20922(23-09-03)

2003

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 20922  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrada ponente:  

MARINA PULIDO DE BARÓN  

                                    Aprobada Acta N° 106.   

Bogotá,  D. C., septiembre veintitrés (23)  de dos mil tres (2003).   

VISTOS  

Procede   la  Sala  a  resolver  sobre  la  admisibilidad  formal  de  la  demanda de casación presentada por el Procurador  163  Judicial  II  Penal  de  Santa  Marta, contra la sentencia proferida por el  Tribunal  Superior  de  esa  misma  ciudad  que confirmó la dictada por Juzgado  Cuarto  Penal  del  Circuito que condenó a ROSA HELENA  JOYA  FLÓREZ a la pena privativa de la libertad de 145  meses  de  prisión como cómplice penalmente responsable del delito de peculado  por  apropiación y coautora de la conducta punible de uso de documento público  falso,  pero  modificando  la  pena  en  el  sentido  de reducirla a 90 meses de  prisión.   

  LA  DEMANDA   

Al amparo de la causal primera de casación,  cuerpo  primero,  el  demandante acusa la sentencia impugnada de “errada  interpretación,  ya  que  incurre  en  error de derecho”,  pues  al  condenar  a  la procesada como cómplice del  delito  de  peculado  por  apropiación  le  rebaja  la  pena  y  el valor de la  indemnización   de   perjuicios,   cuando   los   medios  de  prueba  acopiados  demostrarían que la acusada es coautora de tal conducta punible.   

Sostiene  que  en los fallos de instancia se  consideró  que  la  procesada ROSA HELENA JOYA FLÓREZ  actuó  como  cómplice  en  el delito de peculado por  apropiación,  cuando  la  verdad  es que las pruebas indican que la conducta de  tal   persona  se  enrumbó  hacía  la  coautoría  de  tal  conducta  punible,  “habida  cuenta  que tuvo pleno conocimiento de cada  uno  de los pasos que para entonces también el condenado CUELLO CUELLO hiciese,  y  es por ello que el grado de COOPARTICIPACIÓN de dicha procesada culminó con  la defraudación” investigada.   

Afirma  que no comparte la modificación del  quantum  de  la  pena que realizó el Tribunal al fallo de primera instancia que  condenó   a  la  procesada  JOYA  FLÓREZ,  “EN CALIDAD DE CÓMPLICE por el delito  de   PECULADO   POR  APROPIACIÓN”,  pues  con  ello  “no  justipreció  las  pruebas  tan contundes en su  mayoría  documentales  y  testimoniales  plasmadas en el proceso”, las cuales no evoca en concreto.   

Por  lo anterior, solicita que la Corte case  la  sentencia  impugnada  y  en  su lugar condene a la procesada “como  coopartícipe”  del delito de  peculado por apropiación.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

El artículo 213 del Código de Procedimiento  Penal  establece  que  si  “el  demandante carece de  interés  o  la  demanda no reúne los requisitos se inadmitirá y se devolverá  el expediente al despacho de origen.”   

Constituye  presupuesto  del  derecho  a  la  impugnación,  el interés jurídico del sujeto procesal que pretende, a través  del  ejercicio  de  los  recursos, la reparación de un desmedro causado con una  decisión  judicial,  por  manera  que lo que se persigue es, remover, mejorar o  atemperar  una  situación que resulta gravosa, criterio desde luego extensivo y  aplicable a la casación.   

La  jurisprudencia  de  la  Sala ha expuesto  reiteradamente,  de  modo  general,  que  la  no  interposición o sustentación  debida  del  recurso  de apelación respecto de la sentencia de primer grado, es  señal  de  conformidad del sujeto procesal con el contenido de tal providencia,  razón  por  la cual carecerá de interés jurídico para impugnar la de segunda  instancia  que  no  reforme  aquélla  en  perjuicio  de  la  situación  del no  recurrente,  quien  no  puede  invocar  a última hora un agravio, con el fin de  legitimarse en casación.   

En  otra  palabras,  si  cualquiera  de  los  sujetos  procesales  se  abstiene de interponer o sustentar en tiempo el recurso  de  apelación  contra la sentencia de primera instancia, estando en condiciones  de  hacerlo,  se  ha  de  entender  que  se  muestra  conforme  con la decisión  proferida  y  el  ad  quem  no  puede,  por  su iniciativa, entrar a examinar su  situación.   

Desde  el  momento  de  efectuar  la primera  determinación  de  la  carencia  de interés para acudir en casación, si no se  agotaba  la  apelación,  en  general,  la Corte ha precisado que sólo se puede  prescindir de tal exigencia, en los siguientes casos:   

1.   Cuando   aparezca   demostrado   que  arbitrariamente    se    le    impidió    el    ejercicio    del   recurso   de  instancia.   

2. Cuando el fallo de segundo grado modifique  su   situación   jurídica,   de   manera   negativa,   desventajosa   o   más  gravosa.   

3. Cuando se trate de fallos consultables que  causen perjuicio.   

4. Cuando el sujeto procesal proponga nulidad  por  la  vía extraordinaria, siempre que medie una demanda en forma, pues “la  aceptación  del  contenido  material del fallo, revelada a través del silencio  de  la  parte,  sólo  resulta  válida  si  el procedimiento que lo sustenta es  legítimo,  y  en  la  circunstancia  de  ser  la  casación  en  nuestro medio,  fundamentalmente    un    juicio   de   validez”1   

.  

La falta de interés para recurrir, cuando se  ha  dejado  de  apelar  la  sentencia  de  primera instancia, con las salvedades  planteadas,  se predica de todos los sujetos procesales, sin privilegio distinto  del que pueda surgir normativamente.   

Sobre  este  último  aspecto  la  Sala  ha  precisado  que  el  Ministerio  Público  no está exento del deber de apelar el  fallo  de  primer  grado,  si  aspira  a  adquirir  legitimidad para un eventual  recurso  de  casación,  pues el interés general que representa o su reconocida  condición  de  imparcialidad,  no  trastocan la calidad de sujeto procesal, que  debe  actuar  en igualdad de condiciones respecto de los demás, sin privilegios  que  no  hayan  sido  reconocidos por la propia ley para fines de mayor justicia  (cfr.  auto  de  2  de  junio  de  1998, rad. 14.072, M. P. Jorge Aníbal Gómez  Gallego).   

Los  representantes del Ministerio Público,  ostentan  la  condición  de  sujetos  procesales  en  todas  las  etapas  de la  actuación,  con  plenas  facultades,  de  manera  que  por razón de ello   están  legitimados para impugnar las decisiones judiciales que se adopten ya en  la  etapa  instructiva  ora  en  la  de  juzgamiento,  a través de los recursos  ordinarios  o por vía del extraordinario de casación, cuando para ello cumplan  las exigencias que en cada caso señala la ley.   

Pues  bien,  si frente a un fallo de primera  instancia  el  representante  del Ministerio Público no hace uso del recurso de  apelación,  y  no  hay  constancia  que  ello  hubiera  ocurrido  porque alguna  situación  procesal  se lo impidió, es apenas razonable concluir que carecerá  de  interés  para impugnar por la vía extraordinaria el fallo del ad quem , en  razón  a que si frente al fallo de primera instancia guardo silencio indicativo  de  conformidad  con  el  mismo,  que  si  termina  siendo confirmado en sede de  segunda  instancia  y  siempre  que  no se trate de fallos consultables o que se  trate  de  plantear  nulidades  lo  deja  ayuno  de  interés  para acceder a la  casación.   

A  partir  del  anterior  marco  normativo y  jurisprudencial,  la  Sala encuentra que en este particular asunto el Procurador  Judicial  demandante  carece de interés jurídico para interponer el recurso de  casación.   

Las siguientes son las razones que sustentan  esta conclusión:   

El Juzgado Cuarto Penal del Circuito de Santa  Marta  el  11  de  marzo  de  2002  dictó  sentencia de primera instancia y, de  acuerdo  con  los  cargos formulados en la resolución de acusación, condenó a  la  procesada  ROSA  HELENA  JOYA FLÓREZ a  la  pena  privativa  de la libertad de 145 meses de prisión como  cómplice  penalmente  responsable  del  delito  de  peculado por apropiación y  autora de la conducta punible de uso de documento público falso.   

El   anterior   fallo  fue  notificado  al  representante  del Ministerio Público el 12 de marzo de 2002, pero no recurrido  por  tal  sujeto  procesal,  a pesar del personal enteramiento, denotando de tal  manera conformidad con lo decidido.   

Así  las  cosas,  en  tanto  que  falla  el  presupuesto  procesal  del  interés  jurídico,  se impone la inadmisión de la  demanda,  de  conformidad  con  lo dispuesto por el artículo 213 del Código de  Procedimiento  Penal,  lo  cual  conlleva  la  consecuencia procesal de declarar  desierta  la  impugnación,  mediante  decisión  que  adquiere ejecutoria en la  fecha en que es suscrita y no admite recurso alguno.   

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

Inadmitir la demanda de casación presentada  por  el  Procurador  162  Judicial  II  Penal  de  Santa  Marta, por las razones  señaladas en la anterior motivación.   

Contra   esta   providencia   no   procede  recurso  alguno.   

Cópiese,  comuníquese  y  devuélvase  al  Tribunal de origen. Cúmplase.   

YESID    RAMÍREZ  BASTIDAS   

  HERMAN    GALÁN  CASTELLANOS           CARLOS  AUGUSTO GALVÉZ  ARGOTE                         

  JORGE   A.   GÓMEZ  GALLEGO                   ÉDGAR LOMBANA  TRUJILLO                          

  ÁLVARO  ORLANDO PÉREZ  PINZÓN               MARINA          PULIDO         DE  BARÓN                            

  JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS              MAURO      SOLARTE  PORTILLA          

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

1  Entre  otros,  auto  feb.11/99,  rad.  9998,  M.  P.  Fernando  E.  Arboleda  Ripoll;  casación feb,24/2000, rad. 10.809, M. P. Jorge  Aníbal  Gómez  Gallego;  casación  feb.13/2001,  rad.  14.370,  M.  P. Nilson  Pinilla Pinilla.     

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