13786 (02-07-98)

1998

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No. 13786  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA    DE   CASACION   PENAL   

Magistrado Ponente  

Carlos E. Mejía Escobar  

Aprobado Acta No. 95  

                                                                                                       

Santa  Fe de Bogotá D.C. dos (2) de julio de  mil novecientos noventa y ocho (1998).   

V   I   S   T   O   S   

Decide la Sala lo que en derecho corresponda  respecto  de  la  solicitud  de  traducción  que  el  requerido en extradición  ANTONIO  BENESTANTE  anotó  al momento de la notificación del auto de abril 16  de 1998.   

A N T E C E D E N T E S  

El  señor  ANTONIO  BENESTANTE se encuentra  vinculado  al  trámite  de extradición que se inició por el requerimiento que  hace  la República Italiana para que responda en su territorio por la comisión  de algunas conductas punibles.   

Dentro  de  la  actuación adelantada por la  Sala,   el   requerido   en   extradición   nombró  un  abogado  para  que  lo  represente.   

El apoderado de ANTONIO BENESTANTE solicitó  la  práctica  de  algunas  pruebas,  sobre cuya procedencia decidió la Sala en  auto del 16 de abril de 1998, del que se notificó personalmente.   

El mismo auto se le notificó al requerido en  extradición  quien  al  momento  de  la  diligencia anotó en el acta: “no me  notificó  de  esta  providencia  en  cuanto  desconozco  los  términos legales  presente   en  ella.   Pido  muy  comedidamente  se  sirvan  traducirla  al  italiano”, constancia que respaldó con su firma.   

C O N S I D E R A C I O N E S  

1.-           Dentro del Libro I, Título IV, Capítulo  I  del  Código de Procedimiento Penal, denominado “Actuación Procesal”, se  halla  el  artículo  157  en  el  que se establece que “las actuaciones deben  extenderse  por  escrito  y  en  idioma castellano; si  estuvieren    en    otro   idioma   o   la   persona   no   pudiere  expresarse  en  castellano,   se   hará   la   traducción   correspondiente  o  se           utilizará          un          interprete”.   

La norma legal es clara en señalar que solo  en  el  evento de que “la persona no pudiere expresarse en castellano (…) se  utilizará  un  interprete”,  regla  que además encuentra consonancia con los  literales   “  a  y  f”  del  Pacto  Internacional  de  Derechos  Civiles  y  Políticos,  adoptado por la Ley 74 de 1968 y con el literal “a” del numeral  2°  del  artículo  8°  de  la  Convención  Americana  Sobre Derechos Humanos  “Pacto  de San José de Costa Rica” incorporado al ordenamiento nacional por  la  Ley  16  de  1972 que se refieren al derecho que le asiste a toda persona en  una  actuación  judicial para “ser asistida gratuitamente por un intérprete,  si  no  comprende o no habla el idioma empleado en el  Tribunal”.   

Deviene  de  lo  anterior que el supuesto de  hecho  necesario  para  que  se  acuda  al  intérprete es que el procesado o la  persona  vinculada  a  la  actuación judicial no comprenda, no hable o no pueda  expresarse   en   idioma   castellano,  que  según  el  artículo  10°  de  la  Constitución  Política  es  el oficial de Colombia.  Aunque aparentemente  tautológico  el  supuesto de hecho, su presencia se explica en que el derecho a  un  intérprete  que  un procesado puede reclamar en las actuaciones judiciales,  no  deviene  de  la  condición  de  extranjero  sino  de  la  demostración del  desconocimiento  de  la  lengua  nacional  que  por  ello  lo  imposibilita para  expresarse  ante  el  Tribunal  o  comprender  lo  que  el  Juez o Magistrado le  expresa.   

2.-             Establecidas   las   sencillas   pero  necesarias  premisas  citadas  en  precedencia,  debe  estudiarse  la anotación  manuscrita del requerido en extradición ANTONIO BENESTANTE.   

Ab  initio  debe  descartarse  que el señor  BENESTANTE  se  encuentre  dentro  del  supuesto  de hecho atrás referido, pues  plena  prueba  de su capacidad para expresarse en idioma castellano es la propia  constancia  que  respalda con su firma (folio 165) en la que señala en perfecto  castellano,  sin  errores  de  ortografía  siquiera,   su  oposición a la  notificación,   la  solicitud  de  traducción  y  el  desconocimiento  de  los  términos legales de la decisión.   

El  expediente  tiene además otros ejemplos  del  manejo  del  idioma  castellano  por  parte  del  requerido en extradición  ANTONIO  BENESTANTE,  véanse los siguientes ejemplos: En el folio 118, anota en  castellano  y  con  el  respaldo  de su firma que en la fecha ha dado poder a un  abogado  y  en  el  folio  128 se notifica del auto que ordena correrle traslado  para que solicite pruebas.   

Agréguese  a  lo anterior que el informe de  captura   del   D.A.S.  enseña  que  se  encuentra  casado  con  una  ciudadana  colombiana,  que la petición de pruebas de su abogado incluía la demostración  de  que tiene un hijo colombiano y que el trámite de su cédula de extranjería  (folio  159)  informa  que ingresó al país desde 1980, para concluir una larga  relación  con  el  país,  que sumada al establecimiento de un núcleo familiar  nacional  son  indicativos  de su capacidad para comprender y ser comprendido en  el idioma nacional.   

Suficiente   lo  expuesto  para  negar  la  asignación de un traductor en este trámite de extradición.   

3.-           Ahora bien, el texto de la constancia que  ha  dejado  el  señor BENESTANTE permite aseverar que lo que desconoce no es el  idioma  nacional,  sino los términos legales en los que se expresa la decisión  que  adoptó la Sala, situación que no resuelve un interprete, cuya traducción  es  apenas  literal, sino su abogado, por lo cual la Sala ordenará enterarlo de  esta  decisión y lo requerirá para que en ejercicio de su función profesional  mantenga  a  su  procurado al tanto del contenido legal de las decisiones que se  profieren en esta actuación.   

4.-           La  notificación de las providencias es  la  manifestación del principio constitucional de publicidad de las actuaciones  que  integra  el derecho fundamental al debido proceso y no puede confundirse de  ninguna  manera  con  el  acta  de la notificación, pues mientras aquella es el  hecho, ésta es la prueba de ese hecho.   

La  notificación  personal  es  el acto por  medio  del  cual  el  Estado  a  través  de  un  servidor  público  que ejerce  jurisdicción  para  esa  específico  actuación, entera al sujeto procesal del  contenido de una decisión judicial.   

La  esencia  de  la  notificación  deviene  entonces  del  contenido de la información que se suministra al notificado, que  no  puede  hacerse  de otra manera que “leyendo íntegramente la providencia a  la  persona a quien se notifica, o permitiendo que ésta lo haga”, tal como lo  ordena  el artículo 189 del Código de Procedimiento Penal, y  enterada la  persona en tal forma está adecuadamente notificada.   

No   puede   entonces   afirmarse  que  la  notificación  no  ocurrió  porque  el  notificado  se  niegue a firmar el acta  correspondiente;  o porque la firme anotando que no se notifica, como lo hizo en  este  caso  el requerido en extradición, pues, a partir de allí el problema no  se  plantea sobre el acto de la notificación sino sobre la prueba de él y para  ello  la  ley,  específicamente  el Código de Procedimiento Civil en el inciso  2°  del  artículo  315  señala que “si el notificado no sabe, no puede o no  quiere  firmar,  el  notificador  expresará  esta  circunstancia en el acta; el  informe   del   notificador  se  considerará  rendido  bajo  juramento  que  se  entenderá prestado con la firma del acta”   

Además  el  inciso  siguiente  del  mismo  artículo   señala   que   “al   notificado   no   se   le  admitirán  otras  manifestaciones  que  la  de asentimiento a lo resuelto, la convalidación de lo  actuado,  el nombramiento prevenido en la providencia y la interposición de los  recursos de apelación o casación”   

La  norma citada se integra con el artículo  194  del Código de Procedimiento Penal en cuanto ordena que “la notificación  de  toda  providencia  a  una  persona  que  se halle privada de la libertad, se  realizará  en  el respectivo establecimiento, informando al sindicado sobre los  recursos  que  proceden  contra  ella  y  dejando  constancia en la dirección o  asesoría jurídica y en el expediente”   

Tiénese   entonces   que   el  notificado  BENESTANTE  no  se  negó  a  firmar la notificación, sino que lo hizo haciendo  anotaciones  que  deben  tenerse como no hechas, pues no están incluidas dentro  de  aquellas  que se permiten, por lo que el acta que aparece en el folio 165 en  cuanto   da   cuenta   de  la  realización  de  la  notificación  tiene  plena  validez.   

En consecuencia como no se le puede oponer al  acta  del  folio  165,  para  invalidarla  como  prueba  de la notificación, la  constancia  anotada  por  el  notificado  y  como  está  demostrado que ANTONIO  BENESTANTE  está  en  plena  capacidad  de  comprender el sentido literal de la  decisión  que se le informó, y que para el entendimiento de las expresiones de  contenido  legal  en el trámite de extradición tiene la asesoría del defensor  técnico  designado por él mismo, conclúyese entonces surtida la notificación  personal  al  requerido  en  extradición y en consecuencia la Secretaría de la  Sala continuará el trámite con arreglo a la ley.   

En  mérito de lo anteriormente expuesto, La  Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

R   E   S   U   E   L  V  E   

1°.-          Negar  la  asignación  de un interprete  para  que  asista  al  requerido  en  extradición  ANTONIO  BENESTANTE  en este  trámite.   

2°.-           Requiérase  al  apoderado  del  señor  BENESTANTE en la forma aludida en la parte motiva.   

3°.-           Declárase  legalmente  notificada  al  requerido  en  extradición  la  decisión  del  16  de  abril  de  1998. Por la  secretaría de la Sala continúese el trámite conforme a la ley.   

NOTIFIQUESE    Y   CUMPLASE           

JORGE ENRIQUE CORDOBA POVEDA  

FERNANDO           ARBOLEDA  RIPOLL                   RICARDO CALVETE  RANGEL                        

CARLOS        A.        GALVEZ  ARGOTE                      JORGE ANIBAL GOMEZ GALLEGO   

                   No                                                              No   

EDGAR            LOMBANA  TRUJILLO                        CARLOS                                  E.                                 MEJIA  ESCOBAR                         

DIDIMO            PAEZ  VELANDIA                                NILSON PINILLA  PINILLA   

                                  PATRICIA SALAZAR CUELLAR   

Secretaria    

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