tampoco se notificaron por estado.   

3.  Se solicita a la Corte casar la sentencia  declarando  la  nulidad  y  a la vez proceda a “absolver” al procesado   por el delito de peculado por apropiación.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  SALA   

1. Como la sentencia impugnada se profirió en  vigencia  de  la  ley 553 de 2000 y antes de la ejecutoria de la sentencia de la  Corte  Constitucional C-252 de 2001, el trámite de la casación en este caso se  rige    por    las   disposiciones   contenidas   en   dicha   normatividad,   a  saber:   

1.1.  La casación ordinaria es viable contra  sentencias   ejecutoriadas  de  segunda  instancia,  proferidas  por  Tribunales  Superiores  de  Distrito  Judicial  o Penal Militar, en procesos adelantados por  delitos  con pena privativa de la libertad cuyo máximo previsto exceda los ocho  años, así la sanción corresponda a una medida de seguridad.   

     

1.2. La casación discrecional procede contra  los  fallos  de segundo grado distintos a los referidos en el acápite anterior,  siempre  que  sea  necesaria  para  el  desarrollo  de  la  jurisprudencia  o la  garantía  de  los  derechos  fundamentales.  En este caso el legislador exigió  para la demanda el cumplimiento de los demás requisitos de ley.   

1.3.  Ejecutoriada  la  sentencia  se  corre  traslado  a  los  sujetos  procesales  por 30 días para que presente demanda de  casación  y  posteriormente  se  hace  lo  propio  por  15  días  para  los no  recurrentes.   Vencido  los  traslados,  el funcionario judicial de segunda  instancia  debe  enviar  las  diligencias  a  la Sala Penal de la Corte para que  califique  la  demanda  de  casación  ordinaria  o discrecional en cuanto a sus  presupuestos y su aspecto formal.   

1.4 Con la ley 553 de 2000 se suprimió en el  sistema  la  interposición y concesión del recurso de casación común ante el  ad  quem  y  la concesión de la casación excepcional por la Corte. El Tribunal  solamente  puede declarar extemporánea la presentación de la demanda o remitir  el  original  del  proceso  al  juez  de  ejecución  de penas si no se presenta  aquella.  Los  demás  aspectos  de  viabilidad  del  recurso, como procedencia,  legitimación,  interés,  o  quantum  de  la pena, le corresponde hacerlas a la  Corte   al   momento  de  calificar  la  demanda,  para  admitirla  o  no.    

2.  El apoderado de ABSDRUBAL ABDULIO PADILLA  VELOSA  presentó  demanda  de  casación  dentro de los 30 día siguientes a la  ejecutoria  de  la  sentencia  de  segunda instancia reclamando la nulidad de la  actuación  por  desconocimiento  del  debido  proceso,  del  derecho de defensa  técnica,  error  en  la  denominación  jurídica, violación de los postulados  relacionados  con  la  investigación integral y la no  reformatio  in  pejus,   así  como  también por  falta  de  congruencia  entre  la  resolución  de  acusación  y  la sentencia.   

En el poder y en la demanda no hizo referencia  a  la casación discrecional, se expresó el propósito simplemente de presentar  demanda de casación.   

3.  Los delitos contra la administración  pública  imputados  en  concurso  homogéneo a ASDRUBAL OBDULIO PADILLA VELOSA,  por  ser de cuantía inferior a cincuenta salarios mínimos legales vigentes, se  sancionaron  conforme  al inciso segundo del artículo 19 de la ley 190 de 1995,  según  la  cual  la  pena  privativa de la libertad mínima es de 18 meses y la  máxima de 90 meses de prisión.   

El estatuto procesal penal aplicable en el sub  judice   para   efectos   de   la   casación   ordinaria,  según  se  expresó  anteriormente,  procede  para delitos con pena privativa de la libertad prevista  cuyo máximo exceda de ocho años.   

Frente  a esa previsión normativa y teniendo  en  cuenta  que  el  delito  de  peculado  por apropiación por el cual resultó  condenado  PADILLA  VELOSA  tiene señalada una pena privativa de la libertad de  18  a 90 meses, es evidente que la casación común resulta improcedente, por no  adecuarse  la  misma  a  los  postulados  del  artículo  señalado en razón al  quantum  de  la  pena,  lo que da lugar a que se inadmita la demanda, pues ésta  fue  la  modalidad  de  decisión  autorizada  en  el  artículo  9 ídem  para  el escrito que no reúne los  requisitos  o los presupuestos establecidos por el legislador para la casación.   

4.  Aunque  como ya se dijo, el impugnante no  manifestó   el   propósito  de  acudir  a  la  casación  discrecional,  deber  ineludible  si  a  esta  modalidad  desea  acudir  el  impugnante, si la demanda  presentada  a  nombre  de  ASDRUBAL OBDULIO PADILLA se examinara a la luz de las  exigencias  que  al  respecto  estableció  la  ley 553 de 2000, aquella tampoco  superaría  las  condiciones técnicas mínimas, dado que se ha debido destinar,  lo  que  no  se  hizo  por el recurrente, un capítulo del libelo a demostrar la  necesidad  de:  a)  Desarrollar  la jurisprudencia en un aspecto específico del  derecho  relacionado con los hechos objeto del proceso, o b) El restablecimiento  de  una  garantía  fundamental  desconocida,  pues  sólo a esos dos eventos se  restringe la admisibilidad de la casación discrecional.   

5.   El   impugnante   no  se  sometió  al  cumplimiento  de  los  requisitos  formales  y  sustanciales  que se exigen para  concederse  la  casación ordinaria o discrecional, por  lo que con base en  lo  dispuesto  por el artículo 226 del C.P.P., modificado por el artículo 9 de  la   ley   553   de  2000,  la  Sala  declarara  la  inidoneidad  formal  de  la  demanda.   

           

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

Primero.  Inadmitir  la  demanda de casación  presentada  por  el  defensor  del  procesado  ABSDRUBAL OBDULIO PADILLA VELOSA.   

Segundo.  Declarar  desierta  la impugnación  interpuesta,  debiéndose  regresar  la  actuación al Tribunal de origen por no  proceder recurso alguno contra esta providencia.   

                                            

Cópiese     y  cúmplase   

CARLOS EDUARDO MEJIA ESCOBAR  

FERNANDO  E.  ARBOLEDA  RIPOLL                              JORGE    E.    CORDOBA  POVEDA   

         

HERMAN   GALAN   CASTELLANOS                                          CARLOS    A.    GALVEZ    ARGOTE                                                   

JORGE   ANIBAL  GOMEZ  GALLEGO                                                  EDGAR  LOMBANA     TRUJILLO                             

ALVARO   O.   PEREZ   PINZON                                            NILSON      PINILLA     PINILLA                         

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria  

                                            

                                       

    

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