20884(30-06-04)

2004

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso No 20884  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado  Ponente   

JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS  

Aprobado acta N°  058  

Bogotá  D. C., treinta (30) de junio de dos  mil cuatro (2004).   

V    I   S   T   O  S   

Resuelve la Corte la admisibilidad formal de  la   demanda  de  casación  presentada  a  nombre  del  procesado  JOEL ANTONIO REYES ZAPATA.   

ANTECEDENTES   

1.-   Los  hechos  que  motivaron  el  presente   diligenciamiento,   fueron  resumidos  por  el  juzgador  de  primera  instancia, de la siguiente manera:   

“El  26 de septiembre de 1999 el inspector  Tercero  Municipal  de  Yumbo,  llevó  a  cabo el levantamiento del cadáver de  quien  en  vida respondía al nombre de JOSÉ MARINO OSORIO ACEVEDO, cuyo cuerpo  fue  hallado  en campo abierto en el sector del Barrio Buenos Aíres, parte alta  de  Corpivalle,  con dos heridas producidas con arma de fuego, localizadas en la  parte  occipital  sin  orificio  de  salida, presentando además hematomas en la  extremidad  inferior  izquierda  de la región Tibial. Las pesquisas adelantadas  para  individualizar  a los autores arrojaron resultados positivos para vincular  a  Jhon  Jairo  Payán  Solarte,  Joel  Antonio  Reyes  Zapata,  Luis  Hernando  González  Rueda  y Helmer de  Jesús León Monsalve”.   

2.-  El Juzgado Dieciocho Penal del Circuito  de  Cali,  mediante sentencia del 31 de agosto de 2001, condenó, entre otros, a  Joel  Antonio  Reyes  Zapata  a  la  pena principal de 27 años de prisión como  coautor  de los delitos de homicidio agravado, hurto calificado agravado y porte  ilegal de armas de fuego de defensa personal.   

Apelado  el  fallo  por el defensor de Reyes  Zapata,  el  Tribunal  Superior de Cali, el 30 de julio de 2002, lo confirmó en  lo que respecta a este procesado.   

LA DEMANDA DE CASACIÓN  

El  defensor  de  Reyes  Zapata textualmente  dice:   

“Me   permito  invocar  como  causales de casación los siguientes artículos por considerar la  sentencia  objeto  de recurso, como violatoria del artículo 29 de la C.N., y el  inc. 2 del artículo 232 del C.P.P.”.   

Manifiesta que en los fallos de instancia no  tuvieron  en  cuenta lo que  se expuso en el acto de la audiencia pública,  pues,     en     su     criterio,    no    existen    pruebas    “contundentes  y  certeras” para predicar  la responsabilidad de su defendido.   

Sostiene que la única prueba “para  la vinculación” de Reyes Zapata es  la  declaración  de  Schwery  Pineda,  “quien en su  retractación  arrimó  arrepentido  tanto  al  despacho del señor Fiscal, como  también  al  despacho del Juez 18 Penal del Circuito de Cali, manifestando bajo  la  gravedad  de juramento y en forma sincera y espontánea declara minuciosa la  forma  cómo  el  hermano  del  occiso le manifiesta que declare falsedades y en  contra de mi defendido”.   

En  el  capítulo que llamó “Presunción  de  inocencia”, dice  que  dicha  garantía se encuentra reglada en la Constitución  Política  y  en  unos  instrumentos internacionales, los que relaciona, y en el  artículo 2° del Decreto 2700 de 1991.   

Así  mismo,  en  el  acápite  que  tituló  “el  derecho  a  la  libertad  personal”,  procede  a reseñar la normativa que la regula y una decisión  de  la  Corte Constitucional, para seguidamente aducir que el artículo 93 de la  Constitución  Política impone que los derechos se deben interpretar de acuerdo  con lo estipulado en los tratados internacionales.   

Finalmente,  solicita  a  la  Corte casar la  sentencia   impugnada   y,   en   su   lugar,  absolver  a  Joel  Antonio  Reyes  Zapata.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

Observa  la Sala que la demanda de casación  presentada  a  nombre  del  procesado  no reúne los requisitos estatuidos en el  artículo  212  del  Código de Procedimiento Penal, razón por la cual la Corte  la inadmitirá.   

El  citado  artículo  212  del  Código  de  Procedimiento  Penal  estatuye  que  la  demanda  deberá  contener, entre otras  cosas,  la  causal  con  la  cual  se pretende obtener la ruptura del fallo y la  fundamentación  del mismo, presupuestos que son de ineludible cumplimento, pues  la   Corte,   en  virtud  del  principio  de  limitación,  no  puede  entrar  a  complementar.   

En  el  evento  que ocupa la atención de la  Corte,  el  casacionista  no  enunció  ninguna  causal  de  casación ni de los  argumentos  presentados  tampoco  se  puede avizorar en cuál se soporta, puesto  que  el discurso argumentativo se limita a decir que sólo hay un testimonio que  incrimina  a  su  representado y a reseñar el marco normativo de la presunción  de  inocencia  y  de  la  libertad  personal,  para  seguidamente  referirse  al  artículo  29  de  la  Constitución Política, sin que en modo alguno evidencie  errores in iudicando o in procedendo.   

Finalmente,  reitérese  una vez más que la  simple  disparidad  de  criterios  en  torno  a la estimación de las pruebas no  constituye  yerro  demandable  en  casación, toda vez que el fallo de instancia  ingresa  al  recurso  extraordinario  amparado  por  la  presunción  de que los  elementos   de   juicio  fueron  bien  apreciados  y  el  derecho  correctamente  discernido  por  el sentenciador, presunción que debe desvirtuarse a través de  las causales taxativamente contempladas en la ley.   

En  consecuencia, al no reunirse los citados  presupuestos  la  Corte  inadmitirá la demanda de casación presentada a nombre  del  procesado, según lo estatuye el artículo 213 del Código de Procedimiento  Penal.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN PENAL,   

         R E S U E L V E   

INADMITIR   la  demanda    de   casación   presentada   por   el   defensor   de   JOEL  ANTONIO  REYES  ZAPATA. En  consecuencia,  se declara desierto el recurso extraordinario de  casación interpuesto.   

Contra  esta  decisión  no  procede ningún  recurso.   

Comuníquese y cúmplase.  

HERMAN    GALÁN  CASTELLANOS   

JORGE  ANIBAL  GÓMEZ  GALLEGO                  ALFREDO    GÓMEZ  QUINTERO   

EDGAR    LOMBANA  TRUJILLO                       ÁLVARO ORLANDO  PÉREZ PINZÓN   

MARINA   PULIDO   DE  BARÓN                  JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                   MAURO      SOLARTE  PORTILLA   

TERESA    RUÍZ  NÚÑEZ   

Secretaria     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *