18990(24-06-03)

2003

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 18990  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MAGISTRADO PONENTE  

ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN  

Aprobado: Acta No. 72  

          Bogotá,  D.  C.,  veinticuatro  (24)  de  junio  del  dos  mil tres  (2003).   

VISTOS  

La Sala se pronuncia sobre la posibilidad de  declarar  la  prescripción  de  la  acción  penal, según solicitud del señor  Valentín       Ossa       Escallón.   

HECHOS  

          En  Río  de  Janeiro  (Brasil),  el  5 de enero de 1988, las firmas  “Petrobras  Comercio  Internacional,  S.  A.,  Interbras”,  con  sede en esa  ciudad,  y  “Michel  I.  Warde  de Colombia Limitada”, radicada en Bogotá y  representada  por  Valentín Ossa Escallón,  suscribieron  un  contrato  de  “Prestación  de  servicios  de  agencia”,  por  medio  del  cual,  la  última, en su condición de agente, se  comprometió  a “emplear sus mejores esfuerzos en el sentido de colocar, en el  mercado  colombiano,  productos  y  servicios  exportados  por  INTERBRAS”. En  retribución  de  su  labor, “Michel I…” recibiría una comisión por cada  negocio  efectivamente  cerrado  y  en  el  que hubiera participado; el monto de  ésta  sería  convenido  entre  las  partes,  por  carta  o telex. El agente no  tendría  derecho  a  ninguna  otra  remuneración. Los gastos “ocasionados en  razón  del  objeto  de  este  contrato,  serán  por cuenta de la parte que los  haga”.  Se  aclaró  que  “El  presente  contrato  se  regirá  por  la  Ley  Colombiana…(y)  queda  elegido el foro de la ciudad de Bogotá, Colombia, como  el único competente para dirimir cualquier litigio”.   

          El  acuerdo  rigió hasta el 28 de agosto de 1990, fecha en la cual,  Ronald  Young, representante  de  “Interbras”  en  Quito  (Ecuador),  comunicó a “Michel I…” que el  Gobierno  del  Brasil  había  liquidado aquella empresa y que, por tanto, desde  ese  momento  cesaban  sus funciones como agente de la firma. Al día siguiente,  Valentín   Ossa  Escallón  escribió  a Young, reclamando  el   pago   de  6’435.000  dólares,  por  los  gastos  en  que había incurrido en su gestión, los daños  causados  por  la  ruptura  unilateral y las múltiples y fallidas negociaciones  que  no  se  pudieron concretar por la nula colaboración de “Interbras”. La  suma,  advirtió,  pretendía  lograrla  en  un  acuerdo  conciliatorio, para no  acudir  a  los tribunales colombianos, porque “hemos considerado seriamente la  alternativa  de  otorgar  poder  a  un  grupo  de Abogados”. Aclaró que “el  porcentaje  de  expectativa  de comisiones en nuestra calidad de Agente, ha sido  establecido  en  un  porcentaje  del  2,3%  sobre  la  valoración  en  dólares  americanos,  sobre  el  total  de la facturación de los negocios propuestos”.   

En  comunicación,  vía  fax,  del  7  de  septiembre,  Ossa  Escallón  dijo  a  Young que, luego de  consultar  con  sus  directivos,  “llegamos a la conclusión de que en caso de  que  ustedes  estén  dispuestos a no someterse a una demanda judicial y a todos  los  problemas  e  implicaciones que esto tiene”, reducía sus pretensiones al  65%  de  la  anterior  cifra,  siempre  y  cuando  “Interbras”  corriera con  honorarios  de  abogado  y  los  gastos causados. El día 17, por similar medio,  rebajó   su   aspiración   a   US$3’217.500,  como  comisiones, más US$500.000 por concepto de gastos y  honorarios.   El   18  Young  contestó  que  podía  conciliar por la primera de esas cifras, lo cual aceptó  Ossa   Escallón  el  mismo  día.   

El   19   de   septiembre,   Valentín  Ossa  Escallón confirió poder  al  abogado  Carlos Manuel Afanador Pérez,  quien  presentó demanda en contra de “Interbras”, reclamando  “el   pago   de   la   totalidad  de  las  sumas  de  dinero  por  comisiones,  indemnizaciones,   perjuicios   y   demás   gastos”,   fijados  en  el  monto  inicialmente  exigido  por  Ossa Escallón  –más  de 6  millones  de  dólares-.  Copia  de  este  escrito, con el sello de recibido del  despacho    judicial,    se    remitió    a   Ronald  Young,   con  una  carátula  que  expresaba  que  el  “proceso  ordinario”  fue iniciado el “18 de septiembre de 1990”, lo que  no   sucedió,   pues   el   libelo   fue   retirado   por   el  abogado  el  27  siguiente.   

En  carta  del  24  de  septiembre  de 1990,  Ronald   Young  dispuso  la  transferencia     de     los    US$3’217.500  dólares  a  una  cuenta  en Miami, abierta a instancias de  Robert Michel Warde, socio de  ”Michel  I…”, “Para la liquidación de la demanda judicial propuesta por  Michel  I.  Warde  de  Colombia  Ltda.  en  el  Juzgado 24 Civil del Circuito de  Bogotá”.    El    día    26,   en   Bogotá,   los   señores   Young,  quien afirmó que obraba con poder  especial  –que no existía-  de  la  empresa de Brasil y quien solo tenía representación para el Ecuador, y  Ossa  Escallón, suscribieron  un  acta  de  transacción,  que  el  abogado  Afanador  Pérez   presentó   al  Juzgado  Civil  el  día  27  solicitando dar por terminado el proceso.   

ACTUACIÓN PROCESAL  

Adelantada la correspondiente investigación,  el  4  de  octubre  de  1996 se acusó a Valentín Ossa  Escallón,   Carlos  Manuel  Afanador   Pérez,   Robert  Michel   Warde   y   Ronald  Young,  como  coautores del delito de estafa, agravada  en razón de la cuantía.   

Proferidas  las  sentencias  de  primera  y  segunda  instancias,  se  acudió  a  la  casación.  El  proceso se encuentra a  despacho   para   decidir   sobre   los  requisitos  formales  de  las  demandas  respectivas.   

El señor Valentín  Ossa  Escallón  presentó  escrito  en  el  Tribunal,  reclamando  se declare la prescripción de la acción. La petición fue remitida  a la Corte.   

LA SOLICITUD  

          El   señor   Ossa  Escallón  dice  que  desde la ejecutoria de la resolución de acusación han  transcurrido  más de 6 años. Que fue acusado por el delito de estafa, agravada  en  razón  de  la cuantía, lo que comporta una sanción máxima de 12 años de  prisión,   que   en   el   juicio   se   reducen   a   la   mitad  –6-,  y  que  estos  vencieron el 17 de  enero del 2003.   

Por  ello,  se impone la prescripción de la  acción    penal,    el    cese    del    procedimiento   y   el   archivo   del  expediente.   

CONSIDERACIONES  

          La   Sala   negará  la  cesación  reclamada,  por  las  siguientes  razones:   

1.  El  Tribunal  profirió   su   sentencia   el  4  de  diciembre  del  2000,  fecha  para  la  cual  regía la Ley 553 de ese  año.  Su artículo 1°., que subrogó el 218 del Código de Procedimiento Penal  de 1991, decía que   

“La   casación   procede   contra  las  sentencias   ejecutoriadas  proferidas  en  segunda  instancia  por  los  tribunales  superiores de distrito  judicial…  en  los  procesos  que  se  hubieren adelantado por los delitos que  tengan  señalada  pena  privativa  de  la  libertad cuyo máximo exceda de ocho  años” (Resalta la Corte).   

          El  delito  de  estafa  agravada  por el que se juzgó y condenó se  encuentra  dentro  de  aquellas  previsiones normativas. Éstas, por tanto, eran  aplicables.   

          De  conformidad  con  el artículo 20 de esa Ley (197 del Código de  Procedimiento Penal derogado),   

“las  providencias  quedan  ejecutoriadas  tres días después de notificadas”.   

          El   fallo   del   Ad   quem  se notificó por edicto que fue fijado entre el 27 de febrero y el  1°.  de marzo del 2001, de donde deriva que 3 días hábiles después, el 6 del  último mes, quedó en firme.   

          Desde  el  7  de  enero  de  1997,  fecha  en la que -al resolver el  recurso  de  reposición interpuesto- quedó ejecutoriado el pliego de cargos, y  hasta  el  6 de marzo del 2001, no transcurrió ni siquiera el lapso de 5 años,  que  es  el  mínimo  previsto  por  el legislador para que prescriba la acción  penal.   

          Desde  este  punto  de  vista,  entonces,  es imposible pensar en la  prescripción de la acción.   

2.   En   el  supuesto de que el fallo de  segunda  instancia  no  hubiera  adquirido  firmeza,  tampoco  habría  lugar al  instituto exigido, porque:   

El  4  de  octubre  de  1996  se  acusó  a  Valentín  Ossa  Escallón,  Carlos     Manuel    Afanador    Pérez,    Robert   Michel   Warde  y  Ronald Young,  como  coautores  del  delito  de  estafa,  agravada en razón de la cuantía. La  decisión   causó  ejecutoria  el  7  de  enero  de  1997,  momento  en  el  cual se rechazó el recurso de  reposición interpuesto contra ella.   

          Los  hechos  investigados  sucedieron  entre  agosto y septiembre de  1990.  Para entonces, regía el Código Penal de 1980 (Decreto 100 de ese año).  Sus  artículos  356  y  372-1 sancionaban ese delito con una pena máxima de 15  años de prisión.   

          Los  artículos  246  y 267-1 del nuevo estatuto -Ley 599 del 2000-,  fijan  el  límite  superior  en  12  años.  Por tanto, acatando el principio y  derecho  fundamental  de  la  favorabilidad,  que  deriva del artículo 29 de la  Constitución    Política,    para    efectos   de   la   decisión   impetrada  hipotéticamente  se  debería  aplicar  el  Código  Penal actualmente vigente,  porque resultaría más benigno para los procesados.   

          En  fase  de  instrucción, ese término de 12 años sería el mismo  en  el  que prescribiría la acción penal, según ordena el artículo 83 de ese  estatuto.  A  partir  de la ejecutoria de la resolución de acusación, el lapso  se  reduciría  a  la  mitad,  de  conformidad  con el artículo 86. Así, en el  evento  en  estudio,  como  afirma el peticionario, ese instituto operaría en 6  años, ya cumplidos, pues habrían vencido el 7 de enero del 2003.   

          No  obstante,  de  acuerdo  con  la  reseña  atrás  efectuada,  se  tendría  que los hechos se originaron en Río de Janeiro (Brasil), ciudad donde  las   empresas  “Petrobras  Comercio  Internacional,  S.  A.,  Interbras”  y  “Michel  I.  Warde  de  Colombia  Limitada”,  representada  por Valentín  Ossa  Escallón, suscribieron el  contrato  de  “Prestación  de  servicios de agencia”, cuya cancelación dio  comienzo al delito investigado.   

          Parte  del  recorrido  delictivo  objeto  de juzgamiento se llevó a  cabo  en  Quito  (Ecuador),  lugar  desde  donde Ronald  Young comunicó a “Michel I…” que el Gobierno de  Brasil  había liquidado esa empresa y que desde entonces cesaban sus funciones.  Y   los   señores  Young  y  Ossa  Escallón  se cruzaron  varias  comunicaciones  entre  Bogotá  y  Quito, y viceversa, para concretar la  millonaria  exigencia  en  que se hizo consistir la estafa. La suma acordada -US  $3’217.500-     fue  transferida  por  Ronald Young  a  una  cuenta  en  Miami (Estados Unidos), abierta a instancias de Robert  Michel  Warde,  socio de “Michel  I…”.   

          Si  así  se presentaron los hechos, surgiría incuestionable que se  estructurarían  las circunstancias del artículo 81 del Código Penal de 1980 y  del  artículo 83.6 del ordenamiento punitivo actual, en virtud de los cuales el  término  de prescripción de la acción se aumenta en  la  mitad  cuando  la  conducta  punible  se ha iniciado o consumado en el exterior.   

          Por  manera  que  los 12 años previstos en los artículos 246 y 267  deberían      ser      incrementados      en      otros      6     –la  mitad-  para un total de 18 años,  que  en  la  fase del juicio quedarían reducidos 9. Este periodo, contado desde  el   7  de  enero  de  1997,  expiraría   los   mismos   mes   y   día   del  año  2006.   

         

          En  síntesis,  como por ninguna vía ha prescrito la acción penal,  no hay lugar a la cesación de procedimiento.   

En  razón  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

         

         Negar  la  cesación  de  procedimiento  solicitada    por    el    señor   Valentín   Ossa  Escallón,   por  cuanto  la  acción  penal  no  ha  prescrito.   

Procede      el      recurso     de  reposición.   

Notifíquese y cúmplase.  

YESID    RAMÍREZ  BASTIDAS   

HERMAN   GALÁN   CASTELLANOS                              CARLOS    A.    GÁLVEZ  ARGOTE                                

JORGE  ANÍBAL  GÓMEZ  GALLEGO              ÉDGAR  LOMBANA  TRUJILLO                       

Comisión de servicio  

ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN                              MARINA    PULIDO    DE  BARÓN                          

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                                 MAURO      SOLARTE  PORTILLA   

TERESA RUÍZ NÚÑEZ  Secretaria     

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