17026(19-12-01)

2001

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso     No  17206   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACION  PENAL   

MAGISTRADO  PONENTE   

Dr.   HERMAN   GALAN  CASTELLANOS   

APROBADO   ACTA   No.  201   

Bogotá, D.C., diecinueve (19) de diciembre de  dos mil uno (2001).   

VISTOS  

Procede   la   Sala  a  resolver  sobre  la  admisibilidad  de  la  demanda de casación presentada por el defensor de GLADYS  MARTOS  MORENO,  contra  la  sentencia  proferida  por  el  Tribunal Superior de  Florencia  (octubre 8 de 1999),  la que confirmó la dictada por un Juzgado  Regional  de  Bogotá,  que  declaró  la  responsabilidad  de  la procesada por  infringir  el  artículo 33 de la ley 30 de 1986, modificado por el artículo 17  de  la  ley  365  de 1997, con la agravante del numeral tercero del artículo 38  ibídem.   

El  trámite  de  la casación corresponde en  este caso al régimen jurídico anterior a la ley 553 de 2000.   

                                     

HECHOS  Y ACTUACION   PROCESAL   

Según  el Comandante del Batallón Jamundí,  el   pelotón   de   la   Compañía   ‘C’ al mando del  Capitán  FABIAN TORO ORTIZ,  en operativo realizado el 27 de julio de 1997  en  el  municipio  de  Solita (C) capturó a GLADYS MARTOS MORENO, a quien se le  encontró  en  su  residencia  14.960  gramos  de  cocaína, empacados en bolsas  plásticas  trasparentes  y un revólver llama.                                          

El  mismo día capturaron a ELIZABETH RODULFO  MENDOZA   a  quien  se  le  decomisaron  145  kilogramos  de  base de coca.   

La  investigación  se  inició  contra  las  personas  capturadas.  En indagatoria fue oída GLADYS MARTOS MORENO, a quien la  Fiscalía  Regional  de Bogotá le profirió medida de aseguramiento consistente  en  detención preventiva por la conducta punible prevista en el artículo 33 de  la  ley  30  de  1986  (modificada  por  el artículo 17 de la ley 365 de 1997),  agravada  por  el numeral 3 del artículo 30 ídem. Respecto a ELIZABETH RODULFO  solamente  se  practicó  examen  por  médico  legista,  estableciéndose  para  aquélla  una  edad  de  17  años  y  medio. No se registra decisión alguna en  cuanto a dicha persona.    

Cumplidos  los  presupuestos  procesales  fue  calificado  el sumario acusando a la procesada por el delito imputado al momento  de  resolverse  situación  jurídica,  exonerándosele  de  responsabilidad  en  cuanto  a  la  tenencia  del  revólver.  La Fiscalía Delegada ante el Tribunal  Nacional  con  providencia del 17 de septiembre de 1998 se abstuvo de conocer de  la  apelación   interpuesta contra la resolución de acusación de primera  instancia.   

En  firme  la  resolución  de  acusación, y  estándose  adelantando  la  causa  en  un Juzgado Regional de Bogotá, el 13 de  enero  de  1999, cumplidas las exigencias de ley, se llevó a cabo diligencia de  formulación  de cargos para efectos del artículo 37 del C.P.P., solicitada por  la  procesada,  en  la que aceptó la acusación presentada por la Fiscalía, la  que  consistió  en atribuirle responsabilidad penal con base en lo dispuesto en  el  artículo  33  de  la  ley  30  de 1986, agravada por el numeral tercero del  artículo  38 de la misma legislación, con la modificación del artículo 17 de  la   ley   365   de   1997.                                        

Un Juzgado Regional de Bogotá, el 12 de abril  de   1999,   profirió  la  sentencia  anticipada  de  condena,  conforme  a  la  aceptación  de  las  imputaciones  que  se  hicieron  a  GLADYS MARETOS MORENO,  decisión  que  fue  confirmada  el  8 de octubre del mismo año por el Tribunal  Superior de Florencia.   

LA  DEMANDA   

1.  En  el  libelo petitorio luego de hacerse  referencia  a  la  identidad  de  la  procesada,  el  defensor  y los hechos del  proceso,  se entra a precisar que se acusa la sentencia por haberse proferido en  un   juicio   viciado  de  nulidad,  dado  que  se  incurrió  en  error  en  la  denominación  jurídica del delito, adecuándose la conducta en el artículo 17  de  la  ley  365  de  1997 (que modificó el artículo 33 de la ley 30 de 1986),  disposición   que   se   aplicó  indebidamente,  pues  la  acción  ha  debido  calificarse  bajo  los  supuestos  del  artículo  18  de  la  ley  primeramente  mencionada (modificatorio del artículo 34 de la ley 30 ibídem).   

El  impugnante sostiene que en las instancias  alegó,  buscando  una sanción lógica, justa y equitativa, que de aplicarse el  artículo  33  de  la  ley  30 de 1986 no debía imputarse la agravante, pues la  señora  MARTOS  no  se  enteró  de la cantidad de droga que guardaba, luego no  podía  atribuírsele  la  agravante por falta de dolo.                           

                                                 

Se reclama el que en las decisiones no se hizo  referencia al “grave problema generado por la droga”.   

Se  solicita  a  la  Sala  casar la sentencia  decretando la “nulidad de la actuación”.   

                               

CONSIDERACIONES  DE  LA  SALA   

1. Para que sea admisible la casación contra  la  sentencia  proferida  anticipadamente dentro del proceso, por provenir de la  aplicación  del  artículo 37 del Código de Procedimiento Penal (hoy artículo  40),  es  necesario  que  el  sujeto  procesal  tenga interés, y que la demanda  satisfaga  los  requisitos formales establecidos por el Código de Procedimiento  Penal (antes artículo 225, ahora 212).   

2.  En la sentencia  anticipada  el  incriminado renuncia a la controversia fáctica y jurídica para  allanarse  expresa,  voluntaria  y  libremente  a  los  cargos que le formule la  fiscalía,  aceptando  la  responsabilidad  penal  por  el  hecho  imputado.  El  reproche  penal  así  admitido se rige por el principio de intangibilidad, esto  es, que no le es dado al procesado pretender su modificación.   

La  jurisprudencia ha sostenido que cuando el  fallo  impugnado  en  casación corresponda a una sentencia proferida dentro del  trámite  abreviado,  los  aspectos respecto de los cuales puede interponerse la  apelación  también  condicionan la viabilidad de la casación, sin que resulte  acertado  plantear  temas distintos a los establecidas por el artículo 37 B del  Código  de  Procedimiento Penal (hoy  artículo 40 – 10), el que autoriza,  entre  otros  sujetos  procesales,  al  defensor  y  al  procesado  a cuestionar  la   individualización  judicial de la pena, el subrogado de la condena de  ejecución  condicional  (en la nueva legislación procesal penal los mecanismos  sustitutivos  de  la  pena  privativa  de  la libertad) y la extinción de   dominio  sobre  bienes.  Además, debe agregarse el interés que le asiste a los  sujetos  procesales  para  acudir  a  la  causal  tercera  de casación a fin de  obtener  que la actuación judicial se reponga cuando la sentencia se ha dictado  en  un  proceso  afectado  por vicios de estructura o con desconocimiento de las  garantías fundamentales.   

3.  Sostiene el demandante que los juzgadores  erraron  en  la  imputación  del ilícito en su denominación jurídica, por lo  cual  se  debe  anular la actuación (causal tercera), pues los hechos aceptados  por  el  procesado  en  la  diligencia  de  formulación  de cargos corresponden  típicamente  a  la  descripción del artículo 18 de la ley 365 de 1997 y no al  17  ídem.  Conforme  a  la  dialéctica  del  recurrente,  para  lo  cual  hace  referencia  a la tesis sostenida por él en las instancias, resulta improcedente  la  agravación de la conducta realizada por la procesada prevista en el numeral  3 del artículo 38 de la ley 30 de 1986.   

4.  No  resiste  discusión  alguna que, aún  tratándose  de  las  formas de terminación anticipada del proceso, los sujetos  procesales  pueden  reclamar  en  casación  la  nulidad,  con base en la causal  tercera   de   casación,  con  el  ítem  de  que  lo  pretendido  no  sea  una  retractación  de  los cargos admitidos en la diligencia a que hacía referencia  el artículo 37 del C.P.P.   

4.1.  Pero, precisamente ese es el propósito  denotado  con el cargo presentado, esto es, una reformulación de la imputación  jurídica  de  los  hechos,  pruebas  y  valoraciones  que en su momento ante la  Fiscalía  admitió  la  procesada para acogerse a la sentencia anticipada, o lo  que  es  lo  mismo,  se  busca   un  cambio  de  adecuación  típica de la  conducta,   sobre  supuestos  sustancialmente  diversos,  como  ocurre  con  las  conductas  típicas  descritas  en los artículos 17 y 18 de la ley 365 de 1997,  disposiciones  a  las  cuales  vincula  el  censor  el  susodicho  error  en  la  adecuación de la conducta.   

4.2. En la sustentación del cargo refirió el  demandante  que  en las instancias alegó que de aplicarse el artículo 33 de la  ley  30  de 1986 no debía imputarse la agravante por ausencia de dolo, dado que  la  señora  MARTOS  no  se  enteró  de  la  cantidad de droga que guardaba. La  imputación  fáctica  y  jurídica  de  tal  situación a título doloso quedó  registrada  en  la  providencia  que  calificó  el  sumario  y  en  el  acta de  formulación  de  cargos  para  sentencia anticipada, y en estas condiciones fue  admitida  la  autoría y la responsabilidad penal por la procesada.            

                                                 

La eliminación de la agravante prevista en el  numeral  segundo del artículo 38 de la ley 30 de 1986 a que se ha aludido en el  párrafo  anterior  daría  interés  para  demandar  si  el motivo se vinculara  exclusivamente  con  la  determinación  de  la  pena, pero ello no ocurre en el  presente  caso,  en donde el reproche no se hace con base en la dosificación de  la  pena  sino  de  la  negación  del grado de culpabilidad  y de la   imputación de la agravante en la conducta ejecutada.   

La dosificación punitiva  se vincula con  el  desconocimiento  o  aplicación  indebida  de  los  mínimos  o máximos del  aumento  punitivo  previsto en dicha disposición, o en un error en la tasación  del  quantum  de  la  sanción  al  hacer la concordancia de dicha norma con los  artículos  61  y  67 del C.P. El planteamiento referido en el acápite anterior  no  pretende  corregir  la  dosificación sino que la niega en la estructura del  hecho  punible  como  agravante  de la conducta. En consecuencia, la pretensión  examinada,  de una forma agravada propende por una modalidad simple del punible.  Este  propósito,  conforme a lo dicho, constituye una inaplicación del numeral  3  del  artículo  38  de  la  ley 30 de 1986 e implica una retractación de los  cargos aceptados.   

5.  Es  la  misma  ley  la que deslegitima la  pretensión  de  sustraerse a las consecuencias del acto procesal consentido por  la  incriminada,  por  lo que ha de señalarse que carece de interés sustancial  para  acudir  a  la  casación   en  procura  de revisar  temas que se  finiquitaron   exclusivamente   en  las  instancias,  a  fin  de  no  tornar  en  improcedente el instituto de la sentencia anticipada.   

Ha dicho la Sala a este respecto:  

“Así, no resulta suficiente para legitimar  un  cargo  en  eventos  como  el presente, es decir, de sentencia anticipada, el  afirmarse  que  se  formula  por la vía de la nulidad, cuando su argumentación  tiende  es a demostrar la retractación de la aceptación de cargos que previa y  oportunamente  ha hecho el procesado,  ya que el interés para recurrir que  inicialmente  podría  amparar  la  solicitud de invalidez no puede surgir de la  habilidad  en  mimetizarlo  frente al texto de la demanda, sino de la permisión  legal    que    ampare    la    pretensión”    1   

.  

En consecuencia, la demanda se debe inadmitir  por las razones expuestas.   

En  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación  Penal  de  la  Corte  Suprema  de  Justicia,                                

RESUELVE  

                               

Primera.  Inadmitir  la  demanda de casación  presentada   por   el   defensor   de   GLADYS  MARTOS  MORENO.   

Segundo.  Se  declara  desierto el recurso de  casación    interpuesto.                          

Tercero.  Contra  esta providencia no procede  recurso alguno. Regrese el expediente al lugar de origen.   

Cópiese     y  cúmplase   

CARLOS  EDUARDO  MEJIA  ESCOBAR   

FERNANDO  E.  ARBOLEDA  RIPOLL                                JORGE E. CORDOBA POVEDA   

HERMAN   GALAN  CASTELLANOS                                CARLOS    A.    GALVEZ  ARGOTE                            

JORGE   A.   GOMEZ  GALLEGO                           EDGAR    LOMBANA  TRUJILLO               

ALVARO   O.   PEREZ  PINZON                           NILSON    PINILLA  PINILLA            

TERESA    RUIZ  NUÑEZ   

Secretaria   

    

1  Casación 11856, agosto 11/99 M.P. Dr. Carlos A. Gálvez Argote.   

    

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *