20283(20-05-03)

2003

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 20283  

CORTE  SUPREMA DE  JUSTICIA   

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                                                                Magistrado Ponente:   

                                                                            Dr.  YESID  RAMÍREZ BASTIDAS   

                                                                          Aprobado Acta  # 56   

Bogotá  D.C.,  mayo  veinte (20) de dos mil  tres (2003).   

VISTOS:  

Examina  la  Sala  la procedencia o no de la  demanda  de  revisión  presentada  a  través  de  apoderado  por  el condenado  PERSIDES JORI.   

ANTECEDENTES:  

Mediante sentencias del 28 de julio de 2000 y  del  12  de  junio  de  2002, expedidas por el Juzgado 4º Penal del Circuito de  Villavicencio  y  por  el Tribunal Superior de la misma ciudad, respectivamente,  el  mencionado fue condenado como coautor de los delitos de homicidio agravado y  porte  ilegal  de  armas,  a  la  pena  principal de 26 años de prisión.    

El  pronunciamiento  de 2ª instancia cobró  firmeza   el  19  de  junio  de  2002,  según  constancia  Secretarial  de  esa  Corporación anexa al libelo.   

LA DEMANDA:  

1.  El  accionante  invoca   las  causales  5ª  y  6ª   del  artículo  220  del  Código  de  Procedimiento   Penal.   Las   transcribe   y   sustenta   en   los   siguientes  términos:   

a)  Dice  que  es  procedente  la primera porque el Tribunal consideró “contundentes, coherentes  y  concordantes”  los  testimonios  de Argenis Villlarreal Saavedra y Magnolia  Villafany  Velásquez,  a  pesar de ser “contradictorios, ambiguos, confusos e  incongruentes”.  Transcribe  una  buena  parte  del contenido del segundo y se  opone  a la conclusión de los falladores, relativa a que JORI “encuelló” a  la  víctima  para  que  EDUARDO MARTÍNEZ le disparara. Expresa que la misma es  inadmisible,  dice  la  razón  y  aduce  que  es colegible que su defendido, al  carecer  de  motivo,   no  cometió  el  crimen y entonces se condenó a un  inocente,  respecto del cual la prueba de absorción atómica arrojó resultados  negativos.   

b)  En cuanto a la  causal  6ª  de revisión anota que su representado fue condenado como coautor y  esta  figura  implica,  de  acuerdo  con  la  jurisprudencia de la Corte, “una  comunidad  de ánimo en la realización mancomunada de un delito”, que no tuvo  ocurrencia  en el presente caso porque “el único responsable” del homicidio  es  EDUARDO  MARTÍNEZ,  cuyo  propósito  criminal era desconocido por PERSIDES  JORI, quien por lo tanto no podía ser condenado a ese título.   

“Si  el  fallador  hubiese  aplicado  la  coautoría  tal  como  lo  exige  la  jurisprudencia,  la  norma  y  la doctrina  –concluye      el  defensor—no estuviéramos  invocando la revisión del presente asunto”.   

LA SALA CONSIDERA:  

1.  El numeral 5º  del  artículo  220  del Código de Procedimiento Penal contempla como causal de  revisión  que  la sentencia se haya fundamentado en prueba falsa.  Pero no  basta,  para  que  la  Corte  admita  la  demanda  y  disponga el trámite legal  pertinente,  que  el  actor  afirme  esa  calidad,  sino que es necesario que la  demuestre  con  sentencia  ejecutoriada.   Es  una exigencia prevista en la  norma  y evidentemente incumplida por el apoderado del condenado, quien pretende  suplirla  con  un  alegato  en  el  cual  cuestiona  la  apreciación probatoria  realizada  por  las instancias y en donde deriva que las evidencias que apoyaron  la  sentencia  condenatoria  son  falsas  porque  a  su  parecer  son  ambiguas,  contradictorias  y  confusas, y no porque así se haya judicialmente declarado a  través  de  fallo  en firme, como lógicamente lo impone la ley, si se tiene en  cuenta  que  la  acción de revisión, al contrario de lo que parece entender el  demandante,  no  es  un  escenario  dispuesto para reabrir el debate probatorio.   

Es manifiesta la improcedencia de la demanda,  entonces, con sustento en la causal 5ª de revisión invocada.   

2.  E igual sucede  con  el  planteamiento  realizado  al  amparo de la causal 6ª, que establece la  procedencia  de la acción de revisión cuando la Sala, mediante pronunciamiento  judicial,  haya  cambiado  favorablemente el criterio jurídico que sirvió para  sustentar la sentencia condenatoria.   

La teleología de la disposición es impedir  que  frente  a  hechos similares subsistan fallos discordantes y sufra menoscabo  el  derecho a la igualdad. Si con posterioridad a la sentencia la jurisprudencia  de  la  Corte  entiende  de manera diferente y favorable al condenado el aspecto  fundamental  del  fallo,  lo  que  la acción de revisión permite es aplicar el  nuevo  criterio  jurídico  al  caso  juzgado y, por ende, como resulta lógico,  para  que  la  demanda de revisión por esa causal pueda admitirse, es deber del  accionante  demostrar  cuál  fue  el  discernimiento jurídico que sustentó la  condena  e identificar y señalar el contenido del pronunciamiento de la Sala en  el  que  se sostuvo, respecto del mismo supuesto, un criterio jurídico distinto  y favorable al sentenciado.   

En  el  caso  examinado el accionante estuvo  lejos  de  satisfacer esos requisitos.  Se limitó a referirse a la noción  de  coautoría según la jurisprudencia, la doctrina y la ley, para acto seguido  enfatizar  que “no existe prueba” dentro del proceso que permita afirmar que  entre  su  representado  y  EDUARDO  MARTÍNEZ  existía acuerdo para cometer el  delito,  olvidándose  una  vez más que el debate probatorio finalizó y que la  acción de revisión no es un mecanismo dispuesto para revivirlo.   

A  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE:  

RECONOCER al doctor  ROBERT  TULIO  MINA  como  apoderado  del condenado PERSIDES JORI e INADMITIRLE  la  demanda  de revisión que  presentó en su nombre.   

NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE.  

YESID RAMÍREZ BASTIDAS  

FERNANDO      E.      ARBOLEDA  RIPOLL                HERMAN  GALÁN CASTELLANOS            

CARLOS       AUGUSTO      GÁLVEZ  ARGOTE            JORGE     ANÍBAL    GÓMEZ  GALLEGO                      

ÉDGAR           LOMBANA  TRUJILLO                      ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN   

Comisión de servicio  

MARINA   PULIDO   DE  BARÓN                        JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

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