15886i

1999

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No. 15886  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

                            Magistrado Ponente:   

                                DR.     JORGE     ANIBAL     GOMEZ  GALLEGO   

                            Aprobado Acta Nro: 97   

          Santafé  de Bogotá D.C., primero (1°) de julio de mil novecientos  noventa y nueve (1999).   

VISTOS  

            Conforme  con  lo  previsto  en  el  artículo 68-5 del Código de  Procedimiento  Penal,  se  pronuncia  la Sala acerca de la colisión negativa de  competencia  surgida  entre  el  Juzgado  Promiscuo  del  Circuito  de Saravena,  Arauca,  y  un  Juzgado  Regional  con  sede  en Cúcuta, Norte de Santander, en  razón  a  que  ambos  despachos  judiciales rehusan conocer del proceso que por  porte   ilegal   de   arma   de   fuego  se  sigue  en  contra  de  PARMENIO      BLANCO     SIMOENS.    

ANTECEDENTES  

          1.-  A  eso  de  las  10: 45 de la noche, aproximadamente, del 12 de  agosto  de  1994, fueron heridos con proyectil de arma de fuego en el perímetro  urbano  del  Municipio  de  Tame,  Arauca,  el  menor Samuel Nieto Guillén y el  soldado  José  Gregorio Trujillo Moreno. El autor de los disparos fue capturado  poco  después  por efectivos militares, a quien se identificó como  PARMENIO  BLANCO  SIMOENS y en cuyo poder  se  halló  una pistola, marca Browing, calibre 9 milímetros, con el respectivo  pertrecho -proveedor con capacidad para 12 cartuchos-.   

          2.-  La Fiscalía Regional de Cúcuta luego de vincular al capturado  mediante  indagatoria,  le  resolvió  su  situación  jurídica  con  medida de  aseguramiento  de  detención  preventiva  como  presunto  autor  de la conducta  punible  de  porte  ilegal  de  arma  de  fuego  de uso privativo de las Fuerzas  Armadas,  decisión  que  por resolución posterior fue adicionada en el sentido  de  imputarle  también  al supuesto infractor los hechos ilícitos de tentativa  de  homicidio  y  rebelión, pues, al mentado sujeto se le señaló por parte de  sus  captores  como  integrante  de  una  célula  subversiva  del  Ejército de  Liberación Nacional -E.L.N.-.   

          Clausurada   la   investigación,   el   sumario  se  calificó  con  resolución  de acusación por el concurso delictual atentatorio de la vida y el  régimen  institucional  atrás  relacionado,  desestimándose  el atinente a la  seguridad  pública por considerar el instructor dicha conducta como ingrediente  normativo del tipo penal de rebelión.    

          El  Juez  Regional  que  conoció  del  proceso  profirió sentencia  condenatoria  contra  el  acusado,  sancionándolo  con  pena  privativa  de  la  libertad  de  20  años y seis meses de prisión a título de autor de homicidio  imperfecto  agravado,  en  tanto lo absolvió por el punible de rebelión.   Al  revisar por apelación la sentencia de primer grado, el Tribunal Nacional la  confirmó,  empero ordenó compulsar copias para ante la Fiscalía Delegada ante  los  Jueces  Penales  del  Circuito  de  Saravena,  a  fin  de  que impulsara la  investigación  pertinente  por  el  porte  ilegal  de  armas  en que pudo haber  incurrido el procesado.   

          3.-  Merced  a  las susodichas copias, fue el Fiscal 41 de la unidad  Delegada  para  ante  los  Jueces  Penales  del  Circuito  de  Tame,  Arauca, el  funcionario   investigador   que   por   competencia   territorial   asumió  la  correspondiente  instrucción  del  asunto -lugar de comisión de los hechos-, y  escuchado  en indagatoria el imputado, luego de resolver su situación jurídica  clausuró  la  investigación  acusándolo  por medio de la resolución del 5 de  octubre  de  1998  como presunto infractor del artículo 1° del Decreto 3664 de  1986,  adoptado  como  legislación  permanente mediante el Decreto 2266 de 1991  -porte ilegal de arma de fuego de defensa personal-.    

          3.1.-  No  obstante,  el  Juez  Promiscuo  del  Circuito  al que por  reparto  le  correspondió conocer del asunto, se negó a impartirle el trámite  de  rigor  a  la etapa de la causa alegando incompetencia funcional, como quiera  que,  por  sus  características,  dada  la experticia técnica rendida sobre el  arma  de  fuego  incautada  al  procesado  y  para  cuyo  porte  no  contaba con  autorización  legal,  en  su  sentir  era  de  uso  privativo  de  las  Fuerzas  Militares.   

          En  efecto,  aduce  el citado funcionario judicial que en el proceso  se   halla   establecido   que  el  instrumento  decomisado  es  “una    pistola    Browing   nueve   (9)   milímetros   (así    llamadas    comúnmente    estas   armas   calibre   (9.652  mm), Serie 48611, de fabricación checoslovaca, modelo  83;  del proveedor se determinó que tiene capacidad de  alojar  doce  (12)  cartuchos  o  municiones calibre 9  milímetros.”  -subrayas  fuera  del  texto-.    

          Una  tal  arma no puede ser tenida como de defensa personal, explica  el    Juez    Penal   del   Circuito,   por   no   reunir   la   “TOTALIDAD”   de  las  características  relacionadas  en  el literal a) del artículo 11 del Decreto 2535 de 1993, pues,  si  el  calibre  original de la pistola no es de 22 mm. -en tal caso se autoriza  una  capacidad  máxima  para  el  proveedor  de 10 cartuchos-, mal podía estar  constituida  la  munición para la misma por un número superior a 9 proyectiles  habida  cuenta de que el proveedor incautado al encartado estaba habilitado para  alojar  12 cartuchos.  Luego entonces, la pistola decomisada debe reputarse  como  de  uso  privativo  de  las  FF. AA., es la conclusión a la que arriba el  mentado   funcionario,   circunstancia   que   lo  inhibe  conocer  del  asunto;  consecuente   con   su  raciocinio,  remitió  las  diligencias  a  la  Justicia  Regional.   

          3.2.-  Del  estudio  sistemático  de  los  artículos  8° y 11 del  Decreto  2535 de 1993, son 4 las diversas situaciones en las que hay que reparar  para  saber  en  cada  caso  de  qué tipo de arma de fuego se trata, aduce a su  turno el Juez Regional, las cuales relaciona así:   

“a.- Si el arma  (pistola        o        revólver)       posee       calibre       superior  a 9.652 mm., indiscutiblemente  y  sin  necesidad de analizar otras características, se cataloga como de guerra  o de uso privativo de la fuerza pública;   

“b.- Si el arma  (pistola  o  revólver es de calibre igual  a  9.652  mm.,  y  reúne  la  totalidad  de las características  indicadas  en  el  artículo  11  ya  indicado,  se  considera  como  de defensa  personal;   

“c.- Si, por el  contrario,   el   arma   de   calibre  9.652  mm.  NO  REÚNE la totalidad de las características previstas  en  aquella norma, es considerada como de uso privativo de las fuerzas militares  y,   

“d.- Por último,  si  el  arma  de  que  se trata (pistola o revólver) es de calibre inferior  a  9.652  mm.,  corresponde  a  aquellas      consideradas     como     de     defensa     personal.”   

Con  base  en  la argumentación transcrita,  como  también  en  lo que la Sala tiene decantado acerca de la manera en que es  menester  interpretar  “la incongruencia”  que cabe advertir entre las dos normas citadas con antelación,  y  de  acuerdo  con  el  concepto  técnico originado en la inspección del arma  incautada,  el Juez Regional propuso colisión negativa de competencia aduciendo  que  por  poseer la pistola decomisada al presunto infractor un calibre .652 mm.  inferior  al  reseñado  en  el  literal a) del artículo 11 del Decreto 2535 de  1993,  el  artefacto  en cuestión ha de reputarse como de defensa personal, sin  importar  para  nada  la  capacidad  del  proveedor,  lo cual permite radicar la  competencia  para  juzgar  tal  conducta  en  el  Juez Promiscuo del Circuito de  Saravena,  conforme con lo estatuido en el artículo 72, literal c) del C. de P.  Penal.     

CONSIDERACIONES  

          En  diferentes  pronunciamientos,  la  Sala  ha  tratado el tema que  aquí  se  debate,  incluido el que el Juzgado Regional cita y que en aras de la  exactitud  corresponde  a  la providencia del 5 de mayo de 1994, cuyo Magistrado  Ponente  fue  el  Dr.  Guillermo Duque Ruiz;  aún en otros más recientes,  como  los del 22 de febrero de 1996, 11 de junio del mismo año, 27 de noviembre  de  1997  y 18 de noviembre de 1998, estos dos últimos con ponencia de quien en  este asunto cumple similar cometido.   

          Ciertamente,   retomando  el  argumento  del  señor  Juez  Regional  originado  en las determinaciones precedentemente relacionadas de la Corte, bien  puede       decirse       que      en      tratándose      de      pistolas        y       revólveres y conforme con la descripción  que  el Legislador extraordinario realiza en los artículos 8° y 11 del Decreto  2535 del 17 de diciembre de 1993, cabe la siguiente clasificación:   

1.- Se reputan armas de fuego de     defensa    personal    :   

1.1-   Las   de   calibre  igual  a  9.652  mm.,  siempre  y  cuando  reúnan   la  totalidad    de   las   características  especificadas en el artículo 11 de la mentada legislación.   

1.2- Aquellas cuyo calibre sea inferior  a los  9.652 mm. indicado.     

          2.-  Son armas de uso privativo :   

    

1. Las    que   poseen   calibre   superior  a 9.562 mm.   

2. Las que con  calibre  igual  a 9.652 mm,  no reúne la totalidad de las  características   señaladas   en  el  citado  artículo  11.        

          Pues  bien, teniéndose establecido mediante el concepto pericial de  Fls.  52  y  292  del  cuaderno  de  copias  N°  1 que el arma examinada es una  “pistola  Marca  Browing  (…)  calibre 9 mm. (…)  semia-automática  (…)”, razón le asiste al señor  Juez  Regional  en  declinar la competencia y rehusar conocer del asunto, habida  consideración  de  que  si el experto dictaminó para el aludido adminículo un  calibre  inferior a 9.652 mm.  y     funcionamiento    semiautomático,  entre  otras  características  -las  armas  automáticas  o  con  dispositivos  de  tipo  militar  se consideran de uso privativo (Arts. 8-d y 8-j  idem)-,  menester  se torna precisar que el arma de fuego de autos es de defensa  personal,  puesto  que  aquellas circunstancias acorde con la clasificación que  viene  de hacerse, “descarta la posibilidad de entrar  a  considerar  las exigencias adicionales derivadas del artículo 11 del Decreto  2535   de   1993,   como   la   capacidad   del   proveedor   o   longitud   del  cañón”,  como  lo expusiera la Sala en auto del 11  de junio de 1996.   

          En  providencia  del  27  de  noviembre  de 1997, a lo ya dicho esta  Corporación agregó:   

“Resta decir que,  a  pesar  de  la  indefinición  técnica  del  literal  a) del artículo 11, la  expresión    ‘Calibre  máximo   9.652   mm   (.38  pulgadas)’,  se  refiere  al  diámetro  del  proyectil  y no a la base de la  vainilla  o  a  la parte anterior de la recámara o a la medida sobre el cañón  del  arma, entre otros referentes, pues así se deriva de la naturaleza misma de  las  cosas,  dado  que  finalmente  es  el  calibre  del  plomo  lo que define y  complementa  sustancialmente  el  funcionamiento complejo del arma de fuego, sin  menospreciar  obviamente  el  papel  que  cumplen las demás partes y mecanismos  tanto       del       instrumento       como      del      cartucho.”   

   

          Por  manera que, vistas así las cosas, el conocimiento del presente  asunto  habrá  de  atribuírsele  al  señor  Juez  Promiscuo  del  Circuito de  Saravena,  Arauca,  de  conformidad con lo establecido en el artículo 72-1c del  Código   de   Procedimiento   Penal.    Huelgan   otras   consideraciones.   

En  mérito  a  lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  Sala  de Casación Penal,   

RESUELVE  

         ASIGNAR   el  conocimiento  de  este asunto al Señor Juez Promiscuo  del  Circuito de Saravena, Arauca, conforme con las motivaciones plasmadas en el  cuerpo  de  este  proveído,  funcionario  a quien se le remitirá el expediente  para lo de su cargo.   

          De   la   presente  decisión,  remítase  copia  al  Señor  Juez  Regional de Cúcuta, Norte de  Santander.   

         

CÓPIESE Y CÚMPLASE  

JORGE ANÍBAL GÓMEZ GALLEGO  

FERNANDO   ARBOLEDA   RIPOLL                             RICARDO  CALVETE RANGEL   

JORGE   E.  CÓRDOBA  POVEDA                                CARLOS A. GÁLVEZ ARGOTE   

EDGAR   LOMBANA   TRUJILLO                                  MARIO MANTILLA NOUGUES   

CARLOS   E.  MEJÍA  ESCOBAR                                NILSON PINILLA PINILLA   

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

Secretaria    

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