16933(23-07-01)

2001

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso N° 16933  

          CORTE SUPREMA DE JUSTICIA   

          SALA DE CASACIÓN PENAL   

                                                              Magistrado  Ponente:   

                                                             Dr. CARLOS  AUGUSTO GÁLVEZ ARGOTE   

                                                               Aprobado  Acta No. 103   

Bogotá, D.C., veintitrés (23) de julio de  dos mil uno (2.001).   

         VISTOS:   

Decide  la Corte sobre la admisibilidad del  recurso  de  casación por vía discrecional interpuesto por el representante de  la  parte  civil  contra  la  sentencia  proferida  en  segunda instancia por el  Juzgado  19 Penal del Circuito de la ciudad de Cali el 6 de octubre de 1.999 que  confirmó  la  decisión  del Juzgado 12 Penal Municipal fechada el 24 de agosto  de  ese  mismo año, mediante la cual absolvió a los procesados Elberth Killiam  y  Wilson  Manuel  Chaparro Arias del delito de abuso de confianza que les fuera  imputado.   

         HECHOS Y ANTECEDENTES PROCESALES:   

1.  El   19  de febrero de 1.996,  ante  la  Fiscalía 50 de la Unidad de Reacción Inmediata de la ciudad de Cali,  Norma  Constanza  Torres  en  su  calidad de representante legal de la firma “La  Mundial  de  Seguros  S.A.”, denunció penalmente a los señores Wilson Manuel y  Elbert  Killiam  Chaparro  Arias,  por  los  delitos  de  abuso  de  confianza y  alzamiento  de  bienes,  por  cuanto habiendo suscrito un acuerdo con las firmas  Concesionarios  Asociados  Ltda.  y  Elbert Chaparro y Cia., representadas   cada   una  por  aquéllos,  respectivamente,  mediante  el cual les fueron  entregados  varios  paquetes  de  SOAT  para  ser  expedidos  y  recaudadas  las  consiguientes  primas, debiendo remitir periódicamente  tanto las pólizas  vendidas  como  los  dineros  recibidos  y  no  obstante haber negociado un buen  número  de  ellas, nunca efectuaron los reembolsos, apropiándose indebidamente  de esos recaudos.   

2.  Adelantadas las respectivas pesquisas y  proferido  el  cierre  instructivo, a través de interlocutorio fechado el 20 de  mayo  de  1.997,  la  Fiscalía  Primera  Local  de  Cali  decidió  precluir la  investigación  seguida  contra  los  inculpados,  decisión  que  hubo  de  ser  revocada  por la segunda instancia al desatar el recurso de apelacióm impetrado  por  el  representante  de la parte civil, mediante proveído del 22 de julio de  1.997,  para  en su lugar proferir resolución acusatoria por el delito de abuso  de confianza en contra de los hermanos Chaparro Arias.   

3.  Tramitada  la  etapa  del  juicio  se  profirieron  las  sentencias  de  primera  y segunda instancias en los términos  consignados  en precedencia, habiéndose interpuesto el recurso extraordinario y  excepcional  de  casación el 5 de noviembre de 1.999, el cual fue concedido por  el  Juzgado  19 Penal del Circuito por auto del día 10 del mismo mes, ordenando  entonces  los  traslados  al  recurrente  por el término de 30 días y a los no  recurrentes  por  15  días,  para  una vez vencido dichos períodos, remitir el  expediente a la Corte.   

         CONSIDERACIONES:   

1. Como es bien sabido, el Estatuto Procesal  Penal  de  1.991,  cuyo  texto  original es el aplicable habida cuenta de que la  casación  se  interpuso el 5 de noviembre de 1.999 y en esta materia la Ley 553  de  2.000  no  introdujo  modificación alguna que pudiera entenderse de efectos  favorables  al  demandante,  posibilitó aunque de manera excepcional (artículo  218   inciso   3o.),   la   procedencia   de   la  casación  respecto  de   sentencias    proferidas   en   segunda   instancia   por   los  tribunales  superiores   de   distrito  judicial  y penal Militar o por los jueces  penales  del  circuito  por  delitos  cuyo  máximo punitivo sea inferior a seis  años  o  que  tenga  prevista  pena  de  arresto  o cualquiera otra diferente a  aquéllas  privativas  de  la  libertad,  al  propio tiempo estableció, dado su  carácter,     algunas     exigencias     previas     condicionantes    de    su  viabilidad.   

2.  Por  ello  se  ha  dicho,  de  manera  insistente  y reiterada, que este instituto no puede entenderse como permisivo a  una  flexibilización  extrema  de  la  casación y por el contrario ha impuesto  unas  exigencias  particulares  que  lo cualifican, máxime cuando obedece a una  teleología  propia  orientada  al  desarrollo jurisprudencial o la garantía de  los  derechos  fundamentales   y   además  que  la  competencia  para  decidir  sobre  su  admisión o rechazo  privativamente se ha asignado a la  Corte,   a  diferencia de la  casación ordinaria, su interposición y  trámite  son  diversos, como que al momento de incoarse se impone al recurrente  la  obligación  de  exponer, al menos sumariamente, las razones que justifiquen  su  procedencia,  para  que  una  vez  la  Sala  haya  valorado  las mismas y la  encuentre  admisible, devuelva el expediente a fin de que se presente la demanda  correspondiente.   

3.  En consecuencia, siendo la casación un  medio  restringido  y  dispositivo de ataque a los fallos, así como corresponde  al  demandante  el  deber  de  señalar con absoluta claridad la modalidad de la  impugnación   propuesta,   resulta  absolutamente  indispensable,  como  ya  se  advirtió,   que   se  indiquen  los  motivos  que  hacen  procedente  por  vía  discrecional  el  conocimiento  del proceso por parte de la Corte, toda vez que,  tal  y  como  lo  ha  dispuesto  la  ley, en ejercicio de esta discrecionalidad,  solamente   le   es   dable   pronunciarse   en   el   sentido  de  aceptarla  o  rechazarla.   

4.  Pues  bien, pertinente es recordar  las  referidas  nociones  y  adecuación  del  trámite  en  este asunto, con el  propósito  de  cotejarlos  en  estas  diligencias,  en la medida en que una vez  interpuesto  por  el representante de la parte civil el recurso extraordinario y  excepcional  de casación, el titular del Juzgado 19 Penal del Circuito de Cali,  procedió  a  continuación  a  conceder   el  mismo, ordenando el traslado  primero  al recurrente y  luego  a  los no recurrentes, con miras  a   que   se   presentara   el   libelo,  hecho  lo  cual  y  una  vez  vencidos     los   respectivos   términos   remitir   el   asunto   a   la  Corte.   

Siendo  ello así, emerge claramente que la  actuación  se  encuentra  viciada  debiendo  la  Sala  proceder  al  correctivo  correspondiente,  toda  vez  que  como  ya  se  observó,  siendo de competencia  exclusiva  de  la Sala el pronunciamiento sobre la admisibilidad del recurso, no  podía  válidamente  decidir sobre el particular el juez de segunda instancia y  menos  aún disponer los traslados de ley, conforme lo hizo mediante auto del 10  de noviembre de 1.999.   

5.  Lo anterior no obsta, desde luego, para  que  pueda  la  Corte  en  esta  misma  oportunidad valorar si se satisfacen los  requisitos  inherentes  a  la  casación excepcional, contando con el expediente  para  ello  y  resolver  en  consecuencia,  si  la  misma  puede  ser admitida o  rechazada.   

En  este  sentido,  basta  simplemente  con  precisar,   que   el   demandante    omitió   referir   un   sólo   argumento   que  permitiese  conocer en qué radica la general  afirmación  según  la cual encuentra la casación “procedente y necesaria para  el  desarrollo  de  la  jurisprudencia  nacional”,   lo  que  tampoco hizo,  no   sobra   advertirlo,  en  el  escrito  de  demanda  que dentro del  trámite  viciado  aportara,  no  obstante  que  esta  es,  una  exigencia   absolutamente  indispensable  para  efectos  de poder contrastar las razones del  libelista  y  poder entonces decidir sobre la concesión del recurso, motivo por  el   cual   y   en   condiciones   semejantes,   se   impone  en  este  caso  su  inadmisibilidad.   

En razón y mérito de lo expuesto, la Sala  de Casación Penal de la Corte Suprema,   

         RESUELVE:   

1.  Decretar la nulidad del auto fechado el  10  de  noviembre de 1.999, mediante el cual el Juzgado 19 Penal del Circuito de  Cali concedió en este asunto el recurso de casación.   

2.  Inadmitir  el recurso extraordinario de  casación  por vía excepcional propuesto por el representante de la parte civil  en este proceso.   

Devuélvase  el  expediente  al  Juzgado de  procedencia.   

         Notifíquese y cúmplase.   

         CARLOS EDUARDO MEJÍA ESCOBAR   

FERNANDO          ARBOLEDA  RIPOLL                          JORGE ENRIQUE CÓRDOBA POVEDA   

CARLOS       AUGUSTO      GÁLVEZ  ARGOTE                  JORGE ANíBAL GÓMEZ GALLEGO   

EDGAR           LOMBANA  TRUJILLO                                 ALVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN   

NILSON           PINILLA  PINILLA                                              MAURO   SOLARTE   PORTILLA            

        Teresa Ruiz Núñez   

        Secretaria     

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