16939(23-07-01)

2001

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso N° 16939  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

                            Magistrado ponente:   

                                     Dr. Carlos Eduardo Mejía Escobar   

                                     Aprobado Acta # 103   

Bogotá  D.C., julio veintitrés (23) de dos  mil uno (2001).   

Vistos:  

Examina  la  Sala si la demanda de casación  presentada  a  nombre  del  procesado EVER ALEGRIAS MADRID, reúne en su aspecto  formal   los   requisitos   del  artículo  225  del  Código  de  Procedimiento  Penal.   

Antecedentes:  

Hacia  las  9  y  20  de  la noche del 21 de  noviembre  de  1998  seis  personas  provistas  de  armas  de fuego asaltaron el  Supermercado  Olímpica  ubicado en la calle 23 con autopista sur oriental de la  ciudad  de  Cali,  llevándose  dinero  en  efectivo, $10.111.207.oo en cheques,  licores, 4 armas de fuego y 2 radios de comunicación.   

Por tales hechos fueron vinculados al proceso  ALEXANDER  PORTOCARRERO GAMBOA, CARLOS VICENTE VALENCIA, OSCAR DARIO ORTIZ, JUAN  RAMON SANCHEZ, EVER ALEGRIAS MADRID y FREDY ALEXANDER RESTREPO   

Una vez se les resolvió situación jurídica  los  procesados  PORTOCARRERO, ORTIZ y ALEGRIAS MADRID admitieron los cargos que  les  formuló  la  Fiscalía según diligencias llevadas a efecto el 19 de enero  de  1999.  El 1º de febrero siguiente el Juzgado 7º Penal del Circuito de  Cali  dictó  sentencia  anticipada. Condenó a los dos primeros a 56 meses y 20  días  de  prisión  en  calidad  de  autores  responsables  del delito de hurto  calificado  y  agravado  en  concurso  con  porte ilegal de armas; al último le  impuso,   como  cómplice  de  los  mismos  cargos,  36  meses  y  20  días  de  prisión.   

Procesados y defensores discutieron a través  del  recurso  de  apelación la dosificación punitiva y el Tribunal Superior de  Cali  se  pronunció  el  26  de  marzo  de  1999,  declarando  la nulidad de la  sentencia  por falta de motivación de la pena.  Así las cosas, la primera  instancia  dictó  fallo  nuevamente  el  26  de julio de 1999.  Condenó a  ALEXANDER  PORTOCARRERO  y   OSCAR  DARIO  ORTIZ a prisión de 39 meses y 5  días  y a EVER ALEGRIAS a 26 meses y 3 días de prisión.   A ninguno  se  le concedió la condena de ejecución condicional.  El defensor de este  último  apeló  la  decisión adversa al subrogado penal y el Tribunal Superior  de  Cali  a  través  de  la sentencia recurrida en casación, expedida el 22 de  septiembre   de   1999,   confirmó   la  determinación  del  Juez  de  primera  instancia.   

La demanda:  

La presentó el defensor del procesado   EVER  ALEGRIAS  MADRID  el  13  de  enero  de 2000.  El único cargo que le  realiza  a  la  sentencia  del  Tribunal lo apoya en el causal 1ª de casación,  “por  falta  de  aplicación del artículo 68 del C.P.”.  Transcribe la  norma,  dice  que  su razón de ser es la humanización de la sanción punitiva,  que  si  los  fines  de la pena pueden lograrse por medios menos severos a ellos  debe  acudirse y que el legislador ha considerado que si un condenado, dadas las  características  del  delito  y  su  personalidad,  no  requiere  de privación  física  de  la libertad para resocializarse debe brindársele la oportunidad de  cumplir con la sentencia a través de los subrogados penales.   

Manifiesta  el  censor, acto seguido, que su  defendido  cumple  con  los requisitos del artículo 68 del Código Penal.   La  cantidad  de  pena  lo  permite  y  también  la  personalidad,  así  esté  desdibujada  como  es  obvio  por  el hecho de delinquir.  No se trata, sin  embargo,  de un asiduo delincuente y su vida anterior era intachable.  Todo  delito  causa  alarma social, los hechos punibles de hurto calificado y agravado  tienen  el  mismo  peligro  y  gravedad,  aunque en cada caso debe analizarse el  mayor  o menor grado de participación.  A su representado se le condenó a  una  pena  menos  grave  que  a  los otros procesados y ello puede ser un factor  determinante   para   concederle   la  condena  condicional  y  así  darle  una  oportunidad  de  vivir  en  sociedad,  precisa  el recurrente.  Reitera, en  consecuencia,  que  el Tribunal violó por falta de aplicación del artículo 68  del  Código  Penal  y  reclama  que  se  case  la  sentencia y se le conceda al  procesado el subrogado penal.   

Consideraciones de la Sala:  

Cuando en la sentencia se niega el subrogado  de  la  condena  de  ejecución condicional lo que hace el Juez es no aplicar el  artículo  68  del  Código  Penal.    Y dicha falta de aplicación es  alegable  en  casación  con  sustento  en  la  causal 1ª del artículo 220 del  Código  de  Procedimiento Penal, ya por violación directa de la ley o bien por  violación indirecta.    

En  el primer caso no se discuten los hechos  ni  la  apreciación  probatoria sino solamente los fundamentos jurídicos de la  decisión,  correspondiéndole  al  casacionista  demostrar  en  la demanda, por  ejemplo,  que  el  Juez  concluyó  que se reunían los requisitos legales y sin  embargo  negó  el  subrogado  o  que  la negativa provino de la exigencia de un  requisito  no  previsto  por  la  ley,  o  de  los  alcances equivocados dados a  cualquiera  de  las  exigencias  consagradas  en ella.   En el segundo  caso  la  violación  de  la  norma  se  hace depender de errores (de hecho o de  derecho)  en  la  apreciación probatoria, siendo deber del recurrente concretar  la  equivocación  del  fallador  así  como  su  trascendencia, es decir que se  habría  concedido la condena condicional de no haber tenido  ocurrencia el  error.   

En el evento propuesto el censor ni siquiera  precisó  el  tipo  de  violación  que  condujo  a  la falta de aplicación del  artículo  68  del  Código  Penal.   Le  bastó decir que no se aplicó la  norma,   hacer   referencia   a   las   finalidades   del  subrogado  y  afirmar  categóricamente   que   su  defendido  tenía  derecho  a  él,  sin  basar  la  conclusión  en  ningún  yerro del juzgador distinto a la afirmación global de  que se equivocó al decidir de la forma como lo hizo.   

Lo  que  hace  el impugnante, en suma, es un  discurso  marginal  a  los  términos  de  la  sentencia  cuyo resquebrajamiento  persigue,  lo  cual hace evidente la impropiedad en la presentación del cargo e  inadmisible  la  demanda.   Se declarará desierto, entonces, el recurso de  casación  y  no  se  notificará la presente providencia de conformidad con los  artículos 226 y 197 del Código de Procedimiento Penal.   

Por  lo expuesto, la Sala de Casación Penal  de la Corte Suprema de Justicia,   

Resuelve:  

INADMITIR   la  demanda   presentada  a  nombre  del  procesado  EVER  ALEGRIAS MADRID y en  consecuencia DECLARAR DESIERTO el recurso de casación.   

Cúmplase.  

CARLOS EDUARDO MEJIA ESCOBAR  

FERNANDO          ARBOLEDA  RIPOLL                              JORGE E. CORDOBA POVEDA   

HERMAN            GALAN  CASTELLANOS           CARLOS  AUGUSTO GALVEZ ARGOTE         

JORGE        ANIBAL        GOMEZ  GALLEGO                     EDGAR LOMBANA TRUJILLO   

ALVARO       ORLANDO       PEREZ  PINZON                         NILSON PINILLA PINILLA   

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria    

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