10609 (20-05-97)

1997

Asistente Jurídico Inteligente

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    ACCION DE REVISION/ PRUEBA NUEVA  

De nada le sirve al accionante argumentar que  la  preclusión  de  la  investigación  por  el  delito  de  fraude procesal es  pronunciamiento  desavenido con la realidad procesal y manifiestamente contrario  a  derecho,  si  no  se  aporta  prueba que demuestre que por dicha decisión se  hubiese  adelantado  proceso  y  culminado mediante decisión que haya adquirido  ejecutoria.   

La desatención a la exigencia de acompañar a  la  demanda  de  revisión  la  prueba  concerniente a los hechos básicos de la  petición,  de acuerdo con la causal invocada (artículo 232-4 y 234-4 del C. de  P. P.), obligan a no admitirla.   

RAD. 10609  

          CORTE SUPREMA DE JUSTICIA   

          SALA DE CASACION PENAL   

                                                                  Magistrado ponente   

                                                                  Dr. NILSON PINILLA PINILLA   

                                                                  Aprobado Acta No.53   

Santa Fe de Bogotá D.C., mayo veinte (20) de  mil novecientos noventa y siete (1997).   

         V  I  S  T  O  S   

Habiendo sido presentada demanda de revisión  a  nombre  del  ciudadano JOSE ISMAEL LADINO ROJAS, titular de la acción civil,  es  del  caso  calificar  su idoneidad, de acuerdo a lo previsto en el artículo  235 del Código de Procedimiento Penal.   

          A N T E C E D E N T E S   

1.-  Cursó  en  el  Juzgado Trece Civil del  Circuito  de  esta  ciudad  capital,  proceso ejecutivo por obligación de hacer  promovido  por José Ismael Ladino Rojas contra Indalecio Landínez Afanador, ya  fallecido,  por  incumplimiento  de un contrato de promesa de compraventa de una  finca  ubicada  en  el  municipio  de  Soacha (Cundinamarca), dentro del cual se  decretó  el  embargo  del  remanente del bien inmueble objeto del contrato, que  pudiera  quedar  en  el  proceso  ejecutivo  adelantado  por el Banco de Bogotá  contra   el   mismo   demandado   ante   el   Juzgado   Veintidós   Civil   del  Circuito.   

2.- El demandado Indalecio Landínez Afanador  designó  como su apoderado al abogado doctor Rosemberg Feria Sánchez, de quien  se  afirma  que,  obrando en connivencia con su representado y la señora María  Helena  Cubillos  de  Mayorga dispusieron, mediante escritura pública, de parte  del   bien   embargado   y  secuestrado  con  el  propósito  de  perjudicar  la  acreencia.   

Muerto  el  demandado,  refiérese  que  el  abogado  Feria  Sánchez  valiéndose  de  maniobras  fraudulentas encaminadas a  impedir  la notificación del crédito a los herederos del difunto, solicitó el  desembargo  del  inmueble con fundamento en el séptimo inciso del artículo 513  del  Código  de  Procedimiento  Civil;  petición  acogida por el Juzgado Trece  Civil   del   Circuito   mediante   providencia  signada  el  23  de  agosto  de  1988.   

3.-  Por  estos  hechos, el demandante José  Ismael  Ladino Rojas presentó denuncia penal contra el mencionado profesional y  la  señora  María  Helena  Cubillos  de  Mayorga,  “por  los delitos que hayan  cometido con su actuar”.   

La  Fiscalía  Delegada  224  de Santafé de  Bogotá,  a  la  cual  correspondió conocer de tal denuncia, ordenó medidas de  aseguramiento  contra  los  denunciados  y  dispuso  también  vincular mediante  indagatoria  a Luis Alejandro Herrera y María Inés Cubillos de Landínez, como  posibles partícipes en el delito investigado.   

Mediante  providencia de fecha 3 de marzo de  1994  tomó  las  siguientes  determinaciones:  ordenó medidas de aseguramiento  contra  Luis Alejandro Herrera Robayo y María Inés Cubillos de Landínez, como  coautores  del  delito  de  fraude  procesal;  dispuso  el  cierre parcial de la  investigación  respecto al abogado Rosemberg Feria Sánchez y la señora María  Helena  Cubillos  de  Mayorga,  y  se abstuvo de decretar la cancelación de los  títulos  escriturarios  obtenidos  por  los  procesados; decisión recurrida en  reposición    y    apelación    subsidiaria   por   los   sujetos   procesales  afectados.   

4.-  Negada  la  reposición,  correspondió  conocer  de  la alzada a la Fiscalía Delegada ante los Tribunales Superiores de  Santafé  de  Bogotá y Cundinamarca, que por auto del mes de septiembre de 1994  (no  aparece señalado el día), ordenó la preclusión de la investigación “en  favor  de  todos  los  sindicados”,  por  encontrarse prescrita la acción penal  correspondiente   al   delito   de  fraude  procesal,  y  dispuso  proseguir  la  instrucción “por el hecho punible de estafa”.   

5.- Habiendo fracasado una acción de tutela  promovida  ante  la  Sala Penal del Tribunal de Santafé de Bogotá, con segunda  instancia  en  esta  Sala,  contra  la  mencionada  providencia, el señor José  Ismael  Ladino  Rojas,  mediante apoderado especial, solicita la revisión de la  misma.   

         CAUSAL INVOCADA   

Es  la cuarta de revisión, consagrada en el  artículo  232  del  Código  de  Procedimiento Penal, en armonía con el inciso  final  ibídem:  cuando  con  posterioridad  a  la  sentencia,  la  cesación de  procedimiento  o  la  preclusión  de  la investigación, se demuestre, mediante  decisión  en  firme, que tal providencia fue determinada por un hecho delictivo  del juez o de un tercero.   

Afirma el actor que el Tribunal Superior y la  Corte  Suprema  de  Justicia denegaron una acción de tutela, por considerar que  la    acción   de   revisión   “se   abría  paso”  cuando  la  decisión  ostensiblemente    contraria    a    derecho    tipificaba    el    delito    de  prevaricato.   

Argumenta  que  la  providencia  dictada  en  segunda  instancia  por  la Fiscalía Delegada ante los Tribunales Superiores de  Santafé  de Bogotá y Cundinamarca lo fue “con prescindencia de un examen total  de  la  prueba,  de manera parcial y amañada, ya que se concretó a un supuesto  fraude  del  30  de  junio  de  1988 y lo que es aún mas grave, dejando de lado  demostraciones  calificadas  y  aspectos  contundentes  de  los hechos ilícitos  averiguados  correspondientes  al  desembargo  ordenado el 23 de agosto de 1988,  motivo   de   fraude   procesal   que   es   el   que  ventila  en  el  presente  proceso”.   

“Al proferir la Fiscal Delegada -agrega- una  decisión  de  preclusión  de  investigación  no  sólo  sin  respaldo  en los  elementos  de  convicción  cursantes  en  autos  sino  con prescindencia de las  pruebas  determinantes  de la responsabilidad penal de los comprometidos, por el  fraude  cometido  el  23  de  agosto  de  1988  incumplió sus obligaciones como  funcionario  judicial  y  profirió  una providencia ostensiblemente contraria a  derecho…”.   

Da  por existente una absoluta desconexión  entre  la  realidad procesal que muestra el expediente y la decisión tomada por  la  Fiscalía  Delegada;  repite que ésta no advirtió la configuración de dos  fraudes  procesales  cometidos  por el abogado denunciado y “se inventa por arte  de  magia  una  prescripción  por  un delito que nunca fue objeto de querella”.  Termina  solicitando  declarar sin ningún valor la cuestionada providencia de 9  de  septiembre de 1994, “dada su ostensible inconstitucionalidad e ilegalidad” y  se dicte la que deba reemplazarla.   

         CONSIDERACIONES DE LA CORTE   

1.-   Es   del   caso   consignar   estas  observaciones previas:   

1.1.-   El   accionante  no  adjunta  una  constancia  que  expresamente  acredite  su  titularidad, pero de los documentos  cuyas  copias anexa y de lo señalado por esta Sala en la sentencia que definió  la     impugnación     en     la     acción     de     tutela    N�  1549  aquí referida, se constata que  JOSE  ISMAEL LADINO ROJAS está constituido como parte civil en el proceso penal  dentro del cual se profirió la preclusión que se demanda revisar.   

1.2.-  A  falta  de disposición expresa, el  entendimiento  integral  de  lo  dispuesto  por  los  artículos 68.2, 70.3 y el  inciso  final  del  232  del  Código  de  Procedimiento  Penal,  permite asumir  analógicamente  y  en cuanto no se puede dejar sin competente el adelantamiento  de  una  acción  legalmente establecida, que a esta corporación le corresponde  conocer  de  la  acción  de revisión que se intenta, por ir dirigida contra la  preclusión   proferida   por  Unidad  de  Fiscalía  Delegada  ante  Tribunales  Superiores.   

2.-  Acompañado del correspondiente poder,  el  escrito  mediante  el  cual se incoa esta acción de revisión cumple con lo  requerido    en    los    numerales   1�   y  2�  del  artículo  234 del C. de P. P. y, en cuanto a lo determinado por el inciso final  de  la  misma  norma,  trae  fotocopia  de  las  decisiones de primera y segunda  instancias  -esta última la que decretó la preclusión de la acción en cuanto  al    fraude    procesal-,    con    constancia    de    autenticidad    y    de  ejecutoria.   

Pero  no adjunta copia ni constancia de la  “decisión  en  firme”  requerida  para sustentar la causal cuarta de revisión,  que  para  el  caso  sub-examine,  sería  un pronunciamiento con fuerza de cosa  juzgada,  proferido  por  los  estrados  competentes,  en  el  sentido de que la  preclusión  de  la  investigación dispuesta por la Fiscalía Delegada ante los  Tribunales  Superiores  de  Santafé  de Bogotá y Cundinamarca, fue determinada  por un hecho delictivo del funcionario judicial o de un tercero.   

Ese hecho delictivo no puede acreditarse con  una   mera   afirmación,  ni  surgir  de  una  disparidad  de  criterios  entre  funcionario  judicial  y  accionante  respecto  a  la  legalidad de la decisión  cuestionada,  o  de  una  crítica  acerba  a  sus  fundamentos,  sino  que debe  sobrevenir  a  la  sentencia,  la cesación de procedimiento o, para el caso, la  preclusión  de  investigación,  como  culminación  de un proceso en donde tal  acto  delincuencial  haya  sido  comprobado;  es  decir,  que  el  hecho punible  determinante  de  la  decisión   cuya revisión se solicita, debe aparecer  demostrado mediante “decisión en firme”.   

De  nada  le sirve al accionante argumentar  que  la  preclusión  de  la  investigación por el delito de fraude procesal es  pronunciamiento  desavenido con la realidad procesal y manifiestamente contrario  a  derecho,  si  no  se  aporta  prueba que demuestre que por dicha decisión se  hubiese  adelantado  proceso  y  culminado mediante decisión que haya adquirido  ejecutoria.   

La desatención a la exigencia de acompañar  a  la  demanda  de  revisión la prueba concerniente a los hechos básicos de la  petición,  de acuerdo con la causal invocada (artículo 232-4 y 234-4 del C. de  P. P.), obligan a no admitirla.   

3.-   Para   concluir,   es   pertinente  agregar:   

3.1.- La preclusión de la instrucción, por  el  específico delito de fraude procesal que prescribió, es decisión judicial  que  se  encuentra  en  firme. Pero el proceso penal originado en la denuncia de  JOSE   ISMAEL   LADINO   ROJAS,    continuó   en   cuanto  al  punible  de  estafa.   

3.2.-   En   la  decisión  que  cita  el  accionante,  tomada  por  esta  Sala  el  22 de marzo de 1995, acción de tutela  N�  1549 interpuesta por  JOSE  ISMAEL LADINO ROJAS, M. P. Dr. Guillermo Duque Ruiz, al definir el recurso  confirmando  la  denegación,  efectivamente  expresó la Sala que “de concurrir  alguna   de  las  causales  previstas  por  el  artículo  232  del  Código  de  Procedimiento  Penal  contra esa decisión procede la acción de revisión, como  así  lo  autoriza  el  inciso  final  de  esa  norma,  medio judicial para cuyo  ejercicio   está   facultada  la  parte  civil…”,  pero  de  esta  manera  ni  comprometía  su  criterio,  ni  exoneraba  del  cumplimiento  de los requisitos  legales que harían procedente la acción.   

Simplemente se daba alcance abstracto a una  posibilidad,  que  podría materializarse de resultar verdadero lo expresado por  el  actor  de la tutela (“constituye una providencia ostensiblemente contraria a  derecho”),    lo    cual    él    mismo    trató    de   contradecir   en   la  impugnación.   

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia en Sala de Casación Penal,   

         R E S U E L V E   

1.-          RECONOCER   al  doctor  Luis  Enrique  Ladino  Romero  como  apoderado  de  José  Ismael  Ladino  Rojas, titular de la  acción civil, en los términos del poder conferido.   

2.-    NO  ADMITIR  la  demanda  de  revisión formulada por el  mencionado  apoderado,  respecto  de  la preclusión de la investigación por el  delito  de  fraude  procesal, dispuesta por la Unidad de Fiscalía Delegada ante  los  Tribunales  Superiores  de  Santafé  de  Bogotá  y  Cundinamarca,  en las  circunstancias referidas en la parte motiva de esta providencia.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

        CARLOS AUGUSTO GALVEZ ARGOTE   

FERNANDO          ARBOLEDA  RIPOLL                  RICARDO            CALVETE  RANGEL          

JORGE        E.        CORDOBA  POVEDA             JORGE     ANIBAL     GOMEZ  GALLEGO   

CARLOS  EDUARDO  MEJIA ESCOBAR    DIDIMO PAEZ VELANDIA    

                                                                         No  firmo         

NILSON           PINILLA  PINILLA            JUAN     MANUEL     TORRES  FRESNEDA   

        PATRICIA SALAZAR CUELLAR   

        Secretaria   

     

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