11758 (24-10-96)

1996

Asistente Jurídico Inteligente

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    HURTO/ COLISION DE COMPETENCIA  

PROCESO                                    : 11758   

          CORTE SUPREMA DE JUSTICIA   

          SALA DE CASACION PENAL   

          Magistrado Ponente Dr.:   

          CARLOS AUGUSTO GALVEZ ARGOTE   

          Aprobado Acta No.151   

       Santafé   de  Bogotá,D.C.,  octubre  veinticuatro  (24)  de  mil  novecientos  noventa y seis  (1996).   

          VISTOS:   

      Decide  la Sala la  colisión  de  competencias negativa trabada entre el Juzgado 73 Penal Municipal  de  Santafé  de  Bogotá  y  el  Juzgado  Primero  Promiscuo Municipal de Yopal  (Cas.),  dentro del proceso adelantada contra LUIS ALEJANDRO CIFUENTES RUIZ, por  el delito de hurto agravado.   

         ANTECEDENTES:   

      El  4  de marzo de  1.991  LUIS ALEJANDRO CIFUENTES RUIZ celebró contrato individual de trabajo con  la  empresa  “Comercializadora  Fajobe  Ltda”, para desempeñarse como vendedor,  siéndole  asignada la zona comprendida entre los Departamentos de Cundinamarca,  Casanare   y   Boyacá.  En  desarrollo  de  las  funciones  que  implicaban  la  promoción,  distribución  y cobro de facturas de materiales de construcción y  ferretería  despachados, el procesado se apoderó de las sumas de dinero que en  efectivo  y cheques, le fueran pagadas entre los meses de abril y mayo de 1.992,  por  diferentes  clientes  de las municipalidades de Yopal y Ubaté, en un monto  superior  a  los  dos  millones  y  medio  de pesos, hechos sucedidos durante el  primer semestre del año de 1992.   

      El  9  de julio de  1.992  estos  hechos  fueron denunciados por el auxiliar contable de la sociedad  perjudicada,  Wilson  Benjamín  Sánchez  Mariño,  ante la Unidad Judicial del  Chicó de la ciudad capital (fl.1).   

     Practicadas algunas  pruebas  en  la  etapa  de indagación preliminar, el Juzgado 78 Penal Municipal  abrió   la   investigación   por   auto   del  8  de  octubre  siguiente  (fl.  17).   

     Se vinculó entonces  mediante  declaración  de  persona  ausente  al  procesado (fl. 61), a quien la  Unidad  Local  Quinta  del  Patrimonio  resolvió  su  situación  jurídica con  resolución  del  29  de  agosto de 1.994, imponiéndole medida de aseguramiento  consistente  en  detención  preventiva  por  el  delito  de hurto agravado (fl.  71).   

       Allegada  nueva  prueba  testimonial, el proceso se calificó mediante resolución acusatoria del  31  de  mayo  de  1.995, en la cual se formularon cargos por el delito de hurto,  bajo  el entendido de que se trataba de un solo hecho punible integrado por diez  actos  de  apropiación  (nueve facturas correspondientes a la ciudad de Yopal y  una  más  a de Ubaté), compulsándose copias, además, para que se investigara  la  posible  comisión  de  los  delitos de falsedad en documento privado en que  igualmente habría podido incurrir el procesado (fl. 151).   

     Adelantada la etapa  del  juicio  y  una  vez  celebrada  la  audiencia pública, el Juzgado 73 Penal  Municipal  de  Santafé  de  Bogotá,  por  auto del 23 de octubre de 1.995 (fl.  192),  al  advertir  que  los  hechos  sucedieron  en las poblaciones de Yopal y  Ubaté  y  que  el  delito  de  hurto  agravado en razón de la confianza que se  imputa  al  procesado es una conducta instantánea, consideró no ser competente  por  el  factor  territorial  para proferir la sentencia correspondiente, razón  por  la  cual remitió las diligencias ante el Juzgado Penal Municipal de Yopal,  toda  vez  que salvo uno de los valores equivalentes al “dinero no reportado” de  que  se  apoderara el procesado, que pertenece a una factura de Ubaté, el resto  de  la  suma  que  hizo  suya  corresponde  a  múltiples  facturas  de aquélla  localidad,   estimando   por   lo   demás   perfectamente  viable  su  conjunta  investigación  por  aquél  en virtud de lo dispuesto en el artículo 80 del C.  de  P.P.,  esto  es  “la  competencia  a  prevención,  por  tratarse  de hechos  conexos”,  proponiendo  a  la  vez colisión negativa de competencias, de no ser  aceptados sus planteamientos.   

     A su turno, el Juez  Primero  Promiscuo  Municipal de Yopal a quien correspondió el proceso, rechaza  la  competencia  con el argumento de que el lugar en donde el procesado celebró  el  contrato  de  trabajo  y  en  donde  tenía que hacer entrega de los dineros  recaudados  era  la  capital de la República, razón suficiente para considerar  consumado  el  hecho  punible  en  dicha ciudad y para afirmar, por ende, que el  conocimiento  del  presente  asunto  radica  en el Juzgado 73 Penal Municipal de  ésta  ciudad.  A  consecuencia  de  lo  anterior,  remite  el proceso ante esta  Corporación  a  fín  de  que se desate el conflicto surgido, de acuerdo con lo  señalado en el artículo 68.5 del C. de P.P.   

         CONSIDERACIONES:   

     1o. Es, entonces, la  determinación  del  lugar  en donde se consumó el delito de hurto de que trata  el  proceso, donde radica la discrepancia entre los jueces colisionantes, siendo  para  el  Juez  Primero  Promiscuo Municipal de Yopal el sitio donde celebró el  contrato  de  trabajo  el  incriminado CIFUENTES RUIZ, por cuanto es allí donde  estaba  obligado  a  entregar  los  dineros  que  recibió  por  la  venta de la  mercancía  de  la  empresa  “Fajobe  Ltda”,  así  su  apoderamiento se hubiese  producido  en  otro  lugar. Entre tanto, para el Juez 72 Penal Municipal de esta  ciudad  nada  tiene  que  ver  el  contrato  de  trabajo  para  fijar  el factor  territorial  determinativo  de  la  competencia  en  este  asunto, siendo que al  haberse  consumado  el  apoderamiento  del  dinero  en  Yopal, es el juez de esa  localidad el competente para conocer del proceso.   

       2o.   En  estas  condiciones,  se  impone  recordar  el  pacífico criterio jurisprudencial de la  Sala,  que viene siendo constantemente reiterado, en el sentido de que el delito  de  hurto  se  consuma  en  el momento en que se logra el apoderamiento del bien  mueble  ajeno,  y  por  ende,  el  factor  territorial  para  determinar el juez  competente  para  conocer  del  mismo,  es  el  del  lugar  donde se consuma ese  apoderamiento,  quedando  por tanto sin sustento el argumento del juez de Yopal,  pues  en  casos  como  el  presente  nada  tiene que ver para la fijación de la  competencia  el  sitio  donde  se  perfeccionó  el contrato de trabajo entre el  procesado y la empresa perjudicada con el delito.   

      3o.  Ahora,  en el  entendido  de  que  se  trata  de  un solo delito de hurto, como lo calificó el  Fiscal  143  de  la  Unidad  Local  Quinta  de  Patrimonio  de  Bogotá, bajo la  comprensión  de  que  los cobros que realizó el procesado correspondían a una  sola  acción  punible, lo cual habría que así admitirlo si se tiene en cuenta  que  los  deficientes  elementos  de  juicio  que  obran en la investigación no  permiten  ahondar  en  otras  consideraciones, debe colegirse que la competencia  para  conocer  de la presente causa radica en el Juez 73 Penal Municipal de esta  ciudad,   pues   con   la   prueba   existente   tampoco   es  posible  precisar  indefectiblemente   que   esté   demostrado  el  lugar  donde  se  consumó  el  apoderamiento  del  dinero,  quedando  latente  si  pudo ser en Bogotá, Yopal o  Ubaté, entre otras posibilidades,   

ya  que  el simple hecho de que el procesado  haya  recibido  el  valor  de las mercancías que le fueran canceladas en éstas  últimas  dos  ciudades,  no  significa  que  necesariamente en tales lugares se  consumó  el  ilícito,  mas  aún  cuando  era en Bogotá en donde se deberían  concretar efectivamente los pagos.   

     4o.  Por  lo  tanto,  se  impone  dar  aplicación al art. 80 del C. de P.P., recurriendo a la competencia  a  prevención,  debiéndose  asignar  el conocimiento de la causa al mencionado  Juez  73  Penal  Municipal,  dado  que  fue aquí donde se formuló la denuncia,  donde  se  inició  y adelantó la investigación, hasta el punto de encontrarse  el proceso para el proferimiento de la correspondiente sentencia.   

      En  mérito  de lo  expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, en SALA DE CASACION PENAL,   

         RESUELVE:   

        1o.  ASIGNAR  la  competencia  para conocer de este proceso al Juez  73   Penal   Municipal   de  Santafé  de  Bogotá,  a  donde  se  remitirá  el  expediente.   

        2o.  Comunicar  esta  decisión  al Juez  Primero Promiscuo Municipal de Yopal (Cas.).   

         CUMPLASE.   

         FERNANDO ARBOLEDA RIPOLL   

RICARDO           CALVETE  RANGEL           JORGE  ENRIQUE  CORDOBA  POVEDA   

CARLOS  AUGUSTO  GALVEZ  ARGOTE    JORGE ANIBAL GOMEZ GALLEGO   

CARLOS  EDUARDO  MEJIA  ESCOBAR    DIDIMO PAEZ VELANDIA   

                          NO  FIRMO   

NILSON           PINILLA  PINILLA           JUAN   MANUEL   TORRES  FRESNEDA   

        PATRICIA SALAZAR CUELLAR   

        SECRETARIA   

     

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