16869fe1

2000

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso N° 16869  

          CORTE SUPREMA DE JUSTICIA   

          SALA DE CASACION PENAL   

                                                               Magistrado  Ponente:   

Dr. CARLOS AUGUSTO GALVEZ ARGOTE  

                                                              Aprobado  Acta No. 022.   

Santafé de Bogotá, D.C., dieciocho (18) de  febrero de dos mil (2.000).   

         

VISTOS:  

Se  pronuncia  la  Sala  sobre el recurso de  hecho,  interpuesto  por  el  defensor  del  procesado ROBERTO VOELKL CASABUENAS  contra  la  decisión  de  enero  12  del año en curso, por medio de la cual el  Tribunal  Superior  de  Santafé  de  Bogotá,  Sala de Descongestión, declaró  desierta la casación.   

ANTECEDENTES:  

1.  Interpuesto  el recurso de casación, de  manera  oportuna por el defensor del acusado ROBERTO VOELKL, contra la sentencia  que   en   segunda   instancia   dictara   el   Tribunal  de  Bogotá,  Sala  de  Descongestión,  el  21 de julio de 1.999, confirmatoria de la que profiriera un  Juzgado  Regional  de  esta ciudad condenando al procesado en mención a la pena  principal  de  12 años de prisión por infracción al artículo 33 de la Ley 30  de  1.986  y concedido que le fuera mediante auto de septiembre 17 se surtió el  traslado  correspondiente  para  que se presentara la demanda, al cabo del cual,  sin  embargo,  no  fue ésta formulada por incidencia del nuevo horario judicial  que  a  partir  del 1º de enero del año en curso se estableciera en la capital  de  la  República,  habida  consideración  que el defensor compareció con tal  finalidad  a  las  5:30  de  la  tarde  del  último día, razón que sirvió de  fundamento  al  ad  quem para que a través de proveído fechado en enero 12 del  año en curso declarara la deserción del extraordinario recurso.   

2.  Contra  esta  última  decisión  y  no  obstante  precisarse  en  ella  la  improcedencia de recurso alguno, el defensor  interpuso  el  de  hecho  en  cuya  virtud  las  diligencias  arribaron  a  esta  Corporación,  sin  que  dentro  del  término previsto por el artículo 209 del  Código de Procedimiento Penal se hubiere sustentado.   

         

CONSIDERACIONES:  

1.  Aunque en principio, ante la ausencia de  argumentos  que  sustenten  el recurso de hecho interpuesto, la decisión sería  la  de  desecharlo  en  términos  de  la  precitada norma, es claro que una tal  determinación  sólo  puede  proferirse  en la medida en que se estableciera el  supuesto  de  procedencia  del  recurso  en  cuestión,  del  cual  precisamente  carece.   

2.  En  efecto,  si  bien  la  formulación  oportuna  de la demanda de casación se constituye en presupuesto que posibilita  el  arribo  del  asunto  a  la  Corte  y  así  en elemento que concurre a hacer  efectiva  la  interposición  de la extraordinaria impugnación, no menos cierto  es  que  el propio ordenamiento ha venido estableciendo distinciones entre uno y  otro  momento  al  punto que, sin las modificaciones introducidas por la Ley 553  de  2.000, uno suponía al otro. Así, advertidas las salvedades que implican la  casación  discrecional,  correspondía al Tribunal decidir si concedía o no la  extraordinaria   vía  defensiva,  mediante  auto  de  sustanciación,  pudiendo  denegarlo  porque,  verbi  gratia,  se  interpuso fuera de oportunidad, o porque  encontró  ausentes  los  supuestos  de  legitimación,  interés, punibilidad o  cuantía,  según  fuere  el evento, pero era en ese momento y no en otro, donde  el  ad  quem admitía o denegaba el recurso, haciéndolo, como de hecho sucedía  según   las   circunstancias   de   la   negativa,   formalmente  en  proveído  interlocutorio  o  en  uno  de  sustanciación  contra los cuales, en todo caso,  sólo  procedía,  por disposición de los artículos 186, 199 y 207 del Código  de Procedimiento Penal, los recursos de reposición y de hecho.   

Si la impugnación se admitía, señalaba el  artículo  224 del Decreto 2.700 de 1.991, la etapa subsiguiente, en aras de que  el  proceso llegara a sede casacional, obligaba a que en un término de 30 días  se  presentare  la  correspondiente demanda, al cabo del cual, dependiendo de la  actitud  del recurrente, varias eran las alternativas de decisión: si el libelo  se   formulaba  dentro  de  esa  oportunidad,  se  disponía  la  remisión  del  expediente  a  la  Corte  una  vez  vencidos los demás traslados; pero si no se  presentaba  demanda  o ello ocurría fuera de la ocasión prevista en la ley, el  Tribunal,  o  la  Corte  en  algunos  eventos,  debía  declarar la deserción o  abandono  del  recurso  en  auto  en cuyo respecto, independientemente de que su  forma  correspondiera  a uno de sustanciación o a uno interlocutorio, no cabía  medio  de  impugnación alguno, pues, si lo primero, se trata de un auto que por  virtud  del  artículo  186  es de cumplimiento inmediato y que repele cualquier  recurso;  y  si  lo segundo, esto es interlocutorio, su ejecutoria se produce el  día en que fuere suscrito por el funcionario correspondiente.   

3.  Importa en consecuencia relevar esos dos  momentos   del  recurso  extraordinario:  el  primero,  el  de  su  admisión  o  denegación  y el segundo el de su abandono o persistencia en el mismo a través  de  la formulación oportuna de la demanda, para denotar que si bien éste tiene  por  supuesto  a  aquél son evidentemente diferentes, de ahí que la propia ley  establezca  expresa  distinción  entre  la  providencia que declara desierto un  recurso  y  la  que lo deniega, teniendo la deserción como base precisamente la  concesión del medio defensivo.   

Así  las  cosas,  el  recurso  de  hecho se  incrusta  en  aquella primera etapa, vale decir en la de admisión o denegación  de  la  casación  por así prescribirlo el artículo 207 del estatuto procesal,  no  así  en  la de abandono o persistencia en la impugnación ya que en ella no  existe  posibilidad  alguna de recurrir habida cuenta que, como ya quedó dicho,  la  providencia  de  deserción, si es de sustanciación no es notificable, y si  se acogiere por interlocutorio, es de ejecutoria inmediata.   

Es  que,  como  ya  ha tenido oportunidad de  sostenerlo  la  Sala  (Auto  de  septiembre  14 de 1.999, M.P. Dr. Edgar Lombana  Trujillo),  no  es  lo  mismo  denegar  un  recurso  que declararlo desierto, lo  primero    se   define   como   el   “’no   conceder   lo  que  se  pide  o  solicita’,   sentido  natural  y  obvio  de  aquella  palabra  según  su  uso general, al que se debe  acudir,  puesto  que  el  vocablo  no  ha  sido  definido  expresamente  por  el  legislador.         La        declaratoria        de        desierto…,  en  cambio  es  una expresión con  claros  matices  jurídicos,  pues de acuerdo con el artículo 196 B del Código  de     Procedimiento     Penal     ‘cuando    no    se    sustente    el    recurso    se    declarará  desierto’.   Lo  mismo  ocurre  frente  al  recurso  extraordinario  de  casación,  en  las  voces  del  artículo     224     ibídem:     ‘si   ninguno  lo  sustenta,  el  magistrado  de  segunda  instancia  declarará   desierto   el   recurso.”  pues  esta  decisión,  además  de  que  no se incluye dentro de  aquellas   de   sustanciación  que  se  notifican  (artículo  186  ídem),  su  ejecutoria  se  produce,  según lo expresa el artículo 197 ibídem, el día de  en que la suscriba el funcionario correspondiente.   

4. Obviamente que la situación planteada en  los  anteriores  términos  resulta  fundada para el caso en examen y para todos  aquellos   en   que,  bajo  similares  circunstancias,  se  hubiere  interpuesto  casación  antes  de  entrar  en  vigencia la Ley 553 de 2.000, pero no para las  formuladas  luego  de  tal fecha toda vez que en ese sentido el artículo 6º de  aquella    ha    dispuesto    que    “si  la  demanda se presenta extemporáneamente, el tribunal así lo  declarará  mediante  auto  que  admite  el  recurso  de reposición”.   

5.   Bajo  tales  premisas  y  siendo,  en  consecuencia,  patente  que  el recurso de hecho únicamente se viabiliza cuando  es  denegada  la  casación  o  la  apelación  (artículo  207  del  Código de  Procedimiento  Penal),  emerge  con  evidencia  que  en este asunto tal medio de  defensa  deviene improcedente por cuanto el ad quem no proveyó en el sentido de  denegar  la extraordinaria impugnación, (por el contrario, la concedió en auto  de  septiembre  17  de  1.999), sino en el de declarar su deserción frente a la  extemporaneidad con que fue presentada la demanda respectiva.   

En  ese  orden, improcedente como resulta el  recurso   de   hecho   interpuesto  por  el  defensor,  no  otra  determinación  corresponde   a   la   Sala   que   la   de   abstenerse  de  proveer  sobre  el  mismo.   

En  mérito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA,   

SALA DE CASACIÓN PENAL,  

         RESUELVE:   

ABSTENERSE  de  decidir  sobre el recurso de  hecho  propuesto por el defensor del procesado ROBERTO  VOELKL  CASABUENAS  contra  el auto de enero 12 de la  presente  anualidad  por  medio  del  cual  el  Tribunal Superior de Santafé de  Bogotá,  Sala  de Descongestión, declaró desierto el recurso de casación que  el mismo sujeto procesal interpusiera.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

EDGAR LOMBANA TRUJILLO  

FERNANDO          ARBOLEDA  RIPOLL           JORGE  E.  CORDOBA  POVEDA        

CARLOS       AUGUSTO       GALVEZ  ARGOTE       JORGE A. GOMEZ GALLEGO   

MARIO           MANTILLA  NOUGUES             CARLOS                                  E.                                 MEJIA  ESCOBAR                

ALVARO       ORLANDO       PEREZ  PINZON                 NILSON         PINILLA  PINILLA          

No hay firma  

Teresa Ruiz Núñez  

secretaria    

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