17880(25-04-01)

2001

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso Nº 17880  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

Dr. JORGE ANÍBAL GÓMEZ GALLEGO  

Aprobado Acta N° 61  

          Bogotá, D. C., veinticinco de abril de dos mil uno.   

VISTOS  

          Pende  en  este  trámite  de  extradición  la  decisión  sobre la  solicitud  de  pruebas  que  hicieron  la  Procuradora  Cuarta  Delegada para la  Casación  Penal y el defensor del requerido WILLIAM JOSÉ FRANCO LABRADOR, así  como  en  relación  con  una copia del oficio DAI 009736 del 18 de diciembre de  2000  y  sus  anexos,  remitido  del  Despacho  del  Ministro  de Justicia y del  Derecho.   

          Dentro  del  propósito señalado, basta recordar que el Gobierno de  los  Estados Unidos de América, por medio de su embajada en Colombia, envió la  Nota  Verbal N° 583 del 23 de junio de 2000 para solicitar la captura con fines  de  extradición del ciudadano colombiano WILLIAM JOSÉ FRANCO LABRADOR, acusado  de  tráfico  de  cocaína  y  concierto  para  poseer la sustancia con fines de  distribución.   El Fiscal General de la Nación, según resolución del 30  de  junio  de 2000, ordenó la retención solicitada y se hizo efectiva el 17 de  agosto siguiente.   

          De  acuerdo  con  la Nota Verbal N° 1162 del 13 de octubre de 2000,  la  Embajada  de  los  Estados  Unidos  de  América  formalizó la solicitud de  extradición  y,  preparada  la  respectiva  documentación,  el  Ministerio  de  Justicia envió el expediente conformado a esta Corporación.   

CONSIDERACIONES  

          1.  SOLICITUD DE LA PROCURADURÍA   

          La  Procuradora  Cuarta Delegada para la Casación Penal pide que se  oficie  a  la  Fiscalía  General  de la Nación, con el fin de que esta entidad  informe  si  adelanta  o  ha  adelantado  investigación en contra del ciudadano  WILLIAM  JOSÉ  FRANCO  LABRADOR,  en  relación  con los hechos a los cuales se  concreta  la  solicitud de extradición formulada por el gobierno de los Estados  Unidos  de  América.   Advierte  la  peticionaria  que  no  desconoce  los  aspectos  incluidos en el artículo 558 del Código de Procedimiento Penal, como  parte  del concepto que debe rendir la Corte en materia de extradición, además  de  que  corresponde  al  Ejecutivo  el  análisis  de las demás circunstancias  contempladas  en el capítulo III, título I del Libro V del mismo ordenamiento,  pero  que  de todas maneras estima conveniente que en el desarrollo del trámite  adelantado  ante  la  Corte, se perfeccionen en lo posible las diligencias, bien  para  que  la  Sala se pronuncie sobre el tema ora con el fin de que el Gobierno  en  su  momento  cuente  con la información necesaria para adoptar la decisión  correspondiente.   

          Pues  bien,  como lo reconoce la misma Procuradora, resulta extraña  a  la  competencia  de  la  Corte,  dentro  del  trámite  de  extradición,  la  averiguación  sobre  las  investigaciones penales que se adelantan en relación  con  el  requerido WILLIAM JOSÉ FRANCO LABRADOR, pues, en primer lugar, ello no  está  comprendido  dentro del objeto de actuación delimitado taxativamente por  los  artículos 549, 551 y 558 del Código de Procedimiento Penal; y, en segundo  lugar,  la  eventual  aplicación del artículo 565 del mismo estatuto, merced a  la  identidad  de hechos y otros requerimientos legales, corresponde al Gobierno  Nacional,  quien  en  uso de su exclusiva facultad podrá solicitar información  al  Fiscal  General  sobre  las investigaciones que esté adelantando o que haya  impulsado   y,   correlativamente,  dicho  funcionario  está  en  el  deber  de  suministrársela.   

          No es conducente la prueba y por ello se negará.   

          2.  SOLICITUD DEL DEFENSOR   

          El  abogado  que  asiste  al  solicitado  propone  seis (6) pruebas,  determinadas en el siguiente orden:   

          2.1   Pide  a la Corte que se tenga como prueba el original del  oficio  N°  FD-3-766,  suscrito  por  la  Secretaria  Judicial  II de la Unidad  Antinarcóticos  e  Interdicción  Marítima  de  la  Fiscalía  General  de  la  Nación,  por medio del cual le comunica a su representado que ha iniciado en su  contra  investigación  previa  por  infracción  a  la Ley 30 de 1986.  Se  propone  allegar el mayor número de diligencias para que la Corte o el Gobierno  puedan  decidir  la  situación del requerido, conforme con el artículo 565 del  Código de Procedimiento Penal.   

          La  Corte reitera que dentro del espacio probatorio que a ella se le  ha  encomendado, orientado exclusivamente a preparar el concepto señalado en el  artículo  558 del Código de Procedimiento Penal, no proceden discusiones sobre  otras   investigaciones   adelantadas   en   relación   con  el  solicitado  en  extradición.   De  igual  manera,  no  puede  la Sala imponer al Ejecutivo  pruebas   que  se  relacionan  específicamente  con  una  facultad  que  a  él  concierne,  pues  será  dicho  órgano  o  los sujetos procesales los que en su  momento,   después  de  emitido  el  concepto,  relieven  si  se  perfilan  los  presupuestos  del  artículo  565  del  Código  de  Procedimiento  Penal  y  la  necesidad de determinarlo antes de la decisión final.   

          2.2   Solicita,  en  segundo  lugar,  que  el Ministro del ramo  certifique  la  fecha  en  que fue declarado insubsistente el nombramiento de la  doctora  CONSUELO  SÁNCHEZ DURÁN, como Cónsul de Colombia en Washington, pues  la  funcionaria  hace  la  autenticación  de los documentos el 10 de octubre de  2000  y,  según  información  del  periódico  El  Tiempo  del  jueves  30  de  noviembre,   la   servidora   había   sido   desvinculada   desde   el   14  de  septiembre.   

          De  acuerdo  con  los  artículos  259  del Código de Procedimiento  Civil  y  8°  de la Resolución N° 2201 de 1997, el Jefe de Legalizaciones del  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores certificó, el 13 de octubre de 2000, que  la  mencionada  funcionaria desempeñaba en la ocasión las funciones de cónsul  de  Colombia en Washington (carpeta anexa, fs. 120vto.).  De modo que, como  documento  público,  la  certificación  se  presume auténtica, mientras no se  compruebe   lo   contrario   mediante   tacha   de  falsedad  (C.  P.  C.,  art.  252).   

          2.3   En  tercer  lugar,  solicita que se oficie al Ministro de  Relaciones  Exteriores para que certifique si entre Colombia y Estados Unidos de  América  existe  acuerdo o convenio que garantice, en caso de condena, que a su  asistido  no se le impondrá la pena de prisión perpetua, de conformidad con el  artículo   549  del  Código  de  Procedimiento  Penal.   Expone  que,  de  conformidad  con  la  “Hoja  de  castigo” que obra a folios 52, el requerido  podría  ser  condenado  en los Estados Unidos de América a la pena de prisión  perpetua  y,  de  acuerdo  con  la sentencia C-1106 del 24 de agosto de 2000, la  Corte  Constitucional  declaró  exequible  el  artículo  550  del  Código  de  Procedimiento  Penal,  a  condición de que al extraditado no se le someta a las  sanciones  de  destierro,  prisión  perpetua  y confiscación, además de otras  consecuencias,  conforme  con  los  artículos  11,  12 y 34 de la Constitución  Política.   

          Como  lo  dice  el  artículo 550 citado, el Ejecutivo es el órgano  competente  para eventualmente subordinar la concesión de la extradición a que  en  el Estado requirente no se imponga la pena de prisión perpetua, entre otras  condiciones,  razón por la cual será en cada caso, y en su oportunidad, cuando  el  Gobierno  exija  las  notas  diplomáticas  de  compromiso, sin necesidad de  acreditar convenios previos.   

          2.4   Pide  el  defensor  que  se requiera a la Embajada de los  Estados  Unidos  de  América,  o a la autoridad competente de dicho país, para  que  certifique  sobre los métodos o técnicas utilizados para identificar a su  representado.   Aduce  que  si bien el solicitado está identificado, no se  encuentra individualizado.   

          En  la  solicitud de extradición se ha aportado lo que la autoridad  estadounidense  estima  como  identidad  plena  del  requerido, como lo exige en  numeral  3° del artículo 551 del Código de Procedimiento Penal, motivo por el  cual  el  procedimiento  de  extradición  resulta  extraño para la indagación  sobre  los  métodos  y técnicas utilizados en el respectivo proceso penal para  identificar  al  procesado.   El trámite de extradición corresponde a una  colaboración  para  la  eficacia  de las decisiones judiciales soberanas de las  autoridad  extranjeras,  dentro  del  objetivo  de  combatir  solidariamente  la  delincuencia  internacional,  y  en manera alguna una instancia de revisión del  proceso  que  ellas  adelantan, de modo que la suficiencia o la insuficiencia de  los  datos  aportados  por el Gobierno requirente serán objeto de discusión al  momento  de emitir el concepto pertinente, pues, entretanto, la Corte no podría  exigirle   a   la   Fiscalía  extranjera  que  cambiara  en  dicho  sentido  la  acusación.   

          2.5   Con  el  fin  de discutir el principio de equivalencia de  las  decisiones  que  dan  lugar  a  la extradición, el peticionario propone en  quinto  lugar  que  el  Embajador  de  los Estados Unidos de América certifique  sobre  la  manera  como  acreditaron  la  ocurrencia  de los hechos, pues en los  respectivos  documentos se alude a la participación  de su defendido en la  actividad  del  narcotráfico,  pero no se hace referencia a la demostración de  los  hechos,  como  lo exige el artículo 442 del Código de Procedimiento Penal  Colombiano.   

          Pues  bien,  el  numeral  2°  del  artículo  551  del  Código  de  Procedimiento  Penal  sólo  reclama  que en el respectivo documento se indiquen  exactamente  los  actos  que  dieron  lugar a la solicitud de extradición, así  como  el  lugar  y la fecha de su ejecución.  Así aparece cumplido con la  reseña  que  se  hace  en  la  copia  de la quinta acusación actualizada y, en  relación  con  la  prueba  de  los  mismos,  no  obstante que no existe precisa  exigencia  legal,  de  todas  maneras  se  han aportado declaraciones juradas de  apoyo (fs. 40, 60 y 71 de la carpeta).   

          2.6   Con  el  ánimo  de  referirse  al  principio de la doble  incriminación,  el  abogado  pide el aporte de una certificación del Embajador  de  los Estados Unidos de América, quien expondrá sobre los medios o técnicas  aplicados  para  conocer las circunstancias de modo y lugar relacionadas con los  hechos  que  se  le  imputan a su defendido.  Explica que no sería posible  que   una   persone   ejecute   al   tiempo   un  mismo  hecho  en  dos  países  distintos.   

          No  obstante  que el sustento de la petición nada tiene que ver con  el   principio  de  la  doble  incriminación,  según  el  cual  se  exige  una  reciprocidad  legislativa en la regulación de la conducta delictiva por la cual  se  pretende la extradición en ambos países, vale la oportunidad para reiterar  que  en el trámite de extradición no es posible cuestionar las conductas o las  circunstancias  en  que  éstas ocurrieron, tarea que concierne soberanamente al  sistema   judicial   del   país   requirente,   de   acuerdo   con   su  propio  procedimiento.   

          Es  evidente  la inconducencia de las pruebas solicitadas y por ello  se negarán.   

          Sin  embargo,  de  oficio  la Corte advierte algunos vacíos y de la  misma manera proveerá para allanar el sentido del futuro concepto.   

          a)   En  efecto, las traducciones insertas de folios 34 a 71 de  la  carpeta  carecen  de  certificación  de su fidelidad, razón por la cual se  requerirá  en  tal  sentido  a  la  Sección  de Traducciones del Ministerio de  Relaciones Exteriores.   

          b)   Debe  complementarse el anexo probatorio C, relativo a las  normas  aplicables al caso, pues, en congruencia con la acusación, faltaría la  transcripción  de la Sección 2 del Titulo 18 y la Sección 853 (a)(1) y (a)(2)  del Título 21 del Código Penal de los Estados Unidos de América.   

          c)   En  cuanto  al certificado de autenticidad expedido por el  Consulado  de  Colombia  en  Washington,  sólo  se  refiere  a  “CARLOS MARIO  VELÁSQUEZ  ZAPATA”,  y  la  documentación contenida en este preciso trámite  atañe  al  requerido  WILLIAM  JOSÉ FRANCO LABRADOR (fs. 120).  No bastan  las  explicaciones dadas en la Nota Verbal N° 11662, porque, no obstante que el  proceso  en  los  Estados  Unidos se adelante contra varios individuos y por los  mismos  hechos,  de  todas  maneras  las  solicitudes  de  extradición  se  han  gestionado   separadamente.    Será   necesario   proveer   a   una  nueva  autenticación  de los documentos relacionados específicamente con la solicitud  de  extradición  de  FRANCO  LABRADOR  y  al  abono  de la firma del respectivo  cónsul.   

          Por  último,  conforme  con lo acordado en reunión del 23 de enero  de  2001  (acta  03),  la  Sala  estimó  que no eran pertinentes al trámite de  extradición   los   documentos   enviados   por   la   Dirección   de  Asuntos  Internacionales  de la Fiscalía General de la Nación, a través del Ministerio  de  Justicia,  en  cuanto tienen que ver con las investigaciones que en el país  se  adelantan a varios sujetos requeridos en extradición, motivo por la cual se  devolverán    a    esta    última    entidad    (fs.   26   a   44,   cuaderno  principal).   

          Por  lo  expuesto,  LA  CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN  PENAL,   

RESUELVE:  

          1.   Negar  por inconducentes las pruebas solicitadas tanto por  la  Procuradora  como  por  el  defensor.   Se  devolverá  al  defensor el  documento de folios 49.   

          2.   Ordenar  la  práctica  de  las  pruebas  indicadas en los  literales a, b y c de la parte motiva.   

          3.   Devuélvase  al  Ministerio  de  Justicia y del Derecho la  documentación aludida en la parte considerativa.   

          Cópiese, notifíquese y cúmplase.   

CARLOS E. MEJÍA ESCOBAR  

FERNANDO           ARBOLEDA  RIPOLL            JORGE      ENRIQUE      CÓRDOBA  POVEDA           

CARLOS   A.   GALVEZ   ARGOTE                                              JORGE   ANÍBAL  GÓMEZ  GALLEGO   

EDGAR            LOMBANA  TRUJILLO             ALVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN   

NILSON            PINILLA  PINILLA                    MAURO SOLARTE PORTILLA   

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria.    

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *