12089 (24-06-97)

1997

Asistente Jurídico Inteligente

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    PRESCRIPCION  

La  casacionista  admite que dicho Juzgado le  reconoció  al  procesado  la  rebaja de pena prevista en el artículo 1º de la  ley  48 de 1987, pero echa de menos un pronunciamiento al respecto del Tribunal.  Mas  no: se sabe que cuando el juzgado de segundo grado no disiente expresamente  de  las  decisiones del a quo, éstas quedan, de suyo, vigentes; es decir que en  este  caso  el  Tribunal  sí  estuvo de acuerdo con la mencionada rebaja que en  primera  instancia  se  otorgó  a  (…), sino que consideró que esa rebaja no  operaba  para  efectos de la prescripción: “De conformidad con el artículo 629  del  C.P.P.  -dijo  el  tribunal  a  fl.109-  es  cierto  que la ley 48 de 1987,  consagra  una  rebaja  o  aminorante  de  pena,  pero  esta  no es una atenuante  referida  a  la  ley sino al juez que un momento dado la está dosificando: más  concretamente,     es     una     rebaja     para     la    pena    ‘imponible’,  y no una rebaja a las penas máximas  que    consagran    los    diferentes    dispositivos    legales,   como  lo  consideró  el  juez  a quo”. (se  subraya).   

RAD. 12089  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

                                  

                                                                 Magistrado Ponente   

                                                                 Dr. DIDIMO PAEZ VELANDIA   

                                                                 Aprobado     Acta    No.    71.         

Santafé de Bogotá, D.C., veinticuatro (24)  de       junio       de      mil      novecientos      noventa      y      siete  (1997).                                                                    

         Decide  la Corte el recurso extraordinario de casación interpuesto  contra  la sentencia de 14 de diciembre de 1993 por medio de la cual el Tribunal  Superior  del  Distrito Judicial de Bogotá condenó a HENRY MOSQUERA SALAS a la  pena principal de 6 años de prisión por el delito de peculado.   

         

ANTECEDENTES  

         1.-  Los  hechos germen de este proceso los resume correctamente el  señor Procurador Primero Delegado en lo Penal.   

“Los  hechos  que  dieron  origen  a este  proceso  se remontan a los meses de mayo a diciembre del año de 1977, época en  la  cual  en la cuenta No.900648-7 del Banco de Colombia, Sucursal Edificio Lara  de  Bogotá,  de  la  cual  era  titular  José  Arboleda, se consignaron varios  cheques  con  endoso falso, los que habían sido girados por diversas empresas a  favor   de   la   Tesorería   Distrital   y  la  Administración  de  Impuestos  Nacionales.   

Para lograr los títulos valores mencionados  Arboleda   contaba   con   la   colaboración   de  varios  funcionarios  de  la  Administración  de Impuestos Nacionales y del empleado de la Contraloría de la  República  Henry  Mosquera  Salas, quienes aparecen recibiendo grandes sumas de  dinero    de    la   cuenta   corriente   mencionada”   (fls.1   y   2   cdno.  Corte).   

2.- Abierta la investigación se recibieron  las  respectivas  indagatorias  y  Mosquera  Salas  se  declaró  inocente de la  apropiación oficial imputada.   

Practicadas   otras   pruebas  se  cerró  investigación  y  la  misma  fue  calificada  con  auto de llamamiento a juicio  contra  Mosquera  Salas por el delito de peculado por apropiación tipificado en  el  artículo  133  del  Código Penal, providencia que, apelada por la defensa,  fue  confirmada  por el Tribunal Superior de Bogotá mediante la suya de junio 6  de 1987 (fl.9 cdno.6).   

3.-  Celebrada  la  audiencia  pública, el  Juzgado  64  Penal del Circuito condenó a Mosquera Salas a 6 años y 8 meses de  prisión,  de  conformidad  con  la  referida acusación por peculado (fl.112-8,  fallo de septiembre 3 de 1993).   

Apelada dicha providencia por la defensa, el  Tribunal,  mediante  la suya que fue objeto de casación, la confirmó (fls.96 y  128 cdno.1 Tribunal).   

Recurrido  en  casación  dicho fallo, esta  Sala,  mediante  providencia  de  febrero  22 de 1996 (fl.116 cdno.1 Corte, M.P.  Dr.Mejía  Escobar),  casó  el  mismo  y  declaró  la  nulidad de lo actuado a  partir,  inclusive,  del  referido  fallo  complementario,  por considerar que a  través  de  él se había violado el artículo 211 del Código de Procedimiento  Penal,  al  ir  más allá de lo que dicha norma faculta y dispuso esta Sala que  en  Tribunal se corrieran los traslados correspondientes a la referida sentencia  de 14 de diciembre de 1993.   

El  Tribunal  cumplió  lo  ordenado allí,  disponiendo  que  el proceso “permanezca en Secretaría durante el término de  ejecutoria  correspondiente  a  la  sentencia  de  segunda  instancia, según lo  indicado.  Entérese  a  los  sujetos  procesales  (fl.293  cdno.  Tribunal  No.  1).   

Dicha  sentencia  de  segunda instancia, de  diciembre  14 de 1993, fue recurrida en casación por la defensora del procesado  Henry Mosquera Salas   

LA DEMANDA  

         El  casacionista  a nombre de Henry Mosquera Salas hace un “cargo  único”  al  amparo  del  artículo  220-1,  cuerpo  primero,  del  Código de  Procedimiento  Penal,  violación directa de la ley por falta de aplicación del  artículo  1º  de  la  ley  48  de  1987, según el cual se ordena conceder una  rebaja  de la sexta parte de la pena privativa de la libertad que se imponga por  delitos cometidos antes del 1º de julio de 1986.   

         Dice  el censor que, de conformidad con ese precepto, el Juzgado 64  Penal  del  Circuito  de  la  pena  de  8 años hizo la respectiva disminución,  quedando  ésta  en  6 años y 8 meses de prisión, pero el Tribunal, al conocer  de  la apelación, redujo la vista sanción a 6 años de prisión por considerar  que  era  aplicable  el  inciso 1º del artículo 133 del Código Penal, y no el  inciso  2º como lo consideró el juzgador de primer grado, “pero no se dedujo  la mentada rebaja papal” (fl.66 cdno.2 Tribunal).   

         Insiste  en  que  el  peculado  objeto del fallo fue cometido en el  año   de   1977,   motivo   por   el   cual   sí  procedía  la  referida  rebaja.   

         Así  las  cosas,  pide  que  se  case  el  fallo  y  se otorgue la  mencionada rebaja de pena.   

CONCEPTO DE LA PROCURADURIA  

         El  referido  señor Procurador Delegado en lo Penal dice que no le  asiste  razón al demandante porque el Tribunal en su fallo de adición de enero  28  de 1994, corrigió su inicial sentencia y declaró que la pena que se debía  imponer  al  procesado  era  la de 6 años y 8 meses resuelta por el juzgador de  primer  grado  ”incluida  la rebaja por razón de la ley 48 de 1987, revocando  en  lo  pertinente  la sentencia de diciembre 14 de 1993” (fls.135 y 136 cdno.  No.1).   

         Conceptúa  entonces  que el cargo no prospera y la demanda no debe  casarse.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

         1.- Cuestión previa: sobre la prescripción.   

        Como  lo  sostuvo  esta  Sala en auto de marzo 4 del año en curso  (fl.28  cdno. Corte) y también lo reitera el señor Procurador Primero Delegado  en  lo  Penal  en  el  oficio  mediante  el cual remitió con fecha de ayer este  proceso  para  fallo,  la acción penal aquí prescribe el 24 de los corrientes,  es  decir  el  día de hoy, entendiéndose que dicho día judicial termina a las  24 horas, es decir, a las 12 de la noche.   

        2.-  La Delegada olvidó que el mencionado fallo de complemento de  28  de  enero  de  1994  fue  anulado  por  la Corte en la referida oportunidad,  quedando  únicamente  vigente la sentencia de diciembre 14 de 1993 (fl.96 cdno.  Tribunal  No.  1), la cual, como se dijo, rebajó en 8 meses la pena impuesta en  primera  instancia, por considerar que era aplicable el inciso 1º del artículo  133  del  Código Penal y no el inciso 2º como decidió el Juzgado 64 Penal del  Circuito,  “por  ser  ley intermedia y aplicable por favorabilidad”, dijo el  Tribunal a folio 109.   

        La   casacionista  admite  que  dicho  Juzgado  le  reconoció  al  procesado  la  rebaja de pena prevista en el artículo 1º de la ley 48 de 1987,  pero  echa de menos un pronunciamiento al respecto del Tribunal. Mas no: se sabe  que  cuando  el  juzgado  de  segundo  grado  no  disiente  expresamente  de las  decisiones  del  a  quo,  éstas quedan, de suyo, vigentes; es decir que en este  caso  el  Tribunal sí estuvo de acuerdo con la mencionada rebaja que en primera  instancia  se  otorgó  a  Mosquera Salas, sino que consideró que esa rebaja no  operaba  para  efectos  de  la prescripción: “De conformidad con el artículo  629  del  C.P.P.  -dijo  el  tribunal a fl.109- es cierto que la ley 48 de 1987,  consagra  una  rebaja  o  aminorante  de  pena,  pero  esta  no es una atenuante  referida  a  la  ley sino al juez que un momento dado la está dosificando: más  concretamente,     es     una     rebaja     para     la    pena    ‘imponible’,  y  no  una  rebaja  a  las penas  máximas   que  consagran  los  diferentes  dispositivos  legales,  como  lo  consideró  el juez a quo”.  (se subraya).   

        Y  el Tribunal incluso le rebajó la pena al procesado en 8 meses,  razón   de   más   para   que   el   recurrente  no  tuviera  interés  en  su  protesta.   

        Salta  a  la  vista,  pues,  que  el  fallo  atacado  sí  le  reconoció  la rebaja de pena que afirma no reconocida la  casacionista.   

        En  fin,  como  el  hecho  que  invoca  la censora como base de su  reproche   no  existió,  éste   pierde   todo   sustento  y  entonces  es  apenas  obvio  que  no  salga  avante.   

        La    demanda,    pues,   no   prospera   y   el   fallo   no   se  casará.   

        Por  lo  expuesto  la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación  Penal,  de acuerdo, en parte, con el Ministerio Público, administrando justicia  en     nombre     de     la     República     y    por    autoridad    de    la  Ley,                

RESUELVE  

        NO  CASAR el fallo recurrido. En firme,  devuélvase al Tribunal de origen.   

        Cópiese y cúmplase.   

CARLOS       AUGUSTO      GALVEZ  ARGOTE        

FERNANDO     E.     ARBOLEDA     RI  POLL              RICARDO   CALVETE   RANGEL                

JAIME            RICO  CARVAJAL                                 JORGE A. GOMEZ GALLEGO   

             Conjuez   

CARLOS        E.        MEJIA  ESCOBAR                                          DIDIMO      PAEZ  VELANDIA          

NILSON           PINILLA  PINILLA                                JUAN   MANUEL   TORRES   FRESNEDA                        

PATRICIA SALAZAR CUELLAR  

Secretaria  

     

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