17986(23-07-01)

2001

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso N° 17986  

          CORTE SUPREMA DE JUSTICIA   

          SALA DE CASACION PENAL   

Magistrado Ponente:  

Dr.  FERNANDO  E.  ARBOLEDA RIPOLL   

Aprobado acta No. 103  

Bogotá,  D.  C., veintitrés de julio   del año dos mil uno.   

El  defensor  del  sentenciado  PEDRO   PASCASIO   MARTINEZ,  presentó  demanda  de  casación  contra  la  sentencia  condenatoria proferida en segunda  instancia  el  cinco  de  septiembre  del  año dos mil por el Tribunal superior  militar,  en  la  cual le impuso la pena principal de tres (3) meses de arresto,  al  hallarlo  penalmente  responsable del delito de favorecimiento de fuga en la  modalidad culposa.   

Requisito  indispensable para la procedencia  de  la  casación  común  es  que la sentencia contra la cual se interpone haya  sido  dictada  en  segunda  instancia  por  un  Tribunal  Superior  de  Distrito  Judicial,  el  Tribunal Militar, o el extinto Tribunal Nacional, por delitos que  tengan   señalada  pena  privativa  de  la  libertad  cuyo  máximo  exceda  de  ocho   (8)  años,  exigencia ésta que no se cumple en el caso sub judice,  dado  que  el  delito  por el que se procede, se halla previsto por el artículo  234  del  Código  penal  militar sancionado con pena de tres (3) meses a un (1)  año de arresto.   

Si bien el  artículo 218 del Código de  Procedimiento  Penal,  modificado  por  el 1º de la ley 553 del 2000, prevé la  posibilidad  de  acudir en casación por vía excepcional cuando la sentencia de  segunda  instancia  hubiere  sido  dictada  por  un  juez del circuito, o cuando  habiendo  sido proferida por un tribunal superior o el tribunal superior militar  la  pena  máxima privativa de la libertad para el delito por el cual se procede  no  supere  el límite de ocho (8) años, es lo cierto que no obstante invocarla  el  actor,  no  acredita su procedencia frente a los específicos motivos que la  ley   establece   para  ello:  Que  sea  necesaria  para  el  desarrollo  de  la  jurisprudencia,  o  la  garantía  de  los  derechos fundamentales, pues ninguna  argumentación presenta al efecto.   

Al  respecto la doctrina de esta Corte tiene  establecido  que  de  todas  maneras, si el casacionista opta por alguna de esas  dos  alternativas  o  por  ambas, es de su carga precisar, clara y nítidamente,  las  razones  por las cuales el Juez de casación debe intervenir, de manera que  si  lo  perseguido  es un pronunciamiento con criterio de autoridad en relación  con  determinado punto jurídico que por oscuro merezca ser clarificado, resulta  indispensable  que  ello  se  diga en la demanda, indicándose igualmente, si lo  que  se  pide  es la unificación de posiciones encontradas sobre el particular,  la   actualización   de   la   doctrina   hasta   el  momento  imperante  o  el  pronunciamiento  sobre  un punto aún no desarrollado. Además, señalar de qué  manera  la  decisión que demanda presta el doble servicio de solucionar el caso  y servir de norte a la actividad judicial.   

Y  si la inconformidad se funda en denunciar  la  violación  de  un  derecho  fundamental,  el  casacionista está obligado a  desarrollar  una  argumentación  lógica  dirigida  a patentizar el desacierto,  indicando  las  normas  constitucionales  que  protegen el derecho invocado y su  concreto desconocimiento con el fallo recurrido.      

En  este caso, el motivo de inconformidad lo  funda  el  actor  en  el  mérito  persuasivo  otorgado por los falladores a los  medios  de  convicción  allegados  al  informativo,   “al  no haber sido  apreciada  la  prueba  del  Libro  de Población en su Folio No. 175 en donde se  encuentra  el  nombramiento  de los turnos que de acuerdo con éstos se apreció  invertidamente  o faltó haberse apreciado llevando esto a un error de hecho”,  con  lo  cual  sin dificultad se evidencia que lo perseguido no es el desarrollo  de   la   jurisprudencia   ni   denunciar   transgresiones  a  alguna  garantía  fundamental,  sino  que  por fuera de las instancias,  la Corte realice una  nueva  definición  del  asunto  acorde con la particular concepción que de los  hechos  posee el actor, cuestión que desborda los fines para los cuales ha sido  instituida  la  casación  discrecional,  siendo  entonces  la inadmisión de la  demanda la decisión que se impone adoptar.     

Por  los  motivos  anotados,  LA  CORTE  SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,  INADMITE la  demanda    presentada    por    el   defensor   del   sentenciado   PEDRO PASCASIO MARTINEZ.   

Notifíquese  y  devuélvase  al Tribunal de  origen. CUMPLASE.   

CARLOS   E.   MEJIA  ESCOBAR   

FERNANDO       E.       ARBOLEDA  RIPOLL                       JORGE E. CORDOBA POVEDA   

HERMAN            GALAN  CASTELLANOS                          CARLOS                                 A.                                 GALVEZ  ARGOTE                

JORGE         A.        GOMEZ  GALLEGO                                   EDGAR LOMBANA  TRUJILLO                 

ALVARO        O.        PEREZ  PINZON                                            NILSON PINILLA PINILLA   

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria    

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