14354(07-12-01)

2001

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     No  14354   

          CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

          SALA DE CASACIÓN PENAL   

          Magistrado Ponente   

               Dr.    JORGE   E.   CÓRDOBA  POVEDA   

          Aprobado acta N°  192   

Bogotá. D. C., siete (7) de diciembre de dos  mil uno (2001).   

         V I S T O S   

Se  pronuncia  la  Corte  respecto  de  la  prescripción  de  la  acción  penal de la actuación que se adelanta contra el  doctor   ÁLVARO   PÍO  HOYOS  ORDOÑEZ.   

                                                                  H E C H O S   

Se    sintetizan    de    la   siguiente  manera:   

El  extinto  Juzgado  34  de  Instrucción  Criminal  del Cauca había decretado la detención preventiva de Eduardo Antonio  Alegría  Medina,  luego  de declararlo persona ausente, el 23 de abril de 1991,  en  el  proceso penal que se adelantaba en su contra por los delitos de peculado  y  falsedad  en  documentos,  por la apropiación de $1.139.580, producto de las  ventas  a  granel,  correspondientes  al  día  17  de  septiembre  de 1990 y de  $775.535,  por  concepto  del  porte  de  cheques  de  otras  plazas,  cuando se  desempeñaba  como  ayudante  de  cajas  y  ventas  de la Industria Licorera del  Cauca.   

En el año de 1992, el proceso se asignó a  la  Fiscalía  Once  Seccional de la población de El Bordó-Patía, a cargo del  doctor  ÁLVARO PÍO HOYOS  ORDOÑEZ,  quien luego de oírlo en indagatoria, ante  la  presentación voluntaria de aquél el 16 de octubre de 1992, resolvió en la  misma  fecha la solicitud de libertad provisional presentada por su apoderada, a  la  que anexó constancia de devolución a la Licorera de Popayán de la suma de  $1.132.380,  considerando  que  se  había reintegrado lo apropiado y, por ende,  satisfecho  el  cumplimiento  de los requisitos señalados en el numeral 8º del  artículo 415 del Código de Procedimiento Penal, entonces vigente.   

                                                                  A N T E C E D E N T E S   

1.-   Por  estos  hechos  se adelantó  proceso   penal   contra  el  doctor  ÁLVARO  PÍO  HOYOS ORDOÑEZ, por el delito  de prevaricato por acción.   

El  10  de  noviembre  de 1995, la Fiscalía  profirió  resolución  de  acusación  contra  el  procesado,  por el delito de  prevaricato  por  acción  de  que  trataba  el artículo 149 del Decreto 100 de  1980,  que  contemplaba  una  pena  entre uno (1) a cinco (5) años de prisión,  determinación  que  cobró ejecutoria el 6 de diciembre siguiente, como aparece  al folio 527 del cuaderno principal.   

2.-   En  la  fase  de  juzgamiento, el  Tribunal  Superior  de  Popayán,  en  decisión  del  13  de  febrero  de 1998,  descorridos  los  trámites  y traslados de rigor, condenó al acusado a la pena  de  un (1) año de prisión, al encontrarlo responsable del delito por el que se  le  acusó  y a la accesoria de interdicción de derechos y funciones públicas,  otorgándole el subrogado de la condena de ejecución condicional.   

Contra  esta  determinación  se  interpuso  recurso  de  apelación,  el  cual  se  encuentra  para  su  estudio  ante  esta  Colegiatura.   

                                   

LA     CORTE  CONSIDERA   

El  nuevo  ordenamiento  penal  (Ley 599 de  2000)  introdujo un cambio sustancial en cuanto a la manera de calcular el lapso  de  prescripción  de  la  acción  penal  en la etapa de juzgamiento, cuando se  trata  de  delitos  cometidos  dentro  del  país,  por  un servidor público en  ejercicio  de  sus  funciones, de su cargo o con ocasión de ellos, según lo ha  considerado     mayoritariamente     la     Sala.1   

En  efecto, la interpretación sistemática  de  los  artículos 80, 82 y 84 del Código Penal derogado (Decreto 100 de 1980)  y   83   y   86  del  vigente  (Ley  599  de  2000),  llevan  a  las  siguientes  conclusiones:    

1. En ambos, el aumento de la tercera parte  se   aplica   de   manera   autónoma   tanto   en   el   sumario   como  en  el  juicio.   

2.  En  los  dos,  interrumpido el término  prescriptivo  de  la  acción  penal,  con  la  ejecutoria  de la resolución de  acusación  o  su  equivalente, éste comenzará a correr de nuevo por un tiempo  igual  a  la  mitad  del máximo señalado en la ley (artículos 80 del C. Penal  derogado y 86 del actual).   

3. En ambos estatutos el lapso prescriptivo  no   puede   ser   inferior   a   cinco   (5)   años   (artículos   80  y  83,  respectivamente).   

4.  En el Decreto 100 de 1980 para calcular  el  término de prescripción en la etapa de juzgamiento primero se dividía por  dos  el  máximo  de la pena privativa de la libertad previsto en la ley y luego  se  aumentaba  la  tercera  parte,  lo  que significaba que si, por ejemplo, ese  máximo  era  de  ocho  años,  se dividía por dos, lo que daba cuatro. Como el  resultado  era  inferior a cinco (5) años, menor al exigido en la ley, entonces  se  aumentaba  a  ese  guarismo,  esto  es, a cinco (5) años, y a éstos se les  incrementaba  la  tercera  parte,  lo  que  daba  seis  (6)  años  y  ocho  (8)  meses.   

Este  método  de contabilización traía  como  consecuencia  que  cuando se trataba de delitos cometidos dentro del país  por  servidores  públicos  en  ejercicio  de  sus funciones o de su cargo o con  ocasión  de  ellos, el lapso de prescripción de la acción penal en el juicio,  nunca podía ser inferior a seis (6) y ocho (8) meses.   

En el nuevo Código Penal (Ley 599 de 2000),  al  tenor  de  los  incisos  1°  y  5°  del  artículo  83, al máximo de pena  privativa  de  la  libertad  previsto  en  la ley, primero se le suma la tercera  parte y luego sí se divide por dos.   

En  el  ejemplo, partiendo de un máximo de  ocho  años  (96  meses),  se aumentará una tercera parte, lo que nos dará 128  meses  que  al  dividirse por dos, dará un guarismo de 64 meses, esto es, cinco  (5) años y cuatro (4) meses.   

Como se observa, este segundo procedimiento  de   cálculo   es   más   favorable  al  procesado,  por  lo  que  se  deberá  aplicar.   

En  el  caso  que  ocupa la atención de la  Sala,  si consideramos que la resolución de acusación quedó ejecutoriada el 6  de  diciembre 1995 y que el máximo de pena fijado para el delito de prevaricato  por  el  artículo  149  del  Decreto  100  de  1980  era  de  cinco  (5) años,  concluiremos  que  la  acción  penal se ha extinguido por prescripción, por lo  que  se  impone la declaratoria de tal fenómeno procesal y, en consecuencia, se  dispondrá  la  cesación  de  todo procedimiento en relación con el punible de  prevaricato por acción.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACION PENAL,   

         R E S U E L V E   

1.-     DECLARAR    que  la  acción  penal por el delito de prevaricato por acción a  que  se  contrae este expediente y en el que aparece como procesado ALVARO   PIO   HOYOS   ORDOÑEZ,   se  encuentra prescrita.   

2.-   En  consecuencia, se dispone la  cesación de la actuación procesal.   

Notifíquese,  cúmplase  y devuélvase al  Tribunal de Origen.   

CARLOS EDUARDO MEJÍA ESCOBAR  

No hay firma  

FERNANDO   ARBOLEDA   RIPOLL                                        JORGE E. CÓRDOBA POVEDA   

HERMAN   GALÁN  CASTELLANOS                                        CARLOS AUGUSTO GALVEZ ARGOTE   

Salvamento de voto  

JORGE  ANIBAL  GÓMEZ  GALLEGO                               EDGAR      LOMBANA  TRUJILLO           

ALVARO  ORLANDO PÉREZ PINZÓN                               NILSON     PINILLA  PINILLA                       

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

Secretaria     

1 Ver  Cas.  15077 de octubre 17 de 2001, M.P. Dr. Edgar Lombana Trujillo y auto del 26  de  noviembre  de  2001,  segunda  instancia   N° 18222, M.P. Drs. Álvaro  Orlando Pérez P y Nilson Pinilla P.     

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