15401(10-04-03)

2003

Asistente Jurídico Inteligente

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Proceso     No  15401   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

Dr. HERMAN GALÁN CASTELLANOS  

Aprobado acta No. 044  

                           Bogotá, D.C.,  diez (10) de abril de dos mil tres (2003).   

                                Resuelve la  Sala  el  recurso  de  casación  interpuesto  por  el  defensor de CARLOS  WILLIAM  TABARES  MARTÍNEZ contra  la  sentencia  proferida el 7 de julio de 1998 por el Tribunal Superior de Cali,  que  confirmó  el  fallo  del  7  de mayo del mismo año dictado por el Juzgado  Décimo  Penal  del  Circuito  con  sede  en  dicha  ciudad, mediante el cual lo  declaró  responsable,  junto con NOHORA ELENA RESTREPO VARGAS, por el delito de  homicidio  agravado  (artículo  30  de  la ley 40 de  1993), en calidad de  coautores  intelectuales,  imponiéndoles una pena de 40 años de prisión,  interdicción  de  derechos  y funciones públicas por 10 años y la obligación  de  pagar una suma determinada de dinero por los perjuicios materiales y morales  ocasionados con el ilícito.    

HECHOS  

                  La “Cooperativa de Transportes la Hermita” de  Cali  atravesaba  una  situación  económica  difícil, en razón de múltiples  hurtos  cometidos  en  detrimento de su patrimonio económico. La investigación  de  estos  hechos  en  la  empresa  fue asumida por FERNANDO LÓPEZ ROMERO y los  resultados   de   la   misma   habían  llevado  a  desvincular  laboralmente  a  CARLOS     WILLIAM   TABARES   MARTÍNEZ,  quien,  además  de  desempeñarse  como  Jefe  de Contabilidad y  Sistemas,   era  el  novio  de  NOHORA  ELENA  RESTREPO  VARGAS,  Cajera  de  la  Cooperativa,  persona  ésta  que igualmente para la época de los hechos estaba  haciendo entrega de su cargo.   

                                                 

                                 El  26 de diciembre de  1996,  la  Fiscalía  practicó  diligencia  de  levantamiento  del  cadáver de  FERNANDO  LÓPEZ  ROMERO,   quien  perdió la vida a manos de un sujeto que  con  tal  propósito  ingresó  a su oficina en la Cooperativa la “Hermita”,  ubicada  en  la calle 31 Norte número 2BN –  102  de la  ciudad de Cali.   

                           RUBIELA MORA  (fl.  10)  hizo  saber que mientras se practicaba el levantamiento del cadáver,  recibió  una llamada de una persona que luego de indagar por quién contestaba,  afirmó  “que no sea Nohora, porque es que ella sabe  también  quien  lo  mató”, agregando la informante  que  el  autor  material  del crimen era un sujeto apodado “El Enano”, quien  había  sido  contratado  para  tal  efecto por CARLOS  WILLIAM TABARES y FERNEY.   

                                          LUIS   EDUARDO  ARANGO,  por  su  parte,  quien  frecuentaba  la  residencia de su amiga NOHORA RETREPO, tuvo conocimiento de que  en  la casa de ésta se habían hecho varias reuniones en el mes de diciembre de  1996  para  planear  el homicidio de FERNANDO LÓPEZ ROMERO, habiendo contratado  para  tales  efectos  a un sujeto apodado “SANCOCHO”, mandato que finalmente  fue  ejecutado  por  otra  persona.  De  tales  hechos enteró LUIS EDUARDO a su  señora  madre ROSA MARÍA ARANGO, quien fue la persona que llamó para prevenir  acerca  del  suceso,  comunicación  que  se  recibió cuando el homicidio ya se  había consumado.       

ACTUACIÓN   PROCESAL   

                               La Unidad de  Reacción  Inmediata  de la Fiscalía con sede en Cali, después de practicar la  diligencia  de levantamiento del cadáver, ordenó la apertura de investigación  preliminar,  recibiendo  declaración  a  RUBIELA  MORA  MARÍN, MAURICIO PABÓN  DELGADO,  ISIDRO GÓMEZ BRICEÑO, FERNEY PRIETO CARMONA, GUSTAVO ALFREDRO PÉREZ  VICTORIA,  LUIS  ALBERTO  ROZO,  FANDER SEGURA RODRÍGUEZ, JAVIER LÓPEZ ROMERO,  MAURICIO  PABÓN  DELGADO  y  GLADYS  STELLA  SUA  SALAZAR, además de practicar  diligencia  de  allanamiento  en la residencia de NOHORA ELENA RESTREPO VARGAS y  CARLOS  WILLIAM  TABARES  y  de  disponer  la  interceptación  de  las  líneas  telefónicas de sus residencias.   

                               La Fiscalía  22  Seccional  de  la  Unidad de Vida de Cali asumió el conocimiento del asunto  profiriendo  resolución  de apertura de investigación. Capturados NOHORA ELENA  RESTREPO      VARGAS     y     WILLIAN     TABARES  MARTINEZ,  se  les oyó en indagatoria, resolviéndose  su   situación  jurídica  mediante  medida  de  aseguramiento  consistente  en  detención  preventiva  mediante  resolución en la que se les imputó el delito  de homicidio agravado.   

                                Practicadas  otras  pruebas  y cerrada la investigación, el 23 de junio de 1997 la Fiscalía  calificó  el  sumario profiriendo resolución de acusación contra CARLOS  WILLIAN TABARES MARTÍNEZ y NOHORA  RESTREPO  VARGAS, como coautores intelectuales del delito imputado al momento de  resolver  su  situación jurídica, disponiéndose copias para investigarlos por  el delito de hurto.   

                                 La  causa  correspondió  al Juzgado décimo  Penal del Circuito de Cali, despacho que  el  7  de  mayo  de  1998  profirió  sentencia condenatoria, que fue confirmada  integralmente  por  el  Tribunal  de  Cali  el 7 de julio del mismo año, en los  términos dados a conocer anteriormente.   

                                Contra  la  sentencia  de segunda instancia recurrió en casación el procesado CARLOS  WILLIAN  TABARES MARTÍNEZ  y  su  defensor,  procediendo la Sala a resolver lo que en derecho corresponda, por  presentar  oportunamente  la demanda, pues respecto de NOHORA RESTREPO VARGAS se  declaró  desierta la impugnación por no haberla sustentado dentro del término  legal.     

LA  DEMANDA   

                             Con base en la  causal  tercera  del  artículo  220  del  C.P.P.  el demandante sostiene que la  sentencia  impugnada  en  casación vulneró el derecho de defensa del procesado  CARLOS    WILLIAN   TABARES   MARTÍNEZ,  al  negar  la  práctica  de  pruebas  que de haberse incorporado  habrían  permitido ejercer el derecho de contradicción de las pruebas de cargo  y la demostración de su inocencia.   

                                    En  la  investigación  sólo existen dos testigos de cargo, a saber, ROSA MARÍA ARANGO  y  su  hijo LUIS EDUARDO ARANGO. El recurrente sostiene que con respecto a estas  pruebas  no  se  ejerció  el  derecho  de  contradicción  por falta de defensa  técnica  de quien representó al sindicado en el momento procesal en que fueron  recibidos  dichos  testimonios. Igualmente, afirma, se desconoció el derecho de  contradicción  porque  el  fiscal en la instrucción desestimó la petición en  la  que  el apoderado solicitaba la declaración de LUIS EDUARDO ARANGO y pedía  se  le informara la fecha en que iba a practicarse la diligencia (fl.199, c. 1).  La  prueba  fue  practicada sin que se hubiera tenido en cuenta la petición del  defensor.   

                                El abogado  solicitó  ampliación  de  los  testimonios  de  cargo  insistiendo  que  se le  informara  la  fecha  y  la  hora  de  la diligencia, petición que la Fiscalía  tampoco  atendió,  por  lo que, nuevamente, la prueba no pudo ser controvertida  por la defensa ( folio 9 c. # 2)   

                              Además, dice  el  censor,  el  juez  de  la  causa no citó a declarar a ROSA MARÍA ni a LUIS  EDUARDO  ARANGO, momento procesal indicado para que la defensa hubiera tenido la  oportunidad   de   controvertir  la  prueba  para  demostrar  la  inocencia  del  procesado.   

                                El defensor  solicitó,  además,  la  declaración  de  JAMES  MARQUEZ MADRID para que fuera  recibida   en   audiencia   pública,  prueba  que  fue  denegada,  la  que  era  trascendental,  por cuanto que a este eventual testigo le manifestó ROSA MARÍA  ARANGO,  que  había  gastado  un  dinero  de  CARLOS  WILLIAN  TABARES  y  NOHORA ELENA RESTREPO y  que  con ellos en la cárcel no tendría ningún problema con la deuda.   

                              Solicita a la  Sala  casar  la sentencia impugnada y decretar la nulidad de lo actuado a partir  de  la  audiencia pública y se disponga que se decreten los testimonios de ROSA  MARÍA  ARANGO,  LUIS EDUARDO ARANGO y JAMES MARQUEZ MADRID, para que la defensa  pueda contra interrogarlos.   

NO RECURRENTES  

                                                 En  el  término de traslado de los no recurrentes, el Procurador 66  Judicial  II  para  asuntos penales, Delegado ante el Tribunal de Cali, luego de  analizar  el  contenido  de  la  demanda  de  casación  presentada  a nombre de  CARLOS   WILLIAN  TABARES,  sugiere  desestimar  el cargo propuesto porque en la actuación si se garantizó  el  derecho  de  defensa, amén de que las peticiones presentadas por la defensa  fueron  resueltas oportunamente, de tal manera que el vicio de nulidad atribuido  al fallo de Tribunal no fue demostrado.   

  CONCEPTO  DEL MINISTERIO  PÚBLICO   

                              El Procurador  Segundo  Delegado  sugiere  no  casar la sentencia recurrida, por las siguientes  razones:   

                              El cargo se  sustenta  en  las  declaraciones  de  ROSA MARÍA ARANGO y su hijo LUIS EDUARDO,  pruebas  que  no fueron las únicas que soportaron la decisión de los fallos de  instancia.  Así por ejemplo, se tuvo en cuenta la declaración de RUBIELA MORA,  quién  recibió  una llamada en la que se  informaba acerca de los autores  intelectuales,  prueba  a la que se suma la confesión hecha por el sindicado en  la  indagatoria  de haber hurtado dinero de la empresa, como también lo hizo la  otra  sentenciada  y  su  desvinculación  laboral  por orden de FERNANDO LÓPEZ  ROMERO.   El  atentado  contra  la  propiedad,  el  ánimo  vindicativo  por  la  desvinculación   de   TABARES  MARTÍNEZ,  son  hechos que se conocieron en el proceso por fuentes distintas  al  testimonio  de  ROSA MARÍA ARANGO y su hijo, por lo que esas dos versiones,  consolidan  la  certeza  del  sentenciador  pero  no son las únicas pruebas que  soportan  la  condena,  a  tal  punto  que  haciendo  el  ejercicio abstracto de  suprimirlas   se   conservaría  incólume  la  decisión  de  que  TABARES  MARTÍNEZ y su amante fueron las  personas que ordenaron dar muerte a FERNANDO LÓPEZ.   

                                Si bien es  cierto  que la defensa no fue notificada de la fecha y hora en que se recibieron  las  declaraciones de ROSA MARÍA ARANGO y su hijo LUIS EDUARDO ARANGO, también  lo  es  que  su  asistencia permanente se cumplió, los abogados contratados por  los  procesados  tuvieron  a  su  disposición  las declaraciones, así como las  demás  pruebas,  se  les  permitió  ejercer el derecho de contradicción, como  expresamente  lo  consignaron  en  las  alegaciones  presentadas en la audiencia  pública.   

                                En cuanto a  la  declaración  de  JAMES  MARQUEZ MADRID debe señalarse que no es mas que un  intento  de  plantear en casación una tesis que fue vencida en las instancias y  con  base  en la cual se pretendió excusar de responsabilidad a los procesados,  queriéndose  demostrar un interés perverso en los testimonios de cargo, razón  por la cual el ataque resulta infructuoso.   

                               En cuanto el  desconocimiento  de  la  investigación  integral  el  recurrente  no indicó en  concreto  qué  se  dejó de practicar y demostrar y en qué hubiese cambiado el  sentido de las decisiones.   

                                El cargo no  debe prosperar.   

   

CONSIDERACIONES   DE  LA  SALA           

                             1.  Los  cuestionamientos  que  hace el recurrente en el único cargo  formulado  contra  la  sentencia proferida por el Tribunal de Cali, atinentes al  desconocimiento  del  principio  de investigación integral y de los derechos de  contradicción  y  defensa técnica, se fundamentan en el hecho de no haber sido  enterado  al  defensor  de  las  fechas  en que se recibiría declaración a los  testigos  ROSA MARÍA ARANGO y LUIS EDUARDO ARANGO, y en el período de la causa  por haberse negado la declaración de JAMES MARQUEZ MADRID.   

                                         2.   La  situación  sometida  a  estudio  de  la Sala, no tiene vocación de éxito, por  cuanto  que el cargo no se formuló técnicamente, pues  el  demandante desconoció el orden de prioridades de los vicios denunciados, la  autonomía   de  los  reparos,  además  de  no  haber  demostrado  los  errores  atribuidos al juzgador.   

                  El  recurrente,  en  efecto,  al  amparo de la causal tercera, en un  único  cargo,  denunció  violación al derecho de contradicción, al principio  de  investigación  integral  y   derecho  de defensa técnica, motivos con  base  en   los cuales reclamó la nulidad de lo actuado, sin tener presente  que  en  estos  casos  ha debido sugerir los yerros in  procedendo  en  un  orden prevalente, principiando por  formular  el que implicara por sus efectos una mayor invalidación del proceso y  en ese orden de ideas, postular los restantes como subsidiarios.   

                                                3.    No   obstante   los   desaciertos  advertidos,    la    Sala    considera    oportuno    hacer    las    siguientes  precisiones:   

     

1. Derecho de contradicción     

                              El recurrente  sostiene  que  no  se  ejercitó el derecho de contradicción con respecto a las  declaraciones  de ROSA MARÍA ARANGO y su hijo LUIS EDUARDO ARANGO, porque no se  informó  la  fecha  y la hora en que iba a practicarse la prueba, razón por la  cual  el  defensor  no  pudo  contrainterrogar  los  testigos, situación que se  repitió con la solicitud de ampliación de dichas declaraciones.   

                                             

                                  3.1.1. Claramente se aprecia  que  el  sindicado  y  su  defensor  tuvieron  conocimiento de las declaraciones  rendidas  por  ROSA  MARÍA  y   LUIS  EDUARDO  ARANGO,  contaron  con  las  oportunidades  para  contradecir  su  contenido  en  el sumario y la causa, como  efectivamente   lo   hicieron,   según   se   deduce   del  siguiente  registro  procesal:    

                                Rosa María  Arango  declaró  en  la  fase  preliminar  del  proceso  el 4 de marzo de 1997,  haciendo  referencia  a  los  hechos  que  dieron  lugar a la muerte de FERNANDO  LÓPEZ,  indicando  quiénes  planearon el homicidio, en dónde, en qué fechas,  cuál  fue  el  sicario  contratado y cómo tuvo conocimiento de la información  suministrada,   versión  que  reiteró  en  la  diligencia  de  ampliación  de  declaración rendida el 8 de abril siguiente.   

                                Abierta la  investigación,  el  14  de abril de 1997 se recibió indagatoria a NOHORA ELENA  RESTREPO   VARGAS   y   a   CARLOS  WILLIAM  TABARES  MARTÍNEZ  (fls. 164 a 173, c. No.1), a quienes se les  interrogó  sobre  los aspectos sustanciales a que hizo alusión la testigo ROSA  MARÍA.    

                             El 18 de abril  de  1997  se  amplió  nuevamente  la  declaración  de  ROSA MARÍA ARANGO y se  recepcionó  la  declaración  de  LUIS  EDUARDO ARANGO, prueba ésta ultima que  había  sido  ordenada  con  resolución  de fecha 12 de marzo de 1997. El 17 de  marzo   había   presentado   escrito   el  defensor  solicitando  se  recibiera  declaración  a  LUIS  EDUARDO,  pidiendo  se le informara la fecha y hora de la  diligencia     porque     consideraba    “importante    contrainterrogar    al  testigo”.   

                                    En  la  resolución  que definió situación jurídica a los procesados (fls. 202 a 207,  cd.  No.1)  la Fiscalía hizo un estudio a espacio de los datos suministrados en  las  declaraciones  de  ROSA  MARÍA  ARANGO  y  su  hijo  LUIS  EDUARDO ARANGO,  precisando  el  alcance  y  la  credibilidad  que  ofrecían  tales medios. Esta  decisión  fue  notificada  personalmente  a los procesados y a su defensor (fl.  208v).   

                                    En  la  recepción  del  testimonio  de  JULIAN  AUGUSTO  RESTREPO VARGAS, hermano de la  procesada,  estuvo  presente el defensor de los inculpados, diligencia en la que  el  declarante  fue  interrogado  por la Fiscalía sobre aspectos informados por  los  ARANGO,  específicamente en lo relacionado con el lugar y las personas que  planearon   el   homicidio.   El   apoderado  también  estuvo  presente  en  la  declaración  de  MARÍA  TERESA  MUÑOZ  NARANJO,  a  quien  el  instructor  le  preguntó  acerca  de  los hechos informados por los testigos de cargo, tema que  el  apoderado,  en  su  estrategia,   no  abordó  en el interrogatorio que  formuló   a  la  declarante,  pues  se  ocupó  de  otros  aspectos  personales  relacionados con LUIS EDUARDO ARANGO.   

                           El defensor el  7  de  mayo  de 1997 solicitó la ampliación de las declaraciones de la madre e  hijo  de  la  familia  ARANGO,  “con  el fin de contra interrogarlos sobre las  circunstancias  de  tiempo,  modo  y  lugar  en que tuvieron conocimiento de los  hechos  por  ellos  relatados”, pidiendo se le informara acerca de la fecha en  que se realizaría la diligencia.   

                                Cerrada la  investigación,  la  nueva  apoderada  de  los procesados, quien había obtenido  previamente  copia del proceso, presentó alegatos precalificatorios, en los que  analiza  y  controvierte las pruebas recaudadas, entre ellas, los testimonios de  ROSA MARÍA y LUIS EDUARDO ARANGO.   

                             El  23  de junio de 1997 la Fiscalía 22  Seccional  de  Cali  calificó  el  sumario,  providencia  en  la que se hizo un  análisis   individual  y  de  conjunto  de  la  prueba,  especialmente  de  las  declaraciones  rendidas  por  ROSA  MARÍA y LUIS EDUARDO ARANGO. Esta decisión  fue  notificada  personalmente  a  los  incriminados  y a su defensora (fl. 81v,  cd.  2).   

                             En la causa, en el traslado del artículo  446  del  C.P.P.,  ni  los  procesados ni la defensa solicitaron la práctica de  prueba con la intervención de ROSA MARÍA y LUIS EDUARDO ARANGO.   

                                    En  la  audiencia   pública   la   defensa  realizó  amplió  debate  en  torno  a  la  información  allegada  al  proceso  a  través  de  los dos testigos que fueron  cuestionados  en el cargo examinado, análisis que conjugó simultáneamente con  el  resto  de  la  prueba  recopilada  (fl.  296  a  303, cd. 2), contradicción  probatoria  que  ejerció  igualmente  la  defensa  en  el  memorial  en  el que  sustentó  el  recurso  de  apelación  contra la sentencia de primera instancia  (fl. 354 a 358, cd. 2).    

                  3.1.2. Una de las maneras de salvaguardar  las  garantías a los sujetos procesales, consiste en facilitar su intervención  en  las  etapas  de  la  actuación,  quienes entonces pueden acudir a todos los  mecanismos  que  la ley autoriza para defender sus intereses. A  partir del  supuesto  de  que  la  defensa  técnica  debe  estar pendiente de lo que ocurra  dentro  del  proceso,  especialmente  de  las  actuaciones que en su sentir sean  importantes  para el procesado, se pueden citar, como actos procesales a través  de   los  cuales  se  ejerce  el  derecho  de  contradicción,  la  solicitud  e  intervención  en  la práctica de pruebas, la crítica del medio en sí mismo y  con  respecto  al  resto  del  material  probatorio, el ejercicio del derecho de  impugnación, las alegaciones y los actos de control.   

En consecuencia, el derecho de contradicción  no  está reducido al contra interrogatorio de los testigos, como lo entiende el  censor   en  este  caso,  son  múltiples  las  opciones  con  las  contó  para  controvertir  las  pruebas,  como  quedó  ya dicho, de tal forma que el núcleo  esencial  de  dicha garantía en este caso quedó satisfecho, según el registro  procesal  que  se  ha consignado, con el conocimiento del contenido del proceso,  obtenido  con las notificaciones personales de las providencias y las copias del  expediente,   el   ejercicio   de   la   crítica  probatoria  en  los  alegatos  precalificatorios,  en  la  audiencia pública y en la sustentación del recurso  de  apelación,  haciendo  conocer  al  funcionario  judicial  las  particulares  valoraciones de la prueba.   

                                       La  contradicción  a  los  testimonios  rendidos  por  los  miembros  de la familia  ARANGO,  hay que examinarla en este asunto, conforme a la actitud asumida por la  defensa,  pues  enterada  de  las  versiones  suministradas por ellos y habiendo  asistido  el  apoderado  a  la  práctica de los testimonios rendidos por JULIAN  AUGUSTO  RESTREPO  VARGAS  y MARÍA TERESA MUÑOZ NARANJO, omitió interrogarlos  en  relación con los datos suministrados por ROSA MARÍA y LUIS EDUARDO ARANGO,  dejando  a  cargo  del  instructor  la  carga  probatoria  en  ese  aspecto.  El  profesional  del  derecho  indagó  sobre  otros  aspectos  relacionados  con la  conducta  y  vida  particular de los testigos ARANGO, plasmando así el interés  de  censurar  la  prueba  no  a través de un interrogatorio sobre su contenido,  sino  en  cuestionar su credibilidad con base en su conducta personal y forma de  vida  adjudicándoles  un supuesto interés en perjudicar a los inculpados, como  lo  corrobora  la  hipótesis con la que se reclama la versión de JAMES MARQUEZ  MADRID.   

3.1.3.  El  cargo  resulta  incompleto  en  su  formulación,  pues  el  recurrente  no  indicó la  efectividad  del  contra  interrogatorio  que  reclama  en  casación, lo que de  haberse  hecho  le  hubiese  permitido  a la Sala tener elementos de juicio para  apreciar  su trascendencia en la actividad procesal. Pero el simple enunciado de  su  carencia  en  la  demanda  no  permite  esa  evaluación  y  no demostrar la  trascendencia  del  defecto conduce el cargo al fracaso tanto por la precariedad  de su formulación, como por la inexactitud del mismo.   

                                                 3.1.4.   En   cuanto   al   derecho   de  contradicción  y su desconocimiento por no haber fijado fecha y hora ni haberse  enterado  de  la  práctica  de  las pruebas al defensor, debe advertirse que la  diligencia  de quien atiende la defensa técnica no depende necesariamente de la  actividad  de  la  secretaría  de los respectivos despachos judiciales. Para un  reclamo   similar  la  Sala  en  providencia  del  21  de  febrero de 2000,  manifestó:     “Dicho    principio    –   el  de  contradicción  -no  se  contrae a que el funcionario  judicial  deba  señalar con anticipación la fecha y hora en que va a practicar  las  diligencias,  ni  de  estar enterando al defensor de cuanta diligencia va a  realizar.     ”     1   

                                                3.1.5.   Es   evidente  que  la  defensa  técnica  en  este  caso,  tanto  conoció  el  contenido  de  las declaraciones  referidas,  que  pudo  criticarlas,  no  sólo  aludiendo a él sino también en  relación  con  el  resto  de  los  elementos  de convicción y tuvo sin duda la  oportunidad  para  demeritarlas  a  través del interrogatorio efectuado a otros  declarantes,  como en las impugnaciones interpuestas contra las providencias que  consideraron  y  valoraron tales  testimonios incriminatorios. No se admite  entonces  que  en  la  demanda alegue el impedimento para haber ejercido el  derecho de contradicción en relación con los citados testimonios.   

                                               3.1.6.  Afirmó  el  impugnante  que  los  testimonios  rendidos  por  ROSA  MARÍA  ARANGO y LUIS EDUARDO ARANGO no fueron  controvertidos  “por  la  falta  de  defensa técnica de los apoderados que me  antecedieron”,  aseveración  que el censor dejó enunciada en esos términos,  sin  asumir  ni  el  desarrollo  ni  la demostración de este cargo atribuido al  juzgador,  de  haber  proferido la sentencia de segunda instancia no obstante la  existencia de tal error de garantía.   

                                    3.2.  Principio    de    investigación    integral.                                                            

                                       El  desconocimiento  al principio de investigación integral se hace consistir en la  demanda  en el hecho de haberse denegado la declaración de JAMES MARQUEZ MADRID  solicitada  por la defensa para que fuera recibida en la audiencia pública, por  cuanto  que  ROSA MARÍA ARANGO informó al testigo que había gastado un dinero  de  CARLOS WILLIAN TABARES y  NOHORA  ELENA  RESTREPO  y con ellos en la cárcel ya no tendrían problema, con  lo  cual  los  testigos  de cargo perdían la capacidad probatoria reconocida en  los fallos de instancia.   

                             En el traslado  del  artículo  446  del C.P.P. la apoderada de CARLOS  WILLIAM  TABARES y NOHORA ELENA RESTREPO pidió llamar  a  declarar a JAMES MARQUEZ MADRID respecto a lo que le “conste sobre el hecho  que  se  investiga”  (fl.  102  y  103,  cd.2).  El  Juzgado Décimo Penal del  Circuito  de  Bogotá  mediante  auto  del  19  de septiembre de 1997 denegó la  prueba  por  no  aparecer mencionado en el expediente como testigo y además por  no haberse indicado lo que se proponía demostrar.   

                            La  autoridad  judicial  no  está  obligada a recopilar las pruebas  impertinentes,  que  lo  son,  para  los  efectos del reproche examinado, o bien  aquellas  respecto de las cuales no se específica el objeto sobre el cual ellas  versarán   ora  las  que   ofrecen  elementos  de  juicio  suficientemente  conocidos en el expediente a través de otros medios.   

                              El demandante  tiene  el  deber  de demostrar que el error alegado trasciende a la sentencia de  segunda  instancia y en este caso, le correspondía comprobar que la denegación  del  testimonio  fue una decisión, tan  arbitraria e injusta del juzgador,  que  privó  al  procesado  de  un  medio  de  prueba cuyo contenido imponía la  modificación  del  fallo  en  un  sentido  favorable  al  procesado,  deber que  obviamente no cumplió.   

                              El recurrente  no  demostró  la pertinencia de la prueba cuya omisión constituye, según él,  un  desacierto  del  Tribunal  y  es incuestionable que en sede de casación una  equivocación  del  juzgador  no  puede acreditarse con simples especulaciones y  menos  asignándole  un  conocimiento  que  en  las  instancias  no fue siquiera  sugerido.  El alcance de la prueba para determinar su pertinencia debe derivarse  de  manera  seria y razonada de lo registrado en el sumario y la causa, en otros  términos,  el  objeto  del  conocimiento  que pueda suministrar la declaración  denegada  y  con  base  en  la cual se estructura el cargo, debe corresponder al  mismo  que discute a lo largo de la función verificadora y  probatoria del  proceso  porque,  o  bien  surge  de las demás pruebas aportadas o la solicitud  argumentada  del sujeto procesal, por consiguiente, su indicación y pertinencia  no  puede relegarse a la demanda de casación, como ocurre en este caso, pues el  recurso  extraordinario  no  es  una instancia adicional ni un instrumento legal  para   revivir   debates   superados   ante   el   a  quo y el ad quem.   

                                El actor no  confrontó  la prueba que echa de menos con la efectivamente recaudada ni con la  decisión  impugnada,  omisión  que  consulta  su  interés particular, pues de  haberse  asumido  el  desarrollo del cargo como lo exige la técnica del recuso,  se  habría   llegado  a  la  misma conclusión a la que arribó el Juzgado  Décimo  Penal del Circuito en la providencia de fecha  19 de septiembre de  1997,    antes    citada,   esto   es,   que   dicha   prueba   era   totalmente  impertinente.   

                             Si  se quisiera ahondar en el tema sobre  el  cual  debía  declarar  JAMES  MARQUEZ  MADRID, habría de agregarse que tal  testimonio  resultaría del todo intrascendente, por no aportar nada diferente a  lo  ya  conocido  en  el  proceso. A este respecto, resulta oportuno invocar las  razones   expresadas  en  el fallo de primera instancia en relación con el  argumento  de  que ROSA MARÍA se había apropiado de dineros de los procesados:  “por más que se critique la validez del testimonio  de  Rosa  María  Arango y de su hijo Luis Eduardo, especialmente so pretexto de  que  es  una  señora  chismosa,  mitómana, que ha mentido para quedarse con el  dinero  que  le dieron a guardar y que era producto del hurto, que sostiene unas  relaciones  pésimas  con  su  hijo, quien es alcohólico y drogadicto, de todas  formas,  la  validez  de  sus  atestaciones  subsiste incólume”. Criterio  que por  principio  de  unidad  jurídica  fue  acogido  por el fallo de segundo grado al  confirmarlo integralmente.   

                             El demandante,  amparado  en  la  tesis  de  la  vulneración  del  principio  de investigación  integral,  finalmente  lo  que  pone  de presente es su propósito de reabrir el  debate  propio de las instancias y ajeno al recurso extraordinario de casación,  conclusión  que  se  fortalece  más  con  la  intrascendencia  de la prueba en  relación  con  las  garantías  fundamentales  o  con  la  orientación  de  la  decisión  y  el  hecho  de  no  haber  obedecido  la  omisión probatoria a una  actuación  arbitraria o meramente de obstáculo por los funcionarios judiciales  para  el  ejercicio del derecho de defensa del procesado, le permiten  a la  Sala desestimar el cargo.   

                              Estas  consideraciones  responden  los  planteamientos  que  presentó  la Procuraduría 66 Judicial II Delegada ante el  Tribunal   de   Cali  en  el  escrito  presentado  en  el  traslado  de  los  no  recurrentes.   

                             Esta decisión  queda   en   firme   en   la  fecha  de  su  firma  y  contra  ella  no  procede  recurso.   

              El  ajuste  punitivo que pudiere  derivarse  de la aplicación por favorabilidad de los preceptos de la ley 599 de  2000,  debe ser considerado por el correspondiente Juez de Ejecución de Penas y  Medidas de Seguridad (artículo 79-7 L. 600 de 2000).   

                                     En  mérito  de  lo expuesto la Corte Suprema de  Justicia,  en  Sala  de  Casación Penal, administrando Justicia en nombre de la  República y por autoridad de la Ley,   

                                                        RESUELVE   

                                               NO   CASAR  la  sentencia  impugnada,  de  fecha, origen y contenido consignados en esta providencia.   

                                 Cópiese,  comuníquese, cúmplase y devuélvase.   

.  

  YESID    RAMÍREZ  BASTIDAS   

  FERNANDO  E.  ARBOLEDA  RIPOLL                           HERMAN    GALÁN  CASTELLANOS              

  CARLOS   A.  GÁLVEZ  ARGOTE                                               JORGE  ANÍBAL GÓMEZ GALLEGO                                                                                    Comisión de servicio   

  EDGAR    LOMBANA  TRUJILLO                                                      ALVARO  O.  PÉREZ   PINZÓN                                           

  MARINA   PULIDO   DE  BARON                                            JORGE  L.  QUINTERO  MILANÉS   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1  C.S.J., Sen. Cas. Mg. Pon. Doctor  Carlos Mejía Escobar.     

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