12828 (30-09-97)

1997

Asistente Jurídico Inteligente

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    DEMANDA  DE  CASACION/  INCONGRUENCIA  DE  LA  SENTENCIA   

Se impone recordar que al ser la acusación el  supuesto  básico  y  principal  del  juicio, los cargos que con base en ella se  estructuran,  deben  corresponder  o  estar  en  consonancia  con  la  sentencia  condenatoria,  al  establecerse  entre  las  dos  decisiones una unidad lógica,  jurídica y conceptual inquebrantable.   

Sin   embargo,   esto  no  significa,  como  equivocadamente  lo  ha  entendido  el  actor,  que  entre  la  acusación  y la  sentencia  exista  un  nexo  tal  que  la  elevación  de  cargos conlleve   faltamente  a un fallo de condena y muchísimo menos que al proferirse sentencia  absolutoria,  sea  dable  predicar  por  este  hecho disonancia entre una y otra  decisión.   

En  consecuencia,  desatinado resulta exponer  como  fundamento  de  la  causal  segunda  de  casación, que a pesar de haberse  dictado  resolución  acusatoria  por  homicidio culposo, la sentencia absolvió  por  este  delito  al  procesado, en la medida en que dicho motivo para impugnar  extraordinariamente  los  fallos, obedece a una teleología y razones jurídicas  completamente diversas.   

PROCESO  No.  12828            

          CORTE SUPREMA DE JUSTICIA   

          SALA DE CASACION PENAL   

         Magistrado Ponente   

         Dr.: CARLOS AUGUSTO GALVEZ ARGOTE   

         Aprobado Acta No.116   

       Santafé   de  Bogotá,D.C.,  treinta  (30)  de  septiembre  de mil novecientos noventa y siete  (1.997).   

         VISTOS:   

     Contra la decisión  proferida  por  el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Barranquilla el 25  de  septiembre de 1.996, que confirmó la sentencia de primera instancia dictada  por  el  Juzgado  Cuarto  Penal del Circuito de la misma ciudad el 17 de mayo de  dicho  año,  por  medio  de  la  cual absolvió a JORGE ELIECER MEZA BLANCO del  delito  de homicidio culposo que le fuera imputado, el representante de la parte  civil  interpuso  oportunamente  el  recurso  extraordinario  de casación, cuya  demanda  sustentatoria  corresponde  a  la Corte examinar a fin de establecer si  cumple  con  los  requisitos  que  el artículo 225 del Código de Procedimiento  Penal exige para su admisibilidad.   

         HECHOS   

      Ocurrieron el día  27  de  mayo de 1.992 a eso de las nueve de la mañana a la altura de la carrera  15  con  calle 68 de la ciudad de Barranquilla, cuando el ciudadano Faver Alirio  Saldarriaga  Torres,  quien  se  desplazaba  asido  de  las manijas de la puerta  delantera  en  la  escalera  de  acceso  al  bus  de servicio público de placas  TQC-604  conducido  por JORGE ELIECER MEZA BLANCO, se golpeó contra un poste de  alumbrado  público  que  se  encontraba  enclavado  en el muro límite entre la  calzada  y  la  acera,  produciéndose  su  inmediato  deceso a consecuencia del  politraumatismo craneano que sufrió.   

         DEMANDA   

     El representante de  la parte civil propone dos cargos contra el fallo impugnado, así:   

        Primer cargo   

      Con sustento en la  causal  segunda  del art. 220 del C. de P.P., aduce el actor que la sentencia no  guarda  concordancia  con  los  cargos  que  se  formularon  en  la  resolución  acusatoria  al  procesado, suscitándose, dice, “flagrantes errores que acabaron  con  la extructura (sic) sustancial del proceso y propiciado (sic) la ruptura de  su  unidad jurídica y conceptual, basada en la relación de causalidad que debe  existir entre la acusación y la sentencia”.   

      Agrega  el censor,  que  no  obstante haberse elevado cargos contra JORGE ELIECER MEZA BLANCO por el  delito  de  homicidio  culposo,  de  conformidad  con  el art. 329 del C.P., “La  sentencia  es absolutamente absolutoria (sic) tanto de la materialidad criminosa  como de la eliminación de la responsabilidad económica”.   

         “El  Tribunal  no  encontró  establecido  -prosigue-, es decir, no  halló  fundamento probatorio para incriminarlo como autor directo, sabiendo que  ‘directo’,  es  lo que existe o se produce en línea recta, cualquiera que fuere  la  extensión  o duración de esta línea, y es distinto de indirecto, esto es,  de  lo  que  va  en  rodeos,  ondulantes y nada claro, permitiendo diversidad de  conjeturas.  Por lo tanto ‘autor directo’ no puede ser sino el inmediato, el que  obra  por  sí mismo, aplicando sus concepciones y su voluntad en busca de estas  u  otras  finalidades. Autor directo no es el que está en cualquier punto de la  línea   recta,   por   corto  y  dilatada  (sic)  que  aparezca,  por  que  eso  comprometería  inclusive  a  intermediarios  indiferentes,  sino  el realiza su  propio trabajo (sic)”.   

      Para  el actor, la  sentencia  absolutoria  afectó  “el orden al pasar de un estado de inculpación  al  de  exculpación”,  cuando  atribuyó  la muerte de Faver Alirio Saldarriaga  Torres  exclusivamente  a  su  propia  culpa, lo cual constituye una “antítesis  inconciliable”.   

        Culmina   el  casacionista, agregando:   

         “Si  el  fallo  es  absolutorio,  pugna  con  la relación de cargo  formulada  en  base a plenas pruebas (sic), contra Jorge Eliécer Meza Blanco y,  en  el,  no  se  apoya la sentencia para efecto de la unidad jurídica, que como  eje  sustentatorio  no  puede ser dislocado o modificado sin que ello conlleve a  que  se  derrumbe  la  extructura  degal  del  proceso (sic). La contrariedad es  insaneable  por  fuera  de  la  causal  segunda  de  casación, que se encuentra  plenamente probada”.   

         Segundo  cargo   

     Pese a entender que  el  primer  reproche  está demostrado, para el impugnante “conviene plantear la  causal  primera  pues el fallo recurrido violó directamente normas sustanciales  de derecho, como son los artículos 2-5-23-329 del C.P.”.   

      Sobre  esta  base,  sostiene  que  fue la incorrecta interpretación de las normas lo que condujo al  Tribunal  a  declarar  inocente al procesado, “en una falsa adecuación atípica  (sic)” que trajo como consecuancia el quebranto del art. 2 del C.P.   

      En  igual  forma,  añade,   la   sentencia   absolutoria  condujo  a  una  incorrecta  adecuación  normativa,  pues,  los  hechos  procesalmente  reconocidos  no coinciden con los  hechos condicionantes de la norma.   

     Culmina sosteniendo  el  quebranto  directo del art. 329 del C.P. por el sentenciador, “al establecer  una  relación  diferente  entre  el  caso  particular  concreto  jurídicamente  calificado   y   el  hecho  específico  legal.  Significa  esto  que  el  fallo  absolutorio  aplicó  indebidamente  disposiciones  para  cargos concretos en el  momento de resolver la situación definitiva del procesado”.   

     Solicita el censor a  la  Corte,  que  profiera  sentencia  condenatoria  en contra de MEZA BLANCO, al  haber  demostrado  la  incongruencia  existente  entre en fallo absolutorio y la  resolución  acusatoria  y  respecto  del  segundo reproche, sin hacer petición  concreta  alguna,  sostiene que “La incorrecta interpretación de los hechos del  punible,  condujo  al  quebranto  directo de normas sustanciales de derecho, que  fueron  indebidamente  aplicadas.  Eso  ocurrió con los artículos 2-5-23 y 329  del Código penal”.   

         CONSIDERACIONES:   

       1.  Dos cargos ha formulado el representante de la parte civil contra  la   sentencia  impugnada,  siendo  ostensible  en  ambos  casos  que  tanto  la  proposición  como  el desarrollo argumentativo no cumplen con los requisitos de  claridad  y precisión a que se contrae el art. 225 del C. de P.P., todo lo cual  permite desde ya anticipar la necesidad de su in límine rechazo.   

        2.  En  efecto, aduce en el primer  cargo  el  recurrente, la causal  segunda  del  art.  220  del C. de P.P. de conformidad con la cual el recurso de  casación  procede  “Cuando  la sentencia no esté en consonancia con los cargos  formulados en la resolución de acusación”.   

        3.  Frente  a  esta causal casacional se  impone  recordar  que  al  ser la acusación el supuesto básico y principal del  juicio,  los  cargos  que  con base en ella se estructuran, deben corresponder o  estar  en  consonancia  con la sentencia condenatoria, al establecerse entre las  dos     decisiones     una    unidad    lógica,    jurídica    y    conceptual  inquebrantable.   

       4.  Sin  embargo,  esto  no  significa,  como  equivocadamente  lo ha  entendido  el  actor,  que entre la acusación y la sentencia exista un nexo tal  que  la  elevación  de cargos conlleve  faltamente a un fallo de condena y  muchísimo  menos  que  al  proferirse sentencia absolutoria, sea dable predicar  por este hecho disonancia entre una y otra decisión.   

       5.  En  consecuencia,  desatinado resulta exponer como fundamento de  la  causal  segunda  de  casación,  que  a pesar de haberse dictado resolución  acusatoria  por  homicidio  culposo,  la  sentencia absolvió por este delito al  procesado,  en  la  medida en que dicho motivo para impugnar extraordinariamente  los  fallos,  obedece  a  una  teleología  y  razones  jurídicas completamente  diversas.   

       6.   Ahora  bien,  respecto  al  segundo  cargo,  salvo  el insustancial enunciado que formula  el  casacionista,  relativo  a  la  violación  directa en que dice incurrió la  sentencia,  acusando como vulnerados los artículos 2, 5, 23 y 329 del C.P. y la  confusa   e   inconexa   simultánea   alusión  a  una  pretendida  “incorrecta  interpretación  de  las  normas”,  o  indebida aplicación de las disposiciones  tenidas  en cuenta por el fallador, el casacionista omitió por completo indicar  los  argumentos  sustentadores  del  presunto quebranto de la Ley que anunciara,  tornando  este reproche ininteligible e inepto para sustentar un cargo jurídico  en casación.   

      Así,  entonces,  como  ya  se  anticipara, las múltiples deficiencias, inconsistencias y vacíos  como  fue  elaborada  la  demanda  presentada  en  el  caso objeto de análisis,  imponen  su  inadmisión  por  parte  de  la  Corte, siendo consecuencia de ello  declarar desierto el recurso.   

      En  mérito de lo  expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, en SALA DE CASACION PENAL,   

        RESUELVE:   

      1o.  RECHAZAR  IN  LIMINE  la  demanda  presentada por el representante de la parte civil.   

      2o.  DECLARAR  como      consecuencia      DESIERTO  el  recurso extraordinario interpuesto ante el Tribunal Superior  del Distrito Judicial de Barranquilla.   

      3o.  Contra  la  presente  decisión  no  procede  recurso alguno, de  conformidad con el art. 197 del C. de P.P.   

        Cópiese,  devuélvase el expediente al Tribunal de orígen y cúmplase.   

        CARLOS AUGUSTO GALVEZ ARGOTE   

FERNANDO          ARBOLEDA  RIPOLL      RICARDO CALVETE RANGEL   

JORGE  ENRIQUE  CORDOBA  POVEDA  JORGE  ANIBAL GOMEZ GALLEGO   

CARLOS  EDUARDO  MEJIA ESCOBAR  DIDIMO  PAEZ VELANDIA   

MARIO           MANTILLA  NOUGUES            JUAN     MANUEL     TORRES  FRESNEDA   

        PATRICIA SALAZAR CUELLAR   

                                                              Secretaria   

   

    

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