17962 (01-03-01)

2001

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso Nº 17962  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MAGISTRADO PONENTE  

ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN  

Aprobado Acta No. 31  

          Bogotá,   D.C.,   primero   (01)   de   marzo   de   dos   mil  uno  (2001).   

VISTOS  

         

Resuelve   la   Corte   la   colisión  de  competencias   suscitada   entre   el   Juzgado   Segundo   Penal  del  Circuito  Especializado  de  Villavicencio  y  el Juzgado Segundo Penal del Circuito de la  misma  ciudad,  quienes  se declararon incompetentes para conocer del control de  legalidad   de   la   medida   de   aseguramiento   proferida   en   contra  del  sindicado  JOSÉ  ALBERTO  GIRALDO  LÓPEZ.   

         

ANTECEDENTES   

          En  la  madrugada del 15 de diciembre del año de 1999, en la ciudad  de  Villavicencio,  la  policía  detuvo y puso a disposición de la Fiscalía a  los  señores  José  Alberto  Giraldo  López,  Mauricio  Mahecha Mahecha, Luis  Fernando  Arango  y Alirio Gómez Mahecha porque al registrar el vehículo Mazda  en  que  se movilizaban encontraron dos pistolas y un silenciador  para una  de  ellas  sin  los  respectivos salvoconductos, y  ofrecieron dinero a los  funcionarios   para   que   no   informaran   del   asunto   a  las  autoridades  correspondientes.   

          Abierta  la  investigación,  la  Fiscalía  7ª.  Delegada ante los  Juzgados   del   Circuito  Especializados  de  Villavicencio  vinculó  mediante  indagatoria  a José A. Giraldo L., Mauricio Mahecha M., Luis F. Arango y Alirio  Gómez  M. Al definirles la situación jurídica el 22 de diciembre de 1999, los  afectó  con  detención  preventiva por los delitos de porte ilegal de armas de  uso  privativo  de  las  fuerzas  armadas  y  cohecho  por  dar u ofrecer.(C. 1,  fol.67).   

          El   19   de   septiembre   del   2000,   el   señor   JOSÉ  ALBERTO  GIRALDO  LÓPEZ  solicitó  revisión  de la legalidad de la medida de aseguramiento proferida en su contra,  de   conformidad  con  lo  previsto  en  el  artículo  414  A  del  Código  de  Procedimiento Penal (C. 2, fol.45).   

          La  copia  del  expediente  le  correspondió por reparto al Juzgado  Segundo  Penal  del  Circuito Especializado de Villavicencio, pero el titular de  dicho   despacho  estimó  que  carecía  de  competencia  para  resolver  dicha  solicitud,  pues  de  acuerdo con los peritazgos que obran en el expediente y la  doctrina  de  la  Corte  Suprema  de  Justicia,  las  armas incautadas deben ser  consideradas  como  de  defensa  personal,  por  cuanto no superan el límite de  9.652   m  m.,  y  no  como  de  uso  privativo  de  la  fuerza  pública,  como  equivocadamente lo estimó el fiscal instructor.   

          Señaló   que   resulta   un   verdadero  contrasentido  que  dicho  funcionario  hubiera  aceptado  ciegamente  las  conclusiones del señor perito,  como  si  éste fuera el fallador, desconociendo toda la doctrina reinante sobre  las  armas  de  uso restringido. En consecuencia, ordenó devolver el expediente  al  despacho  de  origen,  para  que  a  su  turno  lo  enviara  al  funcionario  competente,  a  quien  propuso  colisión  negativa  de  competencia  (C.3, fol.  4).   

          La  Fiscalía Séptima Especializada reiteró que de conformidad con  el  artículo  15  del  decreto  2535  de  1993,  “… los silenciadores y los  elementos  que alteren su sonido…”  son accesorios que se consideran de  uso  privativo de la fuerza pública, pero en obedecimiento a lo ordenado por la  Juez  Especializada   remitió el expediente al Juzgado Penal del Circuito-  Reparto- de Villavicencio (C.2, fol.87).   

          El  Juzgado  Segundo  Penal  del  Circuito se abstuvo de conocer del  control  de  legalidad  propuesto  por  Giraldo López. Estimó que la medida de  aseguramiento  proferida  el  22  de  diciembre  de  1999  no  ha tenido ninguna  variación  y,  por  lo tanto, la competencia para conocer del trámite previsto  en  el  artículo  414  A del C. de P. P. recae en el juzgado Penal del Circuito  Especializado,  por  ser el Juez de conocimiento de la investigación adelantada  por  la  Fiscalía.  En  consecuencia,  ordenó  devolver  el  expediente  a  la  Fiscalía  Séptima  Especializada  “  para  lo  pertinente”  (C.4,  fol.2).  Posteriormente,  al recibir de nuevo el expediente para que se pronunciara sobre  la  colisión  negativa  de competencias que había planteado el Juzgado Segundo  Penal  del  Circuito Especializado, la aceptó y ordenó el envío del proceso a  esta  Corporación  para que dirimiera el conflicto (C.2, fol.153; C.4, fol. 7 y  10).   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

          El  conocimiento  de la solicitud de revisión de la legalidad de la  medida  de  aseguramiento  formulada por el señor Giraldo López corresponde al  Juzgado  Segundo  Penal  del  Circuito  Especializado  de Villavicencio, por las  siguientes razones:   

             Establece  el  artículo  414 A del Código de Procedimiento  Penal  (adicionado por el artículo 54 de La ley 81 de 1993) que “Las medidas de  aseguramiento  proferidas  por  la  Fiscalía  General  de  la Nación o por sus  agentes,  una  vez  que se encuentren ejecutoriadas, podrán ser revisadas en su  legalidad por el correspondiente juez de conocimiento…”.   

          De  acuerdo con la calificación jurídica provisional impartida por  la  fiscalía  instructora  en  su  proveído  del 22 de diciembre de 1999 y que  adquirió  ejecutoria  formal  en enero del 2000 (C. 1,fol.102), el porte de las  armas  incautadas  a los procesados se enmarca en la descripción comportamental  contenida  en  el  artículo  202 del Código Penal (modificado por el artículo  2º.  del  decreto  3664 de 1986), en concordancia con el artículo 8, literales  a,  y,  j,  del  decreto 2535 de 1993, que trata del delito de “fabricación y  tráfico  de  armas  de  fuego  y  municiones  de  uso  privativo de las fuerzas  armadas”,  en  razón  de  que  a una de las pistolas halladas en poder de los  imputados       se       le       había      adaptado      un      silenciador.   

          Conforme  lo  dispone el artículo 71-5 del Código de Procedimiento  Penal,  el  conocimiento  del  ilícito  referido  le  corresponde,  en  primera  instancia, a los jueces penales del circuito especializado.   

          Por  consiguiente,  no  podía  la titular del Juzgado Segundo Penal  del  Circuito  Especializado  de Villavicencio abstenerse de conocer del control  de legalidad referido.   

          Como  lo ha señalado la jurisprudencia de la Corte Constitucional y  la  de  esta Sala, este mecanismo de control no constituye una tercera instancia  ni  un  recurso  adicional  en  el  que  se  pueda  controvertir  la valoración  probatoria  efectuada  por  el  funcionario instructor al deducir los requisitos  sustanciales  exigidos  en  el  art.  388 del C. de P.P. para proferir medida de  aseguramiento,  como  equivocadamente  lo  entendió  la Juez Penal del Circuito  Especializado  al  cuestionar  la  forma  como el fiscal instructor apreció los  dictámenes periciales.   

          El  objeto  de  este  instrumento  de  control  es  específico y lo  constituye  la  medida de aseguramiento, cuya legalidad se deduce genéricamente  de  la  garantía  universal  del debido proceso, consagrada en el art. 29 de la  Constitución  Nacional. El  juzgador deberá constatar si tal decisión ha  sido  adoptada  por un hecho que revista carácter delictivo, si la profirió el  “juez  natural” o funcionario competente, si la decisión respeta las formas  propias  del  juicio,  el  derecho  de  defensa, y la legalidad de la prueba. Su  finalidad  apunta a: a) la nulidad de la medida, cuando ésta haya sido adoptada  con  violación  del  debido  proceso  o  del  derecho  de  defensa, o haya sido  proferida  por  el  funcionario  incompetente;  b) la sustitución de la medida,  cuando  la  selección  de  la  misma no corresponda al tipo penal por el que se  procede,  a  la  forma de participación del agente, o en el caso concreto de la  detención   preventiva,   a   las   hipótesis  legalmente  previstas  para  su  aplicación  en  los  numerales  4,  5,  6  y  7  del  art.  397  del Código de  Procedimiento  Penal;  c) la libertad del procesado, si como consecuencia de las  variantes   anteriores   deviene   aplicable   la  previsión  normativa  de  su  excarcelación  (Cfr.,  por  ejemplo,  Corte  constitucional,  C-395,  del  8 de  septiembre  de  1994, M.P. Dr. Carlos Gaviria Díaz; C.S.J., Sentencia del 28 de  agosto de 1996, M.P. Dr. Fernando Arboleda Ripoll).   

          Le  asiste, entonces, la razón a la Juez Segundo Penal del Circuito  al  señalar  que  la  competencia  para  conocer  de la petición de control de  legalidad  radica  en  el Juzgado Segundo Penal del Circuito Especializado y que  los  juicios  formulados  por  la  titular  de  dicho  despacho  respecto  a  la  adecuación  típica  efectuada  por  el  instructor  “es  en  esencia  lo que  comporta y motiva dicha solicitud”.   

          En  mérito  de  lo expuesto, la Sala de Casación Penal de la Corte  Suprema de Justicia,   

         

RESUELVE  

          1.  Dirimir el conflicto de competencias suscitado, en el sentido de  otorgar  el  conocimiento  de la solicitud de control de legalidad formulada por  el   señor   JOSÉ  ALBERTO  GIRALDO  LÓPEZ,  al Juzgado  Segundo Penal del Circuito Especializado de Villavicencio.   

          2.  Ordenar la remisión del expediente a dicho Despacho y comunicar  esta  decisión  al  Juzgado Segundo Penal del Circuito de la misma ciudad, así  como  a  la  Unidad  de Fiscalía Delegada antes los Jueces Penales del Circuito  Especializado  de dicha localidad.   

          Cópiese, cúmplase y remítase al competente.   

                     

CARLOS  EDUARDO  MEJÍA  ESCOBAR   

FERNANDO  E.  ARBOLEDA  RIPOLL            JORGE E.  CÓRDOBA    POVEDA                        

CARLOS   A.   GÁLVEZ  ARGOTE               JORGE  ANÍBAL   GÓMEZ   GALLEGO                         

EDGAR    LOMBANA   TRUJILLO           ÁLVARO O.  PÉREZ     PINZÓN                       

NILSON   E.  PINILLA  PINILLA              MAUROS  SOLARTE     PORTILLA                                           

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria  

    

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