22615(27-04-05)

2005

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 22615  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                                             Magistrado Ponente:   

                                             Dr. YESID RAMÍREZ BASTIDAS   

                                             Aprobado acta No. 031   

                                             

Bogotá  D.C., abril veintisiete (27) de dos  mil cinco (2005).   

V    I    S    T    O    S:   

       Procede  la  Corte  a  emitir  concepto  sobre  la  solicitud  de  extradición del ciudadano  colombiano  EDUARDO DUQUE GÓMEZ, elevada por el Gobierno de los Estados Unidos,  a través de su Embajada en Colombia.   

ANTECEDENTES:   

       1.  A   EDUARDO  DUQUE  GÓMEZ  se le requiere para que comparezca en juicio por delitos  “federales  de  lavado  de  dinero”   ante  el  Tribunal de los Estados  Unidos  para  el  Distrito Sur de New York, que con fecha 20 de abril de 2004 le  dictó  la  resolución de acusación criminal No. S1 04 Cr.345 mediante la cual  se  le  acusa del siguiente cargo, según la Nota Verbal No. 964 del 26 de abril  de 2004:   

“…Cargo  Uno.  Concierto para cometer el  delito  de  lavado de dinero, lo cual es en contra del Título 18, Sección 1956  (a)  (1)  (B)  (i)  del  Código  de  los Estados Unidos, todo en violación del  Título 18, Sección 1956 (h) del Código de los Estados Unidos”.   

        2.   Para  formalizar   el   trámite  de  extradición  fueron  aportados  los  siguientes  documentos,  efectuada  la  traducción  necesaria y la legalización respectiva  ante el Ministerio de Relaciones Exteriores:   

       2.1.  Las  Notas  Verbales  No.  964  del  26  de  abril  y  1502  del 30 de junio de 2004,  respectivamente,  a través de las cuales la Embajada de los Estados Unidos hace  conocer la petición de extradición.   

      En la primera  nota  la  Embajada  informa  al  Ministerio de Relaciones Exteriores que EDUARDO  DUQUE  GÓMEZ  “es  ciudadano  de  Colombia,  nacido el 11 de mayo de 1982, en  Manizales   (Caldas),  Colombia.  Es  portador  de  la  cédula  colombiana  No.  16.072.224”.   

      2.2. Copia de  la  acusación  No.  S1  04 Cr.345 proferida el 20 de abril de 2004 por el   Tribunal  Distrital  de  los  Estados  Unidos  para el Distrito Sur de New York,  entre otros, contra EDUARDO DUQUE GÓMEZ.   

      2.3. Copia de  la  orden de detención expedida por el Tribunal Distrital de los Estados Unidos  para el Distrito Sur de New York.   

      2.4. Copia de  disposiciones  penales  del  Código  de  los  Estados  Unidos, relevantes en el  presente caso.   

         2.5.  Declaraciones  juradas  de  Boyd M. Johnson III, Asistente Fiscal de los Estados  Unidos  para  el  Distrito Meridional de Nueva York y de Willian Callahan Agente  Especial  de  la Administración Antinarcótica (DEA) en apoyo a la solicitud de  extradición.   

         2.6.  Fotografía del requerido DUQUE GÓMEZ   

        3.   En  Colombia se realizó el siguiente trámite:   

        3.1.  La  Oficina  Jurídica  del  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  remitió  a  la  Fiscalía  General de la Nación la  Nota Verbal No. 964 del 26 de abril de  2004,  procedente  de  la  Embajada  de  los  Estados  Unidos,  mediante la cual  solicitó  la captura con fines de extradición de EDUARDO DUQUE GÓMEZ, entidad  que   mediante   resolución   de  fecha  30  de  abril  siguiente,  acogió  lo  pedido.   

      3.2. El 3 de  mayo  de  2004  fue  aprehendido por el Departamento Administrativo de Seguridad  (DAS)  EDUARDO  DUQUE  GÓMEZ quien se identificó con la cédula de ciudadanía  No. 16.072.224 de Manizales.   

        3.3.  La  mencionada  Oficina  Jurídica mediante oficio OAJ.E 0908 de 1 de julio de 2004,  conceptúa  que  “  por  no  existir  Convenio aplicable al caso es procedente  obrar  de  conformidad  con  las normas pertinentes del Código de Procedimiento  Penal colombiano”.   

      3.4. Iniciado  el  trámite previsto en el artículo 518 de la Ley 600 de 2000, el 17 de agosto  de  2004   se corrió traslado por el término de 10 días, a EDUARDO DUQUE  GÓMEZ  y  a  su  defensor,  para  que  solicitaran las pruebas que considerasen  necesarias  dentro  del presente asunto, habiendo vencido dicho término sin que  dentro  del  mismo  los  intervinientes  hubieran  hecho uso de ese derecho y no  siendo  procedente  ordenar  pruebas  de  oficio, el 2 de noviembre siguiente se  dispuso  que  el  asunto permaneciera en la Secretaría por el término de cinco  (5)  días  para  los  fines  previstos  en  el  inciso  3o.  del precepto antes  indicado.   

      El expediente  permaneció  en  Secretaría,  a  disposición  de  las  partes, para efectos de  alegar,  habiéndolo hecho oportunamente la Procuradora Primera Delegada para la  Casación  Penal,  como  enseguida pasa a verse, mientras que la defensa guardó  silencio.   

MINISTERIO PÚBLICO:  

      La  Procuradora Primera Delegada para la Casación Penal conceptúa  favorablemente  a  la  solicitud  de extradición elevada por el Gobierno de los  Estados Unidos de EDUARDO DUQUE GÓMEZ.   

       Luego  de  ocuparse  de  lo  señalado  por  el  Ministerio  de Relaciones Exteriores en el  sentido  de que por no existir convenio aplicable al caso es procedente obrar de  conformidad  con  las normas pertinentes del estatuto procesal penal colombiano,  considera   que   en  este  caso  se  cumple  a  cabalidad  con  los  requisitos  establecidos en la mencionada codificación.   

      En relación  con   la  validez  formal  de  la  documentación  presentada  por  el  Gobierno  requirente   expresa   que   ellos   fueron  aportados  con  su  correspondiente  traducción   y   autenticación  por  vía  diplomática,  encontrándose  así  cumplido este primer requisito.   

       En punto de  la   demostración   plena  de  la  identidad  del  solicitado  señala  que  la  documentación  acopiada  no  contiene elemento alguno que permita cuestionar la  correspondencia   entre  la  persona  aprehendida  el  3  de  mayo  de  2004  en  Villavicencio  (Meta)  como EDUARDO DUQUE GÓMEZ y la solicitada en extradición  por  el  Gobierno  de  los Estados Unidos, quien se identifica con la cédula de  ciudadanía No. 16.072.224 de Manizales.   

       Frente  al  principio  de  la  doble incriminación considera que este requisito también se  satisface,  en  la  medida  que  hecha la confrontación entre las conductas que  motivan  la  petición de extradición y nuestra legislación, se puede concluir  que  tales  comportamientos  constituyen  delitos  y están sancionados en   Colombia  con  penas  superiores  a cuatro años (concierto para delinquir), tal  como  se  infiere  de  lo  previsto  en  el  artículo  340  del  Código Penal,  modificado por el artículo 8o. de la Ley733 de 2002.   

        Y,   en  relación  con  la  equivalencia  de  la providencia proferida en el extranjero,  este  requisito  también  se satisface en la medida que la acusación proferida  por  el  Tribunal  Distrital  de  los Estados Unidos para el Distrito Sur de New  York,  con  base  en  la  cual  se  formula  la  solicitud  de  extradición, es  equivalente  a  la  resolución  de  acusación  en  el  ordenamiento  jurídico  colombiano.   

      Solicita que  la  Sala sugiera al Gobierno Nacional que subordine la entrega del extraditado a  las  condiciones  que  considere  oportunas,  exigiendo que el solicitado no sea  juzgado  por  hechos  anteriores  o distintos a los que motivan la petición, ni  sometido a tratos crueles, inhumanos o degradantes.   

      De esta forma  deja descorrido el traslado.   

CONCEPTO DE LA CORTE:  

    

1. Aspectos previos.     

        1.1.  El  artículo  35  de la Constitución Política, modificado por el Acto Legislativo  01  de  1997,  establece  que  la  extradición  se podrá solicitar, conceder u  ofrecer  de  acuerdo con los tratados públicos y, en su defecto, con la ley, lo  cual  conduce  a concluir, entonces, que la extradición no procederá cuando se  trate  de  hechos  cometidos  con anterioridad a la promulgación del mencionado  Acto Legislativo, esto es, al 17 de diciembre de 1997.   

       Así mismo,  que  la extradición de los colombianos por nacimiento se concederá por delitos  cometidos   en   el   exterior,  considerados  como  tales  en  la  legislación  colombiana,    y    que    no   procederá   por   delitos   políticos   o   de  opinión.   

      1.2. En punto  de  la  naturaleza  del  instrumento  de extradición, la Corte Constitucional y  ésta  Corporación,  han  precisado que no se trata de un proceso en el cual se  juzgue  la  conducta  de  la  persona  solicitada, la validez o legalidad de las  pruebas  aducidas  en su contra, lo acertado o no del juicio de adecuación o el  grado  de  certeza  sobre  la  conducta  investigada  o  la  responsabilidad del  acusado,   sino  que  es  un  trámite  caracterizado  por  la  agilidad  de  la  cooperación   internacional   en   la   lucha  contra  el  delito.  Por  tanto,   

“la definición del legislador colombiano  por  un  rito  que privilegia el estudio formal de la documentación con miras a  la  mera verificación del cumplimiento de unos requisitos mínimos para efectos  de  emitir  el  concepto  por  parte  de  la Corte, de suyo excluye el análisis  sustancial  del material probatorio que es propio del acto de juzgamiento al que  no  concurre  la  autoridad  judicial  colombiana que, se repite, está limitada  legalmente  a  la  constatación  formal  del  cumplimiento  de  los  requisitos  señalados  en  la  ley  que  se  aplica  en  defecto del Tratado”1   

        1.3.  De  acuerdo  con  la  solicitud  elevada  por  el  Gobierno de los Estados Unidos, a  través  de   su  Embajada  en  Colombia, y de los documentos aportados, se  infiere  que las actividades delictivas que se le imputan a EDUARDO DUQUE GÓMEZ  tuvieron  ocurrencia  “  Desde  el  2001  o  alrededor  de esa época, hasta e  inclusive  el  presente”, es decir, que las conductas por cuya realización ha  sido  acusado  fueron  cometidas  con posterioridad a la entrada en vigencia del  Acto  Legislativo  No.  01  de  1997, modificatorio del artículo 35 de la Carta  Política,   por   lo  que  no  resulta  pertinente  hacer  alguna  salvedad  al  respecto.   

      

        De  otra  parte,  en  el pliego acusatorio en que se sustenta la solicitud de extradición  y  en las declaraciones que se acompañaron en apoyo de la mencionada petición,  se  precisa  que  los  delitos  imputados  se  llevaron a cabo en “los Estados  Unidos,  Canadá  y  España,  entre otros lugares”, particularmente cuando se  realizaron  operaciones  financieras  que  involucraban dineros provenientes del  tráfico de estupefacientes.   

      Entonces, en  cualquiera  de  las  hipótesis establecidas por la jurisprudencia y la doctrina  como  criterios  para determinar el lugar de la ocurrencia del hecho, tales como  el  lugar  de  realización  de  la acción, según el cual el hecho se entiende  cometido   en  el  lugar  donde  se  llevó  a  cabo  total  o  parcialmente  la  exteriorización  de la voluntad; la del resultado que estima realizado el hecho  donde  se  produjo el efecto  de la conducta; y, la teoría de la ubicuidad  o  mixta  que  considera cometido el hecho donde se efectuó la  acción de  manera  total  o  parcial,  como  en  el  sitio  donde se produjo  o debió  producirse  el  resultado, la Sala encuentra que las conductas atribuidas por el  Tribunal  Distrital  de  los  Estados  Unidos para el Distrito Sur de New York a  EDUARDO  DUQUE  GÓMEZ,  traspasaron las fronteras colombianas, de lo cual surge  que  se  satisface  la  condicionante  constitucional  de que el hecho haya sido  cometido en el exterior.   

    

1. Cuestión de fondo.     

      Aspectos Generales.   

          La  competencia   de   la   Corte   dentro   del   trámite  de  extradición  está  circunscrita   a  emitir un concepto sobre la viabilidad de entregar o no a  la  persona  solicitada por un país extranjero, después de examinar los puntos  a  que  se  refieren  los  artículos  511, 513 y 520 de la Ley 600 de 2000, sin  dejar  de  considerar  que  el  artículo 35 de la Constitución Política en su  inciso  2o.,  autoriza  la extradición de colombianos por nacimiento cuando son  reclamados  por  delitos  cometidos  en  el exterior y que las conductas que las  originan  también  estén  catalogadas  de  esa manera en la legislación penal  interna.   

       Además, el  último  inciso del referido canon constitucional preceptúa que la extradición  no   procede  cuando  se  trata  de  hechos  cometidos  con  anterioridad  a  la  promulgación  del  Acto  Legislativo No. 1 de 1997, esto es, el 17 de diciembre  de 1997.   

        Y,  como  quiera  que  según lo expresó el Ministerio de Relaciones Exteriores dentro de  este  trámite,  no  existe tratado de extradición aplicable en el ordenamiento  interno  entre Colombia y los Estados Unidos de  América, el concepto debe  fundamentarse  en  lo dispuesto por el Código de Procedimiento Penal colombiano  y  por  ello  corresponde  a la Sala, según lo indicado en el artículo 520 del  referido  ordenamiento, realizar el respectivo análisis sobre la validez formal  de  la  documentación  allegada por el país requirente, la demostración plena  de  la  identidad  de  la  persona  solicitada,  la  concurrencia  de  la  doble  incriminación,  esto  es,  que el hecho que motiva la solicitud de extradición  tanto  en  el  Estado  reclamante  como en Colombia esté previsto como delito y  además  que  en  la legislación interna esté sancionado con pena privativa de  la  libertad  cuyo  mínimo  no  sea  inferior  a  cuatro (4) años. También es  necesario   establecer  la  equivalencia  de  la  providencia  proferida  en  el  extranjero con la acusación del sistema procesal colombiano.   

      Pues bien, en  relación con cada uno de tales aspectos, se tiene:   

     

a. Validez formal de la documentación presentada.     

       

       Según  lo  establece  el  artículo 513 de la Ley 600 de 2000, la solicitud de extradición  debe  efectuarse por vía diplomática y de manera excepcional por la consular o  de  gobierno  a  gobierno,  adjuntando  copia  auténtica  del  fallo  o  de  la  acusación  proferida  en  el  extranjero,  con  indicación  de  los  actos que  determinan  la  petición, así como del lugar y fecha en que fueron ejecutados,  los  datos  que  permitan identificar plenamente al reclamado y copia auténtica  de  las  disposiciones  penales  aplicables  al  caso,  documentos que deben ser  expedidos  en  la  forma  establecida  por  la  legislación  del  reclamante  y  traducida al castellano, si a ello hubiere lugar.   

      A su vez, el  artículo  259  del  Código  de  Procedimiento Civil, modificado por el Decreto  2282  de  1989, dispone en el numeral 118 de su artículo 1o. que los documentos  públicos  otorgados en un país extranjero por uno de sus funcionarios o con su  intervención,  deberán  presentarse  debidamente autenticados por el cónsul o  agente  diplomático  de  la  República  y  en su defecto por el de una nación  amiga,  lo  cual  hace  presumir que se otorgaron acorde a la ley del respectivo  país.  La firma del cónsul o agente diplomático se abonará por el Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  de  Colombia  y si se trata de agente consular de un  país  amigo,  se  autenticará  previamente  por  el funcionario competente del  mismo  y  los de éste por el cónsul colombiano, disposición aplicable al caso  en  virtud  del  principio de integración normativa previsto en el artículo 20  del estatuto procesal penal.   

      Por tanto, la  validez  formal  de  la  documentación  apunta a verificar que los soportes con  base  en  los  cuales el Estado requirente solicita la entrega de una persona en  extradición, se sujeten a las referidas exigencias formales.   

      Encuentra la  Sala   que  este  presupuesto  fue observado por el Gobierno de los Estados  Unidos  al  demandar  la  extradición  del  ciudadano  colombiano EDUARDO DUQUE  GÓMEZ, por conducto de su Embajada en Colombia.   

      En efecto, la  solicitud  se  hizo  por  vía  diplomática,  fue  acompañada  de  copia de la  resolución  de acusación No. S1 04 Cr.345 dictada el 20 de abril de 2004 en el  Tribunal  Distrital  de los Estados Unidos para el Distrito Sur de New York, que  indica  los  actos  que  soportan  la  reclamación, el lugar y las fechas de su  ejecución,  y  los  datos  necesarios  en orden a establecer la identidad de la  persona reclamada.   

      Se aportaron  las  declaraciones  de  Boyd  M.  Johnson III y Willian Callahan, que además de  confirmar  los  pormenores  de  la  acusación,  el  primero en su condición de  Asistente  Fiscal  de  los  Estados  Unidos para el Distrito Meridional de Nueva  York,  efectuó  la  relación  de los preceptos normativos aplicables al caso y  los  adjuntó  al  igual  que copia de la orden de arresto que el 20 de abril de  2004  expidió  el  Tribunal  de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito  Meridional de New York contra EDUARDO DUQUE GÓMEZ.   

         Los  anteriores  documentos,  que  por lo demás, obran en traducción al castellano,  certificada  y  autenticada  conforme  a  la legislación del Estado requirente,  firmas  autenticadas  ante  la  Cónsul  de  Colombia  en  Washington,  D.C.  y,  posteriormente,  por  el  Jefe  de  Legalizaciones  del Ministerio de Relaciones  Exteriores,   deben   ser   tenidos   en  cuenta  en  su  valor  probatorio,  en  consideración  a  que  cumplen las exigencias previstas en el artículo 259 del  Código de Procedimiento Civil.   

      Este  requisito,  por tanto, se satisface.   

      b.-  La  identificación plena entre el reclamado en extradición y  el aprehendido con tal finalidad.   

         Este  requisito  hace  relación  a  la  identidad  que  debe existir entre la persona  solicitada  por el Estado requirente y la aprehendida con fines de extradición.  Bajo  este  contexto,  esa es la identificación sobre la cual debe pronunciarse  la Sala.   

     En la Nota Verbal  No.  1502  de  30 de junio de 2004, la Embajada de los Estados Unidos informa al  Ministerio  de  Relaciones Exteriores que a quien se solicita es a EDUARDO DUQUE  GÓMEZ,  ciudadano  colombiano,  nacido  el  11  de  mayo  de 1982 en Manizales,  Caldas,  identificado  con la cédula de ciudadanía No. 16.072.224 y se adjunta  fotografía del requerido.   

        De   la  documentación  acopiada, se infiere que se trata de EDUARDO DUQUE GÓMEZ, quien  en  este  trámite  se  ha  identificado  con la cédula de ciudadanía a que se  refiere  la  petición,  expedida  en  Manizales,  sin  que se pongan en tela de  juicio  los  demás  datos  que  se  exigen para dar por acreditado el requisito  aquí estudiado.   

         Este  requisito, al igual que el anterior, también se satisface.   

      c.- Principio de la doble incriminación.   

       De acuerdo  con  lo previsto en el numeral 1o. del artículo 511 de la Ley 600 de 2000, para  conceder  la  extradición es requisito indispensable que el hecho que la motiva  esté  previsto en Colombia como delito y reprimido con sanción privativa de la  libertad cuyo mínimo no sea inferior a cuatro (4) años.   

      El ciudadano  colombiano  EDUARDO  DUQUE  GÓMEZ es requerido para que comparezca en juicio en  el  Tribunal  Distrital  de los Estados Unidos para el Distrito Sur de New York,  siendo  objeto de la acusación No. S1 04 Cr.345, dictada el 20 de abril de 2004  en  el  Tribunal  Distrital  de  los  Estados Unidos para el Distrito Sur de New  York,  mediante  la  cual  se  le  acusa  del  siguiente  cargo,  a saber:    

“CARGO UNO  

El gran jurado acusa que:  

EL CONCIERTO PARA  LAVAR  ACTIVOS   

Desde el 2001 o  alrededor  de  esa  época,  hasta  e  inclusive  el  presente,  en  el Distrito  Meridional de Nueva York y en otros lugares,   

                                                 

                                               (…)   

                           “EDUARDO DUQUE GÓMEZ”   

                                                 (…)   

los   acusados,   y  otros  conocidos  y  desconocidos,   ilícita   y   voluntariamente   y  con  conocimiento  de  causa  combinaron,  concertaron, confederaron y acordaron conjuntamente y el uno con el  otro  para violar la Sección 1956(a)(1)(B)(i) del Título 18 del Código de los  Estados Unidos.   

        10.  Como  parte  y  objetivo  del  concierto,  … EDUARDO  DUQUE  GOMEZ,  …  los acusados, y otros conocidos y  desconocidos,   durante  el  delito  que  involucraba  y  afectaba  al  comercio  interestatal  y  extranjero,  y  a  sabiendas  de que los bienes involucrados en  ciertas   operaciones   financieras   –  a  saber:  la transferencia de centenares de millares de dólares  en     efectivo    –  representaban  las  ganancias de algún tipo de actividad ilícita, voluntaria e  ilícitamente  y  con conocimiento de causa realizaban y realizaron e intentaron  realizar   tales  operaciones  financieras  que  de  hecho  trataron de las  ganancias  de  una  actividad  ilícita  específica,  a saber: las ganancias de  operaciones  ilícitas del narcotráfico, a sabiendas de que se había diseñado  las   operaciones   parcial  e  integralmente  para  disimular  y  disfrazar  la  naturaleza,  ubicación,  origen,  titularidad  y  el  control  de las ganancias  de   la  actividad  ilícita  específica, en violación a la Sección 1956  (a)   (1)   (B)   (i)   del   Título   18  del   Código  de  los  Estados  Unidos.   

“MEDIOS  Y  MÉTODOS DEL CONCIERTO DEL LAVADO DE ACTIVOS.   

          “11.  Entre los  medios  y  métodos  mediante  los  cuales  …EDUARDO  DUQUE   GÓMEZ,   …   los  acusados,  y  los  otros  integrantes  del  concierto desarrollaban y de hecho desarrollaron el concierto,  constan los siguientes:   

         a.                     En        todo       momento       perteneciente       a       esta  acusación              …EDUARDO          DUQUE  GÓMEZ…    los   acusados,  concertaron  para  utilizar  el  proceso  MNCP  para  lavar  el  dinero  en Colombia procedente del  narcotráfico  en  los  Estados  Unidos  y  para  cambiar  pesos colombianos por  dólares  estadounidenses  procedentes  del narcotráfico mientras que evadieran  los  requisitos  para  presentar  informes  sobre  el  cambio de divisas y sobre  ingresos  y  para  pagar  los  impuestos,  aranceles  y derechos que se deben al  gobierno colombiano.   

     

a. Tal  como  se  describe  a  continuación,  distintos  socios de la  organización  delictiva  desempeñaban  diferentes  papeles  en las actividades  relacionadas  con  el  lavado  de  activos.  Varios  de los acusados servían de  corredores  de  pesos  de  primer  nivel  en  Medellín, Colombia, y conseguían  contractos   (sic)  de  narcotraficantes  colombianos  para  lavar  millones  de  dólares  en  ganancias  del  narcotráfico en los Estados Unidos y Canadá. Una  vez  conseguidos  los  contractos (sic), otros acusados basados en Colombia, eso  es,  los  corredores de pesos de segundo nivel, arreglaban para que se recogiera  las  ganancias del narcotráfico de otros acusados que fungían como los agentes  de  los  narcotraficantes  en  los Estados Unidos y Canadá. Después de recoger  los  dólares  dimanantes  del  narcotráfico y transferirlos con éxito al  sistema  bancario  estadounidense,  otros acusados quienes son los corredores de  pesos  del tercer nivel acordaban con empresarios y compañías colombianas para  proveer  pesos  colombianos  en  Colombia  a  cambio  de  dinero  dimanante  del  narcotráfico,  que se transfería por giro electrónico de cuentas bancarias en  los  Estados  Unidos  a  cuentas  bancarias  pertenecientes  a los empresarios y  compañías  colombianas  ubicadas  por  todo el mundo en una manera que evitaba  los  requisitos  de  Colombia y los Estados Unidos para presentar informes sobre  el  cambio  de divisas y sobre ingresos, y para pagar los impuestos, aranceles y  derechos  que  se  deben al gobierno colombiano. Los empresarios y corporaciones  colombianos  entonces  transferían  los  pesos  colombianos a los corredores de  pesos,  quienes  a  su  vez  proporcionaban  los  pesos  a  los narcotraficantes  colombianos para finalizar el proceso del MNCP…”     

      Los cargos de  “Concierto  para  cometer  el  delito de lavado de utilidades provenientes del  tráfico  de estupefacientes”, según la síntesis efectuada en la Nota Verbal  No.  964 del 26 de abril de 2004, son modalidades que guardan consonancia con la  conducta  que  penalmente  se  ha reprimido en Colombia, en el artículo 340 del  Código  Penal,  modificado  por  el  artículo  8o.  de  la  Ley  733  de 2002,  así:   

       “Concierto    para    delinquir.    Cuando  varias  personas  se  concierten  con  el  fin  de  cometer  delitos,  cada una de ellas será penada, por esa sola conducta, con prisión de  tres (3) a seis (6) años.   

         

        Cuando   el  concierto  sea  para  cometer  delitos  de  genocidio,  desaparición  forzada  de  persona, tortura, desplazamiento forzado, homicidio,  terrorismo,   tráfico   de   drogas   tóxicas,  estupefacientes  o  sustancias  sicotrópicas,   secuestro,  secuestro  extorsivo,  extorsión,  enriquecimiento  ilícito,  lavado  de  activos  o  testaferrato  y  conexos,  o  para organizar,  promover,  armar  o  financiar grupos armados al margen de la ley, la pena será  de  prisión  de  seis  (6)  a  doce (12) años y multa de dos mil (2.000) hasta  veinte mil (20.000) salarios mínimos legales mensuales.   

        La  pena  privativa  de  la libertad se aumentará en la mitad para  quienes   organicen,  fomente,  promuevan,  dirijan,  encabecen,  constituyan  o  financien el concierto o la asociación para delinquir.”   

       Así queda  demostrado  que  los  hechos o cargos descritos en la acusación sustitutiva No.  S1  04  Cr.  345  proferida  el 20 de abril de 2004 por el Tribuanl Distrital de  Estados  Unidos  para  el  Distrito  Sur  de  New  York,  cumplen  el  requisito  establecido  por  el  numeral 1o. del artículo 511 del Código de Procedimiento  Penal  de  2000,  relativo  al  principio  de  la doble incriminación y la pena  señalada  (“sanción  privativa de la libertad cuyo mínimo no sea inferior a  cuatro años”).   

         Este  requisito,   al   igual   que   los   analizados   en  precedencia  también  se  satisface.   

      d.-  Equivalencia  de la providencia proferida en el extranjero con  la acusación del sistema procesal colombiano.   

      Este  requisito  también  se cumple, en criterio de la Sala, en la  medida  que la decisión proferida por el gran jurado ante el Tribunal Distrital  de  los Estados Unidos para el Distrito Sur de New York, guarda equivalencia con  el  contenido  de  la  acusación  prevista en el artículo 398 de la Ley 600 de  2000.   

       De acuerdo  con  los  documentos  aportados por vía diplomática, autenticados y traducidos  con  el  beneplácito  del  Ministerio  de  Relaciones Exteriores, en el acta de  acusación  No.  S1  04  Cr.345  del  20  de  abril  de  2004,  se  concreta  la  formulación  de  los  cargos  tanto con relación a los hechos constitutivos de  los  mismos,  las  fechas  (“Desde el 2001, o alrededor de esa época, hasta e  inclusive  el  presente”),  los  lugares  de  ocurrencia  (“en  el  Distrito  Meridional   de   Nueva  York  y  en  otros  lugares”),  y  las  disposiciones  transgredidas  (“Sección  1956  (a) (1) (B) (i) del Título 18 del código de  los  Estados Unidos…, Sección 1956 (a) (1) (B) (i) del Título 18 del Código  de los Estados Unidos”).   

       El  nombre  del  acusado EDUARDO DUQUE GÓMEZ y las conductas por él desarrolladas entre el  2001 y el 20 de abril de 2004 o alrededor de ese período,   

“…lavó   millones   de   utilidades  provenientes  de  la  venta  de  narcóticos,  que se encontraban en los Estados  Unidos,  Canadá  y  España,  entre  otros lugares. Los acusados trabajaron con  otros  co-asociados  en  los Estados Unidos, Canadá y Europa, para coordinar la  recolección  de  millones de dólares de utilidades provenientes de la venta de  narcóticos,   y   luego  lavar  dicho  dinero  para  los  propietarios  de  los  narcóticos  en  Colombia  a través de una sofisticada red de cuentas bancarias  internacionales   y   de   compañías  alrededor  del  mundo.  Muchas  de  esas  recolecciones  tuvieron  lugar durante el período 2001 a febrero de 2004. Hasta  la  fecha  de  la  resolución  de  acusación  en  el  2004,  los  acusados  se  concertaron  para  usar  una sofisticada red de lavado de dinero llamada Mercado  Negro   de   Cambio   de  Pesos  (“Black  Market  Peso  Exchange  –  BMPE”)  apoyada  por  una  red de  cuentas  bancarias y de compañías con el objeto de lavar en los Estados Unidos  el  dinero  colombiano  proveniente  de  la venta de los narcóticos y cambiar a  pesos  colombianos  los dólares de los Estados Unidos evadiendo los sistemas de  control  de  cambio y de pago de impuestos, derechos arancelarios, y derechos de  aduana adeudados al Gobierno de Colombia.   

…  

DUQUE  GÓMEZ  operaba  con  más  de  30  miembros        del mismo concierto para coordinar  la   recolección   de   millones   de   dólares  en  ganancias  derivadas  del  narcotráfico.     DUQUE     GÓMEZ    ayudaba  a  Héctor   Gómez  Vargas,  un  miembro  del  mismo  concierto,  a  coordinar  para  que  millones  de dólares en ganancias que eran  derivadas  de  narcotráfico y que ya habían sido lavadas fueran transferidas a  cuentas  en  Colombia y además él transportaba físicamente los fondos lavados  de la organización delictiva en Colombia.   

…  

        51.  Durante  el  desarrollo de la investigación, oficiales de aplicación de la ley  colombianos   obtuvieron   para  interceptar  los  abonados  utilizados  por  la  organización  para  llevar  a  cabo  sus actividades de lavado de dinero. En el  transcurso  de  las  interceptaciones  telefónicas, las autoridades colombianas  interceptaron  varias llamadas en las que EDUARDO DUQUE GÓMEZ hablaba con otros  miembros  de  la  organización  sobre sus delitos de lavado de dinero. El 25 de  junio   de  2003,  por  ejemplo,  DUQUE  GÓMEZ   fue  interceptado  hablando por teléfono con Gabriel  Jaime  Otálvaro  Ortiz,  uno  de  los líderes de la organización de lavado de  dinero.  En esa llamada, Otálvaro preguntó a DUQUE GÓMEZ sobre ciertos fondos  lavados  que  le eran debidos a otro miembro del concierto llamado José Roberto  Valenzuela  Bell.  DUQUE  GÓMEZ informó a Otálvaro Ortiz  que la “caja  entera”,  palabras  cifradas  que  se refieren a US$100.000 en fondos lavados,  habían  sido recibidos de parte de Valenzuela Bell en Bogotá, Colombia, en las  cuentas  bancarias  que  las  controlaban  DUQUE GÓMEZ y Héctor Ignacio Gómez  Vargas.  Otálvaro  Ortiz  y DUQUE GÓMEZ procedieron  a  hablar acerca de la necesidad de entregar el dinero  en efectivo a Valenzuela Bell en Colombia.   

  52. De igual manera, más tarde ese  mismo  día,  el  25  de  junio  de  2003,  DUQUE GÓMEZ fue interceptado cuando  hablaba  con  un  miembro  del  concierto  no identificado (el “UM”). En esa  llamada,  DUQUE GÓMEZ dijo al UM que tenía “3 cajas” disponibles, palabras  cifradas  que  se  refieren  a US $300.000 en fondos lavados y,  que se las  enviarían  al  UM  esa  misma  noche si el UM le permitía utilizar sus cuentas  bancarias.   El   UM  preguntó  a  DUQUE  GÓMEZ  qué  tasa  utilizaría  para  suministrarle   los   fondos,   y   tras   hablar   con   otra   persona,  DUQUE  GÓMEZ   le   dijo   que  “2410”,  una  tasa  sumamente  favorable  que  evidencia el hecho de que los  fondos constituían ganancias derivadas del narcotráfico.   

         “     53.     Además     de     las    llamadas    interceptadas    resumidas  arriba,              registros  bancarios  obtenidos  por  orden  judicial e información obtenida de  informantes  confidenciales,  entre  otro  material  probatorio,  demuestran que  durante  el transcurso del concierto EDUARDO DUQUE GÓMEZ facilitó el lavado de  las  ganancias derivadas de narcotráfico de la organización mediante el uso de  numerosas  cuentas  bancarias  en  los  Estados Unidos, Panamá y Colombia y que  recibió    comisiones    importantes   por   sus   servicios   de   lavado   de  dinero…”   

      En relación  con  las  pruebas  que  soportan  la  acusación  presentada  ante  el  Tribunal  Distrital   de  los  Estados Unidos para el Distrito Sur de New York, y que  motivó  el proferimiento de la acusación No. S1 04 Cr.345 de fecha 20 de abril  de  2004,  entre  otros, contra el ciudadano colombiano EDUARDO DUQUE GÓMEZ, el  Asistente  Fiscal  de  los  Estados Unidos de la Fiscalía de los Estados Unidos  para  el  Distrito  Meridional  de  New  York,  Boyd  M.  Jonson  III, al rendir  declaración  en apoyo a la solicitud de extradición manifestó que los Estados  Unidos   establecerá   la   validez   de   los   cargos  formulados  contra  el  requerido   

“por medio de  varios   tipos   de   material   probatorio,  incluyendo  llamadas  telefónicas  interceptadas  mediante operativos de interceptación colombianos, el testimonio  de  un  agente  secreto, pruebas documentarias y muestra de millones de dólares  derivados  de  narcóticos  que fueron incautados a los acusados o a miembros de  su mismo concierto”.   

      Frente  a  la  existencia de las pruebas que apoyan la actuación y  comprometen  al  requerido, también hizo referencia Willian J. Callahan, Agente  Especial  de  la  Administración  Antidrogas  de  los  Estados  Unidos para ese  Distrito  Meridional,  de  manera que ninguna duda existe entre el procedimiento  foráneo  y la acusación del sistema colombiano, en el entendido de tratarse de  una  equivalencia  de  condiciones  y  no  de  identidad de formas, que en ambas  legislaciones  dan  comienzo  a  la  etapa del juicio y que será allí donde la  defensa  del  acusado  EDUARDO DUQUE GÓMEZ podrá controvertir las pruebas y la  acusación  que  le  han formulado la Corte Distrital de los Estados Unidos para  el Distrito Sur de New York.   

       Por tanto,  este requisito también se cumple.   

      Otros aspectos.   

      En  el evento de que el Gobierno Nacional acceda a la extradición,  deberá  condicionar  la entrega a que el requerido no pueda ser en ningún caso  juzgado  por  un  hecho  anterior ni distinto al que motiva la extradición, tal  como  acertadamente  lo  reclama  la  Procuraduría  Primera  Delegada  para  la  Casación    Penal,    ni    sometido    a    tratos    crueles,   inhumanos   o  degradantes.   

      Se advierte,  además,  que  en  virtud de lo dispuesto en el numeral 2o. del artículo 189 de  la  Constitución Política, le corresponde al Presidente de la República en su  condición  de  Jefe  de Estado y Supremo Director de la política exterior y de  las  relaciones  internacionales,  realizar  el  respectivo  seguimiento  a  los  condicionamientos  que  se  impongan  a  la  concesión  de la extradición y la  determinación   de   las   consecuencias   que   se   deriven  de  su  eventual  incumplimiento.   

      Cuestión final.   

      Así  las cosas, la Sala es del criterio que el Gobierno colombiano  pueda  extraditar  al  ciudadano colombiano EDUARDO DUQUE GÓMEZ, por razón del  cargo  uno, esto es: “Concierto para cometer el delito de lavado de utilidades  provenientes  del  tráfico  de narcóticos”, contenido en la acusación S1 04  Cr.345  dictada  el  20 de abril de 2004 en el Tribunal Distrital de los Estados  Unidos  para el Distrito Sur de New York conforme lo solicita el Gobierno de los  Estados  Unidos,  pues  como  viene de demostrarse, se satisfacen los requisitos  establecidos por la ley procesal colombiana.   

      A mérito de  lo  expuesto,  la  CORTE  SUPREMA  DE  JUSTCIA,  SALA  DE CASACIÓN PENAL, emite  concepto  favorable  a  la  solicitud  de  extradición  del  ciudadano  colombiano  EDUARDO  DUQUE  GÓMEZ,  formulada  por  vía  diplomática  por  el  Gobierno  de los Estados Unidos, en  relación  con  el  cargo  uno  a  que  se  contrae  la  solicitud, esto es, por  “Concierto  para  cometer  el  delito de lavado de utilidades provenientes del  tráfico  de narcóticos”, contenido en la acusación No. S1 04 Cr.345 dictada  el  20  de  abril de 2004 en el Tribunal Distrital de los Estados Unidos para el  Distrito  Sur  de  New  York,  en  las  condiciones  señaladas  en  la anterior  fundamentación.   

        Resulta  pertinente  reiterar  que será de competencia del Gobierno Nacional condicionar  la  entrega  de  la  persona  solicitada,  en  el  evento  de  que  acceda  a la  extradición,  a  que  dicha persona no podrá ser juzgado por hechos anteriores  ni  distintos  a  los  que  motivan  la solicitud, ni sometido a tratos crueles,  inhumanos o degradantes.   

        Por  la  Secretaría  se  comunicará esta determinación al requerido DUQUE GÓMEZ, a su  defensor  y  a  la representante del Ministerio Público, al igual que al Fiscal  General  de  la  Nación  para  lo  de  su  cargo  en  relación con el detenido  previamente con fines de extradición.   

      Igualmente, se  devolverá  la  actuación  al  Ministerio  de  Justicia y del Derecho, para los  trámites legales subsiguientes.   

       Cúmplase.   

                                      

MARINA PULIDO DE BARÓN  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ                HERMAN GALÁN CASTELLANOS   

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO                   ÉDGAR LOMBANA  TRUJILLO                      

ÁLVARO        O.        PEREZ  PINZÓN                      JORGE L. QUINTERO MILANÉS   

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                         MAURO SOLARTE PORTILLA   

TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria  

    

1  CORTE    SUPREMA    DE    JUSTICIA,    Concepto Marzo 3/2004, rad. 20.179, M.P.,  Dr. Yesid Ramírez Bastidas.     

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