10645 (03-07-96)

1996

Asistente Jurídico Inteligente

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    JURISDICCION    DE    MENORES/ MENORES   

Tesis  

La  jurisdicción  es  factor integrante del  debido  proceso,  por  cuanto  es  desarrollo  del  derecho  fundamental al juez  natural,  competente  para  aplicar  el  procedimiento legalmente preexistente y  para  tomar  las decisiones de rigor, según lo dispuesto por el artículo 29 de  la Carta Política.   

Consecuente con dicho principio, es necesario  remitir  la  actuación  o copias de la misma, con destino a la jurisdicción de  menores  por  competencia, en eventos en los que aparezca plenamente comprobada,  mediante   prueba  aducida  en  su  oportunidad  procesal,  la  menor  edad  del  inculpado.   Así   lo  ha  considerado  esta  Sala,  particularmente  frente  a  situaciones  presentadas  a  raíz  del cambio de legislación por la entrada en  vigencia  del decreto 2737 de 1989, Código del Menor, claro está, partiendo de  la  base  de  que  esa minoridad se halle demostrada a cabalidad con antelación  (providencias  de  27  de abril y 12 de julio de 1990, M.P. doctor Jaime Giraldo  Angel  y  17  de  octubre  de 1990, M.P. doctor Gustavo Gómez Velásquez, entre  otras).   

PROCESO                              : 10645   

          CORTE SUPREMA DE JUSTICIA   

          SALA DE CASACION PENAL   

                                                    Magistrado Ponente   

                                                                NILSON PINILLA PINILLA   

                                                    Aprobado        Acta        No.        96  -jun.26/96-       

Santa Fe de Bogotá D.C. tres (3) de julio de  mil              novecientos              noventa             y             seis  (1996).                                                                    

          V I S T O S:   

Corresponde  a  la  Corte decidir el recurso  extraordinario  de casación interpuesto por la defensora del procesado FERNANDO  TORRES  ROSAS  contra  el  fallo  emitido  por  el  Tribunal  Nacional  el 28 de  diciembre  de  l994, mediante el cual confirmó con modificaciones, la sentencia  anticipada  proferida  por  un  Juzgado  Regional de esta ciudad capital, que lo  condenó por el delito de rebelión.   

          HECHOS   

El l6 de noviembre de l993, una patrulla del  Grupo  Guías  de  Casanare, perteneciente al Ejército Nacional, capturó en la  Inspección  de  Gaviotas,  municipio  de San Luis de Palenque a MAXIMO GONZALEZ  RIVADENEIRA  Y  FERNANDO  TORRES  ROSAS,  “cuando  cumplían  trabajos  para  la  comisión  de  finanzas”  del  Frente  XXVIII de las FARC, siéndoles incautados  sendos revólveres y al primero dos granadas de fragmentación.   

          TRAMITE PROCESAL   

Puestos los capturados a disposición de las  autoridades  judiciales,  la  Fiscalía  Veintinueve  de la Unidad de Yopal, por  resolución   del   l8   de   noviembre   del   citado  año  ordenó  abrir  la  correspondiente  investigación,  oyendo  en indagatoria al día siguiente a los  sindicados  MAXIMO  GONZALEZ RIVADENEIRA Y FERNANDO TORRES ROSAS, oportunidad en  la  que  este último manifestó haber nacido el l8 de  noviembre  de  l975   y  no  tener documentos de  identificación (f.l8 del c. de copias).   

El  9  de  diciembre  de  l993, la Fiscalía  Regional  de  Santa Fe de Bogotá, Unidad Especializada de Terrorismo, a la cual  pasaron  las diligencias, definió la situación jurídica de los procesados con  medida  de  aseguramiento  de  detención preventiva por el delito de rebelión,  sin  hacer  referencia  alguna  a  la  edad  de  Torres  Rosas; providencia cuya  notificación  personal  a  los detenidos en la Cárcel del Circuito de Yopal se  ordenó  hacer  mediante  fax  librado  al  funcionario  competente (fs.36 y Ss.  ibidem).   

Habiendo  solicitado  el  procesado  MAXIMO  GONZALEZ  RIVADENEIRA la “acumulación” de este proceso a otro que se le seguía  por  el  delito  de  homicidio  y  manifestando  su  voluntad  de acogerse a los  beneficios   de  la  sentencia  anticipada  del  artículo  37  del  Código  de  Procedimiento  Penal,  y  levantada  el acta respectiva, se ordenó la remisión  del  proceso  a  un  Juzgado  Regional  de  esta  ciudad,  para  que  dictara la  correspondiente    sentencia,    operándose    la    ruptura   de   la   unidad  procesal.   

Entre  tanto,  prosiguiendo  esta actuación  sobre  el  cuaderno  de  copias, el defensor del procesado FERNANDO TORRES ROSAS  pidió  a  la  Fiscalía  la  celebración de la actuación prevista en la norma  citada  para  efectos de la sentencia anticipada y realizada dicha diligencia en  la  que  el  sindicado  aceptó  la autoría del delito de rebelión conforme al  cargo  formulado  por  la  Fiscalía  comisionada al efecto, se profirió por el  Juzgado  Regional  de  Santa  Fe  de  Bogotá  sentencia  de  primera instancia,  condenándolo  a la pena principal de 56 meses de prisión y multa equivalente a  ochenta  salarios  mínimos  mensuales  legales,  por  el  delito  de  rebelión  tipificado  en  el  artículo  l°  del  Decreto  l857  de  l989,  adoptado como  legislación  permanente  por  el  decreto 2266 de l99l (fs.l5 y Ss. del segundo  cuaderno);  fallo  apelado  por  su  defensora  y  confirmado  por  el  Tribunal  Nacional,  mediante  la sentencia que es objeto del recurso de casación, con la  única  reforma  de  adicionarla  en  el sentido de condenar a TORRES ROSAS a la  pena  accesoria  de interdicción de derechos y funciones públicas por el mismo  término de la pena principal.   

Después de presentada la demanda, la actora  allegó  a  la  Corte  copia  de  un  Registro  Civil  de Nacimiento a nombre de  FERNANDO   TORRES   ROSAS,   expedida  por  el  Registrador  Municipal  de  Pore  (Casanare),  conforme a la cual se establece que para la fecha de la captura por  los  hechos  que  motivaron la formación del proceso (l6 de noviembre de l993),  faltaban  dos  (2)  días  para que el referido TORRES ROSAS cumpliera dieciocho  (l8) años de edad.   

          DEMANDA DE CASACION   

Con  fundamento  en  la  causal  tercera  de  casación  se  acusa  la  sentencia  impugnada  por haber sido dictada en juicio  viciado  de  nulidad  por la presunta existencia de irregularidades sustanciales  que  afectaron  el  debido  proceso  y  conculcaron  el derecho a la defensa del  procesado,  solicitándose  a la Corte la invalidación del proceso a partir del  momento en que se produjo el acto viciado.   

Afirma  en  síntesis  la  demandante que al  procesado  FERNANDO  TORRES  ROSAS  no  le fué notificada la providencia que le  resolvió  la  situación  jurídica  con  medida de aseguramiento de detención  preventiva,  no  obstante  la  importancia  y  trascendencia de dicho proveído,  privándosele  de  la  oportunidad de conocer su contenido y de ejercitar contra  dicha medida los recursos que la ley le concede.   

Luego expresa que otra de las irregularidades  generadoras  de nulidad consiste en la ausencia dentro del plenario del acta que  contenga  los  cargos  formulados  por  el  Fiscal  y aceptados por el procesado  TORRES  ROSAS,  equiparada  por  la  ley  a  la resolución de acusación y cuya  omisión  en  el  proceso  impedía  el proferimiento de sentencia anticipada en  contra de su representado.   

         CONCEPTO DEL MINISTERIO PUBLICO   

El  señor Procurador Tercero Delegado en lo  Penal,  examina los cargos endilgados a la sentencia en el orden en que aparecen  presentados,  para concluir que ninguno está llamado a prosperar porque si bien  es  cierto  que  no existe constancia de haberse notificado en forma personal al  procesado  FERNANDO  TORRES  ROSAS la providencia que le resolvió su situación  jurídica  con  medida  de  aseguramiento,  sin  embargo, dicha notificación se  cumplió  por  conducta  concluyente  en  los  términos  del  artículo l9l del  Código  de  Procedimiento  Penal,  pudiendo  “…aseverarse que el sindicado se  enteró  de  aquella  decisión, pues la conducta procesal por él observada con  posterioridad  a  ese  hipotético  enteramiento  así lo demuestra y elimina la  posibilidad de una declaratoria de nulidad por este aspecto.   

…pues  el  procesado  participó en acto  posterior  cuyo  requisito  de  procedibilidad  es  el  de  la  ejecutoria de la  providencia referida.”   

Por  lo demás, la censura por ausencia de  cargos  en  contra del procesado recurrente es totalmente infundada, si se tiene  en  cuenta  que a folio l0 de uno de los cuadernos remitidos a esta corporación  aparece  el  acta  que  contiene  lo ocurrido durante la diligencia de sentencia  anticipada  suscrita  en Yopal el 22 de junio de l994, en la que FERNANDO TORRES  ROSAS   acepta  expresamente  la  imputación  por  rebelión  que  le  hizo  la  Fiscalía.   

A  pesar  de  ello,  el señor Delegado se  muestra  partidario  de  casar  oficiosamente la sentencia por incompetencia del  juez  originada  en  la  menor edad del sindicado, pedimento que respalda con el  siguiente razonamiento:   

        “FERNANDO  TORRES  ROSAS,  al  momento  de  la comisión del hecho  punible,  no  había  cumplido  aún dieciocho (l8) años de edad, razón por la  cual,  de  conformidad  con el artículo 34 del Código Penal, reformado por los  artículos  28  y  l65  del  Decreto Ley 2737 de 27 de noviembre de l989, estaba  sometido  a  jurisdicción y tratamiento especiales regulados en aquél decreto,  por  medio  del  cual  se  expidió el Código del Menor, sin importar que ahora  cuente  con  la  mayoría de edad, pues esas disposiciones especiales se aplican  en relación con el hecho cometido.   

        El  artículo  l8 del citado decreto dispone que sus normas son de  orden  público  y  se  aplicarán  de preferencia a disposiciones contenidas en  otras  leyes,  en  tanto  que  el  mencionado  artículo 28 define al menor como  aquella  persona  que  no  haya cumplido los dieciocho (l8) años de edad, quien  puede  estar  en situación irregular cuando haya sido autor o partícipe de una  infracción  penal,  según  los  términos  del  artículo  29  del Código del  Menor.   

        Según  lo  anterior,  es  obligatorio  concluir  que el procesado  TORRES  ROSAS  no  había  podido  ser  investigado  y  juzgado  por autoridades  jurisdiccionales  ordinarias encargadas de realizar tales actos en relación con  los  mayores de edad; sin esfuerzo se concluye, entonces, que al haberse violado  las  normas  mencionadas,  se  incurrió  en  una  causal  de nulidad absoluta e  insaneable  en  tanto que el procedimiento observado configura una irregularidad  sustancial  que  afecta  el  debido  proceso,  por  falta de jurisdicción de la  autoridad  que  adelantó  la  etapa  instructiva y de aquélla que profirió la  sentencia correspondiente.”   

Luego agrega:  

        “De  acuerdo  con  esto,  la  Sala  de Casación Penal de la Corte  Suprema  de Justicia deberá declarar la nulidad de todo lo actuado en relación  con  el procesado FERNANDO TORRES ROSAS, incluída la providencia que dispuso la  iniciación  de  investigación  penal  y  deberá  poner  a disposición de las  autoridades  de  menores  competentes  (jueces de menores) al incriminado, quien  deberá  permanecer  retenido  en  un  centro  de  recepción  o establecimiento  similar,  según  lo dispone el artículo l70 del Código del Menor, mientras el  juez competente resuelve lo pertinente sobre su situación.”   

        CONSIDERACIONES DE LA CORTE   

La Sala examinará la demanda y el concepto  fiscal,  comenzando  por  los  cargos planteados, que gravitan en el marco de la  causal  tercera de casación, para referirse luego al pedido oficioso de nulidad  formulado por la Procuraduría Delegada.   

        CAUSAL TERCERA   

Con  sobrada  razón  advierte  el  señor  agente  del  Ministerio  Público  que  el  cargo  de  nulidad  por  no aparecer  notificada  personalmente  al  sindicado  detenido  FERNANDO  TORRES  ROSAS,  la  providencia  que le definió la situación jurídica con medida de aseguramiento  de  detención  preventiva  por el delito de rebelión, no se abre paso. Si bien  es  cierto  que  en las copias del proceso no aparece que tal diligencia se haya  realizado,   dicha   posible   irregularidad   quedó   subsanada  por  conducta  concluyente  al  solicitar  el  procesado sentencia anticipada (artículo 37 del  Código  de Procedimiento Penal), prevalido de que se encontraba ejecutoriada la  resolución  definitoria de su situación jurídica, requisito de procedibilidad  de dicho beneficio conforme a la norma en mención.   

Tampoco  fructifica  la censura de nulidad  por  ausencia de cargos en contra del procesado recurrente, pues basta remitirse  al  folio  10  del cuaderno de la Unidad de Fiscalías de Yopal para cerciorarse  de  la  existencia  del  acta correspondiente, suscrita en dicha ciudad el 22 de  junio  de  1994,  en  la  que  FERNANDO  TORRES  ROSAS  acepta  expresamente  la  imputación de rebelión que le hizo la Fiscalía acusadora.   

        CASACION OFICIOSA   

Corresponde entonces adentrarse en el examen  de  la nulidad planteada por el señor Procurador Delegado por incompetencia del  juez,  originada  en la menor edad del incriminado FERNANDO TORRES ROSAS para la  época    en    que   estuvo   incurriendo   en   el   hecho   punible   a   él  endilgado.   

La  jurisdicción  es factor integrante del  debido  proceso,  por  cuanto  es  desarrollo  del  derecho  fundamental al juez  natural,  competente  para  aplicar  el  procedimiento legalmente preexistente y  para  tomar  las decisiones de rigor, según lo dispuesto por el artículo 29 de  la Carta Política.   

Consecuente   con   dicho  principio,  es  necesario  remitir  la  actuación  o  copias  de  la  misma,  con  destino a la  jurisdicción  de  menores  por  competencia,  en  eventos  en  los que aparezca  plenamente  comprobada,  mediante  prueba aducida en su oportunidad procesal, la  menor  edad  del  inculpado.  Así  lo ha considerado esta Sala, particularmente  frente  a  situaciones  presentadas  a  raíz  del cambio de legislación por la  entrada  en  vigencia  del decreto 2737 de 1989, Código del Menor, claro está,  partiendo  de  la  base de que esa minoridad se halle demostrada a cabalidad con  antelación  (providencias  de  27  de  abril y 12 de julio de 1990, M.P. doctor  Jaime  Giraldo  Angel  y  17  de  octubre  de  1990,  M.P. doctor Gustavo Gómez  Velásquez, entre otras).   

Sin  embargo,  este  caso  es diferente por  cuanto  la  menor edad que se predica del procesado FERNANDO TORRES ROSAS no fue  un  hecho  fehacientemente  probado en oportunidad procesal, aunque si una seria  expectativa  puesta  de  presente por él al momento de rendir indagatoria, tres  días  después  de  su  captura,  sin  que  con  posterioridad  a dicho momento  aparezca  prueba  indicativa de haber persistido en actos de rebelión. En dicha  diligencia,  recibida  el  19  de  noviembre  de 1993, el indagado le manifestó  expresamente  al  funcionario  instructor:  “nací  el  18  de  noviembre de mil  novecientos  setenta  y cinco… tengo dieciocho años, ayer los cumplí…”, no  obstante  lo cual se omitió el cumplimiento del deber funcional impuesto por el  artículo 28, inciso segundo del Decreto 2737 de 1989, que dice:   

        “Cuando  no  haya  certeza  acerca  de  la  edad de la persona que  requiera  la protección prevista en este Código y se tengan razonables motivos  de  duda,  el  Juez,  antes  de  tomar  las medidas aplicables a los mayores, la  determinará      mediante      los      medios     de     prueba     legalmente  establecidos.”   

Sin  haberse  clarificado  esa  situación  dubitativa  en  cuanto  a la verdadera edad del sindicado FERNANDO TORRES ROSAS,  se  adelantó proceso en su contra, optando por el procedimiento abreviado de la  sentencia  anticipada para culminar con condena a pena privativa de la libertad,  dejándose   en   el   vacío,  por  deficiente  o  precaria  instrucción,  una  definición  necesaria para determinar si se trataba de sujeto pasivo de medidas  de  protección,  de  competencia  de  la  jurisdicción  de  menores  y bajo el  respectivo  procedimiento, o de persona imputable sujeta a penas y a competencia  y  procedimientos  ordinarios.  No  obstante la incertidumbre creada al respecto  ante  lo  expuesto  por el indagado, se adelantó la actuación sin dilucidar lo  que  resultaba  indispensable  por  expreso  mandato  legal  y  para  definir el  encauzamiento mismo de la acción judicial.   

Significa lo anterior, que en el juzgamiento  de  FERNANDO  TORRES  ROSAS  se dejó de acopiar información fundamental, de la  cual  dependía  el  régimen  a  seguir,  radical e insubsanablemente diferente  según  el  resultado  de  la  comprobación  sobre su edad, omisión que afecta  gravemente  el debido proceso, por la comprobada existencia de una irregularidad  sustancial,  sin  que  proferidas ya las sentencias de instancias y restando tan  solo  la  definición del presente recurso extraordinario exista medio alguno de  convalidación,   de   suyo   imposible   por   la   naturaleza   misma   de  la  irregularidad.   

No  queda  otra alternativa que declarar la  nulidad,  a  partir  inclusive  del  auto  de fecha junio 3 de 1994 (f.285), por  medio   del   cual  la  Fiscalía  Regional  de  Santa  Fe  de  Bogotá,  Unidad  Especializada  de  Terrorismo,  señaló  fecha  para  la actuación previa a la  sentencia   anticipada,  a  fin  de  que  la  Unidad  de  Fiscalía  actualmente  competente  subsane  la  irregularidad  advertida  y  proceda  a  establecer, de  acuerdo  con lo dispuesto en la citada norma del Código del Menor, la real edad  del  incriminado  para  la  época en que se presentaron los actos constitutivos  del   delito  de  rebelión,  y  hecho  lo  cual,  adopte  las  medidas  legales  pertinentes.   

La  nulidad oficiosa, decretada de acuerdo  con  lo  señalado  por  los  artículos  228 y 305 del Código de Procedimiento  Penal,  se  ha  establecido  que  surge,  no  de  la falta de competencia de los  funcionarios  judiciales, como sugiere la Procuraduría Delegada en su concepto,  sino  por la irregularidad sustancial nacida del quebranto o inobservancia de un  acto  propio  del  debido  proceso  (art.  304-2 ib.), que precisamente impidió  determinar    oportunamente    esa    competencia    y    el   procedimiento   a  seguir.   

Ahora  bien, como la invalidez del proceso  cobija  el  acta contentiva de la aceptación de cargos por parte del procesado,  equiparada   por  la  ley  instrumental  a  la  resolución  de  acusación  del  procedimiento  ordinario  (art.  37B,  ord.  2°  ibidem), con lo cual vuelve el  asunto  a  la etapa de instrucción, FERNANDO TORRES ROSAS se hace acreedor a la  libertad  provisional  por  haber  transcurrido  el  término  de  240  días de  privación  efectiva de la libertad, contado a partir de su captura, sin haberse  calificado   el   mérito   del  sumario  (artículo  415  ib.,  numeral  4°  y  parágrafo),  beneficio  del  cual entrará a disfrutar una vez haya constituido  caución  prendaria  por  valor de doscientos mil pesos ($200.000.oo) a favor de  la  Dirección  Regional  de  Fiscalías  de  Santa Fe de Bogotá, y suscrito la  correspondiente diligencia de compromiso (artículo 419 ibidem).   

Es  natural  que no opera la retención del  incriminado  en  un centro de recepción o establecimiento similar a órdenes de  un  juez de menores, como conceptúa la Procuraduría Delegada con fundamento en  lo  que  dispone el artículo 170 del Código del Menor, por cuanto la causal de  nulidad  es diferente de la por él sugerida con otro fundamento, además de que  FERNANDO  ya  tiene más de dieciocho años y, en todo caso, media una causal de  la  cual  se  deriva  su  excarcelación,  por  el  transcurso  del  tiempo bajo  detención  preventiva y sin resolución de acusación o medida válida que haga  sus veces.   

Por  demás  está mencionar, a esta altura  del  análisis, que la copia del registro civil de nacimiento de FERNANDO TORRES  ROSAS,  aportada  extemporáneamente  por la defensora, no puede en este momento  ser  apreciada como prueba por cuanto la casación no es medio extraordinario de  impugnación  de  apertura  probatoria,  sino  un enjuiciamiento lógico  y  jurídico  de  la  sentencia  impugnada, que no tolera la aducción de probanzas  con  la demanda o con posterioridad a su admisión. Tal documento, u otra prueba  fidedigna  sobre la edad del aprehendido, debió ser allegado mucho antes, fuese  por  gestión  oficial  o  por  iniciativa  de  la  defensa,  en oportunidad que  permitiese    apreciar    su   autenticidad   o,   eventualmente,   tacharlo   o  controvertirlo.   

Consecuente   con   lo   dicho,  la  Sala  desestimará   la  demanda,  casará  oficiosamente  la  sentencia  impugnada  y  declarará  la nulidad de lo actuado por violación del debido proceso, a partir  inclusive,  del  auto  por  medio  del cual la Fiscalía Regional señaló fecha  para  la actuación conducente a la sentencia anticipada; dispondrá la libertad  provisional   del  detenido  FERNANDO  TORRES  ROSAS,  previa  constitución  de  caución  prendaria  por  la  suma indicada y suscripción de la correspondiente  diligencia  de  compromiso, y ordenará que, por conducto del Tribunal Nacional,  le  sean  remitidas  las  diligencias  a  la  Unidad  de  Fiscalía Regional que  corresponda, para que subsane la irregularidad advertida.   

        DECISION   

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de  Justicia  en  Sala  de  Casación  Penal,  oido  el  concepto del Procurador  Delegado,   

        RESUELVE.   

l°).-DESESTIMAR  la  demanda  de  casación  presentada por la defensora del procesado FERNANDO TORRES ROSAS.   

2°).-CASAR  OFICIOSAMENTE  la  sentencia  condenatoria objeto de  impugnación.   

3°)-Decretar     la     NULIDAD del proceso a partir inclusive  del  auto  de  3  de  junio de 1994, por medio del cual la Fiscalía Regional de  Santa  Fe de Bogotá, Unidad Especializada de Terrorismo, señaló fecha para la  realización  de  la  diligencia  previa a la sentencia anticipada, y remitir el  expediente  a  la  Unidad  de  Fiscalías  que señale la Dirección Regional de  Fiscalías  de  este  distrito  capital,  para  que  se subsane la irregularidad  advertida.   

4°).-Ordenar     la     LIBERTAD   PROVISIONAL  del  detenido  FERNANDO  TORRES ROSAS, previa constitución de caución prendaria a favor de la  Dirección  Regional  de  Fiscalías  de  Santa  Fe  de  Bogotá  por la suma de  doscientos  mil  pesos  ($200.000.oo) y suscripción de la respectiva diligencia  de compromiso.   

Líbrese   la  correspondiente  orden  de  libertad,  que  sólo  se  hará  efectiva  si  no  aparece  requerido  por otra  autoridad.   

Devuélvase  el expediente a la Dirección  Regional   de   Fiscalías   de   esta   ciudad,   por   conducto  del  Tribunal  Nacional.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

        FERNANDO    ARBOLEDA    RIPOLL         

RICARDO          CALVETE  RANGEL             JORGE    CORDOBA  POVEDA           

CARLOS       AUGUSTO      GALVEZ  ARGOTE    JORGE A. GOMEZ GALLEGO    

                                                                             No  firmo   

CARLOS        E.        MEJIA  ESCOBAR                DIDIMO       PAEZ  VELANDIA    

                                                             No firmo   

         

NILSON           PINILLA  PINILLA              JUAN    MANUEL  TORRES FRESNEDA   

    

        PATRICIA SALAZAR CUELLAR   

        SECRETARIA.   

   

    

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