12575 (09-05-97)

1997

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    ACCION DE REVISION/ PRUEBA NUEVA  

En decisión del primero de diciembre de 1983  se dijo:   

          “El  hecho  nuevo  previsto  como  causal  de  revisión  en  el  numeral 5° del artículo 584 del  Código  de  Procedimiento  Penal  (nuevo  C.P.P,  art.  231, num. 3°) es aquel  acaecimiento  fáctico  vinculado  al delito que fue objeto de la investigación  procesal,  pero  que  no  se  conoció  en  ninguna  de las etapas de actuación  judicial  de  manera  que no puede ser controvertido; no se trata, pues, de algo  que  haya  ocurrido después de la sentencia, pero ni siquiera con posterioridad  al  delito  que se le imputó al procesado y por el cual se le condenó, sino de  suceso  ligado  al  hecho  punible  materia  de  la  investigación del que, sin  embargo,  no  tuvo  conocimiento  el  juzgador  en  el desarrollo del itinerario  procesal porque no penetró al expediente.   

          “Prueba nueva es,  en  cambio,  aquel  mecanismo probatorio (documental, pericial, testimonial) que  por  cualquier causa no se incorporó al proceso, pero cuyo aporte ex novo tiene  tal   valor   que  podría  modificar  sustancialmente  el  juicio  positivo  de  responsabilidad  penal  que  se  concretó  en  la  condena del procesado. Dicha  prueba  puede  versar  sobre evento hasta entonces desconocido (se demuestra que  fue  otro  el  autor del delito) o sobre hecho conocido ya en el proceso (muerte  de  la  víctima,  cuando  la  prueba  ex novo demuestra que el agente actuó en  legítima  defensa); por manera que puede haber prueba nueva sobre hecho nuevo o  respecto  de  variantes  sustanciales  de  un  hecho  procesalmente conocido que  conduzca a la inocencia o irresponsabilidad del condenado.”   

Ya sea que se trate de hecho nuevo o de prueba  nueva,  no basta que se demuestren, sino que es necesario que su calidad sea tal  que  “ab initio” aparezcan como eficaces y tengan la contundencia necesaria para  derrumbar  las  conclusiones  del  fallo,  como  se  ha  sostenido por esta Sala  (Revisión    11.352.    Febrero    18/97.    M.P.Dr.   FERNANDO   E.   ARBOLEDA  RIPOLL)   

RAD.  12575            

          CORTE SUPREMA DE JUSTICIA   

         SALA DE CASACION PENAL   

                                                   Magistrado Ponente   

                                                   Dr.  JORGE E. CORDOBA  POVEDA   

                                                   Aprobado Acta No. 48   

Santafé  de Bogotá, D.C., nueve (9)   de mayo de mil novecientos noventa y siete (1997).   

         VISTOS   

En Sala de Casación Penal, la Corte Suprema  de  Justicia procede a decidir sobre la idoneidad de la demanda con que pretende  ejercer  la  acción  de revisión el procesado OVIDIO  DURANGO  GOMEZ, condenado por el delito de prevaricato  por  acción,  cuando ostentaba la investidura de agente del Ministerio Público  adscrito  a  la  Personería Municipal de Pereira y solicitó la preclusión del  proceso que se seguía contra el concejal Perches Giraldo Giraldo.   

         LA DEMANDA   

El procesado Durango Gómez, actuando en su  nombre,  promueve  la  acción para que se ordene la revisión del proceso penal  en  el  cual  la  Sala  de  Casación  Penal de la Corte Suprema de Justicia, al  desatar  el  recurso  de apelación interpuesto por el Fiscal Delegado contra la  sentencia  absolutoria  proferida  por  la  Sala de Decisión Penal del Tribunal  Superior  de  Pereira, mediante fallo del 21 de junio de 1995, lo condenó   a  la  pena  principal  del  14  meses  de  prisión,  como  autor del delito de  prevaricato por acción.   

La  causal  con la cual pretende obtener la  revisión  del  proceso,  es  la tercera de las contempladas en el artículo 232  del  Código de Procedimiento Penal, cuyos argumentos se  pueden sintetizar  así:   

Dice  el  accionante que constituye hecho y  prueba  nueva “la petición que se hizo en el proceso penal seguido al ciudadano  Giraldo  Giraldo  y  que no se incorporó al proceso penal seguido en mi contra,  pues  la tesis acogida en aquel proceso que tiene valor que conlleva a modificar  sustancialmente  el  Juicio  Positivo  de  responsabilidad  Penal…, resaltando  ahora  claramente su inocencia, al tener toda la razón cuando hizo la petición  PRECLUSORIA”.   

Advierte  que  como  la calificación de la  actuación  por  parte  del  Fiscal  competente, en el proceso seguido contra el  señor  Giraldo Giraldo, fue la preclusión y la prescripción, se debe concluir  que  su  actuación, cuando pidió, al inició de la instrucción, dicha medida,  fue    legítima   y   que,   por   tanto,   la   sentencia   condenatoria   fue  injusta.   

Reconoce  que  cuando  la Sala de Casación  Penal  de  la  Corte Suprema de Justicia desató el recurso de apelación, no se  conocía  el  resultado  del concepto tildado de irregular. Sin embargo, asevera  que  su condena fue injusta, ya que no era posible censurar su conducta mientras  no terminara el proceso seguido contra Giraldo Giraldo.   

Añade:  

         “Pues   con   la   providencia   calificatoria  de  aquel  Proceso,  justamente  en  la etapa donde terminó (PRECLUSION DE LA INVESTIGACION PENAL EN  SU  FAVOR)  y  de  acuerdo con la Tesis que sostenía el Ministerio Público, la  sentencia  de carácter condenatoria, queda en una profunda contradicción y con  notables  connotaciones  de  INJUSTICIA,  por  carecer  de  respaldo  probatorio  absoluto,  además  queda  una  amarga  sensación  por  haber  condenado  a  un  INOCENTE.  Señor  Presidente,  como duele en verdad una sentencia tan injusta y  sin    que    en   verdad   el   ciudadano   afectado   haya   cometido   DELITO  ALGUNO”.   

Luego  de  hacer una pequeña reseña sobre  los  requisitos  del  artículo  247  del  Código  de Procedimiento Penal y los  soportes  del  Estado  Social  de  Derecho,  afirma  que  con  la providencia de  calificación   adoptada  en  favor  del ciudadano Giraldo Giraldo no puede  predicarse  que  existió  “infidelidad  a  los  deberes  como  funcionario  del  Ministerio  Público”,  por lo que solicita la revisión del proceso por el cual  se le condenó como autor del delito de prevaricato por acción.   

En  el  acápite  que denomina relación de  pruebas,  anexa  el actor copias autenticadas de las providencias emitidas en el  proceso penal adelantado en contra de Perches Giraldo Giraldo.   

Igualmente,  anexa copias de las sentencias  de primera y segunda instancia proferidas en su contra.   

A renglón seguido, solicita que se reciban  los  testimonios  de  Hernán  Jaramillo  Osorio  e  Isabel  Amparo Flórez Gil,  formulando para el efecto un interrogatorio.   

         CONSIDERACIONES DE LA CORTE   

Podría pensarse que el libelo con el que se  pretende  ejercer  la acción de revisión, reúne, en principio, los requisitos  exigidos  por  el  artículo  234  del  Código  de  Procedimiento Penal para su  instauración.  Sin embargo, de la lectura de éste se advierte con claridad que  el   actor  no  cumplió  con  lo  estatuido  por  los  numerales  3�         y         4� de la norma citada.   

En  efecto,  las  anteriores  preceptivas  contemplan  que  la  demanda  deberá  contener  los  fundamentos  de hecho y de  derecho  en  que  se  apoya la solicitud y acompañar las pruebas que demuestren  los hechos básicos de su petición.   

Estos  requisitos  no los reúne la demanda  que  presenta  el  sentenciado Ovidio Durango Gómez, quien procura la revisión  del  proceso  que  le  siguió  el  Tribunal  Superior  del Distrito Judicial de  Pereira,  ya  que  sus  argumentaciones van dirigidas a rebatir la decisión del  sentenciador  de  segunda  instancia,  sin  demostrar cómo lo que él considera  como  hecho  y  prueba  nueva  desvirtúan el fallo condenatorio proferido en su  contra.    

Así, en primer lugar, resulta evidente para  la  Sala  que  el  accionante  desconoce el concepto y alcance de hecho y prueba  nueva   que   recoge   el   numeral   3�  del  artículo  232  del Código de Procedimiento Penal, pues los  utiliza  como  si  se tratara de sinónimos, cuando ya la jurisprudencia de esta  Corporación  los  ha  diferenciado  en  distintas oportunidades. Por ejemplo en  decisión del primero de diciembre de 1983 se dijo:   

         “El      hecho     nuevo  previsto  como  causal  de  revisión en el numeral 5�  del  artículo  584  del  Código de  Procedimiento    Penal    (nuevo    C.P.P,    art.   231,   num.   3�)  es  aquel  acaecimiento  fáctico  vinculado  al  delito  que fue objeto de la investigación procesal, pero que no  se  conoció  en  ninguna  de las etapas de actuación judicial de manera que no  puede  ser  controvertido; no se trata, pues, de algo que haya ocurrido después  de  la sentencia, pero ni siquiera con posterioridad al delito que se le imputó  al  procesado  y  por  el  cual  se  le condenó, sino de suceso ligado al hecho  punible  materia de la investigación del que, sin embargo, no tuvo conocimiento  el  juzgador  en  el  desarrollo  del  itinerario procesal porque no penetró al  expediente.   

        “Prueba        nueva  es, en cambio, aquel mecanismo probatorio (documental, pericial,  testimonial)  que  por  cualquier  causa  no se incorporó al proceso, pero cuyo  aporte  ex  novo tiene tal valor que podría modificar sustancialmente el juicio  positivo  de responsabilidad penal que se concretó en la condena del procesado.  Dicha  prueba puede versar sobre evento hasta entonces desconocido (se demuestra  que  fue  otro  el  autor  del  delito)  o sobre hecho conocido ya en el proceso  (muerte  de la víctima, cuando la prueba ex novo demuestra que el agente actuó  en  legítima  defensa);  por  manera  que  puede haber prueba nueva sobre hecho  nuevo  o  respecto  de variantes sustanciales de un hecho procesalmente conocido  que conduzca a la inocencia o irresponsabilidad del condenado.”   

Así  mismo,  en  lo  que  denominó  los  fundamentos  de hecho y de derecho de la causal invocada, se dedicó a especular  en  torno a que, posteriormente a su condena,  al procesado Giraldo Giraldo  se  le  precluyó  la  investigación,  conforme  lo  había  solicitado  en  su  concepto,  pero  en modo alguno argumentó, siendo su deber, cómo tal decisión  habría  influído en su favor dentro del juicio de responsabilidad inferido por  el  sentenciador  de  segunda instancia, máxime cuando el concepto prevaricador  se  refiere  a  un  momento  procesal diferente y debía soportarse en supuestos  fácticos  y  jurídicos distintos a aquellos que deben ser tenidos en cuenta al  calificar la investigación.   

Ahora  bien,  ya sea que se trate de hecho  nuevo  o  de prueba nueva, no basta que se demuestren, sino que es necesario que  su  calidad  sea  tal  que  “ab  initio”  aparezcan  como  eficaces  y tengan la  contundencia  necesaria  para  derrumbar  las conclusiones del fallo, como se ha  sostenido  por  esta  Sala (Revisión 11.352. Febrero 18/97. M.P.Dr. FERNANDO E.  ARBOLEDA RIPOLL)   

En  la  demanda no aparece demostrado y ni  siquiera  analizado  que  si  la  preclusión  del  proceso  en favor de Giraldo  Giraldo  (cuya  ejecutoria no está acreditada) se hubiera producido antes de la  sentencia  condenatoria  y  hubiera sido conocido por la Corte, el fallo hubiera  sido absolutorio.   

Por  el  contrario,  lo que resulta de las  pruebas  anexadas  al escrito de demanda es que en el momento procesal en que el  actor  solicitó  la  preclusión  de  la  investigación  no  obraba  la prueba  requerida  por  el  artículo  34 del Decreto 050/87, entonces vigente, para ese  efecto,  con  lo  que  pretendió  ilícitamente  impedir  que se investigara si  Giraldo había delinquido.   

De otra parte, en el acápite que denominó  “RELACION  DE  PRUEBAS”,  se  limitó  a solicitarle a la Corte que procediera a  citar  a  las  personas  que  menciona  para  que, en testimonio bajo juramento,  constaten  ciertos puntos que considera de interés, sin aportar tales medios de  convicción,  desconociendo  lo  estatuido por el artículo 234-4 del C. de P.P.   

Finalmente, y apartándose totalmente de la  causal  invocada,  argumenta que la conducta por él realizada, y por la cual se  le  condenó, es atípica, pues carecía de función decisoria, olvidando que es  absolutamente  ajeno a la acción de revisión la réplica de los argumentos que  sustentaron la sentencia condenatoria.   

En conclusión, al no reunir el escrito de  demanda    los   requisitos   exigidos   por   la   ley,   su   inadmisión   se  impone.   

En  mérito  de lo expuesto, la Corte  Suprema de Justicia en Sala de Casación Penal,   

        R E S U E L V E   

Inadmitir  la  demanda  en  que  se  pretendía ejercer la acción de revisión contra el fallo  proferido  el  veintiuno (21) de junio de mil novecientos noventa y cinco (1995)  por  la  Sala  de  Casación  Penal de la Corte Suprema de Justicia, mediante el  cual   se   condenó   al   doctor   OVIDIO  DURANGO  GOMEZ  como  autor  del  delito  de  prevaricato por  acción,  cuando  ostentaba  la  investidura  de  agente del Ministerio Público  adscrito a la Personería Municipal de Pereira.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

CARLOS  AUGUSTO GALVEZ ARGOTE              FABIO  ARISTIZABAL    HOYOS                     

                                                                                  CONJUEZ   

                                                                                                  Con Salvamento de Voto   

JORGE   E.   CORDOBA  POVEDA                           JORGE    ANIBAL    GOMEZ  GALLEGO                       

CARLOS   E.   MEJIA  ESCOBAR                                        EDGAR LOMBANA TRUJILLO   

                                                                                   CONJUEZ   

WHANDA    FERNANDEZ   LEON                                        GUILLERMO GARCIA GUAJE   

        CONJUEZ                                                                      CONJUEZ   

        PATRICIA SALAZAR CUELLAR   

        Secretaria   

   

*****************************************   

El  salvamento  de  Voto no se encuentra en  computador     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *