17937(09-07-02)

2002

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 17937  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado ponente:  

DR.   HERMAN   GALÁN  CASTELLANOS   

Aprobado acta No. 73    

Bogotá, D.C., nueve (9) de julio de dos mil  dos (2002)   

En  contra  de  la  sentencia  de  segunda  instancia  proferida  por  el  Tribunal Superior de Distrito Judicial de Bogotá  dentro  de  las  presentes diligencias, la defensora del acusado ***** interpuso  oportunamente  la  casación, cuya demanda compete a la Corte examinar con miras  a   establecer   si  cumple  con  los  requisitos  que  la  ley  exige  para  su  admisibilidad,   

HECHOS  

En   el  curso  de  la  actuación  fueron  acumuladas   tres   causas,   que   se   pueden   sintetizar   de  la  siguiente  manera:   

Causa  No.  1.- El  señor  ****  constituyó  los  certificados  de  depósito a término fijo ante  CORFINSURA  números  0732049  a  favor  de **** por valor de $10.000.000.oo; el  0732050  a  favor  de  ***  por  valor de $10.000.000.oo; el número 0732051 por  valor  de  $10.000.000.oo  a nombre de **** y el número 0732052 a su nombre por  $60.000.000.oo,  con  vencimiento  a 90 días, los cuales previo al cumplimiento  del  plazo  establecido  fueron  presentados  para  su cobro por FIDUCOLDEX y el  señor  ****  ante  CORFINSURA,  circunstancia  que le extrañó a su directora,  toda  vez que el señor **** siempre le consultaba sus transacciones, por lo que  entablaron  conversaciones  sobre  el  tema  y ante la negativa del otorgante en  redimir   los  títulos  valores,  realizaron  un  cotejo  con  los  originales,  estableciendo  que  los  documentos  que  éste  tenía  en  su  residencia eran  fotocopias  a  color  de  los originales, los cuales habían sido negociados por  ***  y  ***.  El  primero, como corredor de bolsa utilizó la firma ASVALORES la  que  a  través  de  la  Bolsa  de  Occidente  los  transfirió a FIDUCOLDEX y a  ***.   

La  firma  ASVALORES  pagó los títulos por  valor  de  $29.166.667  cantidad  que  fue  girada  en  5  cheques con distintos  beneficiarios,  siendo  cobrados  por  ventanilla y los $60.000.000.oo restantes  fueron     cobrados    a    través    del    Banco    Ganadero    por    cajero  electrónico.   

Los acontecimientos relatados precedentemente  originaron  el  impago  de  los  títulos  y  la  presentación  de  la denuncia  correspondiente.   

Causa No. 2.-   La  investigación  en  esta causa se adelantó contra **** a quien se le había  entregado  un  cheque  por  valor  $10.000.000.oo  teniendo como beneficiaria la  esposa  de éste **** con destino a la compra de dólares para ser ubicado en la  entidad  First  Interestate Bank of Texas cuenta número 2400000499 beneficiario  Rio   International   Inc.,   lo   cual   no   fue   cumplido   por   parte  del  beneficiario.   

Causa  No.  3.  Se  refiere  a  que  el  24  de  julio  de  1997,  el denunciante **** suscribió un  contrato  de  compraventa  con  el  sindicado ***, mediante el cual, el primero,  hacía  entrega del automotor Mazda modelo 1994, de placas BET 705, obligándose  el  segundo  a  cancelar  el  5  de septiembre la suma de $6.000.000.oo, el 5 de  octubre  $5.000.000.oo,  para  un  total  de $11.000.000.oo que en definitiva no  fueron  pagados  por  el procesado, quien posteriormente transfirió en venta el  vehículo  al señor **** por valor de $13.000.000.oo, suma que le fue cancelada  en su totalidad.   

Para  concretar  el  negocio  jurídico  el  acusado  *** le hizo entrega de la tarjeta de propiedad y de un traspaso abierto  con  la firma de *** quien aseguró en el curso del proceso que no corresponde a  la  que  usa  en sus actos públicos.      

ACTUACIÓN   PROCESAL   

1.- CAUSA No. 1.- Esta investigación estuvo  a  cargo  de la Fiscalía 163 Delegada ante los Juzgados Penales del Circuito de  esta  capital,  la  que  el  27  de  noviembre de 1996, calificó el proceso con  resolución  de acusación contra **** y ***, como presuntos responsables de los  delitos  de falsedad en documento privado en concurso con falsedad de particular  en  documento  público,  uso  de  documento público falso y estafa, que al ser  impugnada  fue  confirmada  por la Unidad de Fiscalía Delegada ante el Tribunal  Superior, mediante resolución del 24 de abril de 1997.   

2.-  Causa  No.  2.-  El 28 de abril de  1998,  la  Fiscalía  148 Seccional adscrita a la Unidad Sexta de Delitos contra  la  Fe  Pública  de Bogotá calificó el mérito del sumario con resolución de  acusación  contra  ****  por el delito de estafa agravada por la cuantía, a la  vez, precluyó la instrucción a favor de ****.   

3.-  Causa  No.  3.-  La calificación de la  actuación  sumarial ocurrió el 25 de enero de 1999, por cuenta de la Fiscalía  148   Delegada  ante  los  Juzgados  Penales  del  Circuito,  la  que  profirió  resolución  de  acusación  contra *** por los delitos de falsedad en documento  privado en concurso con estafa agravada por la cuantía.   

Ejecutoriadas  las  anteriores  decisiones,  pasaron  los  procesos  a  los  Juzgados  Penales  del Circuito, radicándose el  conocimiento  de la primera causa en el 44 Penal del Circuito de Bogotá, el que  mediante  autos de enero 22 y marzo 19 de 1999, acumuló las causas relacionadas  anteriormente.   

Celebrada  la audiencia pública, el Juzgado  44  Penal  del Circuito mediante sentencia de octubre 27 de 1999, condenó a los  acusados  ***  a  la pena principal de 42 meses de prisión y multa de $1.000.oo  como  coautor  responsable de los delitos por los cuales fue llamado a responder  en  juicio criminal, mientras que a **** lo condenó a 68 meses de prisión como  coautor   de   los   delitos   por  los  cuales  se  le  dictó  resolución  de  acusación.   

Igualmente,  fueron  condenados  a  la  pena  accesoria  de  interdicción  de  derechos y funciones públicas, por un periodo  igual  al  de  prisión,  al pago de $215.617.021 a favor de la firma ASVALORES;  así  mismo,  ****  fue condenado al pago de los daños materiales causados a la  firma  Petroleum  Energy  Service  Ltda  of  Colombia  estimados  en  la suma de  $36.272.434.oo  y  a favor de *** la suma de $15.809.366 como pago de los daños  materiales causados con la infracción (fl. 309 cdno 1).   

La   defensora  interpuso  el  recurso  de  apelación,  dando lugar a la ratificación de la condena mediante decisión del  14  de julio de 1999, decisión esta última que se hace objeto del impugnación  en sede de casación (fl. 67 cdno 8).   

LA  DEMANDA   

La  defensora del procesado **** promueve, a  nombre   del  procesado,  el  recurso  extraordinario  de  casación  contra  la  sentencia  de  segunda  instancia  proferida  por  la  Sala  Penal  del Tribunal  Superior  de  Bogotá,  postulando  dos cargos bajo la invocación del artículo  220  inciso  2° del Código de Procedimiento Penal causal primera de casación,  segunda   parte,   “por   error   en   materia   de  pruebas”,     anunciando     que     “El  fondo  de  la  demanda es error de hecho, por las razones que  por el camino serán señaladas”.   

1.-  Primer  cargo  (principal):   Luego  de  hacer  una  sinopsis  de  los  medios  de  convicción  consignados  en  las  sentencias de primera y segunda instancia, sostiene que no  existe  medio  de  convicción directo que permita colegir que efectivamente ***  tuviese  conocimiento  de la procedencia de los CDTs y sus endosos espurios, por  lo  tanto,  existe  una “SUPOSICION DE PRUEBA. ERROR  DE   HECHO”;   señala   entonces,   que  el  mismo  protagonista  principal  ***  es quien enfatiza que acudió a ***  para que  le colocara los CDTs en la Bolsa.   

Agrega que el señor *** era consciente de la  ventaja  que  le reportaba la amistad con la Gerente de ASVALORES, razón por la  cual  no vaciló en generar el error y el engaño para auspiciar la circulación  de  los  títulos,  lo  que  constituye una presunción judicial que desborda la  lógica  y  el  sentido  natural  de  las  cosas, porque dentro del principio de  confianza jamás se sospechó de ***.   

Considera la presencia de un “flagrante   error  de  hecho  por  falso  juicio  de  existencia  de  identidad”  cuando  el  Tribunal  y la misma Juez 44  Penal  del  Circuito  hace decir a la prueba lo que no dice, omite la prueba que  está  en  el proceso; el cheque de $5.000.000.oo no fue girado a *** sino a ***  y el endoso de este título fue puro y simple sin falsedad.   

Considera,  que  ninguna prueba acusa a ***,  por  el contrario, refiere que la Gerente Comercial de ASVALORES S.A., indica la  conducta  ejemplar  de  ***,  como también del testimonio de *** se infiere que  éste  no tuvo conocimiento de la ilicitud de los CDTs, en consecuencia, señala  que  la  sentencia tergiversa la prueba testimonial cuando hace agregados, en el  sentido  de  que  DÍAZ aprovechó la amistad para inducir a engaño a ASVALORES  desconociendo las explicaciones de ****.   

Aduce que la prueba objetiva, permite colegir  que  el  fallo  ha  caído  en  flagrantes  errores  de  hecho por suposición o  imaginación  de la prueba y por tergiversación o distorsión de la misma; así  mismo,  que  la  justicia  no  tuvo  en  cuenta  el  testimonio de la Gerente de  ASVALORES  S.A., ni la indagatoria de ***, ni se preocupó por la indagatoria de  ***  ni  las  reglas mínimas comerciales y civiles que rigen la intermediación  en  la  bolsa  de  valores,  de  lo  que  se  desprende  que  la prueba atendida  “ESTA  ALTAMENTE  AFECTADA  DE  ERRORES  DE  HECHO,  SUPOSICION,  IMAGINACION, TERGIVERSACION, DISTORSION, INOBSERVANCIA DEL MATERIAL  DEMOSTRATIVO”,  lo cual significa que los múltiples  errores  llevaron  a  proferir una sentencia errada, con clara violación de los  artículos  2,  5,  35,36,  40-3 y 41 del Código Penal  vigente  para  la  fecha  de  los  hechos,  pues de no  haberse   incurrido   en  los  yerros  denunciados  la  sentencia  habría  sido  absolutoria.   

Seguidamente  hace  referencia  al artículo  40-4  del  Código  Penal  de  1980,  señalando  que  su  defendido jamás tuvo  conocimiento  que  los  CDTs  habían sido hurtados. En la vida práctica lo que  hizo  *** fue materializar un mandato con todas las actividades anejas al mismo,  conforme al artículo 2142 y siguientes del Código Civil.   

2.- Segundo cargo (subsidiario): Con  similar  denominación de error en materia de prueba, el censor  aborda  el  cargo contra la sentencia de segunda instancia, que lo fundamenta en  la  falta  de  aplicación  del  artículo  24 y en una aplicación indebida del  artículo  23  del  Código  Penal de 1980, al considerar la coautoría impropia  cuando la prueba indica una complicidad.   

Refiere  que  el  señor *** en lugar de ser  considerado  como  coautor  es  una víctima del engaño y conforme la prueba no  fue  pieza esencial del hecho punible, sino un simple intermediario que de buena  fe  creía  hacer  su  trabajo,  resultando absurdo endilgarle la coautoría por  cuanto  éste  no  tuvo  la  libertad  de  intervenir en la empresa criminal, ni  ejecutó acciones coordinadas en dicha dirección.   

Insiste  en  que  la  prueba  obrante  en el  plenario  no  vislumbra  que  ***  tuviera  conocimiento  de  la falsedad de los  títulos y los endosos.   

Finalmente,  agrega  que el cargo lo formula  por  la  vía  indirecta  porque  el juzgador incurrió en error protuberante al  condenar  a  una  persona en el grado de coautoría cuando la prueba indicaba un  complicidad.   

Solicita, en consecuencia, casar la sentencia  y condenar por complicidad a ****.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA   

La  demanda  que  sustente  el  recurso  de  casación  necesariamente   debe  caracterizarse  por  permitir colegir sin  temor  a  equivocaciones  los  errores de hecho en la apreciación probatoria en  que  pudieron  incurrir  los juzgadores de instancia. El reproche a la sentencia  acusada  debe ser de objetiva comprensión, porque así lo exige la naturaleza y  alcance de las normas que gobiernan el recurso extraordinario.   

De  esta manera, tratándose del reparo a la  apreciación  probatoria  del juzgador de instancia, como es el caso expuesto en  los  dos  cargos  formulados  en  la  demanda  sujeta a examen, es indispensable  particularizar  todas las pruebas que se aducen erradamente estudiadas, señalar  el  error  en su apreciación y demostrar su incidencia en la decisión acusada;  de  no ser así, el libelo adolece de los atributos de claridad y concreción en  la  fundamentación  del  cargo,  riñendo  con  la técnica y, por tanto, torna  inexorable su inadmisión.   

En el caso que ocupa la atención de la Sala,  descifrar   el   verdadero  alcance  de  la  impugnación,  se  torna  en  tarea  irrealizable,  pues  varios reparos merecen las censuras, que desde su enunciado  y  posterior  desarrollo  desconoce  los  lineamientos  técnicos que imperan en  casación.   

En efecto, en primer término, se observa que  la  demanda  presentada  parte  de un enunciado ilógico e incoherente, pues, en  los  cargos  propuestos,  atribuye  a  la  sentencia  de  segunda  instancia ser  violatoria  de  manera  indirecta  de  la ley sustancial por error en materia de  pruebas  derivada  de  errores  de hecho, “por falsos  juicios  de  existencia  de  identidad”  que adiciona  censurando   a  los  juzgadores  porque  “la  prueba  atendida  por  la  justicia  está  altamente  afectada  de  errores  de  hecho,  suposición,   imaginación,  tergiversación,  distorsión,  inobservancia  del  material  demostrativo”,  además  que  no  tuvo  en  consideración  el  testimonio  de  la  Gerente  de  la  firma  ASVALORES  ni la  indagatoria de ***.   

Como aspecto secundario a relievar, se tiene  que  nada  más  alejado  de la técnica exigida para la procedencia del recurso  extraordinario  de casación, constituye el escrito presentado por el libelista,  pues  de  entrada se advierte que incumple los parámetros formales establecidos  en  el  numeral  3°  del  artículo  225  del  Código  de  Procedimiento Penal  (artículo  212  de  la  Ley  600  de  2000), toda vez que anuncia la violación  indirecta  de  la  ley  sustancial, pero al ocuparse de presentar las falencias,  hace  referencia  de  manera  indiscriminada a las modalidades de error de hecho  (falso  juicio  de  identidad, existencia y raciocinio), sin tener en cuenta que  cada  uno  de ellos responde a distintos motivos y debe comprobarse de diferente  forma, lo que exige su formulación en capítulos separados.   

En efecto, si el censor pretende enraizar la  denuncia  en  un  error  de  hecho  por  falso  juicio  de identidad, es preciso  recordar  que tal modalidad de error se presenta cuando el juzgador, al apreciar  una  determinada  prueba,  falsea  su contenido fáctico, poniéndola a decir lo  que  ella  literalmente no reza, bien por distorsión, tergiversación, adición  o cercenamiento.   

Por  tanto, es deber del recurrente señalar  en  la  demanda,  cuál  es  el contenido del medio probatorio, qué concreción  hicieron  de  su  texto  los juzgadores, en qué consistió el desacierto y como  éste  repercutió desfavorablemente en la declaración de responsabilidad, pues  se  trata  de  señalar  que  de no haberse cometido el error denunciado habría  dado lugar a que la decisión impugnada fuera de contenido diverso.   

Ahora   bien,   en  tercer  lugar,  si  la  inconformidad  del  actor se orienta a demostrar un yerro fincado en un error de  existencia,  por  suposición  u omisión de la prueba, se observa que desconoce  su  sentido  y  alcance  porque no precisa cuáles fueron los medios probatorios  que  militando  dentro  del  proceso  fueron  omitidos  o  que demostrándose su  inexistencia  fueron supuestos por los juzgadores, cuál su contenido y cómo de  no  haberse  incurrido  en ese despropósito, el fallo hubiera sido favorable al  acusado.   

Para complementar el conjunto de desaciertos  técnicos,  atenta  contra  el  principio  de  autonomía  de las causales, pues  involucra  en  la  postulación y desarrollo de los cargos los diversos sentidos  del  error  de  hecho,  que  debió  postularlos  de  manera  independiente como  violación  indirecta  y,  además, conduce una buena parte de la demanda por la  violación  directa de la ley sustancial, por falta de aplicación y aplicación  indebida    de    normas    sustantivas    que    tan    sólo   se   limita   a  enunciarlas.   

De  esta  manera,  la  censura, no solamente  incurre  en  los  defectos  aludidos,  sino  que, desborda el cauce normal de su  alegación  para  dedicarse a efectuar apreciaciones personales sobre el mérito  persuasivo  de  las  pruebas  allegadas para anteponerlas al criterio valorativo  del  juzgador  de segundo grado, en posición francamente inadmisible en sede de  casación.   

Finalmente,  debe  recordar  la Corte que la  casación   no  es  una  tercera  instancia,  donde  resulta  posible  entrar  a  controvertir  las  conclusiones fácticas o jurídicas del fallo impugnado, sino  que,  el  recurso  extraordinario  comporta  la  realización  de un juicio a su  legalidad   que  impone,  como  tal,  demostrar  que  la  decisión  contraviene  ostensiblemente  el  ordenamiento  jurídico,  no se trata, pues, de una tercera  oportunidad   para   debatir   los   hechos   o   discutir  las  pruebas  de  la  responsabilidad,  sino  donde se justiprecia la juridicidad de los juzgadores de  instancia.   

Se   desestima,   en   consecuencia,   la  demanda.   

Esta   decisión   no   admite   recurso  alguno.   

Atendidas  las  razones expuestas, la Corte  Suprema de Justicia en Sala de Casación Penal,   

RESUELVE  

1.-  INADMITIR  la  casación interpuesta a  nombre  del  procesado  JAIME  HERNANDO  DÍAZ CARVAJAL por las razones anotadas  precedentemente.   

2.-  DEVOLVER  el expediente al Tribunal de  origen.   

CÓPIESE, COMUNÍQUESE y  CÚMPLASE   

ÁLVARO ORLANDO PÉREZ  PINZÓN    

FERNANDO  E.  ARBOLEDA  RIPOLL                                               JORGE     E.     CÓRDOBA  POVEDA   

HERMAN  GALÁN  CASTELLANOS                                                 CARLOS     A.     GÁLVEZ  ARGOTE   

JORGE   A.   GÓMEZ  GALLEGO                                                                                   ÉDGAR      LOMBANA  TRUJILLO   

CARLOS  E.  MEJÍA  ESCOBAR                                                                                     NILSON      PINILLA  PINILLA   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

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