11498 (12-04-96)

1996

Asistente Jurídico Inteligente

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    CASACION  DISCRECIONAL   

Resulta   imprescindible   por   parte  del  impugnante,  el  deber  de  fijar  el  motivo  que  se  aduce  para solicitar la  casación  discrecional,  esto  es, que debe ilustrarse a la Corte sobre la base  de  una  temática  que  debe  ser  abordada  con miras a dilucidar el verdadero  alcance  de  la  jurisprudencia  respecto  a un tema cuyo desarrollo concreto se  impetra  o  la  necesidad de su pronunciamiento para salvaguardar las garantías  fundamentales quebrantadas.   

Proceso No. 11498  

          CORTE SUPREMA DE JUSTICIA   

          SALA DE CASACION PENAL   

          Magistrado Ponente Dr.:   

          CARLOS AUGUSTO GALVEZ ARGOTE   

          Aprobado Acta No.54   

     Santafé de Bogotá,  D.C., doce (12) de abril de mil novecientos noventa y seis (1996).   

         VISTOS:   

      Decide  la  Corte  sobre  la  admisibilidad  o  rechazo del recurso excepcional de casación de que  trata  el  inciso  final  del  artículo 218 del Código de Procedimiento Penal,  interpuesto  por  el  defensor  del procesado GILDARDO ANTONIO FRANCO RODRÍGUEZ  contra  la  sentencia de segunda instancia proferida por el Tribunal Superior de  Pereira  el  27 de octubre de 1995, que lo condenó como infractor del artículo  33, inciso segundo de la Ley 30 de 1986.   

         ANTECEDENTES:   

     Un grupo de agentes  adscritos  al  C.A.I.  de  la  vereda Tres Puertas, retuvieron a la altura de la  Finca  “El Bosque”, en la vía que conduce a Mercasa, al señor GILDARDO ANTONIO  FRANCO  RODRIGUEZ,  después  de encontrar en su poder la cantidad de 1,6 gramos  de  sustancia  pulvurulenta  a  base  de cocaína (16 papeletas) y 6,2 gramos de  sustancia vegetal marihuana (2 papeletas).   

     Por estos hechos fue  indagado  FRANCO  RODRIGUEZ,  su  situación  jurídica  resuelta  con medida de  aseguramiento  de  detención  preventiva  (fl.37)  y  el proceso calificado con  resolución  acusatoria  como  transgresor del art. 33 de la Ley 30 de 1986, por  la Fiscalía Décima Especializada de Pereira (fl.57).   

      El Juzgado Primero  Penal  del  Circuito  emitió  sentencia  de primer grado el 12 de septiembre de  1995,  condenando  al  procesado por el delito imputado en la calificación a la  pena  principal de un (1) año de prisión y multa de $197.400.oo y la accesoria  de  interdicción  de derechos y funciones públicas por el mismo lapso (fl.82).  Esta  decisión una vez recurrida por la defensa fue confirmada en su integridad  por  el  Tribunal  Superior,  en  sentencia  del  27  de  octubre siguiente (fl.  104).   

      Notificado  de  la  sentencia   de  segunda  instancia,  mediante  escrito  separado  manifestó  el  defensor   de  oficio  de  FRANCO  RODRIGUEZ,  que  interponía  el  recurso  de  casación, en los siguientes términos:   

         “VIABILIDAD   

         El  recurso  es  procedente  según  lo  preceptuado en los incisos  primero y segundo del art. 218 del CPP.   

         La  conducta  ha  sido tipificada con el inc. 2o. del art. 33 de la  L.  30/86  (1  a 3 años de prisión), el cual es conexo con el inciso 1o. de la  misma norma (4 a 12 años de prisión).   

         Y   sobre   todo,   el   defensor   pretende  que  se  unifique  la  jurisprudencia   de   la   Honorable   Corte   Suprema   de   Justicia,  con  la  despenalización  del  consumo  de  estupefacientes  dispuesta  por la Honorable  Corte Constitucional”.   

      Como quiera que el  Tribunal  Superior  inadmitió el recurso de casación incoado y que el defensor  interpuso  entonces  el  de  hecho contra esta decisión, la Corte mediante auto  del  31  de  enero del año en curso, declaró la nulidad de lo actuado a partir  del  referido  pronunciamiento,  con  el  fín  de  que se le diera al asunto el  trámite  correspondiente  de  acuerdo  con  los  derroteros  que  esta  Sala ha  señalado  para  la  casación excepcional y que se desprenden del contenido del  artículo  218  del  Código  de  Procedimiento  Penal.  Por  ello, corregido el  procedimiento,  resolverá la Corte si se admite o nó la casación discrecional  propuesta.   

         CONSIDERACIONES:   

      Reiteradamente  la  Sala  ha  recordado  que  en  el  inciso  final del artículo 218 del Código de  Procedimiento  Penal,  se  consagró  el instituto de la casación discrecional,  como  un  mecanismo  excepcional  para  impugnar las sentencias con los básicos  fines  del  desarrollo  de  la  jurisprudencia  o  la  garantía de los derechos  fundamentales  de los sujetos procesales, aspectos éstos respecto de los cuales  debe  la  Corte pronunciarse en cada caso concreto, ya que es ella la competente  para declarar si admite o nó el recurso.   

      También  se  ha  precisado  que  son  requisitos  comunes  o  propios  de la casación ordinaria,  exigibles  para  la  excepcional,  que  el  recurso se dirija contra un fallo de  segunda  instancia,  es  decir,  bien  que haya sido proferido por un Juzgado de  Circuito  o por un Tribunal Superior, en este último evento siempre y cuando el  delito  de  que  se trata no contemple sanción privativa de la libertad o ésta  resulte  inferior  a  seis  años  de  prisión;  así mismo es necesario que el  recurso  se  interponga  dentro  de  los  quince  días  siguientes a la última  notificación  de  la  sentencia  de  segunda  instancia  y,  finalmente, que la  petición  sea  elevada  por  el  Procurador,  su  Delegado,  el  defensor  o el  procesado.   

      Pero  a  la vez la  Sala  ha  señalado  que existen otro tipo de requerimientos consecuentes con su  naturaleza  discrecional  y  que  justifican su viabilidad en estos casos. Ellos  son:  a) la necesidad de que el impugnante fundamente así sea en forma sumaria,  cuáles   son   los   motivos   que   sustentan   la   viabilidad  del  recurso,  identificándose  en  forma  clara  las razones en que se apoya la necesidad del  pronunciamiento  de  la  Corte para el desarrollo jurisprudencial o la garantía  de  los  derechos  fundamentales  y b) la remisión por parte del ad quem de los  originales  del expediente junto con el escrito de impugnación, a fín de poder  identificar  si  las  razones  que  excepcionalmente  justifican la casación en  estos casos, en concreto se proponen y si en efecto concurren.   

     De la suma de estas  dos  exigencias  se  colige,  con claridad, que resulta imprescindible por parte  del  impugnante,  el  deber  de  fijar  el motivo que se aduce para solicitar la  casación  discrecional,  esto es, que debe ilustrarse a la Corte, sobre la base  de  un  temática  que  merece  ser  abordada con miras a dilucidar el verdadero  alcance  de  la  jurisprudencia  respecto  a un tema cuyo desarrollo concreto se  impetra  o  la necesidad de su pronunciamiento para salvarguardar las garantías  fundamentales quebrantadas.   

     Esto supone, como es  obvio,  que el recurrente en estos casos sustente, así sea de manera sintética  o  breve,  pero clara y completa, el explícito objeto de su inconformidad y las  razones  jurídicas  que  le confieren la condición de fundamento para impetrar  la admisión excepcional del recurso extraordinario.   

      En  este  caso, es  evidente  que  el  actor  ha  omitido  señalar  de  manera  concisa  y clara la  temática   respecto   de   la  cual  la  jurisprudencia  ha  sido  vacilante  o  contradictoria,  resultando  por ende imperativo un pronunciamiento que unifique  lo  disperso  de  su criterio y mucho menos argumenta explicando la razón de su  dicho,  sobre el motivo por el cual debe considerarse que con posterioridad a la  “despenalización    del   consumo   de   estupefacientes”,   por   razón   del  pronunciamiento   de   la  Corte  Constitucional  se  han  producido  decisiones  contradictorias  en  esta  Corporación,  pero tampoco, por si lo anterior fuera  poco,  ha  manifestado  qué  nexo  tiene en concreto este tema con la sentencia  objeto del recurso.   

      Luego entonces, al  omitirse  por  el  recurrente  con  el  requisito  de  fundamentar  explícita y  puntualmente,  con  razones atendibles la interposición del recurso excepcional  de casación, el mismo deberá inadmitirse.   

      En  mérito  de lo  expuesto,    la   Sala   de   Casación   Penal   de   la   Corte   Suprema   de  Justicia,   

         RESUELVE:   

        DECLARAR    INADMISIBLE   el   recurso  extraordinario  de  casación  intentado  por  el  defensor  de GILDARDO ANTONIO  FRANCO RODRIGUEZ, dentro de este proceso.   

       Devuélvase  el  expediente al Tribunal de procedencia.   

         Cópiese,  notifíquese y cúmplase.   

FERNANDO          ARBOLEDA  RIPOLL     RICARDO CALVETE RANGEL   

JORGE        E.        CORDOBA  POVEDA      CARLOS A. GALVEZ ARGOTE   

CARLOS        E.        MEJIA  ESCOBAR      DIDIMO PAEZ VELANDIA   

NILSON           PINILLA  PINILLA             JUAN       MANUEL       TORRES  FRESNEDA   

        PATRICIA SALAZAR CUELLAR   

        Secretaria   

   

    

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