15828(04-02-04)

2004

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 15828  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado ponente  

Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO  

Aprobado Acta No. 005  

         

          Bogotá   D.C.,   cuatro   (4)   de   febrero   de  dos  mil  cuatro  (2004).   

VISTOS  

          Sería  del caso decidir de fondo el recurso extraordinario de   casación   interpuesto  por  el   defensor  del  procesado  Ersaín  Pungo  Polindara,  contra  la  sentencia del 26 de octubre de 1998, mediante la cual el  Tribunal  Nacional   modificó  la  proferida  el  31  de julio de 1998 por  un   Juzgado  Regional  de  Cali,  en el sentido de señalar que la condena  emitida,  entre  otros, contra Ersaín Pungo Polindara de 10 años de prisión y  multa  de  10  salarios mínimos legales mensuales vigente para la época de los  hechos,  lo  es  sólo  por  el  delito  de empleo o lanzamiento de sustancias u  objetos  peligrosos   de  que trata el artículo 12 de Decreto 180 de 1988,  adoptado  como  legislación permanente por el Decreto 2266 de 1991, si no fuera  porque  ha  operado  el  fenómeno  de  la prescripción de la acción penal por  virtud de la entrada en vigencia de la nueva normatividad penal.   

HECHOS  

          Sucedieron  el  13 de abril de 1996, aproximadamente a las 12:30 de  la  madrugada,  en  la  vivienda  localizada  en la Calle 6 A con carrera 46 del  Barrio  Siloé  de  la  ciudad  de Cali, en donde personas que se movilizaban en  motocicletas  arrojaron  una  granada  de  fragmentación  que  hizo explosión,  causando  graves  daños materiales al inmueble antes citado y a otras viviendas  vecinas,  así  como  lesiones  a  la  señora  María Helena Muñoz y a su hija  Nellyreth Fernanda Vásquez.      

          Al  escuchar  la  explosión algunos  vecinos se asomaron a la  calle  y  vieron  a  varios  sujetos  en  el momento en que emprendían la fuga,  haciendo  disparos  al aire, los cuales fueron minutos después aprehendidos por  la  Policía  Nacional, que en forma inmediata se hizo presente en el lugar. Los  capturados,  Carlos  Arturo Espinosa Garzón, Yimmy David López Adrada, Ersaín  Pungo  Polindara,  Armando  González  Imbachi,  Jorge Hernando Tabares Cardona,  Alexander  Ortega  y  Edwin  Muñoz  Rivera,  fueron  puestos  inmediatamente  a  disposición de la Fiscalía.         

ACTUACIÓN  PROCESAL   

          Con  fundamento  en  la  denuncia  formulada  y  en el informe de la  Policía  nacional,  ese  mismo  día  la  Fiscalía  Delegada  ante  los Jueces  Regionales  ordenó la apertura de investigación y vinculó mediante diligencia  de  indagatoria  a  Carlos  Arturo  Espinosa Garzón,  Yimmy  David  López Adrada, Ersaín Pungo Polindara, Armando González Imbachi,  Jorge    Hernando   Tabares   Cardona,   Alexander   Ortega   y   Edwin   Muñoz  Rivera.  Al  definirles  la  situación jurídica, los  afectó  con  medida  de  aseguramiento  de detención preventiva como presuntos  responsables  de  los  delitos de terrorismo y lesiones personales, previstos en  los  artículo 187 del Código Penal anterior  (modificado por el artículo  1º.  del  decreto  ley 180 de 1988), 331 y 332  de la misma obra, mediante  proveído de mayo 6 de 1996.     

          Cerrada  la  etapa  instructiva, la Fiscalía  Regional de Cali  calificó  el  mérito  del  sumario el  24 de febrero de 1997, profiriendo  resolución  de  acusación  en  contra  de  Ersaín Pungo Polindara y los otros  cinco  procesados,  como  responsables  de  los delitos de terrorismo y lesiones  personales,  de que tratan  los artículos 12 de Decreto 180 de 1988, 331 y  332  del  Código  Penal derogado (C.2, fol. 89). Apelada esta decisión por los  defensores  de  los  procesados, la Fiscalía Delegada ante el Tribunal Nacional  la  confirmó  integralmente  el  21  de  mayo  de   1997 ( C.2, fol. 127).   

La  causa la adelantó un Juzgado Regional de  Cali  y  la concluyó con la sentencia fechada el 31 de julio de 1998, por medio  de  la  cual  condenó  a  Ersaín  Pungo  Polindara,  así  como  a  los  otros  incriminados,  Carlos  Arturo Espinosa Garzón, Yimmy  David  López Adrada, Armando González Imbachi, Jorge Hernando Tabares Cardona,  Alexander  Ortega  y  Edwin Muñoz Rivera Mesa,  a  10  años y 6 meses de prisión, multa de 12  salarios mínimos mensuales y  a  la  interdicción de derechos y funciones públicas por el lapso de 10 años,  como  coautores  de  los delitos de empleo o lanzamiento de sustancias u objetos  peligrosos  y  lesiones  personales,  previstos en los artículos 12 del Decreto  ley  180  de  1988,  y  331  y  332  del  Código  Penal  anterior  (C.  2, fol.  406).   

          Apelado  este  fallo  por  los  defensores  de  los incriminados, el  Tribunal   Nacional  decretó  la  nulidad  parcial  de  todo lo actuado en  relación  con  los  punibles  de  lesiones  personales,  a  partir del auto que  dispuso  la  clausura  de  la  instrucción,  y  modificó el numeral 1º. de la  sentencia  de  primer grado, en el sentido de señalar que la condena emitida en  contra  de  Ersaín  Pungo  Polindara y los otros procesados lo era sólo por el  delito  de empleo o lanzamiento de sustancias u objetos peligrosos, de que trata  el  artículo  12  del Decreto180 de 1988, adoptado como legislación permanente  por  el  decreto  2266  de 1991, por lo que impuso a cada uno de los acusados la  pena  principal  de  10  años  de  prisión  y  multa  de  10 salarios mínimos  mensuales;  en  todo  lo demás  confirmó la sentencia recurrida, mediante  providencia del 26 de octubre de 1998 (Cuaderno Tribunal, fol. 8).   

El  defensor  del  procesado  Ersaín  Pungo  Polindara   inter­puso  el  recurso    extraordinario    de    casación,   presentó   oportuna­mente       la      de­manda,      fue      ad­mitida  y  se  recibió  concepto  del  Procurador 2º. Delegado para la casación penal.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

1. En eventos como el examinado, donde durante  el  trámite  del  recurso  de  casación y por virtud del transcurso del tiempo  desde  la  resolución  acusatoria  se produce la extinción de la acción penal  surgida  de  la  comisión  del  delito  a  que se contraen las diligencias o de  alguno  de ellos, la competencia de la Sala en sede extraordinaria se extiende a  la  declaratoria  de  dicho  fenómeno,  máxime  que  ante  su  ocurrencia a la  administración  de  justicia  no  le  es posible adoptar decisión diferente de  aquella   que   reconozca   los   efectos   de   la  extinción  de  la  acción  penal.   

          La  anterior  consideración  se trae al caso que ocupa la atención  de  la  Sala porque atendida la sanción prevista para el delito de empleo     o     lanzamiento     de     sustancias     u    objetos  peligrosos  que  se  le  imputó  al procesado Ersaín  Pungo  Polindara, cuyos extremos punitivos en el nuevo Estatuto Penal (artículo  359,  inciso  2º.)  son  de  5  a 10 años, cuando, como en el caso en estudio,  “la  conducta  se  realice  con fines terroristas”, que debe aplicarse en el  presente  evento  en  virtud  del  principio  de  favorabilidad,  fuerza colegir  entonces     que     transcurrió     en     integridad     el    término    de  prescripción.   

          2.  En  efecto, de conformidad con lo establecido en el artículo 80  del  Código Penal vigente para el momento de los hechos (hoy, artículo 83), la  acción  penal  prescribe  en un tiempo igual al máximo de la pena fijada en la  ley,  si fuere privativa de la libertad, pero en ningún caso será inferior a 5  años, ni excederá de 20.   

La  iniciación del término de prescripción  empezará  a  contarse,  para  los  delitos  instantáneos,  desde el día de la  consumación,  y  desde  la  perpetración  del  último  acto en los tentados o  permanentes.  Este  tiempo  se interrumpe por la resolución de acusación, o su  equivalente, debidamente ejecutoriada.   

Producida  la  interrupción  del  término  prescriptivo,  éste  empezará  a  correr  de  nuevo por un período igual a la  mitad  del señalado en el artículo 80 ibídem, pero en ningún caso podrá ser  inferior a 5 años, ni superior a 10.   

3. En el asunto que ocupa la atención de la  Sala  se  tiene  que  al procesado Ersaín Pungo Polindara en la sentencia se le  atribuyó  la conducta punible de empleo o lanzamiento  de   sustancias   u  objetos  peligrosos  con  propósitos  terroristas prevista en  el  artículo 12 del Decreto Legislativo 180 de 1988 (adoptado como legislación  permanente por el decreto 2266 de 1991, artículo 4º.)   

          Este  delito  tenía  previsto  en el citado Decreto Legislativo una  pena  de   10  a  20  años de prisión. Es decir, que de acuerdo con dicha  normatividad   el   término   prescriptivo   para   la  conducta  delictiva  en  mención,  sería de 10 años.        

4.  El  actual Estatuto Punitivo (Ley 599 de  2000)  modificó la pena privativa de la libertad para el delito de empleo        o        lanzamiento   de   sustancias   u   objetos  peligrosos  con  fines  terroristas,  la  que  quedó de  5 a 10 años de  prisión  (artículo  359, inciso 2º.), normatividad que debe tenerse en cuenta  en el presente asunto en virtud del principio de favorabilidad.   

          Significa  lo  anterior  que  al  haberse  interrumpido  el término  prescriptivo  el 21 de mayo de 1997, fecha en que quedó en firme la resolución  de  acusación  proferida en contra, entre otros, de Ersaín Pungo Polindara, el  cual  se  reanudó  a partir del día siguiente, conforme a lo establecido en el  artículo  84 del derogado Código Penal, coincidente en sustancia y esencia con  el  artículo  86  del  actual estatuto punitivo, esto es, por tiempo igual a la  mitad   del señalado en el artículo 80 (hoy, artículo 83), sin que pueda  ser  inferior  a  5 años, que computados a partir de la fecha atrás discernida  para  la firmeza de la resolución acusatoria, vencieron entonces el  21 de  mayo de 2002.   

          En  este  orden  de  ideas,  con  sujeción  a  lo establecido en el  artículo   39   del   Código   de  Procedimiento  Penal,  impera  declarar  la  prescripción  y  la  extinción  de  la  acción penal, derivada de la conducta  punible   de   empleo   o  lanzamiento  de  sustancias  u objetos peligrosos con  fines  terroristas  que se le imputó al procesado  y, en consecuencia, la cesación de todo procedimiento en su favor.   

          Esta   decisión   se   hará   extensiva   a   los   procesados  no  recurrentes   Carlos  Arturo  Espinosa  Garzón,  Yimmy  David  López  Adrada,  Armando González Imbachi, Jorge Hernando Tabares  Cardona,  Alexander  Ortega y Edwin Muñoz Rivera Mesa,  pues  se encuentran en la misma situación que Ersaín Pungo Polindara, dado que  la  resolución  acusatoria  proferida  en  su  contra quedó ejecutoriada en la  misma  fecha  (21  de  mayo de 1997) y también fueron condenados como coautores  del  delito  de  empleo  o  lanzamiento  de  sustancias u objetos peligrosos con  propósitos terroristas.    

          En  mérito  de  lo  expuesto,  la Corte  Suprema de Justicia, Sala de Casación penal,   

RESUELVE  

Declarar  la  prescripción  de  la  acción  penal  seguida  dentro  de este proceso contra Ersaín  Pungo  Polindara,  Carlos  Arturo  Espinosa  Garzón,  Yimmy  David  López  Adrada,  Armando González Imbachi, Jorge Hernando Tabares  Cardona,   Alexander  Ortega  y  Edwin  Muñoz  Rivera  Mesa      por     el    delito    de    empleo  o    lanzamiento  de  sustancias  u  objetos peligrosos con fines terroristas  y,    en    consecuencia,    disponer    en    su    favor   la   cesación   de  procedimiento.   

          Contra     esta     providencia     procede     el     recurso    de  reposición.   

          Cópiese,   notifíquese   y  devuélvase  al  Tribunal  de  origen.   

           Cúmplase.   

YESID RAMÍREZ BASTIDAS  

HERMAN            GALÁN  CASTELLANOS                      JORGE ANÍBAL GÓMEZ GALLEGO   

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO                           EDGAR LOMBANA TRUJILLO   

ÁLVARO       ORLANDO       PÉREZ  PINZÓN                  MARINA PULIDO DE BARON   

JORGE        LUIS       QUINTERO  MILANÉS                    MAURO SOLARTE PORTILLA   

TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria    

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