23177(20-09-05)

2005

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 23177  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

YESID    RAMÍREZ  BASTIDAS   

Aprobado Acta N° 070  

Bogotá, D. C., veinte (20) de septiembre de  dos mil cinco (2005).   

V I S T O S :  

Procede  la Corte a resolver la petición de  práctica  de  pruebas  elevada  por  el  defensor  de  ÁLVARO  ANTONIO PADILLA  REDONDO,  requerido  en  extradición  por  el Gobierno de los Estados Unidos de  América.   

A N T E C E D E N T E S :  

1. Mediante oficio  N°  0300-DVJ  (Ext-04-1323)  del  15  de diciembre de 2004, el Viceminis tro de  Justicia  comunicó  que  el  Gobierno  de  los  Estados Unidos de América, por  intermedio  de  su  Embajada en Colombia, en Nota Verbal N° 1624 del 8 de julio  de  2004,  solicitó  la  detención  provisional  con fines de extradición del  ciudadano  colombiano ÁLVARO ANTONIO PADILLA REDONDO, requerido para comparecer  a  juicio  por  delitos federales de narcóticos, medida que se hizo efectiva el  17  del  octubre  del  mismo año en obedecimiento a resolución del 15 de julio  inmediatamente  anterior,  proferida  por  el  Fiscal  General  de  la  Nación.   

Expresó  que  la  Embajada  de  los Estados  Unidos,  mediante  Nota  Verbal N° 3045 del 14 de diciembre de 2004, formalizó  la  solicitud de extradición, allegó la documentación debidamente traducida y  legalizada,  e  informó  que de conformidad con lo dispuesto en la legislación  procesal  penal  interna,  el  Ministerio de Relaciones Exteriores, a través de  oficio  N°  OAJ.E.  1598  de  la  misma  fecha,  conceptuó  que por no existir  convenio  aplicable  al caso, era procedente obrar de conformidad con las normas  pertinentes del Código de Procedimiento Penal colombiano.   

Por  lo  anterior,  envió  a  la  Corte  la  documentación  presentada por la Embajada de los Estados Unidos, “teniendo en  cuenta  que  se  encuentran  reunidos  los  requisitos  formales exigidos en las  normas aplicables al caso.”   

2.  Recibida  la  actuación  por  la Corte, mediante auto del 17 de enero de 2005 dispuso enterar  a  ÁLVARO ANTONIO PADILLA REDONDO que en el trámite de extradición pedida por  los  Estados  Unidos  a  través  de  su  Embajada  en Colombia, tiene derecho a  nombrar  un defensor y que de no hacerlo oportunamente, se le designaría uno de  oficio.   

Una  vez  designado y reconocido el defensor  nombrado  por  el  ciudadano PADILLA REDONDO, mediante proveído del 26 de enero  año  en  curso,  se  ordenó  correr  traslado por el término de 10 días para  solicitar las pruebas.   

3.  El  defensor  solicitó las siguientes:   

3.1.         La traducción  por  parte  del  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  de todos los documentos  enviados  por  las  autoridades  de  los  Estados  Unidos de América por cuanto  éstos  no  han  sido  convertidos  al  español  oficialmente  y, por tanto, no  cumplen   los   expresos   requerimientos  del  artículo  260  del  Código  de  Procedimiento  Civil,  complementado con los artículos 8, 157, 551 inciso 2 del  Código de Procedimiento Penal de 1991.   

El traductor de los documentos remitidos a la  Corte   se   equivocó   al   asimilar   las   expresiones   “conspiracy”  e  “indictment”   a   “concierto   para   delinquir”  y  “resolución  de  acusación”,  respectivamente,  por  ser  desconocidos  estos  términos en el  derecho penal norteamericano.   

3.2. La expedición  de  copia  auténtica  de  las  disposiciones de los instrumentos jurídicos del  Estado  requirente  que  se  pasan  a  relacionar:  Título  178, Capítulo 209,  Secciones  3181  a  3196  del  Código  de  Procedimiento Penal, reguladoras del  trámite  de extradición; de la Sección 9-15-100 del Manual de Fiscales; de la  Ley  de  extradición  de 1982; y de la Ley sobre la Interpretación de Tratados  de 1988.   

Con   estos   documentos   se   busca  dar  cumplimiento  al  artículo  551-4  del  Código de Procedimiento Penal  de  1991,  dirigido  a  la  obtención  de  copias  auténticas de las disposiciones  penales  aplicables al caso con el fin de que la Corte evalúe la validez formal  de las mismas, según exigencia del artículo 558 ibídem.   

3.3. La obtención  de  copia  del  caso  radicado  en  la  “Jurisdicción del Distrito Central de  Florida,  bajo el número 8:04-CR-282-T-23-TGW, Tribunal del Distrito de Estados  Unidos  para  el  Distrito  de  Columbia  caso de lo penal número 04-114(RBW) y  sólo  en  lo  que  respecta  con  las evidencias recogidas en contra de ÁLVARO  ANTONIO  PADILLA  REDONDO”, con el fin de establecer el lugar de ocurrencia de  los  hechos  por  los cuales se ha solicitado la extradición de dicha persona y  si  están  sometidos  o  no a la jurisdicción penal colombiana. En su defecto,  que  se  le  solicite  a la Fiscalía General de la Nación determine el último  punto.   

3.4. La expedición  de  copia  proveniente  de  la  Registraduría  Nacional  del Estado Civil de la  tarjeta  decadactilar  de  ÁLVARO  ANTONIO  PADILLA  REDONDO  con  el objeto de  establecer  si es la persona solicitada en extradición y de esta manera aclarar  si  la  identidad  y  la  descripción física de quien es  requerido en la  Nota Verbal y el “indictment” le corresponden.   

3.5. Certificación  del  Ministerio de Relaciones Exteriores sobre la vigencia en este país y en el  requirente  de  los  siguientes  instrumentos  internacionales:  el  Tratado  de  Extradición  de  1979,  la Convención de Extradición firmada en Montevideo en  diciembre   de   1933   y   la   Convención  contra  el  Tráfico  Ilícito  de  Estupefacientes signada en Viena en 1988.   

Con  ello  se  pretende  establecer  si  el  trámite  y  la  respuesta  a  la  solicitud de extradición en referencia deben  ceñirse  o  no a los preceptos del Código de Procedimiento Penal colombiano y,  por    ende,    si    esta    Corte    carece   o   no   de   competencia   para  gestionarla.   

3.6. Certificaciones  de  la Organización de Estados Americanos y de Naciones Unidas “acerca de (1)  si  es  o  no  uso  internacional  (norma  jurídica  consuetudinaria) entre los  respectivos  estados  miembros  el  acudir  al ofrecimiento o a la existencia de  reciprocidad  en materia de extradición, y (2) si Colombia y los Estados Unidos  de América son o no miembros de esas organizaciones.”   

3.7.   Certificación  de  la  Fiscalía  General  de la Nación y de “las diferentes  Autoridades  del  Orden Nacional” sobre la existencia de alguna investigación  y/o  juicio  en  contra de ÁLVARO ANTONIO PADILLA REDONDO por los mismos hechos  por  los  cuales  está siendo solicitado en extradición, pues en relación con  éstos  cursa  en  su contra la investigación con radicación 1102 en la Unidad  Nacional de Derechos Humanos de esa entidad.   

3.8. La recepción  de  la  versión  de ÁLVARO ANTONIO PADILLA REDONDO, respecto de los cargos que  soportan  las notas verbales 3045 y 1624 del 14 de diciembre y del 8 de julio de  2004, respectivamente.   

CONSIDERACIONES    DE   LA   CORTE:   

1. En el trámite de  extradición  regulado  por  el  Código  de  Procedimiento  Penal,  como  aquí  acontece,  a  la  Sala  de  Casación  Penal  de la Corte Suprema de Justicia le  corresponde  emitir concepto sobre la viabilidad de su otorgamiento el cual, por  mandato  de  los  artículos  511  y  520  de  la  Ley 600 de 2000, ordenamiento  aplicable  al  presente  caso  en  consideración  a  que  el  requerimiento  de  extradición  se  hizo  bajo  su  vigencia, debe fundamentarse en los siguientes  aspectos:  a)  La  validez formal de la documentación enviada por el ejecutivo;  b)  La  plena  demostración de la identidad del solicitado y su correspondencia  con  la persona capturada con tal finalidad; c) El cumplimiento del principio de  la  doble  incriminación,  según el cual el hecho que motiva la petición debe  también  estar  previsto  como  delito  en  Colombia y estar reprimido con pena  privativa  de  la  libertad cuyo mínimo no sea inferir a cuatro años; y, d) La  equivalencia  de  la  providencia  proferida en el extranjero con la resolución  acusatoria regulada en el derecho procesal interno.   

El decreto y práctica de pruebas dentro del  trámite  previo  a  la  emisión del concepto de extradición que de la Sala se  solicita  queda  condicionado, por tanto, a que las mismas resulten conducentes,  pertinentes   y   útiles   para  determinar  el  cumplimiento  o  nó  de  esos  aspectos.   

2.  Teniendo  en  cuenta  lo  anterior,  es  claro que las pruebas solicitadas por el defensor del  requerido  en  extradición  ÁLVARO  ANTONIO  PADILLA  REDONDO,  no  pueden ser  ordenadas  por  las  razones que a continuación se exponen, en orden similar al  asumido en la petición:   

2.1.                No  se  ordenará  la  traducción  oficial  por  parte  del  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  de los documentos enviados por las autoridades de los Estados Unidos  de  América  por cuanto el inciso final del artículo 513 de la ley 600 de 2000  consagra  su  eventual  traducción al castellano, sin exigir que ésta provenga  de personas determinadas.   

Además,  el conducto diplomático utilizado  en  este  caso  para  la remisión de dichos documentos y la intervención en su  revisión  de  los Ministerios colombianos avalan la idoneidad de la traducción  al idioma patrio.   

El    alcance    de    las   expresiones  “conspiracy”  e  “indictment”  es  propio  del  análisis inherente a la  rendición  del  concepto respectivo, por lo tanto, se denegará la realización  de una nueva traducción.   

2.2.  Las  pruebas  alusivas  a  la  validez formal de las normas del Código de Procedimiento Penal  de  Estados Unidos de América; las reguladoras del trámite de extradición; de  las  funciones  de  los  fiscales  estadounidenses;  y,  las de los tratados que  regulan  la  extradición,  considera  la  Corte  que no son indispensables para  adelantar  el  presente  trámite  que  se  ciñe a las disposiciones procesales  penales  colombianas  ante  la inexistencia de tratados entre nuestro país y el  Estado  requirente,  según  concepto del Ministerio de Relaciones Exteriores al  que ya se aludió en esta providencia.   

2.3. Igualmente se  negará  la  obtención  de  copia  del caso radicado en la “Jurisdicción del  Distrito  Central  de Florida, bajo el número 8:04-CR-282-T-23-TGW”, Tribunal  del  Distrito  de  Estados  Unidos para el Distrito de Columbia caso de lo penal  número  04-114(RBW),  por  cuanto  la información sobre el lugar y la fecha de  ocurrencia  de  los  hechos  por  los cuales se ha solicitado la extradición de  dicha  persona  está  contenida  en el “auto de procesamiento reemplazante”  del  Tribunal  de  Distrito  de  Estados  Unidos  para  el Distrito de Columbia,  dictado   en   contra   de   ÁLVARO   ANTONIO   PADILLA  REDONDO,  entre  otras  personas.1   

Ahora bien: el análisis relativo a si están  sometidos  o  no a la jurisdicción penal colombiana tales hechos lo adelantará  la  Corte  al  emitir  el concepto respectivo y para su elaboración se advierte  suficiente  la  documentación allegada. Luego no hay razón para solicitar a la  Fiscalía General de la Nación aclaración sobre este punto.   

2.4. La expedición  de  copia  proveniente  de  la  Registraduría  Nacional  del Estado Civil de la  tarjeta  decadactilar  de ÁLVARO ANTONIO PADILLA REDONDO pedida por el defensor  para  demostrar  la  plena  identidad  del solicitado, tampoco se ordenará como  quiera  está  inconcusamente  establecido  que  el  requerido  en extradición,  ÁLVARO  ANTONIO  PADILLA  REDONDO,  es  el titular de la cédula de ciudadanía  colombiana  No.  7.140.015  expedida en Calabazo, Santa Marta, Magdalena, nacido  el  5  de  mayo  de  1945,  en  Dibulla,  La  Guajira, según fotocopia de dicho  documento   obtenido   por   el   país   requirente2,  cuya  fotografía obra en el  anexo         de        esta        actuación3  y es la misma persona que fue  capturada  por  la Policía Nacional en Santa Marta, Magdalena, el 17 de octubre  de     20044,  en  cumplimiento  de  orden impartida por el Fiscal General de la  Nación  en  resolución  del  15  de  julio  de 20045,  en  atención  a Nota Verbal  No.  1624  del 8 de julio de 2004, de la Embajada de Estados Unidos de América,  contentiva   de   iguales   notas  civiles  a  las  antes  apuntadas6, persona que se  encuentra  vinculada  al  presente  trámite  de extradición en cuyo desarrollo  corroboró  la  expedición  a  su  nombre  del  documento  de  identidad  antes  reseñado,    al    otorgar    el    poder    al    defensor    que   lo   está  representando7, quien no ha controvertido este aspecto.   

La  Corte  ha  reiterado  su  criterio  al  respecto, conforme a la siguiente transcripción:   

“De  otro  lado,  no sobra recalcar que la  plena  identidad  que  exige  el  artículo  520  de la Ley 600 de 2000, se  refiere  es  a  la coincidencia entre la persona procesada en el extranjero y la  reclamada   o  capturada  con  fines  de  extradición,  no  a la verdadera  identidad  de  aquella  o  de  ésta,  pues “para los  efectos  aquí  perseguidos,  basta  que  el procesado o sentenciado en el país  requirente  sea  el  mismo  individuo  que  se encuentra sometido al trámite de  extradición”8”   (Cursiva   en  el  texto  original)       9.   

          2.5.   Al   no   haber   tratado  vigente  entre   Colombia y Estados Unidos de América alusivo a la extradición, se  denegará  la solicitud del defensor del arribo de certificación del Ministerio  de Relaciones Exteriores sobre el particular.   

Por  las  razones  acabadas  de consignar no  procede  la  obtención  de  certificaciones  de  la  Organización  de  Estados  Americanos  y  de  Naciones  Unidas  sobre  la  pertenencia  de  las  normas  de  extradición al ius cogens.   

Mucho  menos  interesa  a  este  asunto  si  Colombia   y  los  Estados  Unidos  de  América  son  o  no  miembros  de  esas  organizaciones, luego no se acudirá a dichos organismos.   

2.6.  No considera  pertinente  esta  sala  obtener  certificación  de  la  Fiscalía General de la  Nación  y  de  “las diferentes Autoridades del Orden Nacional” -entiéndase   autoridades   judiciales  penales-,    sobre   la  existencia  de  alguna  investigación  y/o  juicio en contra de ÁLVARO ANTONIO  PADILLA  REDONDO por los mismos hechos por los cuales está siendo solicitado en  extradición,  por  cuanto  ese análisis le corresponde al Gobierno Nacional al  momento  de  negar  o  conceder la extradición, según voces del art. 521 de la  Ley 600 de 2000.   

2.7. La versión del  señor  ÁLVARO  ANTONIO  PADILLA  REDONDO  sobre  los  cargos imputados por los  tribunales  estadounidenses  conforme a las notas verbales 3045 y 1624 del 14 de  diciembre  y del 8 de julio de 2004, en su orden, resulta completamente exótica  al  trámite  de  extradición,  por  su  ajenidad  con los elementos a tener en  cuenta  por la Corte al emitir el concepto prescrito en los artículos 519 y 520  del   Código   de   Procedimiento   Penal,  luego  se  abstendrá  la  sala  de  decretarla.   

A  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

R E S U E L V E :  

1.           NEGAR  la práctica de las pruebas pedidas  por  el  defensor  del  ciudadano  colombiano  ÁLVARO  ANTONIO PADILLA REDONDO,  solicitado en extradición.   

2. Para los fines  previstos  en el inciso último del artículo 518 de la Ley 600 de 2000, una vez  ejecutoriada  la  presente decisión, permanezca el asunto en la Secretaría por  el término de cinco (5) días.   

Cópiese,   notifíquese   y   cúmplase,   

MARINA   PULIDO   DE  BARÓN   

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ         ALFREDO GÓMEZ  QUINTERO   

ÉDGAR   LOMBANA   TRUJILLO                                          ÁLVARO O. PÉREZ PINZÓN   

Comisión de servicio  

JORGE  L.  QUINTERO  MILANÉS                                        YESID RAMÍREZ BASTIDAS   

MAURO    SOLARTE  PORTILLA               JAVIER  DE J. ZAPATA ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1  Anexo Fol. 197 y s.s.   

2  Anexo, Fols. 51.   

3  Anexo, Fol. 53, 51 y 49   

4 Anexo  Fol. 34.   

5 Anexo  Fol 16.   

6 Anexo  Fol. 1.   

7  Cuaderno principal,  Fol. 8.   

8 CORTE  SUPREMA     DE    JUSTICIA.    Concepto  del  23  de septiembre de 2003. Radicación No. 20588. M. P., Dr.  MAURO SOLARTE PORTILLA.   

9 CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  Auto  de  4  de  mayo  de  2005.  Radicación  23104.  M.  P., Dr. JORGE LUIS QUINTERO  MILANÉS.     

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