13137 (30-09-97)

1997

Asistente Jurídico Inteligente

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    ACCION  DE  REVISION-Prueba  falsa/ ACCION DE  REVISION-Hecho delictivo   

Conforme  al  claro  tenor  literal  de  los  numerales  4°  y  5° del artículo 232 del Código de Procedimiento Penal, que  describen  las  causales  de  revisión  mencionadas por el accionante, se exige  para  que  la acción proceda, que con posterioridad a la sentencia impugnada se  demuestre,  mediante  decisión  en  firme,  que el fallo fue determinado por un  hecho  delictivo del juez o de un tercero, o que se fundamentó en prueba falsa,  también acreditada como tal por medio de fallo ejecutoriado.   

No  se requiere mayor análisis para apreciar  que  el  peticionario que se acoge a una cualquiera de las mencionadas causales,  queda  obligado  a  presentar  con  la  demanda  de  revisión prueba documental  inequívoca  de la decisión judicial en firme, demostrativa de la ocurrencia de  tales  eventos, pues sin acreditarse la existencia del hecho delictuoso del juez  o  de  un  tercero  determinante del fallo, o la falsedad de un medio probatorio  que  le  haya  servido de fundamento, resulta impertinente controvertir mediante  la  acción  de  revisión  la  fortaleza  de  la  res  iudicata.   

Dicha   exigencia   constituye  además  un  requisito  formal de la demanda de revisión, a las voces del artículo 234-4 de  la   mencionada  codificación  procesal  (“La  relación  de  las  pruebas  que  se aportan para demostrar los  hechos  básicos  de  la  petición”),  cuya  inobservancia conlleva al temprano  fracaso de la impugnación, de acuerdo al artículo 235 ibidem.   

PROCESO No. 13137  

          CORTE SUPREMA DE JUSTICIA   

          SALA DE CASACION PENAL   

                                                    Magistrado Ponente   

                                        MARIO  MANTILLA NOUGUES   

                                                    Aprobado Acta No.116   

Santafé de Bogotá D.C., septiembre treinta  (30) de mil novecientos noventa y siete (1997).   

          V I S T O S:   

Presentada demanda de revisión a nombre del  sentenciado   ORLANDO   BORDA   CASTAÑEDA,   es   del  caso  decidir  sobre  su  admisibilidad.   

          ANTECEDENTES   

1.-          El  Tribunal  Superior de Cundinamarca,  modificando  mediante sentencia de segundo grado de fecha agosto 16 de 1994, que  hizo  tránsito a cosa juzgada, la que había proferido el 10 de junio del mismo  año  el Juzgado Promiscuo Municipal del Circuito de Guaduas, condenó a ORLANDO  BORDA  CASTAÑEDA,  entre   otras  determinaciones,  a la pena principal de  veinticinco  años  de  prisión,  como  responsable  de  un delito de homicidio  simple.  Ahora  el  sentenciado,  por  conducto de apoderado especial, interpone  acción  de  revisión  con  fundamento  en  las  causales  cuarta  y quinta del  artículo 232 del Código de Procedimiento Penal.   

2.-          Del contexto de los fallos de instancia,  cuyas  copias  autenticadas  fueron  allegadas con la demanda, se infiere que en  las  primeras  horas  de  la  noche del 4 de julio de 1993, en el sitio conocido  como  La  Loma,  vereda  El Palmar, del municipio de Guaduas (Cundinamarca), fue  hallado  a  la  vera  del  camino  ERNESTO BELTRAN BELLO,  quien presentaba  múltiples  heridas  producidas  con  arma  corto-contundente  (machete), que le  ocasionaron  la  muerte cuando era trasladado a un centro asistencial; hecho del  cual se sindicó desde un comienzo a ORLANDO BORDA CASTAÑEDA.   

El Juzgado Promiscuo del Circuito de Guaduas  condenó  en  primera instancia al acusado a la pena principal de cuarenta años  de  prisión,  como autor de homicidio agravado por haber actuado con sevicia; a  la  sanción accesoria de interdicción de derechos y funciones públicas por un  lapso  de treinta años, y al pago en concreto de los perjuicios causados; fallo  apelado  por  la defensa y reformado por el Tribunal Superior de Cundinamarca en  el  sentido  de descartar la causal de agravación y rebajar las penas principal  y   accesoria   a   25   y   10  años  respectivamente,  confirmándolo  en  lo  demás.   

          CAUSALES INVOCADAS   

Acude  el  accionante  a  lo previsto en los  numerales  cuarto y quinto del artículo 232 del Código de Procedimiento Penal,  porque  a  su  juicio  los  testimonios  tenidos por los juzgadores como soporte  probatorio de la sentencia de condena:   

         “son  completamente  falsos,  faltaron a la verdad, carecen de toda  credibilidad,  por cuanto no fueron testigos de ojos y oídos en el lugar de los  acontecimientos,  en  el  momento  en  que  ocurrieron  los hechos. Es lógico y  apenas  natural  inferir  que no estuvieron en condiciones de ver a mi defendido  tomar  parte  en la comisión del delito investigado y por lo tanto, repito, son  testigos  falsos  y  menos  se  podría tener como cargo, los simples indicios o  rumores,  presunciones  simples, sin la prueba del cuerpo del delito, solamente,  porque  la  gente  dice; el art. 247 del C.P.P., consagra: Prueba para condenar:  no  se  podrá dictar sentencia condenatoria, sin que obre en el proceso, prueba  que   conduzca  a  la  certeza  del  hecho  punible  y  la  responsabilidad  del  sindicado”.   

Manifiesta  su  extrañeza  por  no  haberse  enviado  al  Instituto  de  Medicina  Legal,  para los respectivos análisis, la  camisa  ensangrentada  y el machete que según los testigos llevaba el sindicado  la  noche  de  autos, con lo cual no se estaría lamentando la existencia de una  condena basada en indicios ambiguos, rumores y presunciones.   

Nada  dice respecto a la eventual existencia  de  un  hecho  delictivo del juez o de un tercero, determinante de la condena ni  acompañó  con la demanda prueba documental alguna relacionada con las causales  de revisión invocadas.   

         CONSIDERACIONES DE LA CORTE   

Conforme  al  claro  tenor  literal  de  los  numerales     4�    y  5�  del  artículo 232 del  Código  de  Procedimiento  Penal,  que  describen  las  causales  de  revisión  mencionadas  por  el  accionante,  se exige para que la acción proceda, que con  posterioridad  a  la  sentencia  impugnada  se  demuestre, mediante decisión en  firme,  que  el  fallo  fue  determinado por un hecho delictivo del juez o de un  tercero,  o que se fundamentó en prueba falsa, también acreditada como tal por  medio de fallo ejecutoriado.   

No se requiere mayor análisis para apreciar  que  el  peticionario que se acoge a una cualquiera de las mencionadas causales,  queda  obligado  a  presentar  con  la  demanda  de  revisión prueba documental  inequívoca  de la decisión judicial en firme, demostrativa de la ocurrencia de  tales  eventos, pues sin acreditarse la existencia del hecho delictuoso del juez  o  de  un  tercero  determinante del fallo, o la falsedad de un medio probatorio  que  le  haya  servido de fundamento, resulta impertinente controvertir mediante  la  acción  de  revisión  la  fortaleza  de  la  res  iudicata.   

Dicha   exigencia  constituye  además  un  requisito  formal de la demanda de revisión, a las voces del artículo 234-4 de  la   mencionada  codificación  procesal  (“La  relación  de  las  pruebas  que  se  aportan para demostrar  los  hechos  básicos de la petición”), cuya inobservancia conlleva al temprano  fracaso de la impugnación, de acuerdo al artículo 235 ibidem.   

En  el  caso sometido a consideración de la  Sala,  resulta  palmar  que  el  actor  no  acompañó  a  la  demanda la prueba  demostrativa  de las causales de revisión aducidas, omisión que de suyo obliga  al rechazo del libelo impugnatorio.   

Más aún, ni siquiera intenta sustentar cual  pudo  ser el hecho punible del juez o del tercero, y su precaria fundamentación  respecto  de  la  tal  prueba  falsa se queda en un ensayo de crítica contra la  valoración  de  los  múltiples  testimonios  de quienes afirman haber visto al  procesado  al  atardecer  de autos en compañía del occiso en la tienda veredal  de  ROGELIO  BELTRAN  y, luego de haberse retirado ambos de allí, BELTRAN BELLO  poco  antes  que  BORDA  CASTAÑEDA,  algunos  observaron  a éste con la camisa  ensangrentada   e  intentando  explicaciones  comprometedoras,  testimonios  que  caprichosamente   califica   como   carentes  de   credibilidad,  falsos  e  inveraces,  como  si  la  acción de revisión constituyese una reavivación del  mismo   debate  probatorio  ya  culminado,  o  la  falsedad  surgiere  de  sólo  figurarla.   

Sobre   este   tema   ha   expresado   la  Corte:   

        “…no   es   suficiente   para   que   opere  por  esta  vía  el  desconocimiento  de  la  cosa juzgada, con la sola afirmación del demandante de  haberse  producido  el  fallo  con la utilización de una prueba falsa, sino que  efectivamente  se ha de demostrar que media declaración judicial respecto de la  falsedad  de  ese medio probatorio que además, tenía que ser determinante para  inclinar  el  sentido  del  fallo proferido” (providencia de fecha octubre 10 de  1996,  M.  P.  Juan  Manuel  Torres  Fresneda,  donde además son citadas las de  febrero  6/80,  M.  P.  Alfonso Reyes Echandía; septiembre 23/92, M. P. Dídimo  Páez   Velandia,   y  diciembre  15/95,  M.P.  Fernando  Arboleda  Ripoll,  que  corroboran lo expresado).   

Así  las  cosas,  la  demanda de revisión  presentada  a nombre del sentenciado ORLANDO BORDA CASTAÑEDA, es un escrito sin  sustento  y  notoriamente  inepto  a  los  fines  de  la  acción instaurada. En  consecuencia, se impone su rechazo.   

En  virtud de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia en Sala de Casación Penal,   

        RESUELVE   

NO  ADMITIR  la  demanda  de  revisión  presentada  por  el  apoderado  especial del sentenciado  ORLANDO BORDA CASTAÑEDA.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

        CARLOS AUGUSTO GALVEZ ARGOTE   

FERNANDO   ARBOLEDA   RIPOLL                                  RICARDO  CALVETE     RANGEL                              

JORGE   E.   CORDOBA   POVEDA                                        JORGE ANIBAL GOMEZ GALLEGO   

CARLOS  E. MEJIA ESCOBAR                       DIDIMO PAEZ VELANDIA   

MARIO    MANTILLA   NOUGUES                           JUAN MANUEL  TORRES FRESNEDA   

        PATRICIA SALAZAR CUELLAR   

        Secretaria   

   

    

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