20181(28-01-03)

2003

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso No 20181  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

  Magistrada Ponente:  

                                          MARINA PULIDO DE BARÓN   

                                          Aprobada Acta N° 013.   

Bogotá, D. C., enero veintiocho (28) de dos  mil tres (2003).   

VISTOS  

Procede   la   Corte   a   resolver   la  solicitud   de práctica de pruebas elevada por la defensora del solicitado  en  extradición MAURICIO ESPINOSA RAMÍREZ.   

ANTECEDENTES  

1.  Mediante  oficio  N° VIC-0220 del 13 de  noviembre  de  2002,  la Viceministra de Justicia y del Derecho comunicó que el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos de América, por intermedio de su Embajada en  Colombia,  por  nota  verbal N° 1148 del 23 de agosto del mismo año, solicitó  la  detención  provisional  con  fines de extradición del ciudadano colombiano  MAURICIO  ESPINOSA  RAMÍREZ,  requerido  por  la Corte Distrital de los Estados Unidos para el Distrito Sur de  Florida,  por  delitos  federales de narcóticos, la cual se hizo efectiva el 12  de  septiembre  en  obedecimiento  a  resolución del 3 de septiembre del citado  año, proferida por la Fiscalía General de la Nación.   

Expresó  que  la  Embajada  de  los Estados  Unidos  de América, mediante nota verbal N° 1722 del 7 de noviembre siguiente,  formalizó   la   solicitud   de   extradición,   allegando  la  documentación  debidamente  traducida  y  autenticada  e  informó  que  de  conformidad con lo  dispuesto  en el artículo 514 del Código de Procedimiento Penal, el Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  a  través  de  oficio  N°  OAJ.E.  2603  del 8 de  noviembre  de  2002,  conceptuó  “que por no existir  convenio  aplicable  al  caso, es procedente obrar de conformidad con las normas  pertinentes   del   Código   de   Procedimiento   Penal  colombiano”.   

Para  los fines establecidos en el artículo  517  de  la  ley 600 de 2000, envió a la Corte la documentación presentada por  la    Embajada    de   los   Estados   Unidos   de   América,   “teniendo  en  cuenta  que  se  encuentran  reunidos  los  requisitos  formales exigidos en las normas aplicables al caso.”   

2.  Recibida  la  actuación  por  la Corte,  mediante  auto  de  fecha  18  de  noviembre  de 2002 se ordenó hacerle saber a  MAURICIO     ESPINOSA     RAMÍREZ     que  en el trámite de extradición pedida por los Estados Unidos de  América  a  través  de  su  Embajada  en Colombia, tiene derecho a designar un  defensor,  a  lo  cual procedió dando lugar a que su apoderado fuera reconocido  por  auto  del  21  de  los  mismos mes y año, proveído en el que, además, se  ordenó  correr traslado por el término de 10 días, al solicitado ESPINOSA  RAMÍREZ  y  a su defensor, para  que  solicitaran  las  pruebas  que  consideran  necesarias  dentro del presente  trámite.   

3.  Surtido  el  traslado anterior, la nueva  defensora    de    ESPINOSA   RAMÍREZ   elevó  la  solicitud de las siguientes pruebas que se puede agrupar  de la siguiente manera:   

En  relación  con  la  validez formal de la  documentación presentada:   

1.  Oficiar  al  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  con la finalidad de que por su intermedio se solicite al Gobierno de  los  Estados  Unidos  de  América  que remita “copia  autenticada,  con  su correspondiente traducción al idioma castellano, de todas  las  disposiciones  del  Código  Penal  referidas en cada uno de los cargos que  corresponden  a  la acusación primaria así como de la secundaria o sustitutiva  proferida   por  el  Tribunal  de  Distrito  de  los  Estados  Unidos,  Distrito  Meridional  de  Florida”   contra  MAURICIO ESPINOSA RAMÍREZ.   

2.  Ordenar  el  envío  de  los  documentos  “trasladados”   por  el  Ministerio  de  Justicia  y  del  Derecho, con todos sus anexos al Ministerio de  Relaciones  Exteriores para que un traductor debidamente autorizado y calificado  realice   traducción   de   los   textos   referentes   a  los  “indictmen,  affidavit  y  declaraciones  que  forman  parte de estas  diligencias”      y    de    “todos  y  cada  uno  de  los  documentos que aparecen en inglés.”   

En  relación  con  la  plena  identidad del  ciudadano       ESPINOSA      RAMÍREZ:   

1.  De la Registraduría Nacional del Estado  Civil:   

“a.  Que  se  expida  copia  de  todos los  documentos  que sirvieron de fundamento para la elaboración y expedición de la  cédula de ciudadanía de MAURICIO ESPINOSA RAMÍREZ.   

b.  Que  se  expida  copia  de  todos  los  documentos  que  sirvieron  de  base  para  la  elaboración y expedición de la  cédula  de  ciudadanía  a  personas de sexo masculino cuyo nombre y apellidos,  por  lo  menos  el  primero,  corresponda al de MAURICIO, es decir, ‘ESPINOSA’.   

c. Que se certifique la fecha y por cuenta de  qué  autoridad  nacional  o  extranjera  o  persona  natural o jurídica, se ha  expedido  a esa entidad, copias o certificaciones referidas a los documentos que  allí  reposan  concernientes  a  la cédula de ciudadanía número 71.718.005 a  nombre de MAURICIO ESPINOSA RAMÍREZ.   

d.  De  la  misma  manera se certifique qué  entidad  o  persona  practicó  inspección  judicial  a  esa  dependencia  para  determinar  u  obtener  el  documento  de  identificación  de Mauricio Espinosa  Ramírez,  y  qué  elementos  ofrecieron  los  peticionarios  para  orientar  y  facilitar la búsqueda pertinente.   

e.  Que expida copia de todos los documentos  que  sirvieron  de  soporte  para la tramitación y expedición de la cédula de  ciudadanía  número  79.413.412  a  nombre  de  Luis Guillermo Carrero Salazar,  documento  con  el cual fue identificado el señor Mauricio Espinosa Ramírez el  día  12  de septiembre de 2002 por la Policía Judicial de la Policía Nacional  en el momento de su captura”.   

2.  Solicitar a la  Sección  de  Pasaportes  del  Ministerio  de Relaciones Exteriores copia de los  documentos  que  allí  reposan  a  nombre  de MAURICIO  ESPINOSA  RAMÍREZ.  Igualmente  certificación  sobre  “los  tratados  de  extradición que están vigentes  con los Estados Unidos de América.”   

3.  Solicitar  al  Departamento   Administrativo   de   Seguridad,   Oficina   de   Inmigración  o  Extranjería,  “certificar las salidas del país del  señor  Mauricio  Espinosa  Ramírez,  en el período comprendido entre el 17 de  diciembre   de   1997   hasta   la   fecha   de   su   captura   con   fines  de  extradición.”   

4.  Solicitar  a  las  empresas de aviación  Avianca,  Aces,  Intercontinental,  Aerorepública  y todas aquellas que cumplan  desplazamientos    al    exterior,    certificación   sobre   si   MAURICIO  ESPINOSA  RAMÍREZ  ha salido del  país  en el período indicado en el punto anterior, señalando fechas y lugares  de destino.   

5. Pedir a la Fiscalía General de la Nación  certificación  sobre  qué  denuncias  han  sido  repartidas  por la Oficina de  Asignaciones  contra MAURICIO ESPINOSA RAMÍREZ, “que  guarden  relación  con los hechos referidos en las actas y comunicaciones de su  captura  cumplida  el  día 12 de septiembre del corriente año.” Y   así   mismo   “al  DAS,  copia  del  certificado  judicial”  de su procurado.     

6.  Solicitar  por  vía  diplomática  al  Gobierno  de  los  Estados  Unidos de América “copia  del  acta  de reconocimiento fotográfico a que alude el agente de la DEA Tim A.  Stomnel”,   toda   vez   que   su   “testimonio   no   merece  la  menor  consideración”  como  medio  de  prueba  para  afirmar la identidad de la persona de  quien  se afirma trató de introducir al Estado requirente más de 9000 kilos de  cocaína enviados desde Colombia.   

Lo anterior, agrega, porque resulta ilógico  desde  todo punto de vista aceptar y tener como medio de prueba idóneo sobre el  cual  deducir  la  “plena  identidad”  reclamada,  lo expuesto por un agente  especial  de  la  DEA,  “interesado  en  obtener  un  resultado  positivo  a su entrampamiento, al referir simplemente, que al momento  del   reconocimiento   fotográfico,  su  informante  advirtió,  sin  la  menor  seguridad,    que   la   persona   allí   representada,   tenía   ‘una   imagen   parecida   a  Mauricio  Espinosa  Ramírez’, y nada  más.”   

En  relación  con  la  equivalencia  de  la  acusación:   

1.  Solicitar  a  través  del Ministerio de  Relaciones  Exteriores,  “copia  autenticada  de los  medios  de  prueba  que  permitan  constatar  el  cumplimiento de los requisitos  mínimos esenciales para el pronunciamiento de la acusación”.   

Manifiesta  que  por  ninguna  parte  de  la  documentación  que  acompaña  la  nota  verbal, aparece un hecho indicador del  cual  suponer  con  algún  fundamento serio y consistente, la existencia de las  conductas     imputadas    a    MAURICIO    ESPINOSA  RAMÍREZ,  y por tal motivo, se pregunta cómo podría  la  Sala  afirmar que en la documentación existe “la  demostración  plena de la identidad del solicitado”,  de  que  manera  predicar,  sin ninguna duda, la indicación exacta de los actos  que  determinaron  la  solicitud  de  extradición  y el lugar y la fecha en que  fueron  ejecutados,  cuando  no  se  acompaño  ningún  elemento  de juicio que  permita  conocer  a  ciencia  cierta,  la  indicación exacta de “dónde,  cómo,  cuando,  etc.  etc.  ocurrieron  las  conductas  imputadas  a  los  dos hermanos  Espinosa Ramírez?”.     

Luego de transcribir los artículo 511 y 513  del  Código  de Procedimiento Penal y de resaltar la importancia y necesidad de  aportar  las  pruebas “solicitadas en este estadio de  la  actuación”, considera indispensable acreditar la  existencia  de procesos penales en la Fiscalía General de la Nación por hechos  anteriores  a  la  solicitud  de extradición, “entre  ellos  el  concerniente  al  delito  de  falsedad  documental que según informe  verbal  de la Secretaría de la Unidad Nacional de Fiscalías para la Extinción  del  Derecho  de  Dominio y contra el Lavado de Activos, se cumplió la compulsa  de  copias con destino a la Oficina de Asignaciones de la Seccional de Fiscalía  para  la  designación  del Fiscal que conocerá de las conductas referidas a la  falsedad  de  los  documentos  con  los  cuales  Mauricio  Espinosa  Ramírez se  identificó   en  el  momento  de  su  captura  con  fines  de  extradición.”   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

En  el trámite de extradición regulado por  el  Código  de  Procedimiento  Penal,  a  la Corte Suprema de Justicia, Sala de  Casación  Penal,  le  corresponde  emitir  concepto  sobre  la viabilidad de su  otorgamiento,  el  cual, por mandato del artículo 520 debe fundamentarse en los  siguientes  aspectos:  a)  La validez formal de la documentación enviada por el  ejecutivo;  b) La plena   demostración de la identidad del solicitado  y   su   correspondencia   con  la  persona  capturada  con  tal  finalidad;  c)  Cumplimiento  del  principio  de la doble incriminación según el cual el   hecho  que  motiva  la  petición  debe  también  estar previsto como delito en  Colombia,  y  estar  reprimido con pena privativa de la libertad cuyo mínimo no  sea  inferir  a cuatro años y d) equivalencia de la providencia proferida en el  extranjero  con  la  resolución  acusatoria  regulada  en  el  derecho procesal  interno.   

Desde luego que no resulta imperioso referir  a  tratados  público  alguno  en  este  aso,  por  cuanto  ya  el Ministerio de  Relaciones  Exteriores  conceptuó  sobre la inexistencia de alguno que regulara  el presente asunto.   

Lo  dicho  en precedencia conduce a precisar  que  el decreto y práctica de pruebas dentro del trámite previo al concepto de  extradición  a  cargo  de  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de  Justicia,  queda  condicionado  a la conducencia que guarden las solicitadas con  las  precisas exigencias que se deben cotejar para determinar la viabilidad o no  de  la  entrega  solicitada  por  el  Estado  extranjero, de conformidad con las  previsiones  de  los  artículos  511  y  520  del  estatuto  procesal penal, en  concordancia con el 235 ibídem.   

Teniendo en cuenta los anteriores parámetros  normativos,  es claro que las pruebas pedidas por la defensora del solicitado en  extradición  MAURICIO  ESPINORA  RAMÍREZ,  no  pueden  ser  ordenadas por las razones que a continuación se  exponen:   

Los  documentos  enviados por el Gobierno de  los  Estados  Unidos  de  América no sólo fueron autenticados por Colin  L.  Powell, Secretario de Estado, y  Patricia   O.   Hatchett,  Funcionaria  Auxiliar de Autenticaciones del Departamento  de Estado de los  Estados  Unidos de América en el Consulado de Colombia en Washigton, D.C., sino  que  en el mismo sentido se pronunció la Coordinadora del Área de Traducciones  y  el  Jefe  de  la  Oficina  Jurídica del Ministerio de Relaciones Exteriores,  funcionario  que  en  las  comunicaciones  enviadas a la Fiscalía General de la  Nación  y  al  Ministerio  de  Justicia  y del Derecho remitió “copia  de  la  nota  verbal  1722  del  7  de noviembre de 2002 y el  expediente  debidamente  autenticado,  procedentes de la Embajada de los Estados  Unidos  de  América, mediante la cual se formaliza la solicitud de extradición  del   señor  MAURICIO  ESPINOSA  RAMÍREZ”,  de  manera  que resulta innecesario volver sobre un proceso de  autenticación cabalmente cumplido.   

En un trámite de extradición que se hace en  ausencia   de   Tratado,   según  el  concepto  del  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  la  fuente  de  la  actuación  es  la  ley  interna, luego resulta  improcedente  la  petición de la defensora en el sentido de que la Cancillería  certifique  sobre  la  vigencia  de  tratados  de  extradición suscritos con el  Estado  requirente,  por  cuanto,  como  tantas  veces  se ha expresado, ante la  inexistencia  de  una  ley  aprobatoria  de convenio entre los Estados Unidos de  América  y  Colombia  en  materia de extradición, es aplicable la normatividad  prevista en el Código de Procedimiento Penal.     

Tiene establecido la Corte que cuando examina  los  elementos  de juicio aportados en cumplimiento del deber de emitir concepto  sobre  la  extradición  solicitada,  lo  hace  en  un  plano  jurídico-formal,  limitado  al  lleno  de las condiciones previstas en el respectivo tratado o, en  su  defecto,  a  la  regulación  que  sobre  el  tema  establece  el Código de  Procedimiento  Penal,  entre las cuales no se encuentra una evaluación crítica  sobre  el  mérito de las pruebas que sirvieron al Estado requirente para dictar  resolución  de  acusación  o  sentencia  condenatoria  contra  la persona cuya  extradición  se  reclama,  o  su  equivalente,  toda vez que tales evaluaciones  materiales  son  potestativas  de  la  autoridad  que  profiere  la decisión en  ejercicio  de  su  soberanía jurisdiccional (cfr. concepto de fecha 10 de marzo  de 1999, rad.14.324, M. P. Carlos E. Mejía Escobar, entre otros).   

Dentro  de  los objetivos del instrumento de  extradición  no  se  incluye  la  necesidad  de establecer si los hechos que la  fundamentan  en realidad tuvieron ocurrencia en el territorio del país que hace  la  solicitud  o  en  otro  distinto, lo acertado o no del juicio de adecuación  típica,  menos  sobre  el  establecimiento  de la responsabilidad de la persona  requerida,  o la legalidad de las pruebas aducidas en el Estado requirente, o el  grado  de  convicción que aquellas puedan tener, sino verificar el cumplimiento  de   los   requisitos  establecidos  por  el  Código  de  Procedimiento  Penal.   

De  esta  manera  resulta  improcedente  la  petición    de    la    defensora    de    ESPINOSA  RAMÍREZ,   en   el   sentido   que  se  solicite  al  Departamento  Administrativo  de  Seguridad  y  a algunas empresas de transporte  aéreo  certifiquen  sobre  las  salidas  del  país de la persona solicitada, a  partir  del  17  de  diciembre de 1997 hasta la fecha de su captura con fines de  extradición,  el  acopio del “acta de reconocimiento  fotográfico  a  que  alude  el  Agente de la DEA Tim A. Stomnel” o  de  las  pruebas  que  sirvieron  de  sustento  a  la  acusación  proferida  en  el extranjero, pues son aspectos que  escapan a los precisos  requisitos  del  concepto que le corresponde a la Corte, y que por el contrario,  son   propios   de   la   soberanía  del  Estado  requirente,  en  una  de  sus  manifestaciones  más clásicas, la administración de justicia a través de sus  jueces,  al  interior  de  su  territorio  y  de  acuerdo  con  su  ordenamiento  jurídico.   

Es  cierto que uno de los fundamentos que ha  de  apoyar el concepto que le corresponde emitir a la Corte, hace relación a la  demostración  plena de la identidad del solicitado en extradición, aspecto que  se  evaluará al momento de emitirse el concepto, sin embargo ha de anotarse que  la  peticionaria  no discute la nacionalidad del reclamado ni que se identifique  con  la  cédula  de ciudadanía N° 71.718.005 expedida en Medellín, documento  con  el  cual se solicitó la captura con fines de extradición y con el cual se  ha identificado en este trámite.   

Por  lo  anterior,  se negará la prueba que  tiene  que  ver con la petición a la Registraduría Nacional del Estado Civil y  al  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  Sección  de  Pasaportes, sobre los  documentos   que   allí   puedan   aparecer   en   relación  con  ESPINOSA RAMÍREZ.   

En  el  mismo  sentido  resulta improcedente  allegar  copias sobre tramitación y expedición de la cédula de ciudadanía de  Luis Guillermo Carrero Salazar.   

Entre  los  documentos  remitidos  por  la  Embajada  de los Estados Unidos de América, obra en esta actuación la copia de  la  acusación  sustitutiva  “N° 02-20448-CR-JORDAN  (S)”,  dictada  el  7  de  junio de 2002 en la Corte  Distrital   de   los  Estados  Unidos  para  el  Distrito  Sur  de  Florida,  la  declaración  de  Ricardo  A.  del  Toro, Asistente  Fiscal  de los Estados Unidos para el Distrito Meridional  de  Florida,  quien  ilustra  sobre el procedimiento que se adelanta en el país  requirente,   la   naturaleza   de   los  requisitos  de  dicha  determinación,  acompañando  copia  de las disposiciones pertinentes del Código de los Estados  Unidos referente a los delitos y la pena.   

Los   anteriores  documentos  permitirán  dilucidar  en  su  momento  los  aspectos  de  la equivalencia de la providencia  proferida  en  el  extranjero,  el  delito  y  la  pena señalada, de manera que  resulta  improcedente  la  solicitud  elevada  por  la defensora de ESPINOSA  RAMÍREZ  que incline a la Sala a  pedir  del Estado requirente que remita nuevamente las disposiciones del Código  Penal  de los Estados Unidos relativas a los cargos que se le hacen al ciudadano  requerido  en  la acusación proferida por el Tribunal de Distrito Meridional de  Florida  y  la  traducción  de  los  textos  legales  enviados al efecto por el  Gobierno  de los Estados Unidos de América, pues de tales documentos ya aparece  en el trámite la traducción y autenticación correspondiente.   

A los fines del concepto de extradición que  le  corresponde  emitir  a  la  Sala,  de  acuerdo  con el marco normativo antes  indicado,  ninguna  utilidad  aportaría la información que se pide solicitar a  la  Fiscalía  General  de  la Nación, en cuanto a posibles investigaciones que  pueda  estar  adelantando  por  presuntas  conductas  punibles  derivadas  de la  captura  de  MAURICIO  ESPINOSA RAMÍREZ. Por ello, esta prueba también será negada.   

Por  lo  expuesto,  la  Corte  Suprema  de  Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE :  

1. Negar la práctica de las pruebas pedidas  por  la  defensora  del  ciudadano  colombiano MAURICIO  ESPINOSA  RAMÍREZ,  solicitado en extradición por el  Gobierno de los Estados Unidos de América.   

2.  Para  los  fines previstos en el inciso  último   del  artículo  518  del  Código  de  Procedimiento  Penal,  una  vez  ejecutoriada  la  presente decisión, permanezca el asunto en la Secretaría por  el término de cinco (5) días.   

Cópiese,   notifíquese   y   cúmplase,   

YESID RAMÍREZ BASTIDAS  

FERNANDO       E.       ARBOLEDA  RIPOLL               HERMAN GALÁN  CASTELLANOS               

CARLOS      AUGUSTO      GÁLVEZ  ARGOTE               JORGE           ANÍBAL          GÓMEZ  GALLEGO            

ÉDGAR   LOMBANA  TRUJILLO                    ÁLVARO   ORLANDO  PÉREZ  PINZÓN   

MARINA PULIDO DE BARÓN  

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *