9614 (10-03-95)

1995

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No. 9614  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado Ponente Doctor  

Jorge Enrique Valencia M.  

Aprobado Acta No.34  

Santa Fe de Bogotá, D.C., marzo diez (10) de  mil novecientos noventa y cinco (1995)   

VISTOS  

          Decide  la  Sala  sobre   la   petición   de  nulidad  del  auto  que  declaró  ajustada  a  las  prescripciones  legales  la  demanda de casación presentada por la apoderada de  la Parte Civil.   

HECHOS  

          El  seis (6) de abril de mil novecientos noventa y cuatro (1994) fue  elaborada  la  escritura  pública  404  por  parte  del Notario del Circuito de  Cáqueza  (Cundinamarca),  con el fin de vender a José  Manuel  Huérfano  Guavita  siete bienes raíces de su  propiedad,  indicándose  en  el  documento  que  el  notario debió acudir a la  residencia  de  Castellanos a  recogerle  la  firma  pues  se  encontraba  enfermo.  No obstante, aquel día se  hallaba  detenido  en  la  cárcel  del  municipio  de  Chipaque  como  presunto  responsable  de  los  delitos  de  homicidio  y  lesiones  personales,  luego de  dictarse   medida  de  aseguramiento  de  detención  preventiva,  maniobra  que  realizó  con  el  fin  de  impedir  el  embargo  de  sus  bienes  por parte del  funcionario  que  conocía  de la investigación, contraviniendo lo ordenado por  el   artículo   51   del  Código  de  Procedimiento  Penal  que  prohibía  la  enajenación  de  bienes  dentro de los tres meses siguientes a la comisión del  delito,  a  menos  que  estuviere  garantizada  la indemnización de perjuicios.   

LA PETICION  

          Recuerda  la  Delegada que el artículo 221 del C. de P.P. establece  que  la  interposición  del  recurso  de  casación cuando busca únicamente la  indemnización  de  perjuicios  debe  tener en cuenta la cuantía para recurrir,  independientemente  de  la  punibilidad  de  los  delitos,  la  cual,  para  mil  novecientos  noventa  y  cuatro (1994), es de veintisiete millones cuatrocientos  cuarenta  mil  pesos  ($27.400.000.oo),  conforme con lo dispuesto en el Decreto  522 de 1988, arts. 2o. y 3o.   

          No  obstante,  y  de  acuerdo  con  la  demanda  de Parte Civil, las  pretensiones  alcanzan  tan  solo  la suma de diez millones quinientos mil pesos  ($10.500.000.oo)  por  concepto de daño emergente y lucro cesante, a las que se  agrega  la  de nueve millones seiscientos sesenta y cinco mil trescientos veinte  pesos  ($9.665.320.oo),  por  concepto  de perjuicios morales que da un total de  veinte   millones   ciento   sesenta   y  cinco  mil  trescientos  veinte  pesos  ($20.165.320.oo),  suma inferior a la cuantía reseñada.   

          Dado  que  en  el  escrito  de  casación no se hizo alusión alguna  sobre  el  particular  que pudiese pensar en un cambio en las expectativas de la  Parte      Civil,     solicita     la     Delegada     a     la     Sala  decretar  la  nulidad  del  auto que  declaró ajustada a las exigencias legales la demanda en cuestión.   

LA CORTE  

1.            La demandante fundamenta su libelo en dos  cargos:  el primero, casar la sentencia para que se obligue al procesado a pagar  los  perjuicios  causados con la infracción; el segundo, declarar sin efecto el  fallo  en  lo referente al levantamiento del embargo decretado sobre los predios  de  propiedad  del  encartado,  a  fin  de  no  hacer nugatoria la acción civil  incoada  con  fundamento  en  la  condena  del  procesado a pagar los perjuicios  causados  con  el  punible  de homicidio y lesiones personales, según decisión  del Juzgado 2o. Penal del Circuito de Cáqueza.   

2.            Es  cierto, como lo asevera la Delegada,  que  los perjuicios estimados por la parte civil apenas si alcanzan algo más de  veinte  millones  de  pesos,  habida  cuenta de los diez millones quinientos mil  pesos  ($10.500.000.oo)  por  perjuicios materiales y nueve millones seiscientos  sesenta  y  cinco  mil  trescientos  veinte pesos ($9.665.320.oo) por perjuicios  morales  que  estimara en la respectiva demanda, suma inferior a los veintisiete  millones  cuatrocientos cuarenta mil pesos ($27.440.000.oo), exigidos por la ley  para   recurrir   en   casación   en  el  momento  actual,  cuando  se  persiga  exclusivamente la indemnización de perjuicios.   

          No  obstante,  desde  antaño  la Sala ha advertido que la sentencia  absolutoria  afecta  el  derecho  de  la  parte  civil  en  grado  sumo  pues le  imposibilita  el  recibir  su  pretensión  fundamental: el resarcimiento de los  presuntos  perjuicios  causados con el punible (Cfr. sentencias de febrero   25    de  1986  M.P.  Carreño  Luengas  y  7  de  mayo de 1990, M. P.  Mantilla   Nougés).   Por  ello,  en  presencia  de  un  fallo  de  estas   características  adquiere  pleno  derecho  a impugnarlo en casación, siempre y  cuando,  se  cumplan  los demás requisitos exigidos en la ley. En este orden de  cosas,  es  obvio  que  en  desarrollo de este derecho puede atacar la sentencia  desde  diferentes puntos de vista, a propia voluntad, incluidos en ellos el tema  atinente  a  los  perjuicios.  Por  consiguiente, en tales circunstancias, no es  indispensable  que  la  cuantía  de  estos sea igual o diferente a la señalada  para  la  casación  civil.  Unicamente  debe  seguir  los  lineamientos  de las  diferentes  causales  previstas  para  la  casación  penal en orden a que pueda  acceder al estudio de fondo consiguiente.   

3.            Vistas  así  las  cosas, y reiterada la  posición  de la Sala sobre el  particular,  se  dispone remitir nuevamente la actuación a la Delegada para que  emita su concepto de rigor.   

         

En  mérito  de  lo expuesto, la Sala  de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

          No   decretar   la  nulidad  solicitada  por  el  señor  Procurador  Delegado,  con  fundamento  en  las razones expuestas en la parte motiva de esta  providencia.  En  consecuencia,  se  ordena  la  remisión  del  expediente a su  Despacho para que profiera su concepto de rigor.   

Notifíquese y cúmplase  

NILSON   PINILLA   PINILLA                              RICARDO CALVETE RANGEL   

GUILLERMO DUQUE RUIZ                                       CARLOS E. MEJIA ESCOBAR   

DIDIMO PAEZ VELANDIA                                       EDGAR SAAVEDRA ROJAS   

JUAN   MANUEL  TORRES  FRESNEDA          JORGE ENRIQUE  VALENCIA M.   

CARLOS A. GORDILLO LOMBANA  

Secretario  

     

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