STP3902-2024

MARZO

Asistente Jurídico Inteligente

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MYRIAM  ÁVILA ROLDÁN  

Magistrada ponente  

CUI:  11001020400020240045400  

Radicado  n.o  136154  

STP3902-2024  

(Aprobado acta n.°  058)  

Bogotá  D.C., catorce (14) de marzo de dos mil veinticuatro (2024).  

I.  OBJETO DE LA DECISIÓN  

La  Sala resuelve la acción de tutela formulada por el apoderado  de  Rafael Ignacio Galán López contra  la  Sala Penal del Tribunal Superior y el Juzgado Segundo Penal del  Circuito Especializado, ambos de Cali, por la presunta lesión  de sus derechos fundamentales al debido proceso y al acceso a la  administración de justicia.  

En síntesis,  el actor objeta  los  autos del 15 de noviembre de 2023 y 31 de enero de 2024 en los que,  en primer y segunda instancia, los accionados le negaron la libertad  con fundamento en el  artículo 307 de la Ley 906 de 2004 y el artículo 365,  numeral 5º de la Ley 600 de 2000. A  voces del actor, la  medida de aseguramiento no fue prorrogada, por tanto, debe decretarse  la libertad.  

II.  HECHOS  

            

1. El          8 de septiembre de 2022 el Juzgado Segundo Penal del Circuito          Especializado de Cali avocó el proceso          76-001-31-07-002-2022-00077-00,          por el delito de desaparición forzada en contra de Rafael          Ignacio Galán López y          otra, por lo que corrió el traslado del artículo 400          de la Ley 600 de 2000. La última sesión de la          audiencia pública se llevó a cabo el 9 de octubre de          2023.  

            

2. En          noviembre de esa anualidad, la defensa de Rafael          Ignacio Galán López solicitó          la libertad          provisional, conforme a          lo dispuesto en el artículo 307 de la Ley 906 de 2004 como          pretensión principal y según el artículo 365,          numeral 5º de la Ley 600 de 2000, como pretensión          subsidiara. Precisó que la fiscalía no ha solicitado          la prórroga de la medida de aseguramiento y su apoderado está          privado de la libertad desde el 7 de septiembre de 2022.  

            

3. En          auto del 15 de noviembre de 2023 el juzgado negó la          solicitud. Decisión apelada y confirmada el 31 de enero de          2024 la Sala Penal del Tribunal Superior de Cali.  

            

4. Rafael          Ignacio Galán López,          mediante apoderado, acudió al amparo para objetar las          anteriores decisiones, adujo que la medida de aseguramiento no fue          prorrogada, por tanto, debe decretarse la libertad.  

III.  ANTECEDENTES PROCESALES RELEVANTES  

5. La          Sala admitió la acción de tutela contra las          accionadas, quienes se pronunciaron así:  

5.1.-  La fiscal 94 Especializada de Derechos Humanos de Cali hizo un  recuento de las etapas procesales adelantadas en la causa objetada.  

5.2.-  La magistrada del tribunal accionado manifestó que al resolver  el recurso de apelación interpuesto por el accionante contra  el auto interlocutorio No. 147 del 15 de noviembre de 2023, no  incurrió en vulneración de derechos y garantías  del ahora accionante, pues explicó de manera detallada el  motivo por el cual la negativa de la libertad provisional por  vencimiento de términos y/o la sustitución de la medida  de aseguramiento por perdida de su vigencia, se ajustó a  derecho.  

5.3.-  El juez Segundo Penal del Circuito Especializado de Cali hizo un  recuento detallado de lo acontecido en la causa reprochada.  

IV.  CONSIDERACIONES  

a.  Competencia  

            

6. La          Sala es competente para conocer del presente asunto, al tenor de lo          dispuesto en el artículo 2.2.3.1.2.1 del Decreto 1069 de          2015, modificado por el Decreto 333 de 2021, toda vez que el ataque          involucra, entre otros, al Tribunal Superior de Cali, respecto de la          cual ostenta la calidad de superior funcional.  

b.  Problema jurídico  

            

7. Le          corresponde a esta Sala determinar si la          Sala Penal del Tribunal Superior y el Juzgado Segundo Penal del          Circuito Especializado, ambos de Cali, incurrieron en un defecto          fáctico y sustantivo, con la emisión de los autos del          15 de noviembre de 2023 y 31 de enero de 2024 en los que, en primera          y segunda instancia, negaron la libertad por vencimiento solicitada          por la defensa de Rafael          Ignacio Galán López.  

            

8. Para          resolver          el problema jurídico, la Sala (i) reiterará las reglas          jurisprudenciales sobre la metodología de análisis de          la procedibilidad de la acción de tutela contra providencias          judiciales; (ii) estudiará el cumplimiento de los requisitos          generales en el caso concreto; y (iii) si se cumplen los anteriores          presupuestos, examinará el fondo del asunto.  

c.  Sobre  los requisitos de procedibilidad de la acción de tutela contra  providencias judiciales  

            

9. La          Corte Constitucional ha precisado que la acción de tutela          contra providencias judiciales es un mecanismo excepcional, de tal          forma que, su aplicación no puede generar afectaciones a la          seguridad jurídica ni a la autonomía funcional de los          jueces. Al respecto, la Corte Constitucional en la Sentencia CC          C–590 de 2005 expresó que la tutela contra providencias          judiciales es excepcionalísima y solo procede cuando se          cumplen ciertos y rigurosos requisitos de procedibilidad: unos de          carácter          general, que          habilitan la interposición de la acción y otros de          carácter          específico,          relacionados con la procedencia del amparo.  

             

10. En          relación con los «requisitos generales» de          procedencia deben acreditarse, y en su orden, los siguientes: (i) la          relevancia constitucional del asunto; (ii) el agotamiento de todos          los recursos ordinarios y extraordinarios de defensa judicial; (iii)          la inmediatez, (iv) que se trate de una irregularidad procesal que          tenga una incidencia directa y determinante sobre el sentido de la          decisión cuestionada; (v) que se identifiquen razonablemente          los hechos generadores de la vulneración y los derechos          afectados y que se hubiere alegado tal circunstancia al interior del          proceso en donde se dictó la providencia atacada; y (vi) que          no se trate de una tutela contra tutela. Si falta al menos uno de          estos requisitos la solicitud de amparo debe declararse          improcedente.  

            

11. En          el caso concreto, las partes están legitimadas por pasiva y          por activa. Lo primero, porque la acción de tutela se dirige          contra la autoridad judicial que habría vulnerado los          derechos fundamentales de la parte actora.          Lo segundo, porque se propuso por el directamente afectado.  

            

12. Además          (i) el asunto es de relevancia constitucional por cuanto involucra,          como se mencionó, la garantía de varios derechos          fundamentales; (ii) se cumple con el presupuesto de la inmediatez;          (iv)          no se controvierte una irregularidad procesal sino una cuestión          sustancial; (v) en la acción de tutela se identificaron de          manera mínima los hechos que generaron la vulneración          como los derechos afectados; y, (vi)          la demanda no se dirige contra una sentencia de tutela.  

            

13. Sin          embargo, frente al requisito de subsidiariedad, esta Sala encuentra          que no se cumple en el presente trámite. Lo anterior, toda          vez que, la          acción de tutela procede solo de manera excepcionalísima          tratándose de procesos en curso. Para esos escenarios, en la          sentencia SU-338 de 2021 de la Corte Constitucional, se sintetizaron          las subreglas bajo las que se estudia la procedibilidad del          instrumento constitucional, así:  

El  accionante debe haber agotado todos los medios de defensa judicial  (ordinarios y extraordinarios), siempre y cuando estos resulten  idóneos y eficaces para remediar la presunta amenaza o  vulneración de los derechos fundamentales. Contrario sensu,  cuando los mecanismos de defensa judicial disponibles no sean idóneos  ni eficaces, será procedente la acción de tutela,  aunque el accionante cuente con otro medio de defensa judicial, y, en  igual sentido, lo será cuando el amparo persiga la protección  del acaecimiento de un perjuicio irremediable.  

Asimismo,  es importante anotar que al analizar la acreditación del  requisito de subsidiariedad se puede estar en uno de dos escenarios  (i) que el proceso haya culminado y la providencia que pone fin al  proceso se encuentre en firme; o (ii)  que sea un trámite judicial en curso. De estar en el segundo  escenario, la intervención del juez constitucional será  aún más excepcional, puesto que la acción de  tutela no puede erigirse en un mecanismo paralelo al proceso  ordinario.  

            

14. Véase          que Rafael          Ignacio Galán López,          mediante apoderado, acudió al amparo para objetar los          proveídos del 15          de noviembre de 2023 y 31 de enero de 2024,          en los que el Juzgado          Segundo Penal del Circuito Especializado y la Sala Penal del          Tribunal Superior, ambos de Cali le negaron la libertad.  

            

15. La          jurisprudencia constitucional y de esta Corporación ha sido          reiterativa en señalar que, en virtud del principio de          subsidiariedad de la tutela, los conflictos jurídicos          relacionados con los derechos fundamentales deben ser, en principio,          definidos por las vías ordinarias y extraordinarias –          administrativas o jurisdiccionales – y sólo ante la ausencia          de dichos senderos o cuando las mismas no son idóneas para          evitar la ocurrencia de un perjuicio irremediable, resulta admisible          acudir a la acción de amparo. (STP7093-2023, rad. 131245 del          6 de julio de 2023).  

            

16. En          consecuencia, existe una obligación por parte del accionante          para desplegar todos los recursos de defensa ofrecidos por el          ordenamiento jurídico para obtener la protección de          sus garantías fundamentales. En esa medida, si el accionante          alega que, indistintamente de la ley aplicable al caso, los términos          se encuentran vencidos, la acción constitucional y legal para          el restablecimiento de la libertad, en los términos          señalados, es la del hábeas          corpus. De hecho,          el artículo 6 del Decreto 2591 de 1991, señala          explícitamente la improcedencia de la acción de          tutela, “cuando          para proteger el derecho se pueda invocar el recurso de habeas          corpus”. En          particular, la Ley 1095          del 2006, en su artículo 1 señala que:  

El  hábeas corpus es un derecho fundamental y, a la vez, una  acción constitucional que tutela  la libertad personal cuando  alguien es privado de la libertad con violación de las  garantías constitucionales o legales, o esta se prolonga  ilegalmente.  

            

17. En          consecuencia, el habeas          corpus es la vía          idónea para reclamar el restablecimiento de la libertad          cuando su restricción se prolonga ilegalmente, y surge más          eficaz que la tutela, en cuanto que los términos en primera y          segunda instancias son más expeditos, al paso que tratándose          de Corporaciones judiciales los funcionarios deben resolverla de          manera individual (CSJ, STP7384-2022, Rad. 124089; STP 7411-2022,          Rad. 124064; STP5348, 2021, Rad. 116430; STP 7741-2022, Rad. 123037;          STP 4225-2023, Rad. 129897; entre otras).  

            

18. Igualmente,          la Corte Constitucional en sentencia T- 518 de 2012, señaló          que: «La          acción de tutela no es el mecanismo adecuado para solicitar          la libertad por vencimiento de términos dentro de proceso          penal, toda vez que para ello fue instituida la acción de          Hábeas Corpus como la herramienta jurídica más          eficiente para estos efectos».  

d.  Conclusión  

19. Con          base en las anteriores consideraciones, la Sala declarará          improcedente la solicitud de amparo interpuesta por Rafael          Ignacio Galán López,          debido a que la acción idónea para cuestionar las          decisiones asociadas con la prolongación ilícita de la          privación de la libertad es la de habeas          corpus.  

            

20. No          obstante, esto no quiere decir que le será concedida la          libertad al accionante por medio de dicho mecanismo de protección          de derechos, sino que será la autoridad judicial encargada de          dirimir el asunto, quien determine si existe en el caso una          prolongación ilícita de la libertad.  

En  mérito de lo expuesto, la Sala de Decisión de Tutelas  n.o  3 de la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de  Justicia, administrando justicia en nombre de la República y  por autoridad de la ley,  

RESUELVE  

Primero.  Declarar improcedente la  acción de tutela interpuesta por  Rafael  Ignacio Galán López.  

Segundo.  Ordenar que,  si la decisión no es impugnada ante la Sala de Casación  Civil de esta Corporación, se remita el expediente a la Corte  Constitucional para su eventual revisión.  

Notifíquese  y cúmplase  

Myriam  Ávila Roldán   

Magistrada   

   

Gerson  Chaverra Castro   

Magistrado   

   

   

Diego  Eugenio Corredor Beltrán   

Magistrado  

Nubia  Yolanda Nova García  

Secretaria  

      

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