22214(30-06-04)

2004

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 22214  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                            

Magistrada ponente:  

                                    MARINA  PULIDO DE BARÓN   

Aprobado Acta N° 58  

Bogotá, D.C.,  junio treinta (30) de dos  mil cuatro (2004).   

VISTOS  

Se  pronuncia  la  Sala  sobre  las  pruebas  solicitadas  dentro  del término de traslado previsto en el artículo 518 de la  Ley  600  de  2000  por  el  defensor  de  JOSÉ RUBIEL  SEPÚLVEDA  RAMÍREZ, requerido en extradición por el  Gobierno de los Estados Unidos de América.   

ANTECEDENTES   

          El  Ministerio del Interior y de Justicia envió a esta Corporación  el  expediente  relacionado  con  el  trámite  de  extradición  del  ciudadano  colombiano       JOSÉ      RUBIEL      SEPÚLVEDA  RAMÍREZ,  quien  fue capturado el 15 de enero de 2004  por  orden  del  Fiscal General de la Nación, en atención a la Nota Verbal N°  2160  del 5 de diciembre de 2003, que remitió el Gobierno de los Estados Unidos  de América, por medio de su Embajada en nuestro país.   

          La  solicitud  de  extradición fue formalizada a través de la Nota  Verbal  N°  584  del  12  de  marzo  de  2004, acompañada de la documentación  correspondiente,  y  el  Ministerio de Relaciones Exteriores conceptuó que, por  no   existir  convenio  aplicable  al  caso,  es  viable  acudir  a  las  normas  pertinentes del Código de Procedimiento Penal colombiano.   

          En  aplicación  de  lo  previsto  en  el artículo 518 del estatuto  procesal  penal  se corrió traslado al requerido, a su defensor y al Procurador  Delegado  para  que  solicitaran  pruebas,  oportunidad que fue utilizada por el  segundo.   

         

CONSIDERACIONES  DE  LA  SALA   

La  viabilidad  de  la  práctica de pruebas  está  determinada  por  su  procedencia  en  punto del concepto que corresponde  emitir  a  la  Corte, el cual, de conformidad con lo establecido en el artículo  520   del   estatuto   procesal   penal,   se   fundamenta   en  “la  validez  formal  de  la documentación  presentada,  en  la  demostración  plena  de la identidad del solicitado, en el  principio  de  la  doble  incriminación  y en la equivalencia de la providencia  proferida en el extranjero”.   

         Como   según   fue  expresado  por  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  en  este asunto rigen los preceptos del estatuto procesal penal, es  oportuno  señalar  que  su  artículo  235  dispone  el  rechazo de las pruebas  inconducentes,   impertinentes   o  inútiles.  La  conducencia  supone  que  la  práctica  de  la  prueba  solicitada  es  permitida  por  la  ley como elemento  demostrativo  de  los  precisos temas sobre los que compete a la Corte rendir su  concepto.  La  pertinencia  del  medio  probatorio  apunta  no  únicamente a su  relación  con  el  objeto de demostración, sino a que resulte apto y apropiado  para  acreditar  un  tópico de interés al trámite, y la utilidad de la prueba  se  refiere  a  que  sirva,  es  decir, a que demuestre algo que aún no ha sido  comprobado en la actuación.   

         Teniendo  en cuenta esos parámetros, se resolverá la petición de  pruebas  elevada  por  el  defensor  del capturado con fines de extradición, la  cual  se allegó oportunamente a la Secretaría de esta  Sala.   

          1.        Solicitud  de  pronunciamiento  respecto  al  fundamento legal de la  equivalencia   del   acta  de  acusación  con  la  resolución  de  acusación.   

Para   la   Sala   esta   solicitud   es  ostensiblemente  inoportuna,  por  cuanto  de  acuerdo  con  lo estipulado en el  artículo  520 del estatuto procesal penal, un pronunciamiento de esa naturaleza  sólo  corresponde  expresarlo  a  la  Corte cuando entre a emitir el respectivo  concepto,  momento  para  el  cual se difiere la manifestación deprecada por la  defensa, por tanto, no se ordena la práctica de esta prueba.   

2.  Prueba pericial de comparación de voces  entre  la  grabada  en  las interceptaciones realizadas en la investigación del  Estado  requirente  y  la  del  aquí  solicitado,  para  establecer  de  manera  irrefutable  que  la  voz  de  JOSÉ RUBIEL SEPÚLVEDA  RAMÍREZ  concuerda  con la de la persona reclamada en  extradición.   

         

          Frente  a esta solicitud la Sala debe recordar, de una parte, que el  trámite  de  extradición no se concibe como un proceso en estricto sentido, de  modo  que los resultados perseguidos no se corresponden con los de demostración  de  las conductas imputadas y la responsabilidad del solicitado en extradición,  y  de  otro  lado,  que  como consecuencia de ello, el debate tiene su escenario  propio   dentro   del   proceso  judicial  que  realiza  el  Estado  requirente.   

         

          De  esta  manera,  la  solicitud  de práctica de prueba orientada a  determinar  la  uniprocedencia  de  una  determinada  voz  con  la de la persona  requerida  en  extradición,  es  asunto que la defensa debe debatir al interior  del  proceso  criminal, de ahí que la Sala no esté autorizada a inmiscuirse en  discusiones  que  versen  sobre  el  mérito  y  los  resultados  de las pruebas  recaudadas,  base de la acusación, pues son características de la legislación  procesal  y  de  la dinámica de justicia del Estado que eleva la petición, por  tanto, no se ordena la práctica de esta prueba.   

         

          3.  Tener  como  pruebas  las  sentencias de la Corte Constitucional  C-543  del  1º  de octubre de 1998, M.P. Dr. Carlos Gaviria Díaz, C-622 del 25  de  agosto de 1999, M.P. Dr. José Gregorio Hernández Galindo y C-740 del 22 de  junio  de  2000,   M.P.  Dr. Eduardo Cifuentes Muñoz, en la que se reitera  que  “ningún  colombiano  puede ser extraditado por  hechos  que  hayan sido cometidos en Colombia, así sea parcialmente”.   

Esta prueba se reputa innecesaria por cuanto  conocido    el    efecto    erga   omnes   de   los   fallos  de  exequibilidad  proferidos  por  la  Corte  Constitucional,  se  concluye  que corresponde a todas las autoridades públicas  estarse  a  lo  dispuesto  en  ellos,  como  que  se entienden incorporados a la  normatividad  nacional  vigente  cuando proceden a fijar su alcance, la cual, de  acuerdo  al  artículo  188 del estatuto adjetivo civil, no exige demostración;  por   lo  tanto,  evidente  resulta  que  la  aducción  de  las  sentencias  de  constitucionalidad  solicitada,  no se requiere en punto de abordar los precisos  temas sobre los cuales corresponde a la Corte rendir su concepto.   

Si la pretensión de la defensa con este tipo  de  solicitud,  como  lo  deja  al  descubierto  al  sugerir que no es viable la  extradición  de  colombianos  por  delitos cometidos en territorio patrio, así  sea  parcialmente,  conviene  recordar  de  una  parte,  que   la Sala debe  sujetarse  a  lo  expuesto  por  las  autoridades  del  país  requirente  en la  respectiva  resolución  de  acusación,  acerca  del  lugar de comisión de los  delitos  imputados,  pero  sin  perder  de  vista la forma en que se dice que el  reclamado  intervino  (autor,  cómplice,  determinador,  etc.); de otra, que el  tema  compete  abordarlo  al  emitir  el  concepto  respectivo, por tanto, no se  ordena la aducción de esta prueba.   

4.  De  acuerdo  al  principio  de  doble  incriminación,  realizar cotejo entre la tipicidad de los hechos endilgados por  el  Estado  requirente  conforme  la  traducción  realizada  y  la  que a ellos  corresponde en nuestro estatuto punitivo.       

            

          Como  quiera  que  de  acuerdo  con  el  artículo  520 del estatuto  procesal  penal,  corresponde  a  la  Corte pronunciarse en su concepto sobre el  principio  de  doble  incriminación, en la oportunidad prevista en el artículo  519   ibídem  entrará  a  realizar el examen a que haya lugar sobre este tópico.   

          Dado  que  no  existen  pruebas por practicar, de conformidad con lo  establecido  en el inciso tercero del artículo 518 de la Ley 600  de   2000,      se      dispone     que     por     la   Secretaría   de   la  Sala  SE CORRA TRASLADO, durante el término de  cinco  (5)  días,  al  solicitado en extradición, su defensora y al Procurador  Delegado,  para  que presenten sus alegatos previos al concepto de la Corte, una  vez en firme esta decisión.   

          En  mérito  de  lo  expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE  CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

1.            NO  DECRETAR la práctica de las pruebas  solicitadas  por  el  defensor  del  solicitado en extradición, por las razones  consignadas en la anterior motivación.   

            2.     CORRER TRASLADO por el término de cinco (5)  días,  al  solicitado  en  extradición,  JOSÉ RUBIEL  SEPÚLVEDA  RAMÍREZ  SANCHEZ,  a  su  defensor  y  al  Procurador  Delegado,  para que presenten sus alegatos previos al concepto de la  Corte  (artículo  518  del  estatuto  procesal  penal),  una  vez en firme esta  decisión.   

          Notifíquese y cúmplase.   

HERMAN    GALÁN  CASTELLANOS   

JORGE  ANÍBAL  GÓMEZ  GALLEGO             ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

ÉDGAR    LOMBANA   TRUJILLO                             ÁLVARO  ORLANDO  PÉREZ PINZÓN   

Aclaración de voto  

MARINA   PULIDO   DE   BARÓN                           JORGE LUIS QUINTERO  MILANÉS   

YESID    RAMÍREZ   BASTIDAS                                       MAURO SOLARTE PORTILLA   

TERESA RUÍZ NÚÑEZ  

Secretaria     

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