12112 (24-06-97)

1997

Asistente Jurídico Inteligente

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    PREVARICATO POR OMISION  

En  tratándose  del  prevaricato omisivo, la  mera  demostración  objetiva  de la acomodación de los hechos dentro de uno de  los  verbos  rectores  de  la descripción legal del tipo, no resulta suficiente  para  predicar  la  punibilidad  de la conducta, pues deben demostrarse probados  los   demás   elementos   del   tipo,   esto   es   la   antijuridicidad  y  la  culpabilidad.   

RAD. 12112  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

                                Magistrado Ponente   

                                Dr: Carlos E. Mejía Escobar   

                                Aprobado Acta No. 71   

                                                

Santa  Fe de Bogotá D.C., veinticuatro (24)  de junio de mil novecientos noventa y siete (1997).   

V   I   S   T   O   S    

Decide la Sala de Casación Penal de la Corte  Suprema  de  Justicia,  lo  que  en  derecho corresponda respecto de la denuncia  formulada  en  contra  del  Representante a la Cámara  ROBERTO MOYA ANGEL,  por  actuaciones  suyas  como  miembro  de  la  Comisión  de  Investigación  y  Acusación de esa Corporación.   

A N T E C E D E N T E S  

1.-  El ciudadano Hildebrando Ortíz Lozano,  hizo  llegar  a  la  Secretaría  de la Sala escrito en el que formuló denuncia  contra   varios   miembros   del  Congreso  de  la  República,  como  presuntos  responsables de diversos hechos punibles.   

2.- Por decisión del despacho del Magistrado  Dídimo  Páez  Velandia,  se  escindieron  tantas  copias  como hechos pudieron  identificarse,  correspondiéndole  a  esta  Oficina  el  reparto  de los que el  denunciante    achaca    al    Representante   a   la   Cámara   ROBERTO   MOYA  ANGEL.   

El   señor  Ortíz Lozano afirma haber  presentado  una  denuncia  en  la Cámara de Representantes en contra del actual  Presidente  de  la  República,  de  algunos Consejeros de Estado y de todos los  miembros  del Consejo Electoral, sin que durante el período de sesiones de 1994  (sic)  haya  sido  llamado  para  “ratificarme”  en  la denuncia, por lo que  considera  que tal omisión es una maniobra engañosa para pretermitir una etapa  procesal,  de donde concluye que el Representante MOYA ANGEL está incurso en el  delito  de  fraude  procesal y violación de los artículos 269-1, 331 y 332 del  Estatuto  del Congresista; 228 de la Constitución Nacional y 177 del Código de  Procedimiento Penal.   

Dice  que  la  denuncia  fue radicada con el  número  542,  que fue instaurada desde el 15 de mayo de 1995, que su reparto ha  debido  hacerse  a  más tardar el 18 de ese mes, y la ratificación y juramento  máximo  el 23 de mayo, por lo que considera que esa violación de los términos  es igualmente ilegal.   

3.- Acreditadas las calidades del denunciado  y  su condición de miembro de las Comisiones 5ª Constitucional Permanente y de  Investigación  y  Acusaciones  de la Corporación,  se ordenó apertura de  investigación  previa, dentro de la cual se ordenó la práctica de inspección  judicial  al expediente 542 que se adelanta en la Comisión de Investigaciones y  Acusaciones de la Cámara de Representantes.   

4.-  La  diligencia  de inspección judicial  permitió  establecer  el  cronograma  que  ha  seguido  el expediente 542 en la  Comisión  de  Investigación  y  Acusación  de  la  Cámara de Representantes,  así:   

4.1.-          15  de mayo de 1995:  Se recibe la  denuncia.   

4.2.-          17 de mayo de 1995: Repartida al doctor  ROBERTO MOYA ANGEL.   

4.3.-          24 de mayo de 1995:  Recibidas las  diligencias en el Despacho del Representante investigador.   

4.4.-          20 de junio a 20 de julio de 1995:   Receso del Congreso por finalización de la legislatura.   

4.5.-          21  de  julio de 1995: El Representante  MOYA  ANGEL avoca el conocimiento de las diligencia, ordena abrir investigación  previa   y decreta la práctica de pruebas, entre otras, la ratificación y  ampliación   de   la   denuncia,   para  lo  cual  señaló  el  17  de  agosto  siguiente.   

4.6.-          17  de  agosto  de 1995: El denunciante  Ortíz  Lozano  presenta  escrito  de “petición de impedimento” para que el  Representante  MOYA ANGEL se abstenga de seguir tramitando el expediente 542. La  Secretaría  de  la Comisión deja constancia de la suspensión de la diligencia  por tal razón.   

4.7.-          22  de agosto de 1995: El Representante  ROBERTO   MOYA   ANGEL   se   declara   impedido   para  seguir  conociendo  del  asunto.   

Igualmente en la inspección judicial se pudo  establecer  que  a  cargo del denunciado se encuentran los expedientes radicados  con  los  números  322,  375,  438, 471, 489, 501, 518, 527, 598, que le fueron  asignados  hasta  antes  de  la  fecha  de  declaratoria del impedimento, en los  cuales  se  pudieron  constatar  actuaciones  que  impulsaron el trámite de las  mismas. (folios 31-33)   

5.-          Se recaudaron copias de los escritos de  “petición  de  impedimento”  (folio  31)  y  del auto por medio del cual el  Representante investigador se declara impedido (folios 33 a 35).   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

1.-  La investigación previa que la Sala de  Casación  Penal  debió  iniciar  con  fundamento  en los hechos que puso en su  conocimiento  el  ciudadano Hildebrando Ortíz Lozano será finiquitada con auto  inhibitorio, por cuanto no constituyen delito.   

2.- El denunciante señala al Representante a  la  Cámara  ROBERTO MOYA ANGEL incurso en el delito de fraude procesal, porque,  según  él,  pretermitió  llamarlo  a  ratificar  una  denuncia,  aunque luego  señala  que  no  lo  hizo  dentro  del  término  señalado  por  la ley 5ª de  1992.   

Sin embargo de lo anterior, la diligencia de  inspección  judicial  ordenada  por  la Sala, permite aseverar la inexistencia,  tanto   del   delito   señalado   por  el  denunciante,  como  de  cualesquiera  otro.   

La   denuncia   formulada  por  el  señor  Hildebrando  Lozano  contra  el actual Presidente de la República y otros altos  funcionarios  del  Estado, radicada con el número 542  le fue entregada al  despacho  del  denunciado  el  24 de mayo de 1995, y el 21 de julio siguiente se  ordenó  la  apertura  de  investigación  previa, fijándose fecha para oír al  denunciante en ratificación y ampliación de la misma.   

Si bien es cierto, el artículo 331 de la Ley  5ª  de 1992, Reglamento del Congreso de la República, señala que recibida por  el  Representante-Investigador  la  denuncia,  éste dentro de los dos (2) días  siguientes,  citará  al  denunciante para que se ratifique bajo la gravedad del  juramento,  el  señalamiento  de  la  fecha  para  tal  diligencia  en un lapso  superior  al  que  indica la ley, no es, per se, un hecho punible, aunque, puede  llegar  a  ser un elemento de una conducta de tal naturaleza, cuando se advierta  que  obedece  a  un  propósito  determinado  y  específico,  de  violentar  el  ordenamiento  legal,  a través de la omisión del cumplimiento de los términos  legales.   

Así,  por  ejemplo,  una  mora  voluntaria,  exagerada  e  injustificada  en  la  tramitación  de  una actuación judicial o  administrativa,  de  la  que  se  genera daño es evidentemente punible, pero el  simple  transcurso  de  un  término  mayor  que  el  que la ley señala para la  realización  de  una  diligencia  procesal,  no  es,  en  principio,  un  hecho  delictuoso.   

En el caso concreto que ocupa la atención de  la  Sala,  el  doctor MOYA ANGEL recibió las diligencias el 24 de mayo de 1995,  el  20  de  junio  siguiente  se  declaró el receso constitucional del Congreso  hasta   el  20  de  julio,  fijándose  al  día  siguiente  la  fecha  para  la  ratificación  de  la  denuncia,  es  decir  el  21  de  julio,  por lo que debe  concluirse  que  se  superaron  los  dos (2) días señalados por la ley para la  celebración de tal diligencia.   

No      obstante,      que      el  Representante-Investigador  se  demoró  16 días hábiles para la citación del  denunciante  a  la  ratificación,  ese  lapso  superior en 14 días al término  legal,  no  es  constitutivo  de  conducta  ilícita alguna, pues aunque podría  corresponder  a  la  descripción del prevaricato por omisión, dentro del verbo  rector  “retardar”,  debe  tenerse  en  cuenta  que  tal  reato  exige  como  presupuesto  de  su  existencia  la  actuación  intencional  del agente para la  violación  legal, circunstancia que el material probatorio niega de plano, y en  contrario  señala  el  plazo  tomado  por  el  Representante-Investigador  como  razonable,  habida  cuenta  de  la  carga laboral que soporta como miembro de la  Comisión,  10  procesos  más,  de  su  obligatoria  asistencia  a las sesiones  plenarias  de  la  Corporación  y  a  las  deliberaciones  de  la Comisión 5ª  Constitucional  Permanente  a  la  que  pertenece, a lo que debe agregársele el  tiempo  que  también  debe  dedicar  a  labores  propias  del  ejercicio  de la  actividad  política,  en  desarrollo  de  la  cual  desempeña  la  función de  legislador.   

En   consecuencia,   en   tratándose  del  prevaricato  omisivo,  la  mera demostración objetiva de la acomodación de los  hechos  dentro  de uno de los verbos rectores de la descripción legal del tipo,  no  resulta  suficiente  para predicar la punibilidad de la conducta, pues deben  demostrarse  probados  los demás elementos del tipo, esto es la antijuridicidad  y  la  culpabilidad,  los  que  como se advierte atrás ni siquiera asoman en el  comportamiento del Representante MOYA ANGEL.   

Si no se puede hablar de prevaricato omisivo,  menos  aun  del fraude procesal que el denunciante señala, pues en un caso como  este,    habría    que    demostrar    el    absurdo    de    que   el   propio  Representante-Investigador  se engañó para obtener, de sí mismo una decisión  contraria  a  la  ley,  situación  no  solo  contraria  a  los principios de la  lógica,   sino   completamente   ajena   a   lo   que  el  material  probatorio  refleja.   

Son    las    anteriores   razones,   por  las  que  La Corte Suprema de Justicia, Sala  de   

Casación Penal,  

R E S U E L V E  

1°.-                  INHIBIRSE    de   abrir   instrucción   penal   en   contra   del doctor  ROBERTO  MOYA ANGEL, miembro de la Comisión de Acusaciones e Investigaciones de  la   Cámara   de   Representantes,   por   los  hechos  a  que  se  contrae  la  denuncia.   

2°.-          En  firme esta decisión, archívese el  expediente.   

NOTIFIQUESE Y CUMPLASE  

         

CARLOS A. GALVEZ ARGOTE  

FERNANDO          ARBOLEDA  RIPOLL                   RICARDO CALVETE  RANGEL                        

JORGE            CORDOBA  POVEDA                         JORGE ANIBAL GOMEZ GALLEGO   

CARLOS         E.        MEJIA  ESCOBAR                        DIDIMO PAEZ VELANDIA   

NILSON           PINILLA  PINILLA                                JUAN M. TORRES FRESNEDA   

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

Secretaria  

     

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